Este es el primer capítulo de la 1ª parte

Nota: La mayoría de los personajes no son míos, sino de SEGA. El resto de los adultos, los cuales no sean conocidos como de SEGA, y los niños; son de mi propiedad o de gente que me permitió usarlos.


Un par de días después de todo lo sucedido, en la casa de Rouge y Knuckles...

- Pues yo sigo sin saber a quién me recuerda ese oficial... -comentó pensativa una joven eriza rosada.

- A saber... -respondió cierto equidna rojo mientras dejaba su refresco sobre la mesa- Pero, lo que más me extrañó, fue la reacción que tuvo cuando le íbamos a quitar las gafas a la chica

- Yo sé -intervino una murciélago blanca- que en determinadas zonas eso es una falta de respeto hacia cualquier persona; herida o no. Pero que yo sepa, en Costa Esmeralda no lo és

- Puede que el chico proceda de alguna zona con ese tipo de costumbres y no lo perm... -le interrumpe una joven equidna-murciélago de color granate.

- Mamá -dijo la pequeña- Está sonando el aparatito -le entrega a su madre el comunicador de la G.U.N.

- Gracias por traérmelo, Garnet -le da un beso en la mejilla- Eres un amor -le dijo dulcemente a su hija mayor.

- Jejejeje -sonríe feliz y se marcha volando para seguir jugando con sus amigos.

- Disculpadme -se disculpó la murciélago a la vez que se levantaba de la silla.

- No pasa nada -le respondió con un tono amable su pareja mientras veía como se dirigía a la cocina.

Unos segundos después, en la cocina...

- Sí ... De acuerdo ... Está bien, ahora me presento ... Bien ... Adiós ... -apaga el comunicador y se encamina hacia la sala- Tengo malas noticias -anunció al salir de la cocina-; me tengo que ir al cuartel ahora mismo

- ¿Por? -preguntó el equidna.

- No me han concretado mucho

- Joooo... -se quejó la eriza- Que mal que te tengas que marchar

- Tranquila pinkie. Seguro que estoy de vuelta antes de que os marchéis a casa -se dirige a la puerta.

- Eso me alegraría -dijo sonriendo- No me gusta quedarme sola

- Sola no quedas -hace una pequeña pausa, la cual aprovecha para ponerse la chaqueta- Tienes a estos dos... ¿caballeros? -dijo esto último intentando mantener la risa.

- ... -mira a ambos chicos, los cuales estaban discutiendo por idioteces, y vuelve a mirar a la murciélago- Como si no estuvieran -se escucha de fondo un grito de desaprobación ante el comentario de la joven- Además, ninguno de ellos es una chica

- Mira, si quieres, puedes coger a Knuckles y lo vistes de chica. ¡Es fácil! ¡Y hasta quedaría "guapa"!

- ¡EEEH! -gritó enfadado al sentirse una marioneta.

- ¡JAJAJAJAJAJA! -lloraba de risa el erizo azul al imaginarse la escena.

- ¡¿Y tú de qué te ríes?!

- De ti

- ¡Aaaaaaah! -soltó furioso y empezó a perseguir al erizo.

- ... -ven la escena.

- Creo que...

- ... ya no estaré sola? -terminó la frase de la murciélago.

- Exacto

- Por Caos... -ve dos esferas persiguiéndose- Prefiero aguantar a todos los niños de la ciudad antes que a estos

- Jajajaja -abre la puerta- Tienes razón. Pero bueno, que se le va a hacer, es lo que nos ha tocado

- Verdad -dijo riendo.

- Bueno -cambia de tema debido a la hora que era-, como ya te dije, intentaré estar de vuelta antes de que os marchéis -sale- ¡Chao! -se despidió antes de cerrar por completo la puerta.

- ¡Cha...! -de repente escucha un fuerte golpe.

- ¡MALDITO SEAS! -maldijo el equidna mientras se levantaba del suelo.

- ¡No es mi culpa que seas tan patoso! -le saca la lengua.

- ... -suelta una gran bocanada de aire- Lo dicho. Los niños se portan mejor -se acerca a la mesa a coger algo y se dirige a donde los niños estaban jugando- ¡Ahí os quedáis!

Volviendo con Rouge. Un rato después, en el cuartel general...

- ... -entra en el despacho del comandante- Señor, la oficial Rouge acaba de llegar

- De acuerdo, déjela pasar

- Sí, señor -acto seguido, sale del despacho y se dirige a la murciélago- Puede pasar

- Gracias -respondió Rouge a la vez que entraba al despacho- Buenas tardes, señor

- Buena tardes, oficial -respondió el comandante con total educación.

- ¿Para qué me llamaba, señor?

- Supongo que conoce lo de la llegada de los dos escuadrones de Costa Esmeralda -empezó a hablar el comandante.

