Capitulo III
El estilo de ropa de Molly iba más hacia la comodidad y practicidad. Elegía alegres colores y estampados no solo porque reflejaban su personalidad, también porque la hacían feliz durante sus largos turnos en la morgue. Tenía algunas faldas y blusas profesionales para reuniones ocasionales, y colgado detrás de su abrigo estaba el vestido negro que las revistas decían que toda mujer debía tener. Pero ninguno de esos atuendos era apropiado para su cita con Sherlock.
Después de ver a Kelly Harper en la cafetería con una linda chaqueta herringbone, Molly se acercó rápidamente para preguntarle donde la había conseguido. Junto con un par de jeans negros, botas altas y una bufanda, Molly sentía que había ganado la copa de la moda. Estaba tan complacida consigo misma que cuando Sherlock llego puntual a recogerla para su cita, dio una vuelta frente a él.
Él observó su apariencia. "Claramente quieres que note lo que tienes puesto. Aunque es diferente al estilo que usualmente llevas, es apropiado y te queda bien."
"Si, ¿Pero te gusta?" ella pregunto esperanzada.
Sherlock respondió con honestidad. "No tengo ningún sentimiento en particular por este atuendo. ¿Es especial?"
Decepcionada, Molly se las arregló para sonreír. "No, supongo que no. ¿Nos vamos?"
Su buen ánimo regreso cuando él le abrió la puerta del taxi. Molly disfruto cada segundo de su viaje hacía el museo, aunque no fue nada fuera de lo común. Sherlock revisaba sus mensajes, haciendo comentarios ocasionalmente; Molly charlaba acerca de los sucesos del hospital. Cuando la conversación ceso, ella hecho un vistazo al traje obscuro y la atractiva camisa blanca de su acompañante. Envidiaba su habilidad para usar las prendas con casual elegancia, como si no pudiera importarle menos pero sin poder evitar verse bien en ellas.
La iluminación exterior del museo lo hacía parecer más como un teatro. Mientras Sherlock le pagaba al conductor, Molly hizo una nota mental de revisar que era lo que estaba en West End. Sabía que Sherlock no disfrutaría Wicked, pero tal vez podría encontrar una o dos obras que el pudiera tolerar. Sonriendo, se recordó a si misma que había muchas más citas en su porvenir.
Sherlock la guió entre la gente hasta que llegaron a la exhibición de anatomía humana. Molly pellizco el dorso de su mano discretamente. Era real: tenía una cita con Sherlock. Como él lo había dicho, tenían un "acuerdo". Lo que sea que eso significara, tenía que ser algo bueno.
"¿No es agradable?" Ella le sonrió.
Recordando el consejo de John de parecer interesado, Sherlock vio a su alrededor. "Muy agradable."
Caminaron por diferentes modelos del cuerpo humano que parecían muy reales, excepto porque mostraban los órganos interiores y no los exteriores.
"Molly, ¿Puedes ver el error en este modelo?" Sherlock miraba con intensidad a una figura, pero ella volteaba al otro lado.
"Ahí viene George Maynard, el curador. Lo conocí en la última exhibición."
"Mira esto," Sherlock insistió. Molly siguió su mirada y al darse cuenta de lo que él hablaba asintió con la cabeza.
"Dr. Hooper, es bueno verla de nuevo," el Sr. Maynard dijo. "Y sin duda reconozco a su acompañante. Sr. Holmes, es un honor conocerlo. Soy seguidor del blog del Dr. Watson."
Sherlock parecía complacido de ser reconocido. "Gracias."
"Estamos emocionados con esta nueva exposición," Molly comento.
El Sr. Maynard dijo orgulloso. "Mi equipo trabajo muy duro en ella."
"¿De verdad? Encontré un error," Sherlock respondió.
"¡Sherlock!" Molly dijo fingiendo una sonrisa. "Está bromeando, Sr. Maynard."
"No, no lo estoy."
El curador se sonrojo hasta las orejas. "No pienso, Sr. Holmes—"dijo tartamudeando.
"Eso es claro, o de ser así hubiera notado un error tan evidente en el árbol biliar," Sherlock dijo.
Avergonzada, Molly lo tomo del brazo. "Buenas noches, Sr. Maynard."
"Estaba a punto de explicarle el error," Sherlock protesto mientras caminaban.
John nunca dudaba en corregir el comportamiento de su amigo, pero ella no estaba acostumbrada y ni siquiera estaba segura de querer hacerlo. "Sé que no era tú intención, pero lo humillaste."
"También te diste cuenta del mismo error," dijo él, divertido.
Molly se sonrojo un poco. "Bueno, sí, pero ese no es el punto. Olvídalo. ¿Por qué no seguimos mirando?"
