Este es el primer capítulo de la 1ª parte
Nota: La mayoría de los personajes no son míos, sino de SEGA. El resto de los adultos, los cuales no sean conocidos como de SEGA, y los niños; son de mi propiedad o de gente que me permitió usarlos.
15 minutos después de lo ocurrido...
- ¡Estoy deseando llegar para darles la sorpresa al resto! -dijo un alegre murciélago blanca mientras daba piruetas en el aire.
- Ya... Y yo... -comentó cierta eriza azul, la cual estaba sumida en sus pensamientos.
- Hey, Kit -le susurró la pantera. Este, al no recibir respuesta de su novia, volvió a llamarla varias veces más, hasta que por fin empezó a reaccionar...
- ¿Eh? -sacude la cabeza como para salir de sus pensamientos- ¿Q-Qué pasa? -preguntó un poco desorientada.
- ¿Estás bien?
- ... Sí, ¿que te hace pensar lo contrario? -preguntó la joven mientras se frotaba los ojos con su mano derecha.
- Parece como si estuvieras en otro mundo... ¿Pasa algo? -respondió preocupado el joven.
- Sí... No... Bueno, no sé... -dijo confusa la eriza- Todo esto... me está confundiendo bastante
- ... -continúa hablando la joven.
- Es que... Tan pronto hacemos nuestro trabajo como tenemos que fingir ser personas... normales -terminó recalcando la última palabra.
- ... -se acerca más a su pareja, la cual se había detenido al terminar de hablar- Tú tranquila. Sabes que en cuanto todo esto acabe, podremos volver a nuestra vida; a nuestra verdadera vida -le susurró con un tono consolador.
- Ya lo sé, pero... -agacha un poco la cabeza- Sabes que no me gusta mentir, y menos a nuestros amigos... Y luego... -cierra los ojos con tristeza- Echo de menos a los niños...
- Yo también; pero sabes que lo hacemos por su seguridad... -acto seguido abraza con fuerza a su novia, la cual esconde la cara en su pecho- Te prometo que todo esto acabará pronto
- Eso espero... -susurró la joven con cierto tono melancólico.
- ¡Hey, chicos! -intervino la murciélago.
Ambos jóvenes, al oír la voz de su voladora amiga, se separaron a la velocidad de la luz. Cuando ya se habían separado, un ligero sonrojo, provocado por la sorpresa de que su amiga les viera, se posó en sus mejillas...
- ¿Qué ocurre, Rouge? -preguntó mientras una nerviosa sonrisa se dibujaba en su cara.
- ¿Qué os pasa?
- ¡Oh, nada importante! -miente el joven- Sólo que me apetecía abrazarla -abraza, otra vez, a su novia con fuerza.
- ¡Bl-Black! ¡Ne-Necesito un p-poco de a-aire...! -soltó socorriendo un poco de aire.
- ¿Eh? -suelta a la joven- ¡Disculpa, Kit! ¡Me pasé un poquito! -dijo riendo.
- *cof* ¿Un poquito...? -dijo con ironía- Un poco más...
- Jajajaja -ríe- ¡AH, SÍ! -gritó al acordarse del motivo, por el cual se había acercado a la pareja- Ya casi estamos en el taller. ¡Será mejor acelerar un poco el paso! -dijo alegre, a la vez que comenzaba a acelerar el paso, o mejor dicho el vuelo.
- ¡Hey, Rouge! -sonríe la pantera- ¡Espéranos!
- ¿Estás mejor, Tails? -preguntó el erizo azul, el cual estaba preocupado por su joven amigo.
- Sí... Algo mejor... Pero... ¿Y Cream?
- E... -le interrumpe Amy.
- Ella está bien -interviene, a la vez que le da un vaso de agua al joven zorro- Ahora está descansando un poco en la cama. En un rato estará mejor -dijo mientras sonreía.
- Me alegra oír eso -dijo mientras sonreía más relajado. Acto seguido bebe un poco del vaso.
- No hay nada como los remedios caseros y un poco de desinfectante para unos pequeños rasguños -dijo una eriza amarilla mientras se sentaba al lado del joven zorro.
