- ¡¡¡Ay Marik (hikari) por favor, o sea es Kaiba!!! ¿Cómo crees que ese Juanito Sol va a mirarme así?- dijo en tono aburrido Joey mientras trataba de convencer al egipcio y convencerse a él mismo, ya que muy en el fondo e inconcientemente, se sentía emocionado.
- Bueno, si quieres no me creas, pero es verdad –gritó un poco, ya que aunque se había alejado un poco del rubio ojimiel, gracias a la calma y serenidad de sus pasos, aún podía escuchar los gruñidos de su amigo- ¡Nos vemos! Necesito caminar solo – dijo mientras seguía su caminar tranquilo, no sin antes despedirse con su mano a modo de saludo oficial.-
Joey se quedó pensando, estaba muy concentrado en sus pensamientos, y es que si lo que Marik decía era cierto, y aunque le costara trabajo, esa no era la primera, ni la única vez en que Seto lo había tratado así. Siempre lo minimizaba, lo humillaba y lo peor de todo, lo lastimaba; no por el hecho de sus insultos, si no de sus desprecios y la forma tan fría en que lo miraba y hablaba, eso lastimaba mucho a su soñador corazón.
El rubio tomó asiento, inconcientemente, en una de las mesas que le quedaban cerca, y allí su traviesa mente en conjunto con su alocada y dulce imaginación comenzó a proyectar lo que él tanto había añorado.
De pronto…
- ¡¡¡Joey Wheeler!!!- exclamó con furia cierto engreído´ ojiazul, mientras entraba a la cafetería y caminaba decididamente hacia el ojimiel, quien obviamente había salido de su trance con nerviosismo, sorpresa y agrado, eso si muy bien disimulado por una mirada retadora.
- ¡Ay no! ¡Ya volvió Luís Mi! – Dijo Joey con sarcasmo al momento en que se llevaba una de sus manos a su cara y cubría con ella su frente.- Supongo que vienes por la revancha ¿cierto? – dijo en tono burlón y triunfante
Kaiba se acercó decidido hacia Joey, quien estaba sentado, y se detuvo justo frente a él.
- Has errado, no he venido a discutir algo tan estúpido.- respondió Seto, al tiempo en que un sorpresivo y sexy sonrojo coloreaba sus mejillas, lo cual sorprendía y provocaba al confundido rubio.-
- Pero entonces por… - no terminó de hablar, por el hecho de que Seto Kaiba le había tomado la mano, con tal delicadeza y dulzura que Joey se quedó sin habla, y su quijada temblaba al igual que su respiración.
Seto jaló a Joey hacia su cuerpo, pasó una de sus finas manos en la cintura del rubio, mientras que con la opresión ejercía apresaba las manos del rubio, entre su torso sin obtener mas que una débil oposición por parte de su preso.
- Wheeler, estoy harto de tus reproches –habló entre dientes- de tus miradas despreciativas al igual que tus dolorosos comentarios hacia mi.- su mirada de coraje cambió por una tranquila y dulce- Joey… vengo por tu amor, quiero tu amor y te quiero a ti…- dijo al momento de que ese tono carmesí invadía los rostros de ambos; no existía nada más que ellos dos. Sus ojos entrecerrados, Kaiba se acercó lenta y tiernamente al rostro de Joey, quien miraba hipnotizado esos dos hermosos y penetrantes zafiros que Kaiba tenía por ojos.
- Joey…- susurró Kaiba
- Seto –respondió
Sus ojos entrecerrados brillaban de forma hermosa, mientras esperaba lo que siempre estuvo añorando, una muy delicada caricia en su boca por parte de los labios de Seto Kaiba, uno, un solo beso
- Joey…- susurró nuevamente, ésta ves solo a un centímetro de juntar sus labios.
- Seto… -cerró sus ojos, lentamente
- ¡¡¡JOEY!!!
Gritó una voz nada parecida a la de Kaiba, haciendo que el rubio abriera sus ojos sorpresivamente, encontrándose a él mismo sentado en una mesa, si una mesa, pero no con su Kaiba ¡¡¡sino con Malik!!! En conclusión ¡¡¡el rubio había tenido una fantasía con Kaiba!!!!