Ellos caminaron por una exhibición interactiva acerca de cómo funcionan los músculos hasta un modelo del corazón. Estaba expuesto en cuatro secciones como un corazón real.
"¿No es fascinante el corazón? Creemos que es el centro del amor, pero lo que hace para mantenernos vivos todos los días es impresionante." Molly observo el modelo. Riendo, presiono un botón, haciendo que un sonido fuerte como un latido los envolviera.
Sherlock estaba a punto de hablar cuando su teléfono timbró. "Adelántate. Te veré en unos minutos."
"Puedo esperarte," Molly dijo de buena gana, pero Sherlock negó con la cabeza.
"Necesito contestar esta llamada." Y camino en dirección opuesta a Molly.
Ella paso del ventrículo izquierdo a la aorta con lentitud, esperando que Sherlock regresara, pero no lo hizo, entonces Molly se dirigió a la salida de la exhibición. Volteo a la izquierda y a la derecha, encontrándolo finalmente junto a las grandes ventanas del museo.
"Aquí hay mejor recepción," dijo guardando su teléfono.
"¿Está todo bien?"
"Era Lestrade. Lo veré mañana para hablar de un nuevo caso. También recibí un mensaje de texto de mi actual cliente. Es bastante molesto. Quiere actualizaciones. Usualmente John es el que hace ese tipo de cosas porque cree que es importante hablar con el cliente."
"¿Tu no lo crees?" No importaba cuánto tiempo tenia de conocerlo, Sherlock continuaba sorprendiendo a Molly.
"La mayor parte de las veces el cliente no ayuda a resolver el rompecabezas," dijo. "Él o ella solo lo presenta."
Con deseos de regresar a la exhibición, Molly señalo hacia el vestíbulo. "Parece que están ofreciendo bebidas por allá."
"Así parece," él dijo.
"¿No quieres una copa de vino?" ella pregunto animada.
Sherlock miro su reloj. "No, gracias. No estoy sediento."
Molly mordió su labio inferior. Sherlock parecía inquieto, listo para salir de ahí.
"¿Tienes hambre?" Sherlock pregunto de repente. "Deberíamos ir a Angelo's"
Molly se ilumino. "Eso suena maravilloso."
Angelo sentó a la pareja en una mesa obscura en la parte trasera del restaurant. "¡Cualquier cosa que tú y tu amiga quieran, Sherlock, la casa invita!" dijo el hombre. "Es grande, nuestro Sherlock. La ayudara con cualquier caso que tenga, señorita."
Sherlock miro el menú y se lo regreso a Angelo. "La Dr. Hooper no es mi cliente. Es mi cita."
El asombro del restaurantero era imposible de ignorar. "¿Tu cita es una mujer?"
Molly parecía asustada, pero Sherlock le restó importancia al comentario. "Sabes lo que me gusta, Angelo, ¿Molly?"
"Oh, la pasta estará bien."
Los dos permanecieron en silencio mientras una bella mujer exótica se acercaba a su mesa.
"¿Sr. Holmes?" pregunto con una voz suave.
"Ah, Srta. De Silva, esta es la Dr. Molly Hooper. Molly, ella es Luciana De Silva, mi cliente. Hiciste la autopsia de su hermana."
Las mujeres se observaron de manera incomoda. Fue entonces que Molly entendió lo que pasaba y se quedó con la boca abierta.
"¿Invitaste a tu cliente a cenar con nosotros?"
"Te dije que quería una actualización," Sherlock dijo mientras se movía para darle espacio a Luciana. "Insistió en hablar en persona. Esta era la manera más conveniente."
"Bueno, Sr. Holmes. ¿Qué tiene que reportar?" Luciana pregunto.
"Tiene razón. El hombre de la calle no mato a su hermana."
Ella asintió. "Fue Neil, ¿No es así?"
Mientras Angelo les traía la comida, Molly retorcía la servilleta en su regazo.
"Lo conocí pero aún no he logrado deducir si es el asesino. Puedo decirle que tenía un romance con la niñera."
Después de soltar lo que Molly solo podía asumir era una variedad de malas palabras en portugués, los ojos obscuros de Luciana ardían de ira. "¿En la casa de mi hermana? El hombre no tiene vergüenza."
"¿Qué puede decirme de Grace Dunbar?" Sherlock hizo a un lado su comida, sin haberla probado, no había notado que Molly se recargo en el asiento molesta.
"Es una chica tranquila, es reservada. Algunos pensaran que es bonita, pero creo que es simple. Es buena con los niños, pero rara con todos los demás. Creo que este es su primer empleo. ¡No puedo creer que Neil esté interesado en ella! Solo demuestra el perro que es."
