Advertencia: Los personajes de Little Witch Academia no me pertenece, son propiedad de Yō Yoshinari y del estudio Trigger.

.

.

.

Capítulo 2: "Saint Albans Cavendish"

Por lo regular los sucesos paranormales que ocurrían dentro de la mansión, no pasaban de vidrios rotos, o algunos arañazos en las paredes, quizás lo más escalofriante eran pisadas que recorrían toda la mansión a altas horas de la noche, pero nunca habían afectado a nadie. Nadie además de mí, sombras o extrañas voces me acompañaban a lo largo del día, pero al ser una niña pensaban que eran cosas de la edad, y no le daban importancia, así que asumí que simplemente era mi imaginación.

Mi tía Daryl al principio no se había percatado de aquellos sucesos pero conforme su estancia en la mansión se prolongaba el miedo se empezó a apoderar de ella, y harta de esta situación mando a traer a alguien para que arreglara la situación.

En el pueblo se hablaba de una bruja llamada Shiny Chariot al parecer era muy famosa por curar enfermedades, realizar conjuros que ayudaran a los cultivos y también a combatir espíritus malignos.

Pero el hecho de que existiese algo tan ridículo como la magia en aquellos tiempos modernos era algo inconcebible, inclusive que mi tía haya contactado a una posible estafadora con el seudónimo de "bruja" sonaba a una completa estafa, incluso yo siendo una niña lograba verlo.

El día que llego el carruaje de aquella bruja me sorprendió ver lo diferente que era a lo que me imaginaba, portaba una túnica blanca dándole protagonismo a su cabello rojo, además de que tenía una radiante sonrisa. Comenzaba a entender el porqué de su nombre, realmente era brillante.

-Hola pequeña, ¿cómo te llamas?- sin haberme percatado ella se encontraba a mi lado, esbozando una enorme sonrisa.

-Diana Saint Albans Cavendish- realice una reverencia tal cual me habían enseñado.

-Vaya que niña tan educada, no es necesario que seas tan formal- se colocó en cuclillas para quedar a mi altura- Por cierto tienes un lindo collar.

Al notar que se encontraba mirando fijamente mi único recuerdo que me había dejado mi madre lo tome rápidamente y lo coloque dentro de mi ropa.

-Jaja tranquila solo quería verlo, parecía antiguo, pero veo que es muy importante para ti- la afamada bruja se levantó y acaricio mi cabeza- Me retiro, echaré un vistazo a la casa.

-Señorita Diana es hora de que tome sus asignaturas del día- Anna apareció y asentí, ya que al final eran mis responsabilidades.

La tarde transcurrió con normalidad para mí y todas las actividades que realizaba, pero la curiosidad de saber que hacia Chariot me intrigaba demasiado. Así que decidí acercarme a la sala de estar de la mansión y escuchar la conversación que tenía con mi tía Daryl.

-Y bien que es lo que encontró, lleva toda la tarde haciendo anotaciones y visitando cada rincón de la casa- la impaciencia y nerviosismo eran palpables en la voz de mi "querida tía".

-De acuerdo a lo que me había comentado y con lo que he visto debo decir que mis sospechas son ciertas, la casa se encuentra embrujada, bueno lo más correcto sería decir poseída.

Su cara se puso pálida y se persigno como si con ello pudiera alejar el pavor que se había generado- Y…y b…bien que s..se puede hacer- la voz le temblaba y apenas podía hilar una frase- Mis hijas vendrán dentro de poco y no puedo permitir que les pase algo.

-No entre en pánico Marquesa, ya he pensado en una solución pero al ser un caso especial y de esta magnitud me tardare un poco de tiempo en conseguir los ingredientes necesarios, si mis cálculos son correctos dentro de 2 semanas será luna llena y podre hacer mi ritual de limpieza.

Al escuchar aquello tome entre mis mano la cruz de plata que colgaba de mi cuello tratando de buscar seguridad. Esa noche rece con mucha devoción para que todo se solucionara. Y por primera vez descanse sin que aquellos ojos rojos me persiguieran en mis sueños.

Los días pasaron trayendo consigo incertidumbre y tensión, ya que por alguna extraña razón los sucesos paranormales habían parado.

El día acordado llego y con ello una pelirroja con un semblante completamente diferente a la primera vez que había llegado, se encontraba seria y preocupada.

En la mansión mi tía les había dado el día libre a todos los sirvientes, mientras que a mí me invento un viaje, con un la excusa "Diana debes de conocer la capital, así que ve por unos días, Anna te acompañara"

Mi estadía en Londres había sido relativamente agradable, pero nada comparado a la tranquilidad de la mansión rodeada de áreas verdes, el bullicio de las calles londinenses me aturdía, pero debía admitir que el contraste de la ciudad y el pueblo era bastante notorio y emocionante. Recorrí varios lugares en compañía de Anna antes de regresar a mi hogar además de comprar alguno que otro suvenir traído de otras tierras.

Al momento de llegar a la mansión mi sorpresa fue grande, incontables hombres se encontraban realizando reparaciones en la fachada e interior, como si algún desastre hubiera azotado aquella morada.

Sin cuestionar al porqué del estado de la mansión me dirigí al interior, y por sorprendente que pareciera mi habitación se encontraba intacta, y en mi escritorio encontré lo que parecía una libreta conocida, y al leer el grabado en la caratula la tome rápidamente y hojee su contenido, le pertenecía a la bruja Shiny Chariot.

La guarde con recelo en uno de mis cajones y comencé a desempacar, pero un golpeteo en mi puerta hizo que saltara sorprendida.