- Tú y tus remedios, Maria -dijo mientras reía.
- Ya lo decía madre -empieza a imitar a su difunta madre adoptiva- Siempre es mejor algo proveniente de la naturaleza a algo que viene de sabe Caos...
- ... -sonríe ante la imitación de Maria- Gracias, chicos, de verdad
- Sabes que por ti, y por cualquiera, haríamos cualquier cosa -dijo mientras esbozaba una gran sonrisa- Aunque... -de repente, su cara de felicidad, se sustituye por una más seria- Me preocupa lo que te dijo ese tipo... ¿A qué se referiría con "su camino"?
- No lo sé... -empieza a recordar lo sucedido muchos minutos antes...
**Flashback**
Y en ese momento, alguien, quién llamaba incesantemente a la puerta, lo interrumpió...
- ¡Voy! -dijo el joven mientras se levantaba de la silla del ordenador- ¡Un momento! -le rogó a la persona que llamaba tan incesantemente.
Cuando el zorro de dos colas se disponía a abrir, un gran golpe en la puerta, la cual cayó derrumbada, le sobresaltó y provocó que se pusiera a la defensiva. Unos segundos después de lo ocurrido, el joven pudo distinguir una figura entre el polvo que se había levantado, la cual no le convencía para nada...
- ¡¿Q-QUIÉN ERES?! -preguntó el joven.
- ... -entra en el taller y se acerca al joven zorro.
- ... -empieza a andar hacia atrás, temeroso, con la idea de separarse del misterioso individuo- ¡¿QUÉ QUIÉN ERES?! -volvió a preguntar el joven, ahora más asustado, al individuo desconocido.
- ... -sigue avanzando hasta acorralar al joven zorro- Mi identidad no te incumbe -dijo seriamente mientras clavaba su fría mirada en la del joven- Simplemente soy un mensajero, el cual tiene el permiso de eliminar a quién se interponga en nuestro camino
- ¿V-Vuestro...? -fue lo único que logró decir antes de que el "mensajero" le cogiera por el cuello- ¡AAARGH!
- ¡TAILS! -gritó la joven, la cual observaba la escena con temor, mientras se lanzaba a ayudar a su pareja.
Cuando la joven coneja se dispuso a ayudarle, el "mensajero" la empujó con tanta fuerza contra una de las paredes, que hizo que se diera un fuerte golpe en la cabeza al chocar...
- ¡CREAM, NOOOO! -gritó al ver a su joven pareja herida.
- Bien, ahora... -le aprieta un poco más el cuello al zorro- Te diré una cosa, solo una vez y que te quede claro... No os entrometáis en nuestro camino. Si lo hacéis, esto no será nada comparado con lo que os llegaríamos a hacer si lo intentáis... ¡AH! -recuerda algo- Y recuerdos a los oficiales nuevos... -terminó de decir esto con una sonrisa maléfica. Acto seguido, desapareció sin dejar rastro alguno...
**Fin del flashback**
- Pero... -continúa hablando el joven zorro amarillo- ... me parece que los oficiales del otro día tienen algo que ver con todo esto...
- ¡MALDITOS! -gritó enfurecido el equidna rojo- ¡Desde que llegaron sólo provocaron problemas y miedo entre la gente! ¡Os juro que como los vuelva a ver cerca, se enterarán de quién soy yo!
- Yo creo que no sería lo adecuado -dijo el joven zorro mientras intentaba convencer a su amigo- Ellos no tuvieron la culpa del incidente del otro día
- Pues yo creo que sí -intervino decidida la eriza rosa- ¡Desde que llegaron, como dijo Knuckles, sólo han provocado el revuelo en la ciudad y luego nos amenazan a nosotros por su culpa! ¡YO ESTOY CON ÉL!
- ¡Y yo! -añadió la eriza amarilla.
- ¡¿Tú también, Maria?! -preguntó asombrado ante la reacción de su pacífica amiga.
- Sí -dijo decidida- ¡No permitiré que por su culpa hieran a mis amigos!
