Capitulo 2. Sospechas


-Es para la hija del Rey Demonio. Cumple 1 año y es la primera vez que será presentada a la sociedad de los demonios ¡Tenemos que ir!

Tome mi libro y fingí leer mientras pensaba ¿La hija del señor demonio? No había puesto un pie en el mundo demonio desde la muerte de Hana ya hace 4 años y ahora el señor rey demonio tenía una hija. No recordaba que se hubiera casado entonces no sabía que pensar sobre esto.

-¿Papa? – Dijo Anzu impaciente.

-Definitivamente no iremos. – Dije aun sin mirarla, concentrándome seriamente en mi libro.

-Pero...¡Papa! - Grito ella poniendo mala cara, Anzu con sus 71 años tenía un carácter impetuoso e inmaduro muy diferente al de Hana o al mío, y como era costumbre desde que eran pequeños cada grito de Anzu provocaba la aparición de Yamabuki y esta no fue la excepción, se recostó en la puerta mientras se tallaba los ojos, su hermana se abalanzo sobre el mientras le explicaba todo. - ¡Yamabuki! – Grito ella. – Papa, no quiere que vayamos a al cumpleaños de la hija del rey demonios.

-¿Hija? – Dijo el mientras se sentaba en un sillón casi acostándose cuan largo era.

-Sí, es el cumpleaños de su hija, apenas será presentada en el mundo de los demonios.

-Umm. – Fue lo único que dijo Yamabuki, él era más parecido a Hana y a mí, tenía un carácter más tranquilo y desinteresado como yo, pero al igual que Hana tomaba las decisiones por su cuenta sin importarle lo que pensaran los otros – Anzu, llama a Toni dile que iremos con Eleanor y Felton. – Dijo el, al instante Anzu salió del cuarto sin pedir mi opinión, Yamabuki me miro y sonrió, no era una sonrisa parecida a la de Hana, la de Yamabuki estaba llena de triunfo ante su decisión.

Puse el libro que leía sobre mi rostro, así tapado con el libro sonreí pensando que esos dos eran lo único que me quedaba de Hana en este mundo.


Ese mismo día Yamabuki y Anzu partieron a la casa de Eleonor y Felton, ellos ya tenían sus invitaciones para el cumpleaños número 1 de la hija del rey demonio, por lo que igual se estaban preparando, Eleonor amarraba los listones del vestido de Anzu mientras la chica se quejaba.

-No sé porque aun usan estas incomodas ropas en el mundo de los demonios. – Dijo ella.

Eleonor sonrió mirando a Anzu, una copia exacta de Hana con su cabello castaño claro y unos enormes ojos chocolate, aunque eran iguales, Anzu tenía mucho más carácter que la siempre feliz Hana. – Siguen usando este tipo de ropa en el mundo de los demonios porque nosotros vivimos mucho más tiempo por lo consiguiente la siguiente generación aun no trae un cambio, aparte te ves muy linda Anzu. – Dijo ella colocando a esta chica frente a un espejo, Anzu llevaba un vestido color azul claro, con las mangas en los hombros y bordes blancos, con una gran falda que se ensanchaba después de la cintura con un gran moño y llegaba hasta el suelo. Ella abrió mucho la boca viéndose en el reflejo.

-Ahora entiendo porque me comparan mucho con mamá. – Dijo ella inquieta agarrando su cabello suelto ansiosamente.

La tome de la mano y me dirigí hacia mi caja de joyas, dentro de esta tenía una cinta para el cabello de color crema, con pequeñas flores azules y amarillas en el medio, le hice una cola de caballo y le coloque la cinta. – Sabes cuando regresamos del mundo de los demonios, inmediatamente nos invitaron al cumpleaños del señor rey demonio, en esa fiesta Hana uso esta cinta. – Reí recordando que la olvido al escapar con Vivi. – Por determinadas cosas yo me la quede, pero se te ve mejor a ti.