-Voy a entrar- la voz de mi tía se hizo presente, y parecía mucho más tranquila.

-Buenos días tía Daryl.

-Buen día Diana, dime fue agradable tu pequeño paseo- trato de iniciar la conversación.

-Sí, me sorprendió mucho visitar por primera vez la capital, muchas gracias por sugerirlo.

-Me alegra escuchar eso- hizo una pequeña pausa como si tratase de buscar las palabras correctas, hasta que se atrevió a hablar- Sobrina sé que aun eres una niña pero tienes mucha más madurez que muchas señoritas de tu edad, es por eso que sabes de antemano las cosas extrañas que pasaban aquí y el por qué contrate a la bruja Shiny Chariot, no es así.

Asentí ante las palabras y aparente halago de mi tía, y continuo con lo que me trataba de decir.

-Bueno al parecer logro limpiar un poco la casa, pero en un momento de su aparente ritual las cosas comenzaron a salirse de control y contra lo que luchaba, no fue fácil y le estoy eternamente agradecida por ello- su voz sonaba triste y de alguna forma aliviada.

-Espere lo que me está tratando de decir es que…-

-Si sobrina, la bruja Chariot está muerta.

La mire con incredulidad tratando de encontrar algún signo de que me mentía, aquella mujer tan llena de vida no podía encontrarse muerta y menos por hacer algo como expulsar espíritus malignos, la magia no existía, pero aunque me tratara de convencer algo en mi quería creer que había cosas que no comprendía.

Mi tía me abrazo el contarle aquello a una niña no era tarea fácil- No te preocupes pequeña sobrina las cosas por acá serán más tranquilas y por fin en paz, y es más que te parece si damos una fiesta una vez que las reparaciones hayan concluido- salió emocionada hablando para sí misma de los detalles de la reunión que organizaría, y aunque ella no quisiera verlo, el sacrificio de la bruja había sido en vano, prueba de ello era la sombra que se encontraba a mis espaldas.

-Tú fuiste quien la mato no es así- pregunte con una valentía que nunca había mostrado a pesar de que me estuviera muriendo de miedo- vamos lárgate de aquí y deja de molestarme de una vez por todas- La silueta comenzó a moverse hasta desaparecer, dejándome sola.

Suspire aliviada y me acerque a tomar las anotaciones de la difunta bruja quizás entre sus palabras encontraría respuestas.

Al leer su contenido comprendí más lo que eran los espíritus malignos o como eran correctamente denominados demonios, y porque atormentaban a las almas.

1 de Agosto de 1958, Mansión Saint Albans Cavendish.

Los demonios de logran clasificar en distintas clases ya que existen en diferentes rangos de acuerdo a su importancia, siendo los principales: Lucifer, Belcebú, Satán, Abadón, Mammón, Belfegor y Asmodeol. Cada uno de ellos es representado por un pecado pero pareciera que en esta casa más de uno de ellos ronda, como si nada…

…La primera vez que entre a la casa de la Marquesa sentí la pesadez de la energía negativa, y casi caigo inconsciente, si no fuera por los sellos que tengo en caso de cualquier emergencia…

…El lugar donde se concentra más la energía es en el cuarto de la pequeña Diana, pero me pregunto porque no siento ningún rastro de que se encuentre poseída, sino todo lo contrario, logra repeler de manera inconsciente cualquier clase de energía tanto positiva como negativa, será cuestión de tiempo en que descubra su potencial…

Seguí leyendo sorprendida ante las explicaciones tan detalladas que daba la bruja y comenzaban a resolverse muchas dudas que siempre había tenido, pero preguntas nuevas se formulaban en mi cabeza.

En muchas de las hojas encontré símbolos con el significado de cada uno de ellos, y por alguna extraña razón me generaban la sensación de haberlos visto en alguna ocasión.

Mi lectura se prolongó hasta altas horas de la noche saltándome inclusive la hora de la cena, había descubierto formas de combatir o repeler a los demonios, inclusive como invocar espíritus buenos o ángeles, era interesante como algo como el cristianismo tuviera más secretos ocultos que lo que se le dejaba ver a la población, cosa que me creaba un conflicto, no era especialmente devota, me consideraba más alguien que creía en los hechos científicos y creaciones del ser humano, no me agradaba la idea de depender de fuerzas que no controlaba.

El sueño comenzó a apoderarse de mi cuerpo y mis parpados se hacían cada vez más pesados a cada pestañeo que daba, guarde la libreta, y sin más apoye un momento mi cabeza en mi escritorio quedándome dormida.

Una sensación de tranquilidad me inundo lentamente, sentí como unos brazos me tomaban y me recostaban lentamente en mi cama, y aunque trate de abrir mis ojos el cansancio gano la batalla, sumergiéndome en un sueño profundo.

Quien había dejado a la rubia se encontraba a su lado observando como dormía y una sonrisa apareció en su rostro y sus ojos rojos brillaron con intensidad.

-Pronto nos conoceremos pequeña Diana.

Aquella presencia desapareció cual humo dejando un olor peculiar a claveles y azufre.

.

.

.

Continuará…

NOTAS DE LA AUTORA:

Por fin la continuación, tuve que hacer un poco de investigación jaja hay ciertos detalles que no están ahí por casualidad, he irán tomando poco a poco sentido.

Y espero que les haya gustado el capítulo, espero sus reviews y alguna que otra sugerencia siempre es bienvenida.

Nos estamos leyendo cada viernes, hasta la próxima, au revoir 3