"¿Quiere decir que no cree que él hubiera matado a su esposa para estar con Grace?"
Luciana pensó en su respuesta. "Quizás no. ¿Sabe que la mire ese día, cuando asesinaron a María?"
"Cuénteme mas."
"Neil me llamo cuando María no regreso a casa, pensando que tal vez estaba conmigo. Naturalmente me preocupe y fui a su casa. Era el día libre de Grace aparentemente, pero Neil le escribió y no tardó en llegar. La pobre chica ni siquiera sabe cómo armar un atuendo apropiado."
"¿Qué quiere decir. Srta. De Silva?"
"Traía pantalones deportivos, un abrigo enorme ¡y zapatillas color rosa!" Luciana los miro a los dos. "¿Se imaginan?"
Molly se preguntó si alguna vez ella había usado un atuendo como ese.
"Gracias, Sr. Holmes, y también a usted, Dr. Hooper, por dejarme saber cómo van las cosas." La Srta. De Silva se deslizó sin ningún esfuerzo de su asiento.
Después de que se fue, Sherlock junto sus dedos. "Muy interesante."
"¿El qué?"
Pero él no respondió. En lugar de eso solo observó hacia la nada mientras Molly terminaba su cena ausentemente.
El viaje en taxi de regreso a casa no se pareció nada al anterior. Se había ido su sentimiento de anticipación por las cosas buenas que podían resultar, pero Molly aun pensaba que quizás podía rescatar algo de su cita. "¿Te gustaría pasar?"
"Esta bien."
Sherlock camino directamente hacia el sofá y tomo su computadora, sonriéndole a Molly lo que provoco que mariposas volaran en su estómago.
"Debo revisar algo," dijo él.
Molly tomo asiento junto a él y observo como rápidamente abría ventanas de búsqueda, leyendo y memorizando información sobre diferentes tipos de suelo. Estaba tan cerca de ella en ese momento, que Molly podía perdonarlo por la velada porque todo lo que ella quería estaba a unos centímetros de su alcance, difícilmente había distancia que los separara. Intoxicada por el momento, Molly presiono suavemente sus labios contra la mejilla e Sherlock.
"¿Qué estás haciendo?" La voz de Sherlock atravesó su ambiente romántico como una navaja afilada.
Sonrojada, Molly detuvo su llanto recordándose a sí misma que al menos él no parecía asqueado. Parecía más perplejo que otra cosa.
Ella aclaro su garganta. "Deberíamos despedirnos. Tengo turno en la mañana y todo eso."
"De hecho John y yo iremos a la escena del crimen a primera hora." Sherlock se levantó y camino hacia la puerta. "Buenas noches, Molly."
"Esto es increíble. Que hombre tan idiota," Sarah dijo después de que Molly le contó lo que pasó la noche anterior, con cada doloroso detalle. Ellas se habían reunido en una cafetería cercana a St. Barts al día siguiente durante el descanso.
"Sé que le agrado a Sherlock, a su manera," Molly dijo. "Pero no creo que sienta lo mismo que yo."
"En verdad te quiere," Sarah le dijo sonriendo.
"Entonces por qué no…"
"¿Qué?" Sarah miro intrigada a su amiga.
"¿Por qué no me beso?" Molly dijo.
Esto tomo por sorpresa a Sarah, pero no supo por qué. Después de todo, era Sherlock. "¿No lo ha intentado?"
Lentamente Molly negó con la cabeza. "Ni siquiera parece interesado."
"Oh."
"Sé que no soy la mujer más bella," comenzó a decir en un susurro.
Sarah la interrumpió rápidamente. "No te atrevas, Molly Hooper. Eres Hermosa. Él es un idiota."
Molly tomo un sorbo de su ahora frio té. "¿Qué debo hacer?"
"Esta es solo mi opinión, ¿de acuerdo? Pero si Sherlock no sabe cómo hacer funcionar una relación, necesitas ayudarlo," Sarah le aconsejo. "No dejes que se escape solo porque no es un genio en esto. Y no dejes que te pisotee con su mal comportamiento."
"Puedo intentarlo," Molly dijo.
Sarah rió un poco. "Dios sabe que yo nunca tendría la paciencia para hacerlo, pero tú eres más dulce. Si quieres que esto funcione, tienes que decirle lo que esperas."
Notando la inseguridad de Molly, Sarah miro a su amiga a los ojos. "Te mereces lo mejor. Y si él no está dispuesto a cambiar, aunque lo ames, tal vez debas reconocer el hecho de que Sherlock Holmes no es el hombre correcto para ti."