Los dos hijos de Vivi y Hana habían visitado pocas veces el mundo de los demonios, en específico 2 veces, la primera después de la muerte de su madre y solo habían ido al castillo del señor rey demonio, pues su padre necesitaba tiempo a solas, la segunda fue cuando su padre regreso a trabajar al mundo de los demonios hace 2 años, él no quería llevarlos pero ellos insistieron tanto que Vivi no pudo lograr nada.

Por lo que esta era su tercera vez en el mundo de los demonios, los dos iban vestidos de acuerdo a la época que se vivía en este mundo, Anzu parecía feliz con su vestido azul claro, mientras que Yamabuki con su traje negro con blanco parecía incómodo y tan fuera de lugar, el miro el "cielo" de este lugar tan oscuro como de noche y se recordó que odiaba este lugar, cuando llegaron a la puerta principal vio a varios demonios cerrar sus enormes alas negras con peligrosos cuernos en la cima como las de su padre, en cambio sus alas y las de su hermana eran un poco más pequeñas que las de los demonios normales, de un tono gris oscuro y con cuernos más pequeños que los demonios normales eso demostraba que eran simples demonios, malhumorado entro al palacio del señor rey demonio, él lo sabía, por la sangre de su padre él y Anzu serían considerados demonios extremadamente fuertes, sus poderes demoníacos eran iguales que los de su padre lo único que los diferenciaba a él y a Anzu eran sus alas y el poder tocar las flores, pero aun así le incomodaba este extraño mundo, se sentía fuera de lugar.

Al entrar se encontró transportado en un mundo que solo veía en los libros de historia occidental, personas que parecían de todas las razas pero en realidad eran demonios, bailaban al compás lento de un vals en el centro de este gran salón, en los costados se encontraban diferentes mesas con comida extravagante y bebidas de todos los colores, Eleonor los dejo para buscar a Felton que desapareció apenas llegaron y su hermana ahora bailaba con diferentes demonios, el incómodo se colocó cerca de las mesas de la comida, algunas señoras y muchachas lo veían indiscretamente, el sabia porque su padre se lo había advertido desde su primer visita al mundo de los demonios

-En este mundo es muy apreciado tener el cabello negro y los ojos azul grisáceo como nosotros. – Dijo su padre quitándole importancia.

-¿Por qué? – Pregunto el, vio a su padre suspirar y no lo culpo desde hace poco que su madre había muerto en ese entonces.

-Te identifica como un sucesor directo del señor rey demonio. - Le aclaro el sin interés en la voz, ahora así era su voz desde la muerte de su madre.

Así que él sabía lo que veían todas esas señoras y muchachas, tal vez un futuro descendiente del rey demonio y un futuro bueno si lo conseguían, y esa era un gran punto para sentirse aun más incomodo con este mundo. En ese momento una niña choco contra él, por el impacto la única que cayo fue ella, parecía muy pequeña y arrastraba tras de sí un enorme vestido, cuando levanto la vista vio unos ojos muy grises casi blanquizcos, con su cabello rubio platinado daba un aspecto demasiado inocente para ser del mundo de los demonios.

Vi que unas pequeñas lágrimas comenzaban a salir de sus ojos, así que estaba a punto de ayudarla a levantarse cuando una de las señoras que me observaban desde hace tiempo jalo a la niña del brazo. – Mocosa imprudente, deberías tener más cuidado, mira que golpear a alguien del rango de este chico.

Mientras esto pasaba varias chicas se juntaron a mí alrededor por lo que solo pude ser un espectador de lo que ocurrió.

Una chica con traje de sirvienta de cabello negro y ojos verdes, tomo a la niña por los hombros que era zarandeada por la señora. –¡Raizel ojou! ¿Está bien? – Dijo la sirvienta, mientras la niña por la impresión solo lloriqueaba, se levantó demasiado rápido y le grito a la señora. – !Sabe usted de quien es hija ella!

