En cuanto llego al lugar en donde vivía lo miro con asco, hablo con el chofer pidiéndole compañía hasta la puerta del apartamento, pero Candy desde la ventana los observaba entrar al edificio, de un salto se retiro de la ventana y camino de un lado a otro pensando que hacer, Elroy Andrew solo podía estar ahí por que la habían descubierto y quería convencerla de volver…. O por Albert… se preguntaba si había pasado algo, estaba poniéndose muy nerviosa y corrió al cuarto de Anny desesperada
-¡Tienes que ayudarme Anny! La tía de Albert esta subiendo ahora mismo no quiero que me vea
-¿Y como hago te niego? Seguramente el Sr. Penn ya le dijo que estabas aquí
-¡Es cierto! Entonces….. tu, ve tu por favor abre la puerta hazla pasar y pregúntale que desea, ella no debe verme, por favor Anny – le rogaba Candy
-Pero no entiendo porque, ella no te conoce, es lo mismo – le dijo Anny al tiempo que sonaba el timbre en la puerta
-Yo….. te lo explico luego Anny, te lo prometo solo… ayúdame hazte pasar por mi, por favor
-Esta bien pero cálmate… El Dr. Carlson dijo que no debes alterarte – contesto Anny yendo a abrir la puerta, mientras que Candy se quedo en su habitación con la puerta entreabierta par escuchar
-¡Buen día!... ¿quien es usted?... ¿A quien Busca? - le dijo Anny a una Elroy bastante molesta y entrando al apartamento sin ser invitada, mirando todo con superioridad preguntó
-¿Eres Candy?
-Si, soy yo ¿que desea de mi?
-No se que vio mi sobrino en alguien tan simple como tu, pero vengo a dejarte las cosas en claro, no quiero que te le acerque mas en tu vida, no eres mas que una caza fortunas, no se que le habrás dado para ponerlo en ese estado, pero que quede en tu conciencia si le pasa algo malo, esta gravemente enfermo por tu rechazo, pero créeme cuando te digo que hare tu vida miserable si el Patriarca de los Andrew muere por tu culpa – dio todo este discurso frente a una Anny bastante Asombrada, a la cual le paso por un lado con indiferencia y salió del lugar
Candy que escuchaba desde la habitación de Anny no paraba de llorar de desesperación y tratando de no hacer ruido caminaba de un lado a otro abrazándose, en ese estado la encontró Anny, molesta por el insulto de Elroy y por la actitud sospechosa de Candy la arrastro a la cocina, sirvió té para las dos y le exigió que le contara todo, desde la A hasta la Z, y así lo hiso le conto todo.
Anny asombrada no emitía sonido, pasaron unos minutos de silencio para procesar todo y luego hablo
-Estas en problemas Candy o Annabell…. En uno muy grande y debes decidir volver a casa… Es que.. yo te quiero mucho y quiero que te quedes pero tu debes regresar a casa, tu sitio es en ese lugar, nunca podrás separar completamente a Candy de Annabelle y se te agota el tiempo como Candy White, por un lado u otro, tu familia no parara de buscarte eres una Marquesa y por el otro lado, si se recupera…. él te buscara tarde o temprano y tu ya no eres feliz sin estar a su lado, es mejor que sepa que estas comprometida y cierren ambos ese ciclo, ahora el esta….. enfermo ¿que vas a hacer? – le pregunto Anny muy preocupada y Triste por la situación
-¡Tengo que verlo! Estaré a su lado, ofreceré mis servicios en su casa, cuidare de el y me asegurare que se recupere – decía Candy decidida
-Pero te reconocerá su Tía, se dará cuenta del engaño cuando Pauna te llame Candy ¿estas totalmente loca?
-No me importa Anny, ya nada me importa si el empeora y…. – se detuvo tratando de buscar aire y reprimiendo las lagrimas – mi vida no tendrá sentido si el ya no existe en el mundo, lo prefiero lejos pero vivo
-Si estas decidida solo te deseo suerte – le dijo Anny abrazándola
Esa misma tarde, Candy se había presentado en la Villa de los Brower con su uniforme de enfermera, si Elroy Andrew iba a reconocerla que supiera de una vez quién era ahora, además de que le permitieran llegar hasta Albert. En la entrada no le pusieron resistencia el Sr. William había empeorado, el médico estaba con el, y Madame Elroy había llevado a su sobrina a donde se encontraban sus padres, ella llegó con indicaciones y el doctor de la familia la miro extrañado, cuando entro no tuvo ojos más que para Albert, con asombro se dio cuenta de que tenía una fiebre infernal que hacía que delirara y se retorciera, sus ojos se llenaron de lágrimas y se acercó presentándose al doctor
-Mi nombre es Candy White y vengo a prestar apoyo, no me envió el hospital y tampoco me contrató esta familia, no tendrá que pagarme, él es mi amigo y no puedo hacer más que estar aquí, cuando más me necesita - le dijo al doctor con mucha seguridad
-Bien señorita, porque la necesitare - el doctor le explico cómo administrarle los medicamentos, sus horarios y que lo debía mantener fresco de lo contrario la fiebre tan alta podría hasta matarlo esa misma noche
-No se preocupe doctor solo le pido un favor, háblele a madame Elroy, dígale que estoy aquí porque me trajo y no le mencione mi nombre, por favor, ella no me conoce pero no quiere que establezca amistad con su sobrino, me sacaría de esta casa y no me permitirá cuidar de Albert
-Así será, pero recuerde que la vida de este hombre dependerá de sus cuidados - dijo el doctor Martín médico de cabecera de la familia - volveré mañana temprano para checar si ha evolucionado - y sin mas salió de la habitación
Inmediatamente ella se puso a trabajar, colocaba compresas de agua fría por su cabeza, pecho y cuello, acariciaba su cabello y le susurraba aunque sabía que no la escuchaba
-Te pondrás bien mi príncipe, lo prometo
Mientras se movía por la habitación cambiando el agua y colocándole más compresas entro Elroy Andrew y ella quedó paralizada dándole la espalda
-¿como está mi sobrino enfermera?
