Una semana había pasado y Pauna insistió ir con su madre estaba tan confundida, más por qué ella si conocía a Candy... Bueno a Annabelle, era extraño e increíble, en cuanto las hicieron pasar inmediatamente notaron a dos chicas de servicio paradas a ambos lados de la puerta en donde estaba Annabelle, Rose pensó que las costumbres de los nobles eran cada vez más exageradas
-Buen día Annabelle espero no molestarte, me enteré de los muy avanzados preparativos de la boda creo que muchos suspirarán de alivio en cuanto estén debidamente casados, después de un compromiso de tantos años - decía Rose entrando a la habitación
-Todos menos Albert... Él me odia - dijo levantándose de si silla - buenos días a las dos esperaba que vinieran desde el día después del compromiso, hay cosas que tengo que explicar pero aquí no puedo, demos un paseo por el jardín me asfixio estando aquí y sin hacer nada productivo, Anna por favor, llámenme Anna o si quieren Candy, es diminutivo de mi segundo nombre... Candice
-Para mí siempre serás Candy aunque ahora tú secreto está descubierto... Eres rubia... - le dijo Pauna con inocencia
-Gracias Pauna, yo me siento más Candy que Annabelle aunque ya me di cuenta que soy las dos, da igual - le dijo en tono tierno
-Candy, mi hija no sabia que su tío estaba comprometido pero ¿tú sí cierto? - Preguntaba Rose, y Pauna a partir de ese momento solo escuchaba como si fuera una de sus novelas de amor y aventura
-Si, lo supe una semana antes del compromiso hace 5 años - decía mientras se sentaban en un banco del jardín - pero les juro que no sabía con quién y tenía por aquel entonces muchas ilusiones de casarme enamorada, debes saber que mis hermanos se casaron con matrimonios concertados y yo quería una historia diferente, una historia de amor, me da mucha pena contarles pero apenas volví a casa hace unas semanas
-¿Entonces tú no estabas en la escuela de señoritas?
-No Rose, hace 5 años no veía a mi familia no quería casarme sin amor, huí de casa y pensé...realmente creí que no volvería - decía ella bajando la mirada – nunca supe cual era el nombre de mi prometido y tampoco supe nada del contrato entre las familias hasta hace poco
-¡Dios santo!... Entonces vivisteis toda una aventura sola...!claro!... Cambiaste tu nombre y te teñiste el cabello... ¡Que disparate! - decía Rose asombrada de la osadía de ella - pero no te diste la oportunidad de conocer a mi hermano como sabrías si te agradaría o no sin conocerlo
-¡Lo sé! Ahora me doy cuenta del error pero mi padre no me dejaría opción, sé que hice mal pero escuche parte de una conversación que tenía con mi hermano Anthony en donde no me dirían nada hasta el día de la presentación y por lo consiguiente del compromiso, no tendría opción de decidir si me agradaba o no, no quise averiguar siquiera quien era a quien me prometían y cuando conocía a Albert… solo me dio miedo, fui una cobarde no quería dejar de ser Candy la enfermera.
