Segundo capítulo: "Confusión"

- ¡Hey! Ino, ¿puedes escucharme? – Dijo Kiba tratando de incorporarse - ¿te encuentras bien?
- Maldita Sakura, me las pagarás – dijo Ino con tono de inconciencia – ya verás…
- ¡Oye!, ¡Ino, despierta! – dijo el Inuzuka moviendo a la rubia por los hombros.
- ¿Eh? ¿Qué es lo que sucedió? – susurró Ino incorporándose de su estado de inconciencia. Cuando abrió los ojos, lo primero que vio fue la cara del Inuzuka, el que lucía preocupado – yo, yo, lo siento, Kiba – Ino se sonrojó un poco después de decirlo.
- No te preocupes – dijo Kiba también sonrojado y mirando hacia el lado a la vez que ayudaba a Ino a ponerse de pie - ¿te encuentras bien?
- Sí, gracias – dijo Ino sacudiendo su ropa.
- Bien, yo, yo tengo que ir donde mi hermana – dijo Kiba aún sonrojado.
- Perdón por las molestias, y gracias por ayudarme – dijo Ino.
- Ya te dije que no importa – dijo Kiba dando media vuelta – vamos, Akamaru.

Dicho eso, los dos jóvenes ninjas, siguieron su camino. A Kiba aún le faltaba un poco de camino por recorrer e Ino había recordado que tenía que ir ayudar en la Florería de su familia.

Ino nunca se había fijado bien en la cara de Kiba. "Es guapo" pensaba. Ellos nunca habían tenido una relación muy cercana, para Ino, Kiba era solo un compañero más en la academia, habían jugado juntos alguna vez, claro, pero en la época donde todos los niños juegan juntos. Después, con el tiempo, Kiba simplemente era para ella un niño escandaloso y extrovertido que siempre trataba de llamar la atención y dárselas de líder. Ino se sonrió a si misma.

Por otro lado, mientras Kiba seguía su camino, pensaba en que Ino no estaba nada mal. Para Kiba, Ino era solo una compañera más en la academia. El Inuzuka había jugado alguna vez con ella, claro, pero en la época donde todos los niños juegan juntos. Después, con el tiempo, Ino simplemente era para él una chica que pasaba todo el día discutiendo y peleando con Sakura por el amor de Sasuke, haciendo cosas bastante extrañas para hacer saber al Uchiha que ella existía. Kiba se sonrió a si mismo y Akamaru lo miró raro.

Cuando Ino llegó a la Florería, se colocó sus guantes de trabajo y comenzó a crear sus típicos y hermosos arreglos florales, ese día se sentía muy inspirada, y por alguna extraña razón, no podía quitarse de la mente el rostro de Kiba. ¿Qué era lo que estaba empezando a sentir por el chico del clan Inuzuka? ¿Lo que sentía por Sasuke estaba desapareciendo poco a poco? "Me gustaría conocerlo mejor" pensó.

Kiba ya se encontraba en la clínica, con su hermana. Hana le pidió ayuda para atender a uno de los canes de la familia que había resultado mal herido en una misión reciente. Kiba, un poco más callado de lo normal, puso manos a la obra. Mientras ayudaba al perro herido, pensaba "Ino puede llegar a ser una persona muy interesante". El Inuzuka ya se había resignado a ser algo más que amigo de la chica de los ojos blancos, Hinata. La heredera del clan Hyuga llevaba bastante tiempo saliendo con Naruto, y Kiba había optado por aceptarlo y ayudarlos a ser felices, tratando de olvidarse en la posibilidad de ser el novio de Hinata. ¿Sería ésta una nueva oportunidad para él? ¿Estaba seguro de que ya no sentía nada por Hinata?