-se encuentra todavía con mucha fiebre, pero no se preocupe ya estoy aquí para ayudar a su cuerpo a combatirla - respondió sin darle la cara, excusándose con las compresas
-Le agradezco que esté aquí, el doctor Martín ya me explicó su presencia, este hombre es mi adoración por favor no lo descuide - decía al punto de las lágrimas
-No lo haré madame, no me separaré de él hasta que baje la fiebre confíe en mí
-Si necesitas algo estaré en el pasillo de la derecha, tercera habitación, rezaré todo el tiempo por la salud de mi sobrino - dijo saliendo de la habitación
Candy no paro de trabajar y como dijo no se separó de él, cuando de pronto Albert en medio de su delirio pronunció su nombre, ella se sentó a su lado y se inclinó hacia su oído
-Tranquilo estoy aquí contigo y no voy a irme, estoy aquí Albert - Acaricio su rostro y su cabello empapado - no voy a dejarte te amo demasiado, pon de tu parte te lo suplico, gana esta batalla, lucha por los dos, yo no podría vivir si dejas que te venza por favor - le decía mientras lo abrazaba con fuerza
Pasaron las horas se hizo de noche, le llevaron la cena y la fiebre no cedía, ella pasó en vela la noche entera cuidándolo, a las 5:00 am la fiebre cedió un poco y el pudo dormir tranquilo, ella tomó su mano lo acaricio y le dijo que ya había pasado lo peor, que era muy fuerte y que lo amaba con todo su corazón, hablándole suave, pero él estaba dormido. El cansancio ligado a las emociones fuertes sufridas las últimas 24 horas dominaron su cuerpo y se dejo caer a su lado, sosteniendo aún su mano, 2 horas después el despertaba muy débil y noto quien estaba a su lado
-¿Candy? - se escucho su voz grave casi en susurro, pero para ella fue como si el mundo volviera a cobrar sentido
-Albert, no te levantes tan rápido la pasaste muy mal anoche - decía mientras lo ayudaba a recostarse, miro su reloj y busco de preparar el medicamento, cuando se volvió hasta el, lo obligó a tomarlo y tocó su frente, encontró solo quebranto, le acomodó sus almohadas mientras le decía que debía comer pero solo sopa y verduras blandas, iría a pedirlas a la cocina, pero cuando quiso girar el la tomo del brazo con la poca fuerza que tenía
-¿Ahora eres mi enfermera?... ¿Porque estás aquí? – pregunto con la voz ronca y apagada
-Ella se sentó a su lado acuno su rostro entre sus manos pequeñas y lo miró fijamente a los ojos - no podría estar en otro lado mi príncipe, solo aquí contigo, te amo Albert
-El cerro los ojos un instante, tomó su mano y la beso - no aceptaba que no estuvieras a mi lado, todo lo que me dijiste la última vez que nos vimos...
-Eso es pasado - interrumpió ella - y no quiero que pensemos en eso ahora ¿está bien? Te voy a cuidar hasta que te levantes de esta cama totalmente sano y quiero que seas un buen paciente - se acercó y le dio un pequeño beso en los labios - ahora voy a buscarte de comer, descansa un poco mientras tanto - dijo levantándose y saliendo de la habitación, no sin volverse antes y sonreírle, el le devolvió la sonrisa y se recostó cerrando los ojos
Elroy entro a la habitación después que el médico saliera con excelentes noticias, estaba feliz de que estuviera mejorando, ya no había peligro pero aún estaba demasiado débil, alababa a la enfermera por su gran trabajo, ella había ido a casa a buscar sus cosas por qué el Dr. Martín le dijo que debía quedarse con el un par de días. El Doctor prometió comunicaría su ausencia al hospital donde ella trabaja.