- Sí, señor -hace una pequeña pausa para recordar- También lo del ataque que hubo contra uno de ellos

- Bien, pues... -se levanta de su sillón- Le quiero presentar a los dos oficiales que dirigen dichos equipos -pulsa un botón, el cual le comunica con su secretaria- Monique. Dígales a los oficiales Dark y Aqua que entren

- Sí, señor

A los pocos segundos de esa pequeña conversación, los dos oficiales entraron en el despacho... Ambos traían distintos atuendos a los del día del desfile. El oficial del escuadrón nocturno, según como lo veía la murciélago, parecía una especie de gato salvaje, por lo despeinado que parecía y por su piel negra como el azabache; poco hablador y difícil de tratar, lo que Rouge definiría como una persona difícil; y, para su gusto, bastante atractivo. Respecto al atuendo, y aquí Rouge se detuvo a examinarlo detalladamente, era bastante simple. Llevaba unos pantalones de camuflaje de distintas tonalidades de gris, una camiseta gris claro, la cual marcaba un moldeado torso que hizo a la murciélago detener la mirada; un chaleco negro, unas botas a juego y unas gafas completamente negras, las cuales cubrían sus ojos. Por otra parte, la oficial era una eriza azul celeste. Parecía una persona muy formal, ordenada, a diferencia de su compañero; y algo estricta. Pero, a pesar de estos pensamientos, a la murciélago le resultaba familiar. Ella también llevaba una ropa bastante simple. "¡Algún motivo habrá para que ambos oficiales, de tales rangos, lleven esa ropa tan simple!", pensó Rouge. Ella vestía unos pantalones de camuflaje azul, una camiseta negra, la cual dejaba ver una venda en su brazo derecho; unas botas negras y, al igual que su compañero, unas gafas negras con el mismo propósito.

- Bien -se dirige a la murciélago- Le presento al oficial del escuadrón nocturno y a la oficial del escuadrón del agua

- Ya nos conocimos el otro día -respondió Rouge.

Después de la respuesta de la murciélago, el comandante miró seriamente a los oficiales, los cuales negaron con la cabeza. Ante esa reacción, Rouge se extrañó bastante...

- Perdone, señor

- ¿Sí? -vuelve la mirada a la murciélago.

- Perdone, pero... ¿Se me está ocultando algo? -preguntó seria mientras cruzaba los brazos.

- Parece que los oficiales al final tenían razón -murmuró el comandante, pero Rouge, gracias a su gran capacidad auditiva, lo escuchó.

- ¡¿Cómo?! -soltó extrañada ante la respuesta del comandante- ¿A que se refiere?

- Quie... -le interrumpe el joven oficial.

- Se refiere a que nosotros dijimos, hace un rato, de que nos sería difícil ocult... -le da un codazo su compañera.

- ¡TSSS...!

- ¿Ein? -soltó aún más confundida la murciélago.

- Antes de seguir contándole... -se acerca a la mesa- ...tendrá que prometer que no contará nada de lo que conocerá a partir de ahora. A no ser, claro, que reciba órdenes mías -dijo con un tono más serio.

- De acuerdo, señor

- Bien... -dirige la mirada a los oficiales- Cuando ustedes quieran

Después del permiso del comandante, ambos oficiales se quitaron las gafas... Rouge, al ver quienes eran, quedó paralizada y avergonzada al comprobar que se había equivocado en sus descripciones. Unos segundos después, los cuales se le hicieron eternos a la murciélago, terminaron cuando uno de los oficiales comenzó a hablar...

- Hola Rouge -hace una pequeña pausa, en la cual Rouge vuelve en sí- Siento lo del otro día...

- ¡¿B-Bla-Black?! -tartamudeó aún bajo los efectos de la sorpresa.

- -afirmó la pantera mientras sonreía.

- ¡Cuánto tiempo sin vernos! -exclamó la murciélago mientras una sonrisa, que iba de oreja a oreja, le adornaba la cara.

- Y... ¿Para mí no hay saludo, Rouge? -preguntó un poco celosa la oficial mientras sonreía.

- ¿Kitty? ... ¿Eres tú? -preguntó asombrada ante el cambio de su amiga.

- La misma que viste y calza

Después de ese encuentro tan inesperado, la murciélago corrió a abrazar a sus viejos amigos, los cuales no la rechazaron el abrazo. Pasados unos minutos, los jóvenes oficiales estaban bajo un "interrogatorio" sobre sus vidas por parte de la murciélago.

- Y... mejor dicho -corrigió Rouge- ¿Qué hacéis por aquí?

- ... -mira al comandante, el cual le hace una señal de aprobación- Es... una larga historia -aseguró la pantera negra.

- ¡Pero tenemos TODO el tiempo del mundo! -exclamó la murciélago- Venid a mi casa y me contáis

- Eso -intervino el comandante- será un problema

- ¿Por? -preguntó desconcertada Rouge.

- Escúcheme, oficial Rouge. Esto es un tema delicado, así que nadie lo puede saber -terminó por añadir el comandante a la vez que se sentaba en su sillón.

- Pero... ¿Tampoco el resto del Sonic Team? -preguntó deseosa de una respuesta afirmativa.

- ... -suelta un suspiro, el cual hace que los oficiales le presten más atención- Por eso la llamé. Son en los únicos en los que puedo confiar y, en los que sé que nos ayudarán con el tema

- ¿Pero de qué se trata? -preguntó curiosa.