- ¿He? –Respondió sorprendido y anonadado Joey, al reflexionar todo lo que había estado haciendo, imaginándose y demás.
- Lárgate a otra mesa, no quiero estar escuchando otra vez diciendo: Seto, Seto.´ –dijo imitando la voz y acciones del rubio que anteriormente había realizado mientras fantaseaba, Malik por supuesto se estaba divirtiendo haciendo sonrojar al ojimiel- Mientras fantaseas y babeas.- terminó frívolamente
- ¡¡¡¡ ¿QUE?!!! Yo solo estaba… -que le podría responder Malik, que se podría responder a él, era imposible que estuviera fantaseando con Kaiba… ¿verdad?- ¡Yo… Yo no estaba… Fantaseando… con Kaiba! –respondió con furia y énfasis en el nombre de aquel al que tanto odiaba´-
- Mira YOYITO´, no me importan tus estúpidos asuntos de niño adolescente bobo y enamorado así es que ¡A-L-É-J-A-T-E! –Deletreó lo último, remarcando cada letra con un tono más alto de su voz, y acercándose con cada letra al rostro del rubio, con su mirada asesina.- ¡BU!
Dicho lo último Joey dio un pequeño salto, haciendo su cuerpo para atrás, tenía que defenderse con palabras, pero… No tenía ninguna que le ayudara, por lo que se levanto de la mesa, y dio la vuelta, más finalmente lo único que se le ocurrió decir fue lo siguiente
- ¡Pues sabes que! –volteó hacia Malik y le dijo lo siguiente:- El que tú hayas dejado tu felicidad atrás, no es culpa mía, así que mejor déjame tú a mi hacer, y enamorarme como yo quiera… ¡¡¡Déjanos en paz a todos los que si estamos dispuestos a sufrir por el amor!!! –Acto seguido se fue, dejando a Malik igual que como lo encontró, al parecer todo aquello que le había dicho no lo había ni siquiera incomodado, pensaba el rubio ojimiel.-
Malik miró a Joey salir de la cafetería muy enojado, y siguió con lo que estaba haciendo, lo cual consistía en beber café y leer una revista cuyo artículo que por lo visto leía tenía por título: "¿DOLOR CULPA ó CULPA DOLOR?"…. Fijó su mirada en aquella revista, más él sabía que no la estaba leyendo, y todo por culpa del estúpido comentario de ese molesto Wheeler- "Yo jamás dejé mi felicidad atrás…" –su mirada se ensombreció- Ella me dejó a mi… -susurró-
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MIENTRAS TANTO EN UN PASILLO MUY LEJANO A LA CAFETERÍA
- Oye Estu, no es por molestarte pero, ¿de verás sabes donde estamos? –
Preguntó nervioso, ya que sabía muy bien que esa pregunta había estado estresando a la pelirroja desde el momento en que la había empezado a pronunciar, que al parecer fue desde que según él, habían empezado a dar vueltas, lo cual había sido aproximadamente hace 20 minutos y si Slifer se estresaba más de la cuenta… ¡¡¡Corran por su vida!!!
- ¡¿Q….u….é..?!... –habló y volteando hacia el peliazul de forma tétrica, como en el exorcista, lo cual obviamente hizo callar a Obelisk-
- No nada… –Rápidamente Etsuko se calmó y volvió a tomar su faz angelical, la pose que la hacía verse realmente dulce, linda, inocente, infantil, linda…- Hermosa –susurró Obelisk-
- ¿Dijiste algo? –Preguntó alegre, no había escuchado lo último que había dicho el joven peliazul
- ¡¡¡NOOO!!! Yo nada jejeje –rió nervioso, para después pasar a carcajadas realmente fuertes
-Entonces sigamos caminando – dijo la pelirroja
Aunque sabía que lo mejor que podía hacer era quedarse en ese pasillo esperando a que algún estudiante piadoso pasara por ahí y se apiadara de ellos, o simplemente seguirlo por que… Se habían perdido… Y todo gracias a ella, cosa que la entristecía, y más por que de entre: Ra, Obelisk y Slifer a ella siempre la tomaban como la más débil; aún así, siguió caminando tratando de hallar algo que les indicara como salir de ese laberinto´, más en su mente solo se asomaba esa idea: la de la debilidad.