Para Elroy Andrew, toda su preocupación se convirtió en alegría, él solo sonreía, y estaba recuperándose, pregunto por su hermana y Pauna, teniendo como respuesta que regresarían cuando el médico lo ordenara, le contó que George estaba también en camino desde Escocia y que pronto todos estarían felices celebrando su total recuperación
-Hijo debo ir a comunicarles a tu hermana y tú sobrina que estás bien, como esa enfermera ha hecho un buen trabajo y estará pendiente de ti podemos organizar el viaje de vuelta en dos días para que descanses y te recuperes correctamente
-Esta bien Tía, estoy seguro que me cuidara bien - dijo el rubio con cansancio
-Descansa hijo, recupérate ¿está claro? Yo esperaré a que llegue la enfermera y le daré instrucciones, nos vemos en un par de días William
Cuando Candy regresó traía recogido el cabello en un moño debajo de la cofia, Elroy no pudo esperarle más tiempo pensando en la angustia de su sobrina y su corazón delicado, dejó todo escrito para ella, leyó la nota y sonrío, era una tía muy cariñosa a pesar de ser tan estricta, muy diferente a su padre que nunca le dio muestras así de cariño, luego volvió a mirar su reloj, justo a tiempo para la medicina y subió a encargarse de su paciente.
Era increíble lo rápido que se recuperaba, el amor hace los milagros más auténticos en nuestro cuerpo, al día siguiente era hora de caminar un poco y moverse pero no en el sereno así que lo ayudó a bajar al comedor y tomaron una taza de chocolate, el la convenció, pero ella lo había envuelto en 3 mantas, no quería que recayera, cerró todas las corrientes de aire y solo así pudo sentarse con el
-¿quieres asfixiarme? - preguntaba con broma al ver el exceso de cuidados de ella
-Si quieres enfermarte de nuevo... No será en mi guardia Albert Andrew - dijo en tono serio con un dejo de diversión
-El río de buena gana y le respondió - si vas a consentirme así y quedarte conmigo no me importaría
-Ella abrió los ojos como platos - de ninguna manera, ni en broma ¿entiendes?, no quiero volver a verte así ni mucho menos
-Entonces abrázame, dime otra vez que me amas y yo me dejo asfixiar
-Ella se acercó a su silla el la tomo de la cintura y descanso la cabeza en su pecho, mientras ella de pie lo abrazaba acariciando su cabello y le decía - Te amo, te amo y nunca dejare de hacerlo
-Toca el piano para mí ¿quieres?, Rose tiene uno para Pauna - le hablaba abrazándola más fuerte
-Si lo hago, ¿me prometes tomar tu medicina y descansar hasta mañana? - preguntaba ella alzándole la cara y dándole besos en la frente
-Ahora prefiero quedarme y que me llenes de besos - le dijo divertido
-¡Es en serio! promételo y haré las dos cosas tocaré para ti y luego te lleno de besos antes de que cumplas con tu palabra
-Eso es muy sugerente, ¿te quedarás a dormir conmigo?
-Albert no juegues - dijo en tono de regaño mientras su rostro se teñía de rojo, el cual lo hizo reír
-¡Bueno lo prometo! - y ambos esa tarde cumplieron su promesa
Ella lo contemplaba dormir con infinita adoración, ¿qué pasaría ahora? el había dicho que se lo contaría a su familia y resolvería todo, que no pondría impedimento para que ella siguiera siendo enfermera, pero cómo resolvería ella el hecho de no ser Candy White, ¿debía decirle?, volvieron todas las incertidumbres a su cabeza, todos los problemas de su matrimonio concertado y su vida como Candy.
En el apartamento Anny le abría la puerta a un desconocido, otro hombre rubio que buscaba a Candy...
-Buen día señorita, usted debe ser Anny Brighton si no me equivoco, yo soy Anthony Campbell el...