- ¡Yo también! -dijo cierto erizo azul mientras se dirigía al grupito.
- Por Caos... -susurró asombrado por las actitudes de sus amigos.
- ¿Y tú, Shadow?
- Nah. Paso de meterme en problemas sin sentido, faker -respondió el erizo negro, el cual estaba apoyado en una de las paredes del taller.
- ¡Alguien con sentido común! ¡Aunque sea Shad...! -le interrumpe alguien.
- ¿Hola? -saludó la murciélago desde la parte trasera del local- ¿Hay alguien?
- ¡Sí, pasa! -entra la chica en el taller- Buenas tardes, Rouge
- Hola, Tails. Hola, chicos -saludó nuevamente la murciélago mientras entraba en el taller.
- ¡Hola, Rouge! -saludaron al unísono las hermanas Rose.
- ... -se acerca a su pareja y le da un beso en los labios- Hola, mi amor
- Jejeje... -rió un poco sonrojada por el acto de su pareja- Por cierto... -se separa de su pareja- ¿Estás haciendo reformas, Tails? -dijo mientras miraba a lo que era la puerta principal, la cual ahora estaba tapada por fuera con una lona gris.
- No, Rouge. Ya me habría gustado a mi que fuera eso
- ¿Pasó alg...? -la interrumpe alguien.
- ¿Y qué es eso que nos tenías que contar, Rouge? -intervino el erizo negro mientras se despegaba de la pared.
Ante la pregunta del erizo negro, Sonic, Amy, Maria y Knuckles prestaron más atención a la murciélago...
- ¿Eh? -se acuerda del motivo- ¡Ah, sí! ¡Os traigo una sorpresa! -dijo feliz.
- ¿Sí? ¿Qué es? -preguntó interesada Amy.
- Un segundo -se acerca a la puerta y la abre- ¡Pasad, chicos!
Cuando Rouge se apartó de la puerta, los oficiales entraron al local. Ambos llevaban las gafas puestas, por lo que no los podían reconocer. La murciélago, después de que estos entraran en el taller, miró alegre a sus amigos y, antes de que pudiera decir algo, estos se abalanzaron sobre los oficiales; tal y como habían dicho minutos atrás... A los pocos segundos de esa bienvenida tan calurosa, los oficiales, sin entender el motivo por el cual sus viejos amigos les atacaban, sólo podían defenderse.
- ¡MALDITOS! -gritó enojada la eriza rosada mientras se lanzaba contra la pantera.
- ¡Chicos, parad! -gritaba asustada la murciélago intentando detener a sus amigos.
El joven pantera esquivaba con facilidad los ataques de la eriza rosada, pero esta, con un rápido movimiento y aprovechando un descuido de la pantera, consiguió dar con su martillo al joven, el cual acabó contra una de las paredes.
- ¡NOO! -gritó la joven eriza azul celeste. Acto seguido se dirigió hacia su pareja, pero algo, o mejor dicho alguien, la detuvo...
- ¡Tú no te escapas, bonita! -dijo el equidna mientras tiraba del brazo herido de la joven.
- ¡AAAAH! -gritó de dolor- ¡Suéltame! -dijo mientras intentaba soltarse del agarre del equidna.
- ¡JAMÁS! -la gritó. Acto seguido la empezó a apretar el brazo, al ver que el dolor la paralizaba, y la intentó dar un puñetazo, pero el cual fue detenido por una bola de agua; invocada por la joven- ¡AG! -gruñó enfadado- Así que la oficial tiene poderes, ¿eh? -mira a Maria- ¡Hey, Maria! ¡Una rival para ti! -le dijo el equidna a la eriza amarilla a la vez que lanzaba a la eriza a los pies de Maria.
- ¿Enserio...? -dijo con cierto tono irónico. Acto seguido empieza a invocar algo de magia- Pues vamos a ver de lo que eres capaz...
- ... -se levanta rápidamente- No, por favor. No te quiero hacer daño -la suplicó.
- ¡Pero yo no dije que yo no quisiera hacértelo a ti!
