- oye hermano...
Ford hiso a un lado el mapa que observaba mientras miraba a Stan.
- ¿Qué sucede? ¿No puedes con el motor? - Stan se quedó quieto frente a Ford, observaba el puente de mando del Stan o' War III. - o vamos, Stan. Es solo apretar tuercas...
Stan volvió la vista hacia el mar, era igual que aquella vez: un enorme espejo de agua donde ni el viento ni el Stan o' War producían un solo movimiento en el agua.
- no crees que es raro... - preguntó Stan mientras se rascaba la cabeza intentando entender que andaba mal. - el agua...
- ¿Qué hay con el agua? ¿no me digas que extrañas tierra firme?
Stan completó una mueca de insatisfacción con los labios, observó lentamente el puente: los monitores de última generación con GPS, sonar y radar; las mesas llenas de mapas e instrumentos de cartografía marítima, al otro lado estaba el muchacho rubio y apuesto bebiendo café.
- quizá solo necesites descansar, amigo mío, ¿te apetece un café?
Stan se acercó al muchacho rubio, su parche en el ojo derecho destacaba mucho, además de su indumentaria, tenía el aspecto de un bartender de crucero caribeño. Stan dio un sorbo a su tasa, el café le quemó la lengua y el muchacho rubio ofreció un poco de leche fría.
- sé que todo esto te molesta, Stan. - le abordó el joven. - solo debes decir mi nombre en voz alta y todo terminará.
Ford cogió a Stan amistosamente por los hombros y acercándose a su oído le dijo claramente:
- vamos hermano, solo debes decirlo una vez y todos seremos libres.
Stan volvió la vista a su joven amigo, fue capaz de notar un leve brillo provenir de su único ojo; de inmediato un dolor punzante detrás del ojo derecho le hiso saltar de su silla y torpemente embistió con la frente el cárter del motor v8 que intentaba reparar.
Stan volvió la vista a todas partes; había caído dormido en la sala de máquinas intentado reparar el motor del Stan o' War III. Pero el dolor detrás de su ojo derecho seguía ahí.
- debo estar volviéndome loco o algo.
CAPÍTULO 7 CAMINANDO A SOLAS parte a
- ¿Dónde diablos estamos? - se apresuró Grenda a interrogar.
- este es un microverso... - de inmediato Codex dio respuesta. - un universo microscópico creado en la mente de Dipper, al parecer su capacidad craneal es suficiente para albergar un microverso de 40 años luz de diámetro.
Mabel giró su atención hacia Dipper que apenas se levantaba del suelo, sintió algo extraño de nuevo dentro de su pecho, un pequeño vacío y un escozor.
- ¿y cuál es mi capacidad? - preguntó Mabel intentando impresionar a su hermano.
- De apenas unos cuantos años luz. - le resolvió de inmediato. - pero no podríamos utilizar tu mente para ello ya que eres incapaz de retener un pensamiento durante tanto tiempo, es por ello que escogí a Dipper...
Mabel encogió los hombros y no intercambio miradas con nadie, agachó la cabeza en decepción.
-de hecho Dipper es el más capaz para... como sea. - Codex dio un giro alrededor de los guardianes. - están aquí para convertirse en "guardianes del rayo de la muerte", solo uno de ustedes portará el estandarte de guerra; de ahora en adelante serán semidioses caminando entre mortales, en este momento sus vidas no son nada, renacerán como hijas de una diosa; las leyendas las recordarán por siempre.
En un instante, del suelo frente a sus pies aparecieron 4 símbolos: frente a Mabel un triángulo alado, a Wendy una gota evaporándose, con Candy fue una pluma y para Grenda un círculo con 3 puntos; Dipper observó que frente a él no aparecía ningún símbolo, pero fue paciente.
- Mabel. - habló Codex. - Shooting Star (estrella fugaz), el fuego. - frente a Mabel apareció una katana con la hoja al rojo vivo. Mabel cogió la katana por el mango, al instante siguiente su cuerpo fue engullido por las llamas y sus prendas se volvieron ceniza, bajo las llamas estaba ella con ropas diferentes: botas altas, medias largas con franjas rojas y amarillas, shorts con tirantes, mangas de color rojo y amarillo, un top de biquini con la estrella fugaz, y con todo, el cabello rojo y brillante como una ascua embravecida.
- Candy. - Continuó la Diosa. - Corvuz Corax (cuervo negro), el viento. - ante sus ojos emergió un arco largo de poleas; al tomarlo todas sus ropas se volvieron girones y entre la ventisca prendas nuevas emergieron: un ajustado leotardo de gimnasia color azul pálido, guantes de seda que cubrían por completo sus brazos y zapatillas de cristal, en la espalda baja un par de alas de hada; el cabello oscuro de Corvuz Corax asemejaba el vacío en el espacio, con pequeñas luces que cruzaban de un lado a otro aleatoriamente.
- Wendy. - interrumpió Codex. - Snowbird (ave de hielo o de nieve), el hielo. - Al alcance de sus manos se formó un hacha de hielo, ella la cogió con sus manos blancas y de pronto su piel se congeló, su ropa calló a pedacitos mientras que aparecía nueva indumentaria bajo ella: botas altas color cian, una minifalda que adornaba sus piernas largas, un top que apenas cubría sus redondos senos, en sus manos aparecieron largos guantes de seda y su cabello se tiñó del color del hielo.
- Grenda. - una vez más la voz de Codex resonó por el lugar. - Spine Crusher (rompe espinazo) el relámpago. - frente a Grenda un martillo de guerra enorme, al tocarlo con sus toscas manos un rayó calló sobre su cabeza y su ropa se esfumó en el aire, de pronto sobre su piel había un traje completo de combate medieval: grebas y peto de acero, cota de malla, faldón y guanteletes de piel de dragón, además una capa de piel de ogro. Daba el aspecto de ser un enano sacado de algún relato de Tolkien.