-Bueno, no fue tu culpa, si no del arreglo de no decirle a ustedes nada hasta un momento fechado, Bert tampoco lo tomo bien tú todavía eras casi una niña
-Rose no me mal interpretes yo escaparía de nuevo si pudiera volver atrás, estudie enfermería, hice amigos que son como mi segunda familia, conocí y ayude a mucha gente, viaje y camine por las calles, tenía una libertad absoluta de decisión era feliz, créeme, nunca supe que mi familia quedaría prácticamente en la ruina si no me casaba, me sentía prisionera en esta casa, era su muñeca, no quise averiguar nada acerca de ese prometido, me enceguecí ...y no pensé - decía bastante agitada y a punto de llorar
-¡Vaya historia! - decía Rose aún impresionada - solo quiero saber si lo amas - la tomo de las manos que tenía bastante frías para calmarla
-Yo lo amo y se lo dije pero no me cree y no quiere escucharme, estoy desesperada me rompe el corazón que me mire con odio, no ha venido a verme ni un solo día, quiero explicarle, yo….. quiero que me perdone - decía al tiempo que las lágrimas comenzaban a rodar por su mejilla - ¿me crees Rose?...por favor créeme te juro que no quise nunca que sufriera pero no podía contarle quién era o aceptar una relación, Los Andrew son socios de Los Campbell, creía me separarían de él y me encerrarían de nuevo obligándome a casarme con otro hombre, yo...no quería volver a ser Annabelle Campbell y él nunca mencionó que estaba comprometido, Anthony tiene razón nos encerramos en una burbuja de posibles y no nos confiamos los problemas para buscar juntos una solución, nos hubiéramos evitado muchos sufrimientos y malos entendidos
-Una última cosa Candy... Como estuvo ese asunto con mi Tía Elroy, ella jura que conoció a Candy y que no son la misma persona
-En cuanto la vi aparecer en la entrada del edificio donde vivía la reconocí, Madame Elroy Andrew me visitó una vez para conocerme... a Annabelle por supuesto y creí que venía a traerme devuelta con mi familia, luego pensé que era por Albert y me reconocería, el resultado sería el mismo y le pedí a mi compañera de apartamento que se hiciera pasar por mi, ya sé que mandó a investigar a Anny con el chofer, que no preguntó nombres y confundió más todo, me enteré porque Albert me reclamó que tenía una relación con un hombre y eso no es cierto, es Anny que está comprometida con Archie desde hace un año - explicaba Candy a Rose y a Pauna que escuchaban con ojos como platos
-Si que se les complicó todo a ustedes dos, pero son tal para cual, tercos como mulas, pero al parecer el destino quiere juntarlos, estaban destinados primero por el hombre y luego por dios y ahora depende de ustedes ser felices...te creo Candy y tratare de hacer entrar en razón a Bert, por lo menos que te escuche y aclaren todo esto
-Gracias y pueden venir a verme cuando quieran, yo no puedo salir hasta que nos traslademos a Escocia en 2 semanas - les decía Candy abrazándolas
-Desde ahora te considero mi hermana así que haré lo que pueda con el terco patriarca de los Andrew, espero que en un futuro no sean tan obcecados y confíen mas el uno en el otro
Se despidieron y Candy se sintió más tranquila, confiando en que todo se arreglaría pronto, pero cuando Rose quiso hablar con su hermano siempre estaba ocupado o arreglando asuntos de trabajo, venía encima la boda y luego su luna de miel, debía dejar todo listo, pero con quien si le daba tiempo de conversar era con George que lo acompañaba
-¿así que te casarás finalmente con tu enfermera?
-Es una noble, no es enfermera
-Es Candy tu enfermera, ya sabía que la había visto en algún lado, por supuesto en los cuadros de la villa de los Campbell
-¡Ya basta George! no me hables de ella, me llena de rabia recordar todo lo que me hizo
-Lo que te da rabia es que la sigas amando tanto, aún después de lo que hizo
-No hace falta que me lo recuerdes a cada rato, tengo tallado su rostro en mi cabeza, tendré que tolerar su burla y eso es suficiente para mí
-¡Ya….! Será tu esposa perdónala y se feliz a su lado, ella también te quiere, he leído todas las notas que no quisiste leer y me diste de ella, todas pidiéndote perdón, diciendo que te ama y que quiere verte
-Es una manipuladora y una mentirosa, la veré en Escocia cuando le de mi apellido
-Eres de los seres más insoportablemente tercos que he conocido William Andrew, tu terquedad evitó que se conocieran hace 5 años y evitará que seas completamente feliz haciéndola infeliz a ella, recapacita... ¿Cuanto tardaste en caer a sus pies hace unos meses cuando la conociste en Escocia?...¿30 minutos, 1 hora? Lo hubieses hecho entonces también cuando era más chica estoy seguro
-Me enamore de Candy White, no de Annabelle Campbell