Y en ese momento llego una mujer hermosa de cabello rubio y cortó con mirada indiferente, un sirviente la seguía mientras gritaba "Para Bianca", la mujer miro a la niña que tembló ante su vista.

-¿Acaso mi hija le ha causado alguna molestia? - Le indicó la hermosa mujer.

La señora solo pronuncio. - ¡Vizcondesa Rosemary! Discúlpeme, yo...solo defendía a ese chico tan parecido al señor rey demonio, no sabía que era su hija. – Dijo mientras me señalaba. La hermosa mujer de la que ahora sabía su nombre Rosemary me miro y vi la sorpresa en su rostro.

-Bianca. – Dijo Rosemary. – Toma a la niña. – Dicho esto dio la vuelta y se fue. La sirvienta de cabello negro me miro con furia mientras tomaba a la delicada niña del suelo y seguía a su madre.

Confundido tome un trago mientras vi a Felton acercarse. – Así que ya conociste a Rosemary. – Dijo el sonriente como siempre. Solo asentí. – Sabes ella era la prometida de tu padre.


Anzu ya había bailado con 3 demonios diferentes y ahora se encontraba con el cuarto, ella se estaba divirtiendo mucho en este mundo que parecía un cuento, hasta que el vals paro y todos miraron al frente donde el señor rey demonio apareció con su gran capa roja y un báculo enorme, seguido de Mortiz y la esposa de este Anabela, detrás de ellos venia el pequeño hijo de Mortiz, apenas tenía 7 años pero ya era demasiado alto con su largo cabello negro a sus hombros y unos ojos rojizos heredados de su madre, su nombre era Duncan. Era muy apuesto de un modo aterrador pensó Anzu.

-Damas y caballeros, gracias por asistir aquí esta noche, donde celebraremos el primer cumpleaños de mi legítima hija. – Dijo mirando a la multitud, pero antes de continuar miro a Mortiz y Anabela haciendo una pausa. – Y futura y única heredera al trono como la gran señora de los demonios.

Gilbert salió de las sombras mientras llevaba a un pequeño bulto cubierto por una manta de seda negra, la coloco en los brazos del señor demonio que buscaba en la multitud, pareció disgustado con su escrutinio pero aun así levanto los brazos para que todos pudiéramos apreciar a una pequeña bebe con pequeños mechones rojos y una piel sumamente blanca que contrastaba con sus ropajes y mantas negras, dándole el aspecto de una estatua. - ¡Aisha!

Se escuchó una multitud de aplausos que yo seguí sorprendida del destino que tendría esta pequeña niña, ¡Reina de los demonios! Sonaba demasiado temible.

Después de esto el baile continuo como si nada, la familia real se quedó en sus tronos, mientras que el señor rey demonio paseaba entre los invitados, mostrándoles a todos a la pequeña bebe que permanecía tranquila en sus brazos.

Cuando volví a enfocar al señor rey demonio vi que se encontraba con Felton, Eleonor y mi hermano por lo que me disculpe con mi pareja de baile y me dirigí directamente hacia ellos, llegue a tiempo para escuchar como Felton le preguntaba.

-Que exquisito color de cabello tiene la pequeña Aisha, pero es obvio que debía obtenerlo del lado materno.

El rey demonio rió e hizo una inclinación hacia mí, yo respondí hundiendo un pie y haciendo una reverencia en mi lugar, el sonrió flamante. – Muy bien Anzu, como toda una dama. – Era un juego que teníamos él y yo, cuando Yamabuki y yo vinimos a vivir con él durante algún tiempo por la muerte de nuestra madre, el me enseñaba a comportarme como una dama y yo no podía fallar

El señor rey demonio miro a Felton y le respondió a su anterior pregunta. - ¿Su madre dices? – Dijo mientras la adormilada bebe se acurrucaba en sus brazos. – No era necesaria.