Nada más decir eso, la eriza amarilla empezó a lanzar bolas de energía contra la joven oficial, la cual se defendía lo mejor que podía debido al dolor de su brazo. Según la pelea iba avanzando y la pantera esquivando los ataques de los otros, Tails y los demás miraban con horror esas escenas. Después de unos minutos de pelea entre las chicas, María se disponía a lanzar una gran bola de energía, la cual terminaría hiriendo gravemente a la eriza ya que esta no se podría defender. Cuando la eriza amarilla lanzó la esfera de energía, una barrera de oscuridad, invocada por el joven pantera, apareció entre su novia y la esfera...
- ¡EH! ¡ESO NO ES JUSTO! -gritó enfadada la eriza amarilla.
- ¡LO QUE NO ES JUSTO ES LO QUE NOS ESTÁIS HACIENDO! ¡NO OS HEMOS HECHO NADA! -contestó enfurecido la pantera a la vez que hacía desaparecer la barrera.
- ¡ES LO QUE OS MERECÉIS! -gritó el erizo azul mientras se lanzaba contra el joven.
- ¡ARG! -soltó al sentir un puñetazo en la cara.
- ¡NO! -corre hacia donde se encuentra Shadow- ¡Shadow, por favor, ayúdame! -le suplicó.
- Déjalo, Rouge, no vas a conseguir nada. Ellos están muy enfadado con los oficiales, y hasta que acaben con ellos... -le interrumpe Rouge.
- ¡NO! ¡No pueden acabar con ellos! ¡Ellos son...!
Al poco rato, los chicos consiguieron arrinconar a los oficiales, lo cuales estaban protegidos por una cúpula de agua. A los pocos segundos de esa situación, Knuckles y compañía empezaron a golpearla, provocando que a cada golpe, la cúpula comenzara a debilitarse... Un instante después, un fuerte destello hizo apartarse a los chicos y, en ese mismo momento, los oficiales pudieron desaparecer del lugar...
- ¡EH! ¡¿QUÉ FUE ESO?! -gritó el erizo azul mientras se frotaba los ojos debido al destello.
- ¡N-No lo sé! -abre los ojos y mira hacia donde estaban los oficiales- ¡N-NO ESTÁN!
Ante ese grito de aviso, los cuatro chicos comenzaron a buscar con la mirada a los oficiales cuando de repente, al otro lado del taller, apareció el erizo negro. Este, ante la revelación de la murciélago, decidió acabar con todo y ayudar a los chicos...
- ¡SHADOW! ¡¿PERO QUÉ HACES?! -gritó un muy molesto erizo azul.
- Acabar con esta absurda pelea -dijo seriamente.
- ¡TRAIDOR! -gritó el erizo. Acto seguido se lanza contra el erizo negro, pero este, en un rápido movimiento, saca una de sus armas y la coloca en la frente del erizo azul.
- Un paso más... -hace amago de apretar el gatillo- Y no lo cuentas...
- ¡¿PERO QUÉ HACES, SHADOW?! -preguntó asombrada ante las acciones de su pareja.
- Evitar que hagáis una tontería y acabéis con ellos. Y, si no queréis que os pase nada, estaos quietos y sin mover ni un músculo
- ¡¿Y POR QUÉ TE TENDRÍAMOS QUE HACER CASO?! -gritó una enfurecida eriza rosa.
- Por... -le interrumpe alguien.
- ¡Porque -interviene la murciélago- ellos son amigos!
- ¿Amigos...? -dijeron extrañados los erizos- Quie...
- ¡ESO SON MENTIRAS! -intervino Knuckles- ¡¿NO VEIS QUE OS ESTÁN MINTIENDO?! -les grita a los otros al ver que empezaban a dudar- ¡¿DESDE CUANDO NOS ATACAN POR CULPA DE UNOS AMIGOS?! -dirige la mirada hacia su pareja- ¡NUNCA PENSÉ QUE TE ALIARÍAS CON EL ENEMIGO! -le gritó el equidna a la vez que se lanzaba contra la murciélago.
- *¡NO...!* -pensó mientras se lanzaba hacia su amiga.
