LOS PERSONAJES DE DEVIL MAY CRY SON PROPIEDAD DE SUS RESPECTIVOS DUEÑOS, NO ME PERTENECEN.
Cap 2. Eres tu?
-Y queria quedarme en la agencia... pero claro, yo con el dinero que he guardado podria hacer que construyan otra habitacion, asi que no te preocupes por eso-dijo sonriendo sin preocupacion la rubia.
Dante quedo callado, sorprendido, no pensaba que algo asi pasara algun dia en su vida.
-Vamos! Di algo! -Trish tocaba su hombro y le daba una pequeña descarga-. No quiero hacerlo mas fuerte y salgas llorando.- Reia un poco Trish mientras Dante seguia callado.
Hasta que por fin paso el shock y Dante pensaba en utilizar excusas, aunque muy en el fondo sabia que queria en verdad. -Acostumbro estar desnudo por la agencia. -Invento Dante pensando que seria buena idea.
Trish mantenia la mirada fija en Dante y de repente solto una carcajada -Jajaja Dante.. se que tienes descaro, pero no tanto como para andar desnudo por la agencia cuando esta la niña.
Dante habia olvidado a Patty por completo. Sin decir nada, se puso de pie y en seguida Trish tambien lo hizo.
-Esta bien.. puedes mudarte, siempre y cuando me dejes hacer lo mio y nada cambie alli.
Trish dibujo una sonrisa en su rostro -Gracias. Aunque tambien me gustaria que hicieras lo mismo conmigo.
Despues de ese mometo de alegria regresaron a casa, a la agencia, y en lo que amanecia para que Trish buscara al equipo de construccion y fuera de compras por cosas que necesitaria, Dante le dio la habitacion de la niña para que pasara la noche. Dante tambien tenia una habitacion, pero ese dia sintio algo extraño en el ambiente que le hizo quedarse en su escritorio con Rebellion a su lado por si pasaba algo. Y asi paso la noche.
Al dia siguiente todo estaba normal, nada nuevo mas que esa nueva huesped.
-Vaya, en serio pasaste la noche alli? -Decia la demonio mientras bajaba de su habitacion y veia a Dante en su escritorio.
-De hecho, deberias intentar pasar la noche asi, tengo otra silla en la bodega por si aceptas. -Bromeo Dante y se levanto de su lugar para poner un poco de musica.
-Oye Dante, que es eso? -Trish señalaba una roca, parecia un rubi, pero con adornos de oro.
-Tal vez es de un cliente que vino uno de estos dias, ya sabes que no se me da mucho limpiar.
-Pues dejame decirte que parece valioso.
-Quedatelo si quieres, que sea tu regalo de bienvenida. -Decia Dante mientras le lanzaba la joya a la rubia.
Justo cuando iba a encender la rockola, Dante solo dio un vistazo hacia atras y en un reflejo sorprendente se lanzo sobre Trish para apartarla de su lugar.
-Me debes una Trish. -Ambos voltearon hacia donde ella estaba hace unos segundos y vieron una espada demasiado grande que brillaba con los rayos del sol, una espada que desprendia una Aura demasiado obscura que atravezaba el suelo.
Habia una sombra tras la puerta que habia sido destrozada.
La pelea estaba a punto de comenzar.