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No Muy Lejos De Allí
Marik caminaba despacio y aparentemente tranquilo, sus pasos eran lentos, llevaba sus brazos cruzados atrás de su cabeza, con sus ojos cerrados, sumido completamente en sus pensamientos, por lo cual ni siquiera noto que una linda jovencita rubia le seguía "disimuladamente", poco a poco acercándose al egipcio, avanzaba escondiéndose tras los basureros, tras cada cosa que encontraba, con pasos realmente silenciosos hasta que…
- ¡Auch! –Expresó la rubia joven, pues algo o alguien había chocado contra ella.
La niña tenía los ojos cerrados, se sobaba su trasero ya que había sido la parte afectada, al abrir los ojos observó un buen montón de libros y hojas regadas
- Etto… ¡Lo siento mucho! –se escuchó la voz de un joven, llamando la atención de Kohaku, la cual había ya comenzado a recoger las hojas y los libros que estaba en el suelo, más que nada por educación.
Cuando la chiquilla volteó su cara lentamente para ver a la persona a la que accidentalmente había golpeado, encontrándose con una graaan sorpresa…
- "Una muy desagradable sorpresa"-
La chica sonrió con miedo, no era por ser mala ni mucho menos discriminatoria… ¡¡¡Pero el chico era realmente feo!!!: los anteojos disimulaban un poco sus miopes ojos, su nariz pues era normal… no, no es cierto, tenía un tremendo y mega grande barro del tamaño de un volcán al estilo las brujas, las mejillas repletas de pecas y barros, y la boca… la boca era el peor de los desastres que había visto: era enorme, llevaba frenillos. ¡¡¡Ay no era un horror!!!
¡Había escuchado que los NERDS eran feos, pero no imaginó que tanto! Pensaba la chica, y pronto se sintió culpable y avergonzada por haber pensado algo tan feo de una persona.
Kohaku y el chico levantaron los libros del suelo, al terminar el chico quedó anonadado con la belleza de la forma humana del dragón alado de Ra. Claro él no sabía que ella era un dios egipcio, pero aún así admiraba la hermosura de la chica.
- Arigatou ¿emm? –dijo el hombrecillo
- Kohaku... –sonrió forzosamente- Etto… mmm ¡¡¡nos vemos!!! – se despidió la chica y siguió su camino solo que más rápido, pero para el joven "NERD" ese: ´¡¡¡NOS VEMOS!!!´ proporcionado por ella junto con una sonrisa, lo había hecho malentender unas cuantas cosillas
El chico corrió tras ella, dejando caer todos sus libros, llamando la atención, haciendo voltear a la niña al gritar su nombre, grave error por parte de la rubia, pues el chico ya casi estaba donde ella, así que esta aceleró su paso… Más bien corrió lo más rápido que pudo, perdiendo totalmente así el rumbo de Marik.
Ahora lo importante era seguir con vida, así que corrió por tantos lugares y pasillos, que en uno de sus recorridos pasó por donde estaban Akai y Bïru
- ¡¡Hi, Kohaku!!! –Saludó el peliazul
- Kohaku ¿podrías ayud…? -comentó la pelirroja, más para cuando ella apenas iba a terminar la oración, la rubia ya iba demasiado lejos, parecía un pequeño huracán, seguido de un muy "raro espécimen"
La rubia siguió si caminó, había logrado ganar distancia entre ella y el chico ese, pero aún la seguía y ella comenzaba a agotarse, pero la suerte al parecer estaba de su lado. Divisó unas escaleras que iban hacia un piso de arriba y una puerta al terminar, no se iba a quedar a pensarlo dos veces si subir o no subir, así que subió y abrió la puerta rápidamente, al abrirla se despidió una luz cegadora, más eso no le impidió seguir, y cuando llegó a el piso que escondía el termino de las escaleras, la cerró.