Cuando el equidna estaba a punto de efectuar su golpe, algo, o mejor dicho alguien, cambió el resultado de la pelea. La murciélago, al no sentir el golpe que iba directo hacia ella, abrió los ojos y, al hacerlo, soltó un grito de horror. Su vieja amiga, la cual ya estaba cansada de la pelea que había tenido segundos antes, se encontraba tirada en el suelo; malherida. "¡Todo por protegerme...!", pensó la murciélago.
- ¡NOOOO! -gritaron al ver a la joven en el suelo. Acto seguido, la pantera se abalanzó sobre el equidna, el cual sonreía ante su acto.
- ¡MALDITO! -le gritó mientras un aura de oscuridad le rodeaba.
- ... -continúa sonriendo maquiavélicamente.
La pantera, ante la expresión que mantenía el equidna, se disponía a clavarle un puñetazo en la cara. Cuando lo iba a golpear, una voz lo detuvo...
- ¡No...! ¡Detente...!
La pantera, al oír esa voz, se giró y, al ver a su novia ayudada por Rouge y Tails, tiró con fuerza al equidna contra el suelo y fue a su lado.
- ¿E-Estás bien? -preguntó preocupado el joven.
- Sí, tranquilo -dijo con dulzura.
- P-Pero si te golpeo, y...
- Y lo paré -le interrumpió la joven. Después, de debajo de la camiseta, sacó una especie de escudo, el cual estaba hecho de agua.
La pantera, al ver el objeto que había sacado la chica, respiró aliviado. Acto seguido se giró hacia el equidna, el cual aún mantenía la sonrisa. El joven estaba furioso por el acto que había hecho, así que, con un rápido movimiento, lo cogió por el cuello de la chaqueta...
- ¡NO! ¡Detente! -le ordenó nuevamente la joven.
- ¿Por? -preguntó confuso ante la reacción de su novia.
- ... -se acerca a él a duras penas y le susurra al oído- Los ojos; míralos...
La pantera hizo caso a la chica y se detuvo a observar los ojos del equidna. Esos no eran sus ojos habituales; era como si estuvieran...
- ¡Controlados...! -susurró de repente el joven- Están siendo controlados; todos ellos -comprendió ante la situación en la que se encontraban.
- Por eso actuaron así -coloca una de sus manos en uno de los hombros del joven a la vez que eleva la voz- Y, por ello, él no tiene la culp... -de repente, mientras la joven eriza trataba de convencer a su pareja, los cuatro jóvenes empezaron a gritar dolor...
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! -gritaron a la vez que caían al suelo; desmayados.
- ¡¿Qué es lo que les pasa?! -preguntó asustado el joven zorro.
- ¡No lo sé! ¡Pero ahora tenemos que ayudarlos! -ordenó la pantera.
Un rato antes de que empezara la pelea... Cierto puma, también conocido como "el mensajero", observaba desde un buen lugar como iban transcurriendo los hechos. Un rato después, cuando el joven estaba muy concentrado en su tarea, alguien lo interrumpió...
- ¿Aún por aquí? -preguntó una trigata gris.
- Shh... -le pidió el puma- Estoy concentrado
- No sabía que tenías que estar tan concentrado para pasar el tiempo -dijo con un tono un poco burlón mientras pasaba una de sus manos por la espalda del chico.
- ... -comienza a relajarse pero, de repente, agita la cabeza como para salir de sus pensamientos- Por favor, para -le ordenó.
- Nunca pensé que te volvieras tan serio en una misión
- Mi misión acabó hace bastante. Ahora solo estoy... -hizo una pequeña pausa como para elegir las palabras adecuadas- Pasando el tiempo, como dijiste
- Bueno, pues si estás pasando el tiempo, ¿me puedo quedar aquí, contigo? -le preguntó mientras se sentaba a su lado.
- Haz lo que quieras, pero no me molestes -terminó de hablar el joven antes de volver a su "pasatiempo".
Según iba pasando el tiempo, el puma se concentraba cada vez más, mostrando, de vez en cuando, una sonrisa de victoria; mientras, su compañera, sólo pensaba...
