Apestaba a cloroformo, se escuchaba el molesto rechinido de un viejo ventilador en el techo, la luz entraba generosa por la habitación; a la vez, Stan sintió el sudor pegajoso sobre la piel, aunque solo podía ver fantasmas e imágenes borrosas rápidamente supo que estaba en un hospital.
- finalmente despiertas. – escuchó la voz su hermano al otro lado de la sala.
- ¿despertar? – se preguntó asombrado. – pero si apenas hace un momento... el océano... parecía un espejo... – en ese momento notó que algo no estaba del todo bien.
- tranquilo Stan, ya todo está bien. – intentó calmarle Ford. – estarás bien...
Stan notó que no podía mover su brazo derecho, la ceguera y el aturdimiento que precede al estado de coma no desaparecía, peor aún, todo su cuerpo presentaba mialgia a excepción de su brazo derecho. Temió lo peor.
- ¿Qué mierda ha pasado?
Ford le observaba sin siquiera moverse un poco.
- ¿no lo recuerdas? – le incitó Ford.
- no. – insistió Stan. – no... el océano... – tras una pausa. – Bill...
El nombre de Bill tomó por sorpresa a Ford.
- ¿Bill? – dijo mientras tartamudeaba. – eso, eso no es posible... estábamos en el mar báltico cazando un calamar mutante alienígena, de pronto... – Ford hiso una pausa innecesaria. – de pronto escupió ácido y te alcanzó... estuviste en coma estos últimos 3 meses.
- tres meses... ¿Trisha?
- ¿Trisha? – cuestionó Ford. - ¿Quién?
- el "Stan o' War III"
- ¿tres? – Ford comenzaba a creer que su hermano sufría del síndrome confucional del estado de coma y alucinaciones o alteraciones de la memoria. – nunca hubo un "Stan o' War III", perdóname hermano, pero no conozco a ninguna Trisha.
La vista de Stan comenzaba a ser un poco más clara, ya podía distinguir el rostro de su hermano bajo una frondosa barba.
- es normal Stan. – pronunció Ford tratando de consolar a su hermano. – estuviste 3 meses en coma, este tipo de cosas son normales, tu cerebro crea memorias en donde no las hay.
- ¡no! – Stan gritó confundido. – esto no es verdad, ¿eres tú Bill? ¡Monstruo ciclope!
Stan intentó ponerse en pie, para ello se apoyó de su brazo izquierdo, pero no pudo moverse del todo, levantó su mano ansiando verla y no pudo; en su lugar solo estaba un muñón con el hueso expuesto, sangre y pus escurriendo lentamente.
- Dime que esto es un sueño hermano... – un par de lágrimas rodaron por el rostro desfigurado de Stan; sus ojos abiertos, solo uno de ellos funcionaba: el ojo derecho estaba completamente nublado causa del ácido sulfúrico que le escupió la bestia alienígena.
- me temo que este es el mundo real Stan...
Stan volvió a recostarse sobre la cama, intentando llorar en silencio. Aquel amor que sintió por Trisha no podía ser mentira, mucho menos Bill.
- Ford... – le llamo entre sollozos. – los niños... debemos volver a Gravity Falls ahora mismo.
CAPÍTULO 8 EL PACÍFICO NOROESTE.
Dipper no tenía idea de si lo que estaba pensando realmente era lo que había que hacer para descubrir el plan de Bill, después de todo, ahora trabajaba para él; si es que eso era trabajar, desde luego.
- busca a Noroeste. – ciertamente esas fueron las palabras de Bill, así que se trataba de una persona y no de un lugar, de lo contrario hubiese dicho "busca en el noroeste". Dicho esto, el único Noroeste que conocía era Pacífica, claro también estaba Preston, el padre de la susodicha, pero definitivamente él no estaba en el pueblo desde hacía mucho tiempo; de hecho, desconocía también si Pacífica radicaba en Gravity Falls. Ahora Mason se avergonzaba y arrepentía de no haber hecho contacto con todos sus amigos y aliados: en cuanto llegó al poblado hiso todo lo que su hermana quiso y siempre le apoyó, pero, ¿Cuándo él? Mabel jamás preguntó qué era lo que Dipper quería hacer, volvía a entender que Mabel siempre había sido egoísta, solo que lo ocultaba demasiado bien.
La culpa también recaía en Dipper, pudo haber salido en busca de Robbie, Pacífica, Gideon, Tambry, lee, Thompson... McGucket. Definitivamente el viejo loco McGucket, él era el nuevo dueño de la mansión noroeste y por alguna razón Dipper supo que antes que a cualquiera debía buscarlo a él, el resto podía esperar, y aun así, después de todo, siguió avergonzándose por hacer siempre lo que su hermana quería hacer: jugar.
Dipper se perdió entre la maleza del bosque en dirección a la Mansión Noroeste con estos pensamientos rondado su mente.
El grupo de chicas semi-diosas se quedaron observando la torre de agua, jadeando como perro en verano y el cabello hecho marañas. La torre estaba completamente rota en sus patas, presentaba quemaduras de fuego y electricidad, así como zonas congeladas.