Su respiración estaba agitada, ella recargada de espaldas en la puerta, con sus ojos cerrados tratando de escuchar algo que no fuera su respiración, y la voz de su acosador para así tranquilizarse, pero pronto se escuchó la voz del que ella huía, estaba subiendo hacia donde ella estaba ¿la habría visto? No eso no era posible, pero ahora si, no tendría salida. Estaba en el techo de la universidad, solamente saldría arrojándose al vacío y eso no le agradaba para nada. Por lo que comenzó a buscar desesperadamente donde esconderse… ¡No había nada!
En ese momento se abrió la puerta.
- ¡¡¡¡Kohaku!!!!! –gritó el joven NERD, pero se sorprendió al solo encontrar a Marik dirigiéndose a la puerta- etto, ¿no has visto a una chica rubia entrara aquí…?
- No… -respondió fríamente, haciendo huir al otro y cerrar la puerta, Detrás de esta, apareció una linda ojiverde- ¿Estas bien? –preguntó amigablemente
- Hai… ¡Gracias! –Respondió la rubia con un suspiro de alivio, al tiempo en que se dejaba caer de rodillas
- De nada Kohaku –extendió su mano para levantarla-
- ¡¡¡Me has salvado la vida!!!-exclamó
- Y dime ¿qué fue todo eso?
- Pues… verás…- Kohaku le relato cada parte de su historia a Marik
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MIENTRAS TANTO AUN EN UN PASILLO MUY LEJANO A LA CAFETERÍA
Etsuko y Bïru aun seguían buscando alguna salida, la chica momentáneamente se desesperó y se dejó caer agotada con la mirada baja en el suelo, en donde pronto comenzó a llorar.
- No puedo…. ¡Ah! ¡Soy una tonta y débil!
Obelisk, la miró dolido, efectivamente le dolía mucho ver a su Etsuko así y justo cuando iba a darle unas palabras de aliento y levantarla…
(N.A.: se escucha una melodía romántica como la de When a man loves a women.)
- Una criatura tan hermosa no debe estar en el suelo, ni debe llorar –dijo un joven, alto, de tez blanca, bellos ojos azules, y cabello rubio corto y peinado de forma en que lo hacia verse extremadamente apuesto, de forma dulce, y amable.
Akai miró al chico con sus ojos ámbar llenos de lagrimas, él se inclinó hacia ella extendiéndole su mano para levantarla, está accedió casi automáticamente; el la miraba enamorado y ella… ¿también?
- ¿Por qué lloras? –Preguntó interesado, y sonrojado, al momento en que limpiaba las lágrimas de la joven
Ella en los brazos de él, y el sosteniéndola a ella a escasos centímetros de sus rosados labios, y al lado de ellos un muy, muy enojado, mas bien celoso, peliazul, al cual la pareja ni le prestaba atención.
- Yo… yo soy Andrés ¿y tú?
- Me llamo Sl… Etsuko jejeje –la chiquilla había roto el encanto creado entre ella y Andrés, cosa que se reprochaba, más este aún no dejaba de sostenerla- Respondiendo a tu otra pregunta yo lloraba por….
- Si no quieres, no lo digas, no hay problema- dijo otra vez en forma dulce
- Gracias –sonrojada, otra ves ese ambiente romántico volvía, dejando nuevamente fuera a Obelisk, el cual asesinaba con su mirada a Andrés y también escuchaba la musiquilla esa, por supuesto que no eran celos ya que se suponía que entre los dioses se debían cuidar no era otra cosa, era solo eso…- Somos nuevos y me preguntaba si tu podrías mostrarnos las instalaciones
- Claro… Linda Etsuko –respondió sonrojado, besando la mano de la chiquilla, quien también estaba sonrojada-
- ¡¡¡ETSUKO!!!! –gritó Bïru, lo cual rompe por completo el encanto
- ¿Ha? –miró Slifer a Obelisk con sus grandes ojos parpadeando muchas veces, el cual estaba furioso y ella no tenía ni la menor idea del por qué
- ¡Tenemos que irnos! –Respondió el peliazul.
- Si, Andrés nos llevara –respondió contenta y después miró a los ojos a Andrés, a lo que el peliazul solo desvió mirada dolida al suelo.
