Galleta de la fortuna
Como todos los viernes y acorde al turno previamente establecido, el restorán lo escogió la forense, así que ahí estaba Jane, sentada bajo una tenue luz roja que despedía una farola de papel. El recinto de temática oriental se le hacía muy incómodo a la hora de ser simplemente Jane, por lo que no podía mantenerse quieta y cómoda a la vez. La pelirroja la miraba absorta en sus facciones mientras la mujer frente a ella, jugaba con los palillos chinos y hacía malabares con el recipiente que contenía el sake.
M- Acabarás derramando eso si sigues jugueteando- la regaño finalmente sin poder contenerse mas.
J- Si se cae será tu culpa, sabes muy bien que me siento un bicho raro sentada aquí, todo el mundo parece mirarme.
M- Todo el mundo te mira porque insistes en comportarte como una niña inquieta- sonrió dulcemente sabiendo con antelación lo mucho que amaba esa actitud rebelde de la morena.
J- Esta bien, me comportare, pero sólo si me dices que es lo que te tiene tan distraída.
M- oh Jane, ya te dije que no es nada, solo estoy cansada.
J- La doctora Isles no "solo esta cansada", la doctora Isles sufre de estrés por ansiedad, así que no me mientas, sabes que no te diré nada.
M- No quiero hablar de ello- dijo finalmente temiendo asumir que de verdad le estaba ocurriendo algo, que había un pensamiento constante en su cabeza que rondaba sin cesar y la atormentaba tanto como la tentaba.
J- Maura ¿a caso te has enamorado de alguien?
M- Por favor Jane, no digas tonterías, de quien podría estar enamorada si me paso todos los días contigo.- Bien Maura, has pasado de la sartén al fuego, se dijo a si misma sabiendo que la morena ahora no pararía hasta conseguir la información que quería.
J- Entonces es alguien que pasa mucho tiempo con ambas- exclamo la detective haciendo uso pleno de sus habilidades- ¡oh por Dios!
M- ¿Qué?- pregunto asustada temiendo la conclusión a la que había arribado su amiga.
J- ¿Estas enamorada de Frankie?
M- No digas tonterías Jane, como crees que podría enamorarme de tu hermano, prácticamente somos familia- ¿cómo podía pensar que le gustara su hermano?, para una persona que se gana la vida descubriendo las mentiras de los criminales no se estaba dando cuenta muy bien de cómo estaban funcionando las cosas.
J- ¿Entonces es Frost?
M- Para ya, que no estoy enamorada de nadie.
J- ¿Es una mujer?- Jane no sabía bien porque preguntaba eso, pero algo le decía en su interior que la forense se la había pasado muy bien fingiendo ser lesbiana.
M- ¿De donde sacas esas cosas?, debes dejar de beber ya estas diciendo tonterías.
La conversación siguió al menos por otra media hora, con una Jane tratando bajo todos sus medios de descubrir el secreto de su amiga, y una Maura que lo negaba todo en su afán de disimular ese cosquilleo que le producía las ganas de acercarse a su boca y robarle un beso.
¿Galleta de la fortuna?- exclamó un hombre de estatura baja mientras dejaba una pequeña bandeja sobre la mesa.
M- Gracias- se apresuro a decir Maura al tiempo que le devolvía una sonrisa.
J- La mía dice "Encontrarás el amor en un lugar inesperado"- Jane sonrió con ironía y se guardó el trozo de papel en el bolsillo- ¿la tuya que dice?
Maura tomo la galleta y la partió al medio, se metió un trozo en la boca con delicadeza y leyó la escritura sonriendo entre dientes para luego hacer un bollo con el pequeño papel y guardarlo en su cartera.
M- Puras tonterías
J- ¿No eras tú la gran creyente de la sabiduría oriental?
M- Esto no es filosofía china Jane, es un pedazo de papel que escribe alguien a quien le pagan por decir "encontraras el amor en un lugar inesperado"- la pelirroja sonrió con superioridad afirmándose en su postura para evitar entrar en detalle sobre el contenido de su galleta.
Adentrada la noche, las dos mujeres se encontraban en la casa de la forense mirando televisión en la cama y bebiendo cerveza sin parar. Jane estaba absorta por completo en la película y Maura… Maura no podía quitarle los ojos de encima. Se imaginaba arrojándose sobre la morena y saciando su curiosidad sin vehemencia, y luego pensaba, ¿y si Jane no volvía a hablarle?, ¿y si dejaba de ser su amiga?, ¿y si de pronto todo lo que conocía y amaba desaparecía?. Esas palabras otra vez ¿y si la amaba?, ¿y si de verdad estaba enamorándose de Jane?, tenía que encontrar la forma de decírselo o acabaría por volverse loca, ya se estaba convirtiendo en la persona que tanto odiaba al suponer todo el tiempo.