-El hermano de Candy ¡bueno! De Annabelle.. Un placer conocerlo, Ya lo sé, ella me contó todo, pase - hizo una reverencia y entro mirando todo sorprendido y con una sonrisa
-¡Vaya! mi hermana describe todo muy bien parece como si hubiese estado aquí antes, ¿ella en donde está?... ¿Aún está trabajando en el hospital? - preguntaba ansioso de ver por primera vez a su hermana en años
-Ahora está de permiso haciendo de enfermera privada hasta mañana en la tarde - Anny le sirvió te a Anthony y hablaron por un rato de Candy y todos los años que ella ha estado y el no, pasó el tiempo rápido y Anthony le dio las gracias, volvería al día siguiente
Como todo sueño, se acaba en cuanto despertamos, Candy no le diría quien era hasta estar segura de cómo poder enfrentar todo lo que se les vendría encima, no quería preocuparlo con sus problemas, la disolución de su compromiso y su relación con el era una tarea dura que involucraría no sólo a ellos, si no a todos los Campbell, los Andrew y el conflicto que ocasionarían con la familia de quien ella estaba prometida, bajo a preparar algo para Albert y justo en el momento que entraba a la cocina llegaban Rose, Pauna y Elroy sonrientes y deseosas de ver a su William, hablaron un rato con el, lo habían descubierto sentado leyendo unos documentos antes que regresara Candy y lo pillara trabajando, lo abrazaron y besaron comentando que no es ni la sombra de hace días atrás, la enfermera había obrado un milagro, decian entre risas, Pauna salió emocionada a buscar un regalo al tío y Elroy aprovechó para sacar un tema delicado ahora que su sobrino se encontraba en condiciones aceptables, al momento que Candy subía las escaleras hacia la habitación con una bandeja de sopa frutas y jugo
-William quedan 3 semanas para el anuncio de tu compromiso - borrando toda sonrisa del rostro de su sobrino
-Tía por favor ahora no es el momento - le decía Rose con precaución
-No pienso casarme tía, a menos que sea con Candy
-Su tía se tragó la rabia y severamente le comunicó - esa chica es una caza fortunas mande a investigarla William y anda bastante comprometida con otro hombre, ella seguro planificó enredarte por tu dinero y posición
-¿otro hombre? Tía de que habla no entiendo
-El informe te lo puede dar Esteban cuando te recuperes del todo, ya olvida a esa chica que jamás será aceptada entre nosotros y concéntrate en tu próximo matrimonio, me llego información de que ya la fecha esta pactada para la presentación del compromiso y como ha sido tan largo se casaran un mes después, todo está preparado por el clan
-Pues me enfrentaré a quien sea tía y estoy seguro de que todo es mentira ella no es así ... – de pronto tosía y respiraba muy rápido
-Cálmate Bert, no estás en condiciones todavía - le decía Rose
-No estoy dispuesta a ceder William, es un compromiso que tú debes asumir, lo juraste por la memoria de tu padre, y le hemos dado muchas largas, ya deberías estar casado y tener al menos un par de hijos - salió enfadada Elroy de la habitación para no seguir alterando a su sobrino
Toda esta conversación fue escuchada por Candy, quien colocó la bandeja antes de que Elroy saliera en una mesita cercana y se dirigía fuera de la villa, necesitaba analizar todo, Albert estaba recuperándose bien… dejaría una nota comunicando que resolvería un asunto urgente, al salir se encontró con Pauna que regresaba a la habitación
-¡Candy! - la abrazo y luego se separó para preguntarle - ¿tú estuviste cuidando a mi tío?
-Si Pauna y ya está mejor
-¡Lo sabía! solo tú podrías hacer que volviera a sonreír
-No exageres Pauna - reía con la niña - ahora ve y dile que tuve que ir a resolver un asunto aprovechando que están aquí para cuidarlo por mi y que volveremos a vernos un día - le dio un abrazo, un beso y cruzaron caminos
-¡Vez tío como no te ibas a recuperar rápido si Candy estaba cuidándote!
-¿Candy? - preguntó Rose - ¿ella era tu enfermera?… ¿está aquí?, quiero conocerla
-No se puede madre, ha dejado dicho que iría a resolver unos asuntos ahora que estábamos aquí cuidando a mi tío y que se volverían a ver un día - las palabras de Pauna extrañaron al rubio quien frunció el ceño
-¿Se fue?... ¿Sin despedirse de mí?.. Pero, dijo que volvería ¿no?
-No dijo eso solo que se volverían a ver - explicó Pauna
Candy iba de camino a su apartamento pérdida en sus pensamientos bastante confundida
-El también está en la misma situación que yo ¿acaso a todo el mundo le conciertan un matrimonio a conveniencia?, por que no me lo dijo, no lo culpo tampoco le hable de mi, eso empeora las cosas el doble, Albert… ¿que vamos a hacer? todo se empeña en separarnos - pensaba mientras caminaba sin ver y tropezó con alguien de frente
-Pequeña distraída, no se anda por la calle mirando el suelo - dijo una voz tan conocida y que extrañaba tanto que sus pensamientos se volvieron humo
-¿Anthony?... ¡No puede ser, Anthony! - salto a su cuello y giraron en plena calle atrayendo todas las miradas cercanas
-Yo no podía creer que eras tú estás... Tan distinta bueno sigues teniendo esas pecas pero... Eres toda una mujer y tan hermosa vestida así - le decía Anthony admirando a su hermana
-Gracias señor, tú sí que cambiaste, todo un Conde ¡eh!, ¿como está Patty y los niños?
-Están bien en casa, debes conocer a tus sobrinos, la niña tiene tus ojos
-¿En serio? Quiero conocerlos pero... - se puso sería de repente mirando a todos lados - ¿que haces aquí Anthony?
-Vine a hablar contigo y es serio, en donde...