-Es la misma persona William, una mujer que te ama, bellísima.. Castaña o rubia, y qué suerte la tuya, será tu esposa de cualquier forma, ya deja ese orgullo tonto y vuelvan a ser felices en Aberdeen - Sentenció George dejando solo para que pensara
Las dos semanas pasaron rápido y Candy no había visto a Albert, solo recibía visitas de Elroy Pauna y Rose, se trasladaron todos a la mansión Andrew en Edimburgo, Albert estaba allá hacía más de una semana, cuando por fin lo vio, le temblaban las manos, cundo él se acercó y en frente de todos le dirigió la palabra
-Annabelle podrías permitirme dar un paseo contigo ahora, a partir de mañana no nos podemos ver hasta el sábado, cuando te conviertas en mi esposa - decía mientras le tendía la mano la cual ella tomó y aceptó titubeando por los nervios, dieron varios pasos por el jardín pero ninguno hablaba hasta que ella se atrevió, no le gustaba estar así con el
-Albert yo quisiera que habláramos de lo que pasó, no quiero que me odies
-No te odio - fue toda su respuesta pero no la miraba
-Entonces ¿escúchame quieres?, Te he extrañado tanto... Soy culpable de ocultarte cosas, de Annabell, pero nunca te mentí sobre mi y mi amor es verdadero
-Yo siempre fui sincero, te ofrecí un amor real y tu hiciste lo que te vino en gana conmigo, me manipulaste a tu antojo - la miro fulminándola con rabia
-¿No me escucharas cierto?, tu tampoco me dijiste que estabas comprometido ambos hicimos mal, mas yo, lo se y te pido que me perdones - decía mientras se acercaba todo lo que podía a su rostro, lo tomo de las manos para hacer que la mirara y le dijo en voz baja - aunque te empeñes en creer lo que no es, sin escuchar lo que tengo que decirte, me duele que no quieras ni mirarme, pero eres mi vida ahora y así tarde mil años volveré a hacer que me quieras, el sábado cuando camine al altar para convertirme en tu esposa será el día más feliz de mi vida, eres todo lo que siempre he soñado, todo lo que necesito y más... - se puso de puntitas y beso sus labios
-El no pudo evitar sentir ese beso profundamente, luego rozó los labios de ella con el pulgar y suspirando le dijo - mientes muy bien, y yo necesito creerte princesa, pero aun no puedo perdonarte del todo, me dejaste sin ninguna explicación, revolviste todo en mi vida y me mentiste
-Ella lo abrazo diciendo - algún día de estos entenderás mis razones y creerás en mis palabras, por favor no olvides que te ame mucho como Candy White y te Amo como Annabelle, ambas la misma persona, estoy aquí para ti ahora y te seguiré adorando ahora y siempre
El día de la boda llego y Candy estaba sumamente nerviosa estaba bellísima y respiraba por la boca, sentía tanta ansiedad que no podía controlarse cuando entro Anthony a la a habitación
-...estas... Hermosa Anna, si Andrew no lo aprecia, entonces esta ciego, estoy seguro que lo dejaras sin habla
-Estoy que me muerdo las uñas Anthony pero soy muy feliz
-Me alegra escucharlo hermana, te lo mereces, vine para traerte una sorpresa de bodas pero por favor no arruines tu maquillaje - se dirigió a la puerta y la abrió
-¿Así que nuestra enfermera favorita el una princesa? - decía Stear entrando con el grupo entero
-¡no lo creo! - sólo atinó a decir ella mientras los abrazaba intentando no llorar - me encanta que estén aquí… y exageran solo parezco una novia
-La carta que nos dejaste fue impresionante, pero mejor fue como lo contó Anny, casi una novela - decía Archie
-Es un exagerado, solo le puse un poco de sentimiento y cuando Anthony nos escribió que te casabas con el Señor Andrew e invitándonos, fue como el final feliz - comento Anny aún emocionada
-Sabíamos que te teñías el cabello, pero de rubia te queda mejor, la verdad es que pareces una princesa Candy... Perdón Annabelle.. bueno marquesa de Aberdeen - mencionó Fanny
-Por favor sigan llamándome Candy porque siempre lo seré, les agradezco que estén aquí, y aunque viva un poco lejos no dejare de visitarlos - decía conmovida a punto de llorar – y ustedes ¿vendrán en vacaciones cierto?
-Al acantilado donde vivirás, no lo creo pero nos acercaremos a la villa eso si – decía Anny entre risas
-¡Hombres! es mejor que salgan de la escena, tenemos que hablar con Candy de un asunto privadísimo - corrió Fanny a los hombres presentes que se despedían de Candy felicitándola
-Y bueno que es eso privadísimo - preguntó curiosa
-¡La noche de bodas claro!... Hasta donde sabemos tú nunca...- dijo Anny
-¡Nunca! - le decía Candy con todos los colores en el rostro
-Bueno, porque te trajimos un regalo de bodas de parte de todos, pero no te preocupes lo elegimos Anny y yo - saco Fanny un ajustado camisón con encajes verde muy atrevido
-¡Fanny por dios!