Así ambos dioses y el rubio comenzaron a caminar, ella con el rubio por supuesto y tras ellos, siempre asesinando con su mirada al ojiazul
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MIENTRAS TANTO SENTADOS EN EL TECHO DE LA UNIVERSIDAD
- ¡Ohh, entonces eso fue lo que te sucedió!
- Aja –asintió
Obviamente Kohaku no le contó que ella lo seguía
- Pero dime, ¿tu que hacías aquí? –preguntó "curiosa", si lograba disimular curiosidad Marik le contaría, y después ella se iría adentrando más en el problema entre el y su yami, Malik.
- Pues… Yo siempre vengo aquí –su mirada denotó tristeza, y esta melancolía fue notada por la rubia
- ¿Qué sucede? –Preguntó inclinando su cabeza aún lado, mirando a Marik de forma peculiar y cómica
- Nada –respondió con una sonrisa
Ella se quedó seria y no dejó de mirarlo, Marik se sintió acosado, no tanto para salir corriendo, ya que la chica le había caído bien, pero finalmente se dio por vencido y accedió a contar por primera vez lo que tanto había guardado, y si, tenía mucho que ver con esa azotea.
- Pues verás, hace ya un año que vivo con otro chico, se llama Malik, desde que tengo memoria él siempre ha estado conmigo, siempre me cuidaba, me atendía, me contendía y…. me amaba… ¡ah! –Suspiró y miró al cielo con un pequeño indicio de lágrimas.- Siempre estábamos juntos, eso fue lo que propició nuestro amor… Formalizamos un poco nuestra relación, todo era perfecto, todo era amor, siempre detallista, siempre enamorado de mí. Si has visto a los albinos que andan por allí comiendo pan enfrente de los pobres verdad –volteó a ver de forma acusadora y cómica, y ella aún seguía en la pose de la cabeza de lado.-
-¡¡¡Oh!!! ¡Si! Los chicos que se la pasan beso, beso, abrazo, beso, abrazo de oso, beso, manoseada, beso, sexo… Ay no eso ¡¡¡No!!!! ¡¡¡AAAHHH!!!- comenzó a negar fuertemente con su cabeza.
- Si ellos… Bueno pues lo de nosotros era algo parecido –Kohaku volvió a tomar la pose y actuar como si nada hubiera pasado, más después de lo que acaba de decir Marik abrió más sus ojos.- sólo que menos – corrigió y la chica se tranquilizo, el volvió a mirar al cielo triste- medio año después, todo empezó a cambiar, el estudio jamás nos había separado, jamás había causado problemas como aquellos días día. Malik se sintió abandonado por parte mía, supongo, cuando empecé también a salir sólo con mis amigos, más nunca me lo dijo. Jamás me había sentido tan apreciado por parte de otras personas que no fueran él, por lo que me sentí emocionado, tanto que comencé a ignorarlo, pero no fríamente, aún lo seguía amando y él lo sabía muy bien. Me refiero a abandonarlo en no estar todo el tiempo con él, me entiendes cierto
Preguntó aun mirando al cielo, mientras Kohaku, que estaba al borde del llanto, le dio un SI por respuesta.
- Un día de tantos, lo comencé a sentir tan frío conmigo… -cerró sus ojos con dolor- Era una horrible punzada helada en mi corazón cada vez que pronunciaba mi nombre, cada vez que pronunciaba una "palabra de amor" vacía, me dolía mucho su actitud, comencé a dejar de frecuentar a mis amigos… Y me di cuenta de que, si él estaba así era por mi culpa, pues yo lo había descuidado. Así que decidí rectificar mi error, con las más dulces acciones, con las más grandes locuras de amor, con las mas estúpidas de las estupideces de los enamorados, con las palabras más llenas de amor que te imagines, más el ni siquiera me hacía caso.