-Vamos al parque ahí podemos hablar - interrumpió a su hermano y lo arrastró al parque que estaba cerca
-Anna, se nos acaba el tiempo, te resumiré y vengo a pedirte que tomes una decisión, ya eres una mujer y debes saber las consecuencias, Tom y nuestro padre están pasándola fatal, debemos cumplir con un acuerdo que tiene que ver directamente con tu boda, de lo contrario nos encontraremos en la ruina todos, mi propio patrimonio lo he invertido en la constructora pero debemos cederla si no te casas , no te lo escribí antes por que me decías que eras feliz y no quería perderte, temía que huyeras de nuevo si intentaba explicarte y convencerte de que volvieras
Ella no entendía muy bien todo ese asunto, tampoco quería atar cabos, su cabeza iba a estallar con tantas cosas, el hombre al que amaba estaba comprometido también, todo era muy enredado, un verdadero problema, ahora su familia lo perdería todo si no se casaba, había huido de ese matrimonio pero era mas que una palabra dada, era una obligación que comprometía el patrimonio económico de toda su familia,…. tal vez si lo hubiese sabido antes, su familia no estuviera pasándola mal, no estaría sufriendo ni Albert tampoco, no se hubiesen conocido, ella no podía seguir siendo Candy, gano solo unos pocos años de libertad, pero las consecuencias eran devastadoras y recordó las palabras de Anny cuando se enteró quién era ella "debes regresar a casa, tu sitio es en ese lugar, nunca podrás separar completamente a Candy de Annabelle", Anthony al ver que su hermana se quedaba callada trato de hacerla entender
-Anna sé que tú matrimonio es concertado, pero él es un buen hombre, lo conozco y ...
-¡Para Anthony! no tienes que convencerme ya estoy decidida, volveré a casa, ahora se que cometí un error, debí enfrentar mi situación, no me arrepiento de lo que viví aquí estos años pero no es mi lugar y nunca lo será, aunque me duela admitirlo ¿podemos irnos lo antes posible?
-En cuanto recojas tus cosas y arregles todo nos iremos
-Mañana, será mañana al medio día - respondió ella seria y con la mirada fija
-Entonces prepararé todo
A sus amigos les dejo una carta larguísima explicándose, pidiéndoles disculpas y agradeciéndoles por todo, finalizando con la seguridad que serían su familia siempre, renunció al hospital, dejó entre sus pasillos y habitaciones a Candy White, su corazón y parte de su alma, y le dijo adiós a la enfermera Candy, la otra parte de su alma la dejo con el con Albert, la odiaría por esto, no era necesario decir nada ahora, el se enteraría, seguro toda su familia estaba enterada de que Annabell Campbell estaba comprometida hacía años y estarán cuando anuncien su compromiso, conocerá a Annabel y se dará cuenta que son la misma persona, será un acontecimiento enorme, aún llevaba el broche consigo, sentía que así lo llevaba a el, en el camino no hablo, no emitió sonido estaba muerta en vida, en cuanto llegaron a York a las puertas de la villa, suspiro profundamente pero no lloro, ni siquiera cuando su hermano clavo como un puñal las palabras..."Bienvenida a casa Annabelle Campbell "
En cuanto llegó el coche Tom y su padre salieron a recibir a sus visitantes que no eran nada más y nada menos que Anthony con...
-¡Annabelle!... ¿Eres tú? - preguntó Tom, había dejado de ver a una niña rubia, esta era una mujer morena, muy diferente de lejos, pero de cerca era la misma Anna
-¡Hija mía regresaste! - por primera vez su padre se acercó a la mujer que tenía en frente y la abrazo sintiéndola como una desconocida
-Tom se acercó a ella con la rabia a flor de piel, levantó la mano y voltio su rostro con tanta fuerza que la tiro al suelo – esto, es por tu chistecito de desaparecer dejándonos en una situación tan vergonzosa por años, espero siquiera estés intacta y no te hayas deshonrado, no queremos problemas con la familia de tu futuro marido
-¡Tom ya basta! No seas animal, ya está aquí y va a casarse ¿que más quieres? - le gritó Anthony a su hermano empujándolo con fuerza
-No se pelen más aquí afuera... Todo va a resolverse ahora que Annabelle está aquí - les reprendió su padre
-¿Estás bien? - preguntó Anthony a su hermana, ayudándola a levantarse
-No….. estoy viva - fue toda su respuesta
Anna fue puesta en custodia por Tom como en una cárcel, regreso a la prisión Campbell, pero ahora en una celda de seguridad, con el comunicado de que en 2 semanas sería anunciado el compromiso, dos chicas del servicio la acompañaban a todos lados siempre y se quedaban en su puerta durante el día, en la noche sé quedaba un mozo de guardia, ella no volvería a escapar
En otro lugar lejos, Albert buscaba desesperadamente a Candy, Anny le dijo todo lo que fue autorizada por ella misma, "se fue con su hermano y no va a volver", esta fue toda su respuesta y por más que el suplico, no dijo más, había renunciado al hospital, ya no sabia que pensar o en donde buscarla y de vuelta a la villa se sentó con frustración frente a George
-No está en ninguna parte, no sé porque desapareció George, porque me deja nuevamente sin siquiera despedirse, hubiera preferido que me dijera en la cara que está con otro hombre, "su hermano" dice Anny pero Esteban me informó que lleva una relación de años con un administrador de una cadena de tiendas, no sé qué pensar estaba todo bien hace unos días - suspiraba el rubio con pesar
-No estoy dispuesto a pasar nuevamente por tus problemas relacionados con esa enfermera, estoy de acuerdo con madame Elroy, tú necesitas una esposa y esa es Annabelle Campbell, justamente hoy recibí una misiva, la presentación y el compromiso sucederán en dos semanas y no dirás o harás nada William llevaras al altar a tu futura esposa de aquí a 6 semanas, está aprobado y preparado todo por el consejo del clan y por los Campbell y antes de que empieces, serás el patriarca de los Andrew y mi jefe pero te viste mal por enredarte con una muchacha que resultó ser la novia de otro, no hablaremos más de este asunto, regresaremos a Escocia con tu prometida para casarte en la abadía de Holyrood en Edimburgo ¿está claro?