- se ha dejado de mover, ¿Qué hacemos Shooting Star? – le abordó Corvux Corax.
- no tengo idea... – respondió. Shooting Star se acercó a la torre, con sus dedos tocó la pintura del "panecillo" que Robbie dibujó hacia algún tiempo. El dibujo de la "explosión atómica" de pronto se iluminó de color azul y de su interior emergió una pequeña llama color cian, Shooting Star la cogió entre las yemas de sus dedos y llevándola al corazón la insertó ahí.
- aquí estará seguro hasta que Codex vuelva.
El resto de chicas asintieron con la cabeza dando su aprobación, de pronto el espacio tiempo experimento una fluctuación de onda; al instante todo lo que había sido destruido durante la batalla volvió a la normalidad, incluyendo la torre que estaba en pedazos repartidos en el suelo, ahora se erguía como siempre en las alturas.
-todo ha vuelto a la normalidad. – pronunció Snowbird mientras ella misma volvía a ser Wendy.
Aquella fluctuación de onda viajó incluso más allá de la zona afectada, Dipper lo notó mientras andaba por la oscuridad del bosque; un ratoncillo avanzaba despreocupado frente a él, de entre las ramas apareció un búho y con una garra atrapó al desafortunado roedor. De pronto ocurrió la fluctuación; el ratoncillo estaba de nuevo frente a él royendo raíces, tanto el roedor como Dipper notaron el cambio en el tiempo-espacio, el ratón inmediatamente esquivó las garras del búho, salvando así su vida.
- muy extraño. – se dijo a sí mismo.
Tomó su teléfono inteligente para mandar un mensaje a Wendy.
"que ha pasado?"
"lo tenemos! :-)" replicó Wendy agregando una selfie en la que aparecían todas las chicas con Mabel en el centro sosteniendo en su palma la pequeña llama azul.
"tengan cuidado, no sabemos en qué momento puede activarse el Artifaktum"
"lo tendremos Dippy"
Mason y Wendy habían estado intercambiando mensajes los últimos meses, un par de semanas antes de llegar a Gravity Falls ella escuetamente comenzó a llamarle Dippy. Dipper experimento un pequeño golpe de amor por esa chica de cabellos rojos, ruborizándose deslizó su teléfono dentro de su bolsillo e intentó volver a caminar, sin embargo, volvió a vibrar.
"Mabel 1 – Dippy 0".
Era Mabel recordándole su desgracia, el muchacho encolerizó de inmediato y escribió "Mabel 1 – Dipper 1" él se refería a la moneda que Codex había desactivado esa misma tarde. Pero Dipper borró el mensaje y continuó caminando, debía llegar a la mansión Noroeste cuanto antes.
Un año había pasado desde la última vez que vio a sus amigos y Dipper seguía sintiéndose culpable. Desconocía la situación de todos, ni siquiera había platicado mucho con Candy, aun cuando fue él quien insistió en tener contacto con ella; muy dentro de su subconsciente él consideraba a Candy como un buen partido, aunque en realidad lo que sentía por ella era culpa, la última vez que intentó intimar con ella resultó en un desastre y eso lastimó la sensibilidad de la chica. No tenía idea de cómo entablar una charla convencional con ella después de todo.
Tampoco sabía prácticamente nada sobre el resto: ni Robbie ni Tambry, ¿seguirá funcionando la poción "amor por siempre"? ¿Thompson habrá superado su total falta de autoestima?, ¿Qué pasó con la chica rica que perdió casi toda su fortuna? Dipper no tenía respuestas a esas preguntas, seguía teniendo ese sentimiento de abandono por parte de su hermana, compartieron el mismo útero y el mismo tiempo, eso los volvía más que hermanos, ¿entonces por qué sucedía todo esto?
- busca al maldito y jodido "Noroeste". – Dipper refunfuñó en voz alta mientras pateaba una roca del camino. – como si eso me fuera a dar una verdadera respuesta.
No tardó tanto en enterarse de que ir en busca de "Noroeste" le daría una pista bastante grande sobre el estatus de Bill y sus planes. Aunque ahora dudaba de si ese "Noroeste" era Pacífica o si se trataba de alguna persona, lugar u objeto. Dipper observó sus dedos morados a causa del congelamiento, tenia una leve molestia en la yema de los dedos y aun sentía el frio en su corazón causa de ver a su hermana congelada hasta la muerte, aun sabiendo que no era su verdadera hermana la impresión que se llevó se internó bastante profundo en su corazón; acurrucándose pesadamente sobre uno de los huequecitos que Mabel había abierto con su indiferencia y falta de cariño.
Las luces de la mansión emergieron de entre la maleza, Dipper había llegado a su destino; el edificio se veía un poco más descuidado de cuando pertenecía a los Noroeste. ahora el patio parecía un viejo yonke de automóviles, una sección de la barda estaba graffiteada horrorosamente por los chicos del pueblo, Dip notó una "explosión atómica" en algún lugar y supo que Robbie había hecho de las suyas. Pudo leer los tags de los vándalos que plasmaron su arte urbano y supo que al menos Robbie y Tambry seguían juntos en algún lugar cuando vio que sus nombres estaban dentro de un corazón purpura rayoneado sobre la enorme pared, además de que se tomaron la molestia de colocar la fecha que databa 3 meses atrás.