Vivi se encontraba en su oficina en el mundo de los demonios, habían pasado al menos 3 años desde el primer cumpleaños de Aisha la futura reina del mundo de los demonios y aun ahora seguía siendo una gran noticia, todos hablaban de las excentricidades que el señor rey de los demonios le daba a una pequeña de tan corta edad.

Hablaban sobre la sala especial que se construyó para ella en un extremo gigantesco del palacio, de los diversos caprichos que se le concedía, de su misteriosa procedencia, la incógnita de su madre, el porque al ser de la familia real se le negaba una educación como tal, sobre su inmensa seguridad, pero sobre todo sobre quien sería el futuro gobernante.

Por un lado estaba Duncan la opción más probable por ser el hijo del actual rey, con un gran linaje y sobresaliente en varios campos, muchos lo comparaban conmigo cuando era joven, cuando me requerían en el mundo de los demonios no paraba de escuchar murmullos que decían "El príncipe Duncan es como el gran demonio Vivi cuando era joven, de seguro el obtendrá el trono" y yo era de una opinión similar, el muchacho había demostrado una enorme capacidad las pocas veces que lo había visto.

Por otro lado estaba la princesa Aisha, con su misteriosa procedencia, el señor rey demonio pasaba la mayoría del tiempo con ella en su gigantesca sala en el palacio, con sus apenas 3 años sus únicas salidas de esas salas eran en sus fiestas de cumpleaños donde se mantenía una estrecha vigilancia sobre la pequeña princesa y la lista de invitados que al principio fue extendida a todo el reino, disminuía de manera alarmante.

En mi despacho abrí la invitación que me llego para su cuarto cumpleaños, leía completa la invitación y la arroje al fuego, esas cosas no me interesaban.


Aisha acababa de cumplir 6 años, su fiesta había sido esta noche y como siempre Vivi no asistió, al principio hice todo esto por Vivi y Hana para que su final no fuera tan próximo, tan efímero, estuve esperando tres años para que Vivi sanara sus heridas pero la paciencia no era uno de mis fuertes y cuando Aisha nació espere con ansias que Vivi la viera e identificara a esta pequeña niña como su gran amor, pero habían pasado 6 años, 6 fiestas de cumpleaños y Vivi no parecía interesado en venir.

-Gilbert. – Dije irritado y el apareció a mi lado. - ¿Qué pasa con Vivi? ¿Por qué no viene a conocerla? – Dije mientras miraba a Aisha que caminaba tomada de la mano de Raizel, su única amiga.

- Vivi-sama, no confía en usted. – Dijo el caminando a mi lado.

Suspire agotado, mientras me repetía a mi mismo que había hecho todo esto por Vivi y Hana, aunque sabia que también siempre ansié estar cerca de Hana, ella que se diferenciaba tanto de la vida aristocrática del mundo de los demonios, la única que hizo feliz a Vivi, mire de nuevo a la pequeña que seguía caminando cerca de nosotros, ella era Hana pero no recordaba serlo, ¿Eso la hacia diferente? ¿Por eso era por lo que Vivi no venia? Y así otra duda surgió en mi interior, ¿Qué pasaría con la personalidad de Aisha, de esta niña de 6 años que había estado criando, si Hana regresaba?

-Gilbert, deja a la niñas en el cuarto de Aisha. – El se acerco a Aisha y la tomo en brazos, mientras que Razel al tener 9 años solo lo tomo de la mano, dieron la vuelta y comenzaron a caminar por el pasillo hacia la gran sala de donde Aisha no salía. Desde la espalda de Gilbert ella me miraba con sus intensos ojos color chocolate.


El señor rey demonio regreso a su laboratorio en el sótano, donde desde hace 6 años intentaba crear flores que resistieran el miasma del mundo de los demonios, pensó que esta era la mejor solución para que Aisha fuera Hana, y así Vivi regresara, darle flores a Hana siempre funcionaba, mientras el preparaba las flores se pregunto a si mismo si en realidad quería que la personalidad de Aisha desapareciera, después de todo era su hija.