Con ese decreto William no pudo más que asentir con pesar, estaba todo listo, nunca tuvo oportunidad…. y ella, sería cierto, todavía no lo podía creer completamente, le dolía pensar que todo fue una mentira
Las dos semanas pasaron rápido y lo que debió ocurrir hace 5 años ocurría ese día, modistas y peluqueros revoloteaban al rededor de Anna quien volvía a lucir sus rizos de oro en un moño elegante, dejando caer algunos por su espalda, su cabello estaba adornado con una diadema de esmeraldas, ataviada con un hermoso vestido verde grama y las joyas de su madre era la mujer más hermosa que sus hermanos habían visto, y su padre estaba orgulloso de la mujer en la que se convirtió, en el salón estaban reunidos una serie de personajes importantes con sus esposas e hijos, sonaban los vals y sonetos más refinados del momento, entre los personajes se hallaba el clan Andrew en pleno, condes, duques, marqueses, vizcondes y Magnates de todas partes, todo estaba decorado con un lujo exquisito y esperaban la aparición de Annabelle Campbell, la Marquesa de Aberdeen que uniría su vida con el Patriarca del Clan más poderoso de Escocia e Inglaterra
El estaba ahí pero su cabeza estaba en otro lado, Candy jamás volvió a aparecer y rompió su corazón nuevamente, ella solo jugaba con el, se casaría y trataría con todas sus fuerzas de olvidarla, eso se decía cada que ella invadía sus pensamientos
El momento llego, Annabelle entraría al salón de la mano de su padre y escoltada por sus hermanos, no sonreía, hace rato se perdió a ella misma, se abrieron las puertas y en el centro esperaba el que sería su esposo, ella no lo miro, veía a todos en el salón, lo buscaba a el, a Albert, estaba segura que estaba allí, pero al no encontrarlo solo bajo la mirada triste y dejo que su padre la guiara, en cambio el si la vio y quedo pasmado en el sitio, comenzó a respirar con fuerza y apretaba los dientes era ella no cabía duda, era rabia lo que sentía, indignación, como podía ella hacerle algo así
-¿Candy? pero rubia, ¿que es esto, una burla? - Pensaba el mientas se acercaban
En cuanto llegó frente a él, ella poco a poco levanto la mirada y se tambaleó, su padre la sostuvo y nadie se dio cuenta que estaba pasando... De pronto todo cobró sentido para ella, como no lo pensó antes, el debía casarse, ella también, tenía que ver con las constructoras, era escocés ...
-¿Dios mío que he hecho? - se preguntaba a sí misma en sus pensamientos
Su padre la entrego a William con unas palabras y todos aplaudieron, ellos no apartaban las miradas uno del otro, el la miraba con odio era una mentirosa, era una treta de los Campbell para que el dimitiera primero, ¡claro! todo encajaba perfectamente, él estuvo a punto de romper el contrato y eso sólo le convenía a los Campbell, ella nunca lo quiso, todo fue mentira, nunca quiso casarse con él, como no lo pensó, lo enamoraría fingiendo ser alguien más, una muchacha humilde, haría que rompiera los lineamientos establecidos en el matrimonio concertado y desaparecería, justo como lo hiso, solo que el, gracias a George no dimitió de esa responsabilidad que por años fue un tormento
-Pero al final todo le salió mal y yo seguí adelante con el compromiso – pensaba y justo en ese momento sonó el vals del compromiso en el cual ellos bailarían por primera vez como novios, él lo veía como una trampa, un juego y ahora creía firmemente todo lo que Esteban, el chofer le dijo - quizá esta enamorada de ese hombre por eso todo este plan macabro - pensaba analizando toda esa absurda situación mirándola con dureza, hasta que decidió hablar mientas bailaban muy cerca - Eres lo peor que me ha pasado en la vida Candy, o ahora debo llamarte Annabelle
-Por favor Albert déjame explicarte - le suplicaba ella
-No tienes que explicarme nada ya sé que eres excelente actriz y que todo fue planeado para que tu familia se quedara con las constructoras, siempre han sido unos avaros... Tu hermano Anthony es el único que vale la pena en esta cuna de lobos, si no querías casarte conmigo podías habérmelo dicho sin tanto teatro
-Eso no es cierto Albert yo...