Dipper observaba a sus compañeras con la boca abierta mientras se preguntaba a sí mismo: "¿Qué arma me dará a mí? Codex ha esperado hasta al final, ¿podrá ser que...? ¿Yo?"
De pronto el cielo oscuro de aquel microverso comenzó a desmoronarse tras una serie de crujidos.
- hora de irnos...
Una a una las chicas desaparecieron de ese universo, solo quedó Dipper y Codex.
- ¿Qué hay de mí? - le abordó aun esperanzado.
- para ti... - respondió con aire déspota. - eres un humano interesante y muy capaz, si algún día vuelvo a ocupar de ti te lo hare saber, confórmate con ello.
Al instante siguiente Dipper apareció en el viejo cuarto que comparte con su hermana, las chicas se miraban unas a otras aun incrédulas de lo que había sucedido.
- ¿tenemos súper poderes? - se cuestionó en voz alta Wendy.
- ¡puedo sentirlo! - gritó Mabel. - siento el poder en mis venas, es como si dentro de mi mente ya supiera que hacer...
- ¡yujuu! - aulló Grenda. - me muero por romper cosas, ¿Qué podré destruir primero?
- ¿qué te parece la vieja roca con cara de humano? - sugirió Candy.
- ¡vamos! - exclamó Mabel mientras levantaba el puño en el aire, sin darse cuenta lanzó una bola de fuego súper rápida que fisuró el techo de la cabaña. De inmediato rio nerviosamente mientras miraba a sus amigas, todas rieron con ella y Mabel repitió aquel movimiento algunas veces para hacer más hoyos en el techo.
- alto. - interrumpió Codex con voz fría. - sus poderes son para el bien de la humanidad, no para asar malvaviscos. Venga, vamos por el primer Artifaktum, parece estar cerca de aquí...
- pues vamos. - Wendy giró la vista hacia Dipper, el permanecía mirando al grupo de chicas como si fuera un perro abandonado, se rascaba el brazo izquierdo y pedía compasión; que alguien intercediera por él.
- Dipper, ¿no vienes?
Mason sintió un aire frio por la nuca, no podía ir con ellas a una aventura llena de peligros, no tenía poderes como ellas ni era mitad dios ni nada. Wendy recordó en ese instante que Codex les dio poderes a todas ellas menos a él. - oh dios, Dipper... ¡Chicas!
- no, no se molesten... vallan sin mí... - los ojos de Dipper estaban a punto de soltar las lágrimas, él se sentía decepcionado, rechazado, impuro.
- oye tú, Diosa de las flores. ¿Qué pasa con Dipper? - le abordó Wendy con severo tono.
- Dipper fue una vez poseído por Cipher, ni de broma le convertiría en un semidiós.
- ¿de que estas hablando? - interrumpió Mabel. - mi hermano y yo derrotamos a Bill antes, el merece ser un semidiós tanto como nosotras.
- de hecho lo merece más que nosotras. - agregó Candy.
- no pienso discutir esto...
- no, está bien... en serio. - Dipper volvió la vista al suelo mientras metía las manos a los bolsillos. - estaré bien, solo vallan y hagan lo que tengan que hacer.
Codex volvió la vista a las guardianas y sin decir nada el grupo se retiró mirando con pena al pobre muchacho. Antes de que finalmente sus pasos dejaran de escucharse bajando por la escalera, Mabel apareció de nuevo en la habitación.
- Mabel...
- Dipper... - dijo ella con aire tranquilo. - no te preocupes, hare el trabajo mejor que tú. Como siempre hermano, siempre he estado sobre ti en casi todo.
Dipper observó a Mabel, algo mal andaba en ella.
- este poder... creo que finalmente saldré de tu sombra hermano. Sabes, siempre te alagan por ser el más listo, casi nunca notan que soy mejor en deportes o en artes. - Mabel dio una voltereta por la habitación, cuando sus ojos volvieron a encontrarse los de Mabel brillaban como dos calderas.
- no puedo desaprovechar esta oportunidad Dipper, ser mejor que tú en algo tan importante.
Dipper tuvo la sensación de que aquellas pupilas brillantes podían quemar su alma si las miraba por más tiempo, apartó la vista a la ventana donde los rayos del atardecer ya bañaban el valle.
- tú no eres mi hermana, ella es linda y dulce con todo el mundo.
- ay Dipper, iluso. Soy yo, Mabel. - ella sonreía maléficamente todo el tiempo y no dejaba de mover las manos como si estuviese en medio de un discurso fascista. - siempre he sido así, pero eres demasiado imbécil para notarlo. ¿Recuerdas el "san Valentín" de cuando íbamos en cuarto grado? Supe que esa niña llamada Rachel te daría una tarjeta para declarar su amor, ¿Qué hice yo? La amenacé, después tuve que amenazar a toda el aula cuando me enteré que usaría a sus amigos para entregarte la tarjeta de todas formas... "dippsie, el perdedor que solo recibió una tarjeta de san Valentín de su dulce y linda hermana".
- ¡mentira!
- créelo o no hermanito... ahora soy mejor que tú. - Mabel dio media vuelta y encaminó sus pasos a la escalera. - prueba que me equivoco, encuentra más Artifaktums que yo y entonces aceptaré que tú eres el mejor.
Mabel bajó las escaleras y antes de que su melena desapareciera de la vista de Dipper ella gritó a viva Voz:
- ¡adiós torpe!
Notas:
- ¿Qué si habrá romance preguntan? Aun nos hacen falta algunos personajes cuya entrada será bien recibida.
- próxima actualización... en enero... creo que el 21... supongo.