- Siempre me ignoraba, siempre que escuchaba mi llanto y veía mis lagrimas, en ves de silenciarme con uno de sus dulces besos y secar mis lagrimas con ternura, como habitualmente hacía, se iba, salía de casa, así que se me metió la idea de que estaba saliendo con alguien más, el miedo se apoderó de mi, no podía soportar el perderlo- cristalinas gotas de agua salada corrieron por sus mejillas.- Así que una noche, mi miedo se tornó en histeria y desesperación, y cuando llegó yo… Yo comencé a gritarle a reclamarle y pedirle de rodillas que me amara otra vez y que dejara a aquella persona con la que ahora estaba… el me miró y…
FLASH BACK MARIK+++
- ¡¡¡Malik! ¡¡¡Onegai!!! Por favor… ¡No me dejes! ¡¡¡Yo te amo!!!-gritó desesperado Marik, mientras lloraba y se aferraba al pecho de su Yami el cual solo miraba fastidiado un florero lleno de rosas marchitas.
- Cuida lo que dices Marik…-respondió secamente
- Pero es que es cierto: ¡¡¡yo te Amo!!! – Lo miró a los ojos, dolido, con llanto amargo, se aferraba más y más al pecho de Malik, que casi parecían fundidos, el Yami miró por fin a su hikari, el cual esperaba respuesta, pues aquello lo había dejado confundido.
- No lo digo por eso, pero luego, cuando dejes de amarme, te avergonzarás de lo que estas diciendo, te sentirás humillado…- otra vez volvió a gritar su mirada, más esta vez a la azotea, muy fastidiado.
- No digas eso ¡¡¡jamás dejaré de amarte!!! –gritó.
En un acto arrebatado y desesperado, sintió el inmenso impulso de besar a Malik, tal vez había creído que así su amor le creería, más Malik no lo permitiría. No quería sentir otra vez el dulce néctar de la boca de su hikari, con una mano aprisionó las muñecas del niño y las alzó, mientras su mirada se ensombrecida, y el pequeño lo miraba dolido y confundido, ¿sería que todo había acabado?
- Calla… No quiero verte si…. –dijo aún con su mismo semblante anterior, pero su voz, muy fría.
- Pero… -la quijada comenzó a temblarle-
- No quiero verte
- ¡¿Por que?! ¿Acaso hay alguien nuevo en tu vida? ¿ya no me amas? ¡¡¡POR QUE ME DEJÁS ATRÁS!!!! –gritó y todo quedó en silencio-
- …
- …
- Yo no te dejé, atrás…. No lo estoy haciendo, ni lo haré
- Entonces ¿por que? ¿Por que actúas así conmigo…?
- Las personas cambian –dijo serio-
- No sin un por que –reclamó con rabia Marik, aun apresado-
- Mi razón eres tu ¿aún no lo entiendes?
- Pero, dijiste que no me dejarías ¡¡¡que no lo harías!!!
- No lo estoy haciendo…
- Claro que lo estas haciendo, me estas lastimando….. Mi amor….. por favor…. Recapacita…. Vuelve a ser como antes…
- ¡No puedo, no quiero y no lo haré! ¡¡ENTIENDE!!!-Gritó enojado, dejando suelto a un Marik muy asustado y dolido.- Además, tus palabras estuvieron más vacías que las mías… No me reclames ahora
- Perdóname… por favor –corrió a Malik, ya que este, al momento de gritarle lo había lanzado un poco lejos de el.- Dime que me amas, por que yo se que me amas… ¡¡Dilo!!!
- No te amo, ni te quiero, pero jamás te dejaré atrás, me guste o no siempre estarás junto a mi, más como si no estuvieras… -Marik se sintió morir al escuchar lo que le estaba diciendo su Yami, el cual desvió nuevamente su mirada.-
-Eso... No… No… Dime que no es cierto… Dímelo, por favor…-se lanzó al cuerpo de su Malik, lo abrazó por el cuelo, mientras escondía su rostro en el pecho de este.-
- Acéptalo… Terminamos, ya no te amo.
Acto seguido Marik, dejó salir un muy doloroso grito de dolor y angustia junto con llanto, mientras resbalaba poco a poco en el cuerpo de aquel de quien estaba abrazado, el cual tenía su mirada ensombrecida y sin que el otro se diera cuenta comenzó también a llorar silenciosamente.
- Antes de que dejes de quererme, dije que me mataría, y lo haré, me suicidaré dejando de amarte yo primero, mi dulce y amado Marik….