-No te creeré ni una palabra más y no me llames Albert soy William Andrew y así te dirigirás a mi de ahora en adelante, que mal te salió todo Annabelle, te casarás después de todo conmigo y te haré infeliz eso te lo aseguro
-Albert dame la oportunidad de explícame, hablemos por favor - le decía ella con los ojos llenos de lágrimas
-Jamás volverás a jugar conmigo...
El vals acabo y se sentaron en la mesa preparada para ellos mientras pasaban uno por uno todos aquellos personajes presentando sus respetos, al cabo de una hora todos comentaban lo bonita pareja que hacían, los presentes no cabían de felicidad, todos menos dos personas, los novios, Candy pensaba lo irónica que es la vida su sueño se hacía realidad se casaría con el hombre que ama pero, el la odiaba, se inventó una historia que concuerda más con lo que ella pudiera contarle, le había fallado antes, se torturaba pensando que una vez el la amo y la miraba con cariño, del hombre tierno no quedaba nada, este era tan imponente que le daba miedo hasta mirarlo.
Pauna se les acercó con su madre y su padre para saludar a la nueva pareja - ¿Candy?... ¿pero que...? no entiendo nada - miraba de su tío a ella pidiendo un explicación, él tenía la mirada llena de odio, fija hacia Anna y ella no podía mirar a la cara de la niña
-¿Candy?, Pauna ella se llama Annabelle - explicaba Rose confundida a su hija, pero percibiendo algo extraño
-Lo siento muchísimo, discúlpenme – Candy se levanto de su silla y camino rápido hacia la habitación vacía más cercana, el lugar estaba abarrotado de gente y ella no pasaba desapercibida pero al fin llegó, cerró la puerta y el ruido cesó, dándole paso al sonido de su corazón y a sus sollozos arruinando el maquillaje
-Se abrió la puerta y ella hizo un intento por recomponerse.
-¿qué sucedió Anna?... ¿Por qué saliste así? - preguntó Anthon,y pero ella solo se lanzó a sus brazos llorando
-Me odia, y es mi culpa Anthony…y yo… lo amo con toda mi alma
-¿Pero que dices, si se acaban de conocer...? Explícame todo eso inmediatamente - dijo el muy confundido y fue entonces que le contó de Albert Andrew y el resumen de su historia con el y como él creía que lo habían engañado
-¡Madre mía! Que forma tienen ambos de complicarse la vida, Anna tu única culpa la compartes con el, la historia no se torció cuando escapaste hace 5 años se torció por no confiarse los problemas, el rechazo absoluto de ambos al matrimonio concertado sin siquiera conocerse también fue un problema... todos tenemos parte de culpa, ¡Dios! ya lo hubiesen descubierto y hoy estarían en esa sala deslumbrando a todos con un matrimonio felizmente concertado
-¿Y que puedo hacer Anthony? él no quiere escucharme - preguntaba desesperada
-Estoy seguro que puedes reconquistarlo, demuéstrale que Candy existe después de todo detrás de la fachada de Annabelle Campbell, el será tu esposo en unas semanas, recuérdale que te ama, y que tu lo amas, comienza de nuevo Anna, sal allí y demuéstraselo
Ella se limpió el resto de lágrimas sonrío y agradeció a su hermano con un abrazo, diciéndole que Patty había tenido mucha suerte de tenerlo, se retoco rápidamente el maquillaje y salió con una amplia sonrisa, caminaba saludando y agradeciendo a todos su presencia, se quedo hablando con un grupo de los miembros del clan y Albert se acercó a ellos con sarcasmo
-Ahora que conocen a mi prometida espero que no planeen quitármela
-No lo haríamos William, es encantadora has tenido suerte - dijo uno de ellos
-Sí, que suerte la mía, verdad Candy - dijo tratando de ponerla de mal humor con su comentario
-Qué rápido van ustedes, William ya tienes un apodo cariñoso, no dudamos que en Aberdeen vivirán los marqueses más dulces de la historia - decía la esposa de uno del grupo.
Así pasó la velada, y ellos no se dirigían la palabra, poco a poco disminuía la concurrencia y Anthony les propuso dar un paseo por el jardín a lo cual Albert no se pudo negar, ella decidida a luchar en contra de su terquedad y reconquistarlo lo tomo del brazo y como si nada le iba hablando del vivero, de los campos, le contó que siempre quiso tener un gato pero su padre no lo permitía, pero él le comunico con molestia que no le interesaban sus historias, en ese momento ella se detuvo y le dijo
-Albert, yo solo estoy intentándolo pero te pones difícil... Antes tu..