J- Si sigues mirándome así acabas por ponerme muy incómoda- dijo la morena observando de reojo la posición de la forense.
M- Lo siento Jane, no me di cuenta que estaba mirándote, solo pensaba- mintió nuevamente, por tercera vez en 48 horas, ¿se estaba volviendo una mentirosa profesional?.
J- Dime que decía la galleta.
M- ¿Por qué quieres saberlo?
J- Porque soy una persona sumamente curiosa- rió y clavó sus ojos en la cerveza que sujetaba con ambas manos.
M- No tiene importancia
J- Entonces dime en que piensas
M- No creo que quieras saberlo- dijo finalmente jugándose una carta para ver como reaccionaba su amiga.
J- ¿Qué te hace pensar que no quiero saber?- Jane redobló la apuesta pero siguió sin dirigirle la mirada.
M- ¿Qué dirías si te cuento que he estado pensando mucho en una persona?
J- Diría que soy un genio, pero no es cierto, el genio eres tú, pero eres incapaz de ocultar tus emociones- le dijo en forma comprensiva dando luego un largo trago a su botella- ¿es alguien que conozco verdad?
M- Si lo es
J- Dime pues quien es ¿o tengo que seguir sacándote información como a una burda delincuente?
Maura respiró profundo, extendió su mano para tomar su cartera y extrajo de ella el pequeño bollo de papel que contenía la predicción, lo apretó con fuerza y finalmente se atrevió a preguntar.
M- ¿Alguna vez te confundiste con respecto a lo que sientes por una persona muy cercana?
J- No que yo recuerde, ¿Qué intentas decirme Maura?- la morena finalmente se puso seria al darse cuenta que la conversación estaba a punto de entrar en un terreno desconocido por ambas.
Maura tomo su copa de vino y la bajó de un solo trago produciendo una mirada curiosa en la morena que arqueó la ceja al tiempo que la observaba expectante.
M- Te he mirado.
J- Siempre me miras Maura, te diviertes criticando mi ropa.
M- Te he mirado de otra forma Jane,
J- No creo estar entendiendo, ¿intentas decirme que estoy gorda?
M-Eres insufrible- exclamo suspirando y agachando la cabeza para leer el papel que apretaba en su mano- intento decirte que estoy sintiendo cosas por ti desde hace un par de días que no creí que sentiría jamás por una mujer.
Jane sonrió con malicia recordando algunas de las viejas conversaciones que habían tenido a lo largo de esos años, se incorporó para poder mirar mejor a la forense, puso su mano sobre la rodilla helada de la mujer a su lado y le hablo con suavidad.
J- ¿Intentas decirme que te sientes atraída por mi?
M- No juegues conmigo Jane, esto es serio, llevo dos días suponiendo, sabes que yo no supongo, odio suponer.
J- No me contestaste Maura.
M- Si- dijo finalmente mirándola a los ojos- intento decirte que siento atracción hacia ti.
Jane se mordió el labio inferior disfrutando el momento y se acerco peligrosamente a la boca de la pelirroja hasta robarle un beso tan fugaz que Maura quedó helada sintiendo necesidad de más.
M- ¿Cómo debo tomarme eso Jane?- preguntó confundida- se supone que somos amigas.
J-¿Qué decía la galleta?
M- ¿Por qué me cambias el tema?
J- Es que la mía me dijo que aparecería el amor de forma inesperada, y aquí estas temblando a centímetros de mi boca y yo deseando besarte de nuevo- exclamó con su voz ronca mientras buscaba la mirada de la forense que estaba clavada en el suelo.-¿Qué decía?
M- Decía… "las grandes oportunidades se presentan una sola vez en la vida"- sonrió con timidez y se acercó un poco más al rostro de Jane hasta que la morena ya no pudo contenerse y la beso con ansias estrechándola en sus brazos.- Espera un momento, ¿esto en donde nos pone?
J- ¿A que te refieres?
M- Quiero decir que no se que vendríamos a ser después de esto.
J- Tampoco lo se- exclamo Jane con picardía y una sonrisa malévola en su rostro- pero voy a divertirme mucho averiguándolo.