- Aaay... -suspiró bajito mientras miraba disimuladamente a su acompañante- *Se ve tan lindo cuando se concentra... O cuando está con su tono azulado...* -en ese momento, un gruñido proveniente de su compañero, la interrumpió.
- ¡Mierda! -dijo enfadado el puma.
- ¿Qué es lo que pasa?
- ¡Me han descubierto! -baja un poco la voz pero aún continúa enfadado- Mejor dicho saben lo que pasa, aunque aún no saben nada
- Pero eso es bueno, ¿no?
- ¡¿"Bueno"?! -dijo secamente a la vez que su piel adoptaba un tono rojizo- ¡¿CÓMO QUE "BUENO"?! ¡TÚ NO SABES LO MOLESTO QUE ES QUE TE PILLEN! -le gritó enfurecido a su compañera.
- Y-Yo... -consiguió decir la asustada joven.
- ¡CLARO, QUE VAS A SABER TÚ! ¡UNA DON NADIE, A LA CUAL PROTEGE EL JEFE!
- ... -cierra los ojos con una mezcla de miedo y tristeza.
- ¡AHORA QUE VAS, ¿A LLORAR?! ¡YA LO QUE ME FALTABA! ¡NO TE AGUANTO MÁS! -le gritó el puma a la joven trigata. Al final de esas duras palabras, el puma se disponía a golpearla cuando, de repente, se detuvo... La joven, al no sentir nada, abrió los ojos con lentitud y lo que observó fue al joven puma cambiando, bruscamente, de tono de piel.
- ¡ARG! -gruñó el joven mientras se apretaba la cabeza debido al dolor que estaba soportando.
- ¿E-Estás bien? -preguntó preocupada la joven.
- ¡ARG...! -en ese momento cae al suelo de rodillas- Sí... Pero vete... L-Luego hablamos... -le rogó.
- Pero... -dijo a la vez que se acercaba lentamente al joven.
- ... -vuelve a cambiar de color bruscamente- ¡LÁRGATE!
La joven, al escuchar la forma en la que su compañero la echaba, decidió hacer caso y marcharse del lugar pero, no sin antes susurrar... "¿Qué te está pasando?"... Cuando se marchó, el puma, el cual aún estaba en el suelo, comenzó a alternar sus tonalidades de manera brusca...
- ¡ARG! -vuelve a su color azulado- ¿Q-Quieres parar de una vez?
- No... -soltó mientras su piel volvía a ser roja- Después de tantos años, por fin te puedo dominar completamente
- ¡E-Eso jamás...! -intervino a la vez que volvía a su tono azulado- ¡Si hasta hace poco te conseguí mantener a raya, podré seguir durante mucho más tiempo...!
- JAJAJAJA -rió de manera estruendosa.
- ¡Arg...! -empieza a hacer un gran esfuerzo tan psíquico como físico.
- ¡¿EH?! -dirige la mirada hacia sus manos, las cuales empiezan a tornar al azul- ¡¿QUÉ DEMONIOS CREES QUE ESTÁS HACIENDO?! -preguntó furioso.
- ¿Y-Yo...? -dijo con un poco de ironía- N-Nada importante... S-Solamente volver a-a mant-tener el d-dominio -dijo a duras penas debido al gran esfuerzo que estaba realizando.
- ¡ESO JAMÁS TE LO PERMITIRÉ! -de repente empieza a apretar su propio cuello...
- ¡ARG! -soltó un grito ahogado el puma- Y-Ya es m-muy tarde... -terminó de decir estas palabras con una gran sonrisa de victoria.
- ¡¿C-CÓMO?! -gritó el joven. Después del grito que soltó el puma, su tonalidad rojiza fue desapareciendo y reemplazada por un tono azulado- ¡Me las pagarás...! -gritó antes de desaparecer.
- Aaay... -suspiró aliviado- P-Por fin lo conseguí retener; aunque sea un poco más... Aunque -se levanta con dificultad del suelo-, será mejor que vaya a ver a ese chiflado de doctor