-¿antes? Eso ya no existe, puedo utilizar unas de tus líneas.."Eso es pasado, debes entenderlo ahora… no pensemos en eso" ya te dije que me llames William
-Así no quieras escucharlo quiero recuperarte, explicarte lo que en realidad sucedió
-¿Vas a decirme que no sabias que nuestras familias tenían concertado nuestro matrimonio?...Tu cambiaste tu nombre para seducirme, sabias quien era yo, en cambio yo confié en ti, te creía sincera ¿Vas a explicarme sobre la relación de años con un administrador?
-¿Que? Eso no es… yo no lo sabia…. Albert, ¿De qué estás hablando? ….¿Administrador?... ¿quien te dijo semejante cosa?
-Mi tía Elroy te investigo, algo que yo nunca hice porque creí en ti, en tus palabras, en todo, me tomaste por un idiota - decía entrando en desesperación y el paseo se convirtió en discusión
-¿A mí? Eso no es cierto ella... ¡Dios mío! – exclamo con sorpresa dándose cuenta de que Elroy Andrew pensaba que Candy era Anny...
-¿Recordaste a tu amante de repente?
-No tengo ningún amante Albert, tu tía cree que Anny era la enfermera, Archie es administrador, ¿lo recuerdas verdad?
-¿Hasta ese punto llega tu engaño?... ¿fuiste capaz de confundir a Mi tía?, Anny es parte de esto y todos tus supuestos amiguitos
-¡Ya basta Albert! estas comportándote como un niño inventándote mil historias y no quieres escucharme, entiende que mi amor siempre fue sincero, mi error fue no confiarte quien era en realidad
-No seguiré discutiendo con un caso perdido - se dio la vuelta y camino a la villa dejándola atrás
-Eres un grosero y un terco, un necio insufrible, a menos dame el beneficio de la dula - le decía ella siguiéndolo – ¿pregúntale a tu tía si? te contaré todo cuando estés listo para escucharme - lo detuvo por el brazo haciéndolo girar - te amo y no me daré por vencida, también soy terca, muy terca - él se soltó y entro a la villa
Su sobrina estuvo preguntando en el coche de regreso que había pasado, ella era Candy y es enfermera, estaba todo raro y confuso, su tía asombrada negaba con la cabeza, ella no es ninguna Candy Pauna, yo la vi en su apartamento no se parecen en nada.
Al llegar Albert llamó a su tía aparte y le preguntó
-¿Conoce a Candy?... ¿Cuando la vio tía?... puede describírmela, ¿como es físicamente? - preguntó Albert
-Lo siento hijo fui a ponerla en su sitio pero tú la conoces mejor que yo y hoy fue tu fiesta de compromiso con Annabelle, ¿que caso tiene?
-Me está diciendo que Candy y Annabelle ¿no son la misma persona?
-Ya les dije que no, son muy diferentes no solo por el color de su cabello no son la misma persona hijo
-¿La chica que conoció en su apartamento y la enfermera que me cuido tampoco son la misma persona?
-William ¿estás tratando de volverme loca? claro que no, yo no hubiese permitido entrar a esa arribista a la casa de mi sobrina nunca ¿que está pasando?
-El se quedo con los ojos como platos y la mirada fija pensando… - nada tía hasta mañana – pero el no pudo dormir bien esa noche
-¿Candy que es todo esto? – pensaba dando vueltas en la cama y tratando de desenredar todo
Al día después tocaban la puerta de la habitación de Albert y Rose entro en cuanto él abrió la puerta
-Tienes que explicarme Bert, no entiendo nada,… Annabelle...
-Ella es Candy Rose - dijo interrumpiendo a su hermana - me estuvo engañando todo este tiempo, jugo conmigo y todo era un plan estoy seguro
-¿Pero como? ¿porque?
-Por las constructoras, no te das cuenta, les convenía a los Campbell que rompiera el compromiso y tú sabes que lo haría por ella
-Espera, estás diciendo…..¿que ella fingió ser enfermera y pobre para enredarte?... No le resto lógica pero entonces le salió muy mal porque termino enamorada de ti, eso se le notó demasiado anoche, no hacia más que mirarte con adoración
-Pues si es así lo tiene bien merecido, pero yo jamás le perdonaré que me haya mentido y se hiciera pasar por otra persona bajo un plan tan deshonesto
-¿No hay otra posibilidad Bert? Ya hablaste con ella, ¿te explico?
-Por favor Rose, es una actriz bastante buena, seguirá mintiéndome y esas últimas palabras, tu escuchaste a Pauna " dile que nos volveremos a ver un día" era todo un plan
-Si tú lo dices…. - le contestó su hermana sin saber qué pensar, pero le haría una visita a Annabelle, tenía que conocer ambas versiones reconocería la mentira en su rostro de ser necesario
Continuara….
Hola, Hola este es mas laaaaaaargo, según yo tendria tiempo de subirlos uno a uno con calma, pero mis Vacaciones se adelantaron una semana... que bien por mi... menos mal ya esta toda la historia lista, no imagino dejandola hasta enero... una maldad. Gracias por leer, Un abrazo.