-Todos sabemos lo que estarás haciendo esta noche, pero si vas a estar nerviosa que el también lo esté, y con esto lo pondrás de cabeza - reía Fanny al decirlo
-Es hermoso gracias, prometo usarlo aunque me muera de la vergüenza
-Guárdalo en tu maleta de mano y sorpréndelo, no es tan elegante como muchas de las cosas que tienes pero es sexi, apuesto que no hay nada así en tu guardarropa y es francés - le dijo Anny riendo
-Espero domar un poco a Albert con esto, aún no me perdona por no decirle quién era
-Mmm... mañana habrá olvidado todo confía en lo que te digo - le dijo Fanny mientras tomaba sus manos - me hiciste creer que existen los cuentos de hadas de verdad, encontraste a tu príncipe como siempre dijiste y espero que seas inmensamente feliz, el matrimonio no es fácil pero con amor se hace llevadero todo.
En otro punto de la mansión George trataba de tranquilizar a el novio
-William por dios deja de caminar de un lado a otro me estoy mareando
-No está George, no lo consigo, y no recuerdo cuando fue la última vez que lo vi
-Que estás buscando yo puedo ayudarte si quieres
-El broche, el de mi padre
-¡El broche del patriarca de tu padre!, bueno no lo conseguirás en ese estado mejor cálmate y yo lo busco, vendrán a buscarte en cualquier momento para ir a la abadía
-Si bueno... Está bien... ¡Pero no pude haberlo perdido!... ¿En donde tenía la cabeza?
-Sabemos en dónde ha estado tu cabeza y tu corazón últimamente William - le dijo George con una sonrisa cómplice la cual el devolvió
-Hijo es hora de irnos, las calles están abarrotadas de gente por la boda y tienes que hacer el recorrido hacia la abadía, 15 minutos después saldrá Anna a hacer lo propio - entraba Elroy a la habitación dirigiéndose a su sobrino pero luego se le quedo viendo y se le llenaron los ojos de lágrimas - William estas impresionante, me recuerdas tanto a tu padre, felicidades por tu matrimonio
-Gracias tía, será mejor que todo inicie o me volveré loco, ¿esta segura de que ella no me dejará plantado en el altar?
-¿Que cosas dices William? Anna está ahora con Rose que la acompañara hasta la abadía, acabo de verla y antes de que preguntes más por ella lo único que te diré es lo que me encomendó decirte
-¿Que es? - Dijo ansioso y su tía sonrío ampliamente respondiéndole
-Que te ama...
Mientras tanto en la habitación en donde aún preparaban a Candy estaba Rose luchando con la muy nerviosa novia
-Deja de moverte estoy tratando de colocarte el ramillete de brezo blanco en este complicado moño - le decía Rose
-Lo siento no lo puedo evitar, es que... Quiero verlo Rose, solo quiero asegurarme de que sea mi esposo hoy
-¿Pero que…..? - reía Rose - no los dejaran escapar te aseguro que va a casarse contigo, ellos deben estar saliendo a la abadía ahora…. ¡Listo! Quedo.. Ahhh no creo que lo necesiten han tenido mucha suerte sin el brezo
-Estas muy hermosa Candy pero no solo estoy aquí por el brezo, nuestras tradiciones son muy arraigadas y ya que mi padre y madre no están es mi deber colocarte el tartán de los Andrew y acompañarte hasta seas oficialmente una de nosotros - le decía mientras que le colocaba la tela de cuadros cruzando su hombro izquierdo unida con el boche símbolo de los Andrew
-Gracias Rose, siempre quise tener una hermana y mi madre tampoco está hoy conmigo así que agradezco mucho a dios que ahora tenga oficialmente dos hermanas maravillosas, primero Patty y ahora tú - le decía abrazándola al borde nuevamente de las lágrimas, cuando de pronto reparo en el símbolo de los Andrew
-Se me olvidaba no he podido entregarle esto a Albert - dijo mostrándole el broche a Rose
-¡Candy! Debe estar como loco buscándolo, ¿pero como es que lo tienes?