- De eso ya les informarán los oficiales Aqua y Dark -hace una pequeña pausa- Ellos son los que realmente saben del caso

- De acuerdo, señor

- Bien, ya pueden marcharse -pero en ese momento recordó algo, por lo cual tuvo que detener a los oficiales- Esperen un momento... Oficial Black, oficial Kitty; ¿tienen alojamiento aquí, en Green Hill?

- No, señor -respondió la eriza- La casa en la que vivíamos mi hermana y yo hace años, era de alquiler y, hace un par de días, después de que nos enteráramos de todo esto, miré por si aún estaba, pero cuando fui a donde se encontraba, ya era tarde -hace una pequeña pausa- Destruyeron toda la zona para construir un edificio de oficinas

- Que mal...

- Señor -intervino la murciélago- Ellos pueden quedarse en mi casa hasta que encuentren algo

- No, Rouge -rechazó la oferta de su amiga- No queremos ser ninguna molestia

- No molestáis, tranquilos -dijo tranquilamente.

- ¿Segura? -preguntó la eriza.

- Casi nunca lo estuve tanto -dijo mientras una gran sonrisa se le dibujaba en la cara.

- Esta bien -concluyó el comandante. Acto seguido, dirigió su mirada a ambos oficiales- Pero ustedes ya saben lo que hacer si llega a pasar algo

- Sí, señor -respondieron al unísono.

- Y, por favor, pasen desapercibidos siempre que salgan

- Sí, señor

- Bien, ahora ya pueden marcharse

Después de eso, Rouge y sus acompañantes se dirigieron hacia la entrada del cuartel general. Una vez allí...

- Ahora sería mejor reunir al resto en el taller para ponerles al corriente, ¿no? -sugirió la murciélago.

- Por mi de acuerdo

- A mi me parece bien. Pero, por favor, no les digas nada de que estamos aquí -le rogó la joven eriza- Sólo diles que se reúnan todos allí, que tienes algo importante que decirles

- De acuerdo, cielo -enciende su comunicador, el cual establece conexión al momento- ¡Hola, Tails!

- Hola Rouge, ¿sucede algo? -preguntó cierto zorro amarillo, el cual presentaba unas pequeña, pero visibles, ojeras.

- ¿Me podrías hacer un favor? ¿Podrías decirle al resto que se reúnan ahí, en el taller?

- Sí, sin ningún problema -hace una pequeña pausa- Pero... ¿Para qué?

- Tengo algo que deciros

- De acuerdo, Rouge

- Gracias, Tails. Eres un sol -después de eso, se cortó la comunicación.

- Siempre igual de educado -afirmó la eriza.

- Y que lo digas. Y ahora más desde que está con Cream

- ¿Con Cream? -preguntó asombrada ya que la última vez que vió al joven zorro, él tenía una novia diferente.

- Sí, además hace unos meses tuvieron una pequeña

- ¡Que lindos! -soltó sonriendo.

- ¿Podéis dejar de hablar de eso? -intervino la pantera un tanto molesta mientras cruzaba los brazos.

- ¿Por? ¿No te gustan los bebés, Black? -preguntó interesada.

- Y-Yo no dije eso

- ¿Entonces?

- ... -desvió la mirada.

- ¿Y bien? -se pone delante de la pantera.

- ... -gira la cabeza.

- ¿Me vas a dar una respuesta o qué? -preguntó con cierto tono de enfado mientras tambien cruzaba los brazos.

- ¡PORQUE YA TUVE SUFICIENTE! -ante el grito de la pantera, la poca gente que estaba por la zona se le quedó mirando, expectante a lo que ocurría.

- ¡¿C-Cómo?! -miró a la eriza lo más rápido que pudo- Es que tú... y él...

- ... -se sonroja hasta casi superar al mismísimo Knuckles debido a la pregunta- S-Sí...

- ¡AAAAHH! -gritó de la emoción, lo que provocó que la gente prestara más atención- ¡Quiero verlo!¡Quiero verlo!

- No están aquí y, por favor, para de gritar como una descosida -dijo el joven mientras lanzaba una mirada asesina hacia sus espectadores, los cuales decidieron desaparecer del lugar lo más rápido posible.

- Jooooo... Yo quería verlo -dijo un poco desanimada la murciélago blanca.

- Eh... -interviene la eriza- Rouge, son dos

- ¡¿DOS?! -se acerca a Black y le da unos suaves codazos- Bien te aprovechaste, ¿eh? ... ¿eh? ... ¿eh? ...

- ¡HEY! ¡¿POR QUIÉN ME TOMAS?!

- ¡Jajajajajajajaja! -se le escapaban las lágrimas a causa de la risa ante la escena que estaban montando su amiga y su pareja.


- ... -baja por las escaleras- Ya se durmió -dijo suavemente.

- Menos mal... -suspiró el zorro- Después de la nochecita que nos hizo... -empieza a bostezar- ... pasar

- Ella no tiene la culpa de que la estén saliendo los dientes

- En eso tienes raz...

Y en ese momento, alguien, quién llamaba incesantemente a la puerta, lo interrumpió.