Dipper sonrió, se dispuso a caminar a la entrada de la mansión. Creía que el interior del edificio estaría lleno de robots y cosas locas, pero parecía mas bien un depósito de autos chocados, no había ninguna señal de que McGucket hubiese continuado con sus locuras; se había retirado del negocio al fin y al cabo.
Dipper llamó a la puerta, pero nadie contestó, fue hasta el tercer intento que una voz femenina de tono metálico habló.
- el amo no ha programado ninguna visita, ¿Quién es entonces?
- ¿el amo? – por un momento aquello sonaba a la vieja mansión noroeste. – ¿vive o no aquí McGucket?
- desde luego. – afirmó aquella voz. – pero no ha programado ninguna visita... – la voz hiso una pausa, por el intercomunicador se escuchó una segunda voz, pero Dipper no fue capaz de escuchar lo que decía, mucho menos identificarla. Luego la voz femenina volvió a responder.
- claro que si amo. Disculpe la molestia joven Pines, el amo ha estado un poco extraño últimamente...
Al terminar de pronunciar estas palabras la reja de la puerta principal comenzó a moverse pesadamente permitiendo a Dipper adentrarse al laberinto de coches destartalados y piezas de fierro afiladas, había zarigüeyas corriendo por todas partes y la maleza pululaba en cada rincón.
- diablos, McGucket viejo loco, deberías pagar al servicio de limpieza para que arregle todo este desastre...
Mientras Dipper se acercaba más y más a la puerta del edificio, más dudaba de la cordura de McGucket, cierto es que, después de la pistola borra memorias, ya no quedó igual pero ahora en verdad le preocupaba. Con un pesado chirrido la puerta de madera se abrió, al otro lado estaba una muchacha, parecía joven, apenas mayor que él mismo; además era muy guapa, delgada, alta, cabello rubio y sedoso, de piel blanca como la leche y unos ojos de un precioso verde esmeralda. Además, llevaba un uniforme de criada con olanes y encaje en colores blanco y negro. Dipper perdió la cabeza al ver el escote de aquella joven.
- el amo lo espera... -le interrumpió ella, Dipper levantó la vista al interior de la mansión, no era muy diferente de lo que recordaba, salvo por varios artefactos robóticos y piezas de construcción regadas por todos lados.
- espero disculpe la falta de orden, el amo es un poco excéntrico y suele tener arranques de ingenio en cualquier parte de la casa, es por ello que tengo prohibido tocar sus herramientas así que el lugar está un poco sucio.
La verdad es que el lugar lucía impecable, como un museo de robótica de la nasa.
La chica guio a Dipper a través de los pasillos de la mansión, le sorprendió ver varios diagramas y diseños de androides empleados como papel tapiz en algunas paredes, incluso extremidades robóticas totalmente funcionales.
- ¡valla! – exclamó Dipper. – parece que McGucket ha estado ocupado.
La criada detuvo su marcha abruptamente, volvió el rostro hacia Dipper y lo agachó en señal de sumisión.
- el amo McGucket lo espera más adelante. – Dipper se incomodó ante la situación, pasó de la muchacha y continuó su marcha a través del corredor en que recordó haber estado huyendo de un fantasma, la misma pintura del rey esqueleto seguía ahí; Dipper echó un vistazo detrás de ella pero la habitación oculta estaba sellada a cal y canto. Más adelante la alfombra favorita de los Noroeste estaba completamente manchada de aceite industrial y papas fritas. Al final de la habitación estaba Fiddleford soldando con soplete eléctrico una estructura identificable.
- hola, McGucket, cuanto tiem...
- qué bueno que has llegado. – le interrumpió el viejo. – nadie te ha seguido, ¿verdad?
Dipper estuvo a punto de responder con un "no" a la pregunta, pero sabia bien que Bill vigilaba sus pasos desde algún rincón en otra dimensión.
- ...no, nadie. – mintió.
El viejo McGucket parecía histérico mirando a todas partes.
- debo contarte algo siniestro, pero este no es lugar para ello. – el viejo cogió un rifle enorme de aspecto extraño, no parecía un rifle convencional sino, mas bien, de construcción improvisada con madera y algunos cachivaches tomados de autos de colisión, además de una botella de Pitt Soda con una luz azul liquida en su interior. McGucket apuntó el arma hacia la pared mas cercana, disparó y en el punto de impacto emergió un punto de luz que de inmediato se volvió en un portal azul redondo y muy brillante, como si fuese un charco de mercurio luminiscente.
- adelante, es seguro... supongo.
- ¡supones! ¿es eso un portal dimensional? – preguntó completamente exaltado. - ¿Qué demonios?
McGucket se inclinó un poco sobre Dipper colocando amigablemente su palma sobre el hombro derecho del chico.
- Dipper, amigo, veras... lo que sucede es... – antes de que terminara la frase el viejo McGucket empujó a Dipper dentro del portal mientras él se quedaba riendo absurdamente en su habitación.
Notas:
Próximo capítulo... ni yo mismo lo sé.