-Lo dejo en el hospital cuando... Bueno lo perdió y yo lo tengo desde entonces - dijo mientras se lo entregaba
-No…..Ahora tú debes entregárselo, es muy importante, era el broche de nuestro padre. Te darás cuenta que es un poco diferente, es porque pertenece solo al patriarca, no es como el mío o el de la tía es.. ¿como el tuyo ves?, será mejor que tú se lo coloques a él en su lugar, debes encargarte de muchas cosas y aligerarle la carga, es bastante bueno que comiences por aquí - decía Rose con una amplia sonrisa
-Lo haré - fue toda su respuesta
-Hazlo feliz Candy por favor - le dijo Rose conmovida con los ojos llenos de lágrimas
-No podré ser feliz si él no lo es Rose
Todo estaba preparado, la gente abarrotada en la calle celebraba junto a los novios el acontecimiento, los gaiteros tocaban y todos los invitados importantes estaban en sus asientos dentro de la abadía, mientras William Albert Andrew contenía su ansiedad moviendo su Sgian Dubh de arriba a abajo cuando las gaitas anunciaron la llegada de la novia, la vio a lo lejos aparecer y acercarse junto a su padre y detrás de ellos Rose, la detalló completamente, como grabando ese momento y respiró profundamente, no pudo volver a hacerlo sentía que le faltaba el aire y su corazón comenzó a latir desenfrenado, era ella, y estaba hermosa, era la mujer mas hermosa que había visto, su vestido blanco la hacía parecer un ángel, las rosas blancas que llevaba le hacían resplandecer su rostro, y sus ojos verdes que lo miraban fijamente, ella le sonreía, el tartán de los Andrew y el broche le aseguraban que sería suya, no pudo apartar la mirada de sus ojos, y entonces el le sonrió
Un poco de Historia…. Escocia está llena de Leyendas Mágicas y encantadoras y francamente estoy bastante enamorada y uno de ellas es la leyenda de fundación de la abadía en donde nuestros personajes se estarían casando, lamentablemente un país que vivió inmerso en muchas guerras por una libertad que jamás llegó, tiene demasiadas ruinas que si hoy son hermosas ayer debieron ser espectaculares
Según otra leyenda, en 1127, cuando el rey David I estaba cazando en los bosques cercanos a Edimburgo, se encontró de repente en peligro por la cornamenta de un ciervo. Dos hermanos, Johannes y Gregan, de la Baronía de Crawford en Strathclyde Alta, salvaron al rey. En agradecimiento, hizo caballeros a los hermanos y fundó la Abadía de Holyrood el año siguiente. De ese día en adelante, esa rama de la familia Crawford adoptaron la cresta de una cabeza de ciervo con una cruz de oro entre los cuernos para conmemorar la fundación de la abadía. Esta familia adoptó el lema Tutum Te Robore Reddam que significa «Nuestra fuerza te dará fuerza».
En escocia el brezo blanco es considerado de buena suerte para los novios. Cuenta la leyenda que la princesa Malvina se enamoró profundamente de un guerrero llamado Oscar quien pronto tuve que partir a librar batallas. No pasó mucho tiempo cuando las malas noticias de la muerte de Oscar llegaron hasta Malvina. La princesa quedó destrozada y su único consuelo era un ramillete de brezo color púrpura que su amado le había dejado como prueba de su profundo amor.
Cuando las lágrimas de Malvina cayeron sobre el brezo púrpura este se hizo blanco, a lo que ella declaró que el brezo blanco siempre traería buena suerte a todos aquellos que se fueran a casar. Por tal razón, las novias en escocia llevan una ramita de brezo blanco en su pelo para atraer la buena suerte a su matrimonio.
Para novias, hay un montón de diferentes maneras de incorporar un traje, de vestidos de Novia de tartán a pequeños toques como un dobladillo de tartán, faja, chal o simplemente un ramo escocés con cinta de heather, cardo y tartán de tartán. Un ritual popular es los bordes de la novia donde la novia se presenta con una faja en tartán de su marido, por su suegra. Si lleva una faja de tartán que debe ser usado en el hombro derecho – jefes de clan único o esposas de jefes de clan deben usar una faja en el hombro izquierdo.
El sgian dubh (en inglés, skean Dhu ) es el nombre gaélico escocés de un pequeño puñal que forma parte del traje tradicional de las Tierras Altas de Escocia.
Hola... Hoy subo los últimos capítulos... un abrazo