Marik quedo abrazado de las rodillas de su yami, escondiendo allí su rostro y su mirada que de ves en cuando podían ver el suelo, ya que no quería mirar a Malik pues sabía que le dolería verlo a los ojos. Malik por otro lado reprimía aquel sentimiento e impulso que tenía de abrazar a su niño y decirle que todo era mentira y que lo amaba y lo amaría…
END FLAS BACK+++
RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN
Sonó el timbre, todos, incluyendo a estos dos egipcios la escucharon, Marik lloraba, y Kohaku lo miraba afligida, tenía que ayudarlo, su amo no era tan frío como aparentaba, aún debía quedar amor.
Yuugi estaba en su salón, sentado, pensando en por que no le había dicho a Yami lo que sentía, más en eso
POM POM POM
- ¡Anzu! "Ay, tenías que llegar" –fingió una sonrisa, al ver como la castaña monstruo entraba y se sentaba en el pupitre delantero al de él, claro de forma en ver al pequeño de ojos violetas
- Yuugi… ¡¿Has visto al faraón?! Hace un momento les hablé, pero ya no lo vi ¿si lo recuerdas cierto?- dijo amigable
- Si… pero salió corriendo…
Ya veo… ¿y Ryou y los demás?
- Veamos, -volteó sus ojos, colocó un dedo en su barbilla y comenzó a pensar mientras Anzu lo miraba – Ryou obvio con Bakura, Joey con…
- ¡¡¡Ay que asco!!!! ¿No les da pena a Ryou y a Bakura exhibir su asqueroso amor aquí en la escuela? Lo correcto es un hombre y una mujer, bola de anormales… Que bueno que Yami esta conmigo ¡¡¡si no imagínate!!! Aunque eso si, él jamás le haría caso a alguien que no fuera yo, les cerraría las puertas a todos aquellos chico que le declaran "amor" con un ¡¡¡ADIOS RARITOS, AMO A ANZU!!! ¡Aaahhh! ¡Que emoción!!! –chilló la ojiazul
Yuugi no pudo soportar, no sentirse mal, es decir, Yami estaba con ella ¡era de ella! Y lo peor era que ELLA tal vez tenía razón en que jamás le haría caso, ahí se comenzó a minimizar.
- "Ella tiene lindo ojos, los míos son grandes y feos, ella tiene lindo cabello, el mío es… Raro, su boca no es fea, y la mía tampoco pero como quiera ella tiene linda voz y yo… Pues no. Su piel es linda, y la mía parece de cocodrilo, sus dientes parecen perlas ¡¡¡los míos parecen pista para aviones parecen de castor!!! Ella tiene… Mmm… Lo que tienen las chicas en el pecho… y yo no…. ¡¡pero no las quiero!!! …. pero… ¡¡¡Yami si!!!!"
- ¡¿Yuugi?! ¿Estás bien? –Preguntó la chiquilla
- ¿Ah? Si –sonrió es que estaba pensando en… en… que no he hecho una tarea… si una tarea –dijo nervioso, ya que Anzu lo había mirado acusadoramente-
- ¿Seguro que no en Rebecca?
-¿Ha? "Mendiga vieja pues que cree, que tan pésimo gusto tengo? Estoy loco, pero no para tirarme al caño, más respeto Asno… perdón cof cof Anzu"
- No me digas que…. ¡¡¡Yami!!! –salió corriendo tipo huracán al ver asomarse a ANZU
Yami quien al parecer se escondía de algo o alguien, ¿¿quien sería????
- YAMI –gritó y Yami se esfumó al igual que la castaña, que parecía loca en celo.
- Yami…-Yuugi se quedó ahí, solo, pensando en que Yami ahora estaría con Anzu-
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- Por fin te alcanzo Yami… -lo tomó del brazo y se pegó a él-
- ¿Que estabas haciendo con Yuugi?
- Platicábamos íntimamente
- ¿Ah si? ¿Y de quien…? Si se puede saber – preguntó emocionado, ¿podría ser que su nombre estuviera allí verdad? ¿Que Yuugi lo hubiera pronunciado como secreto de amor verdad? ¡¡¡Pues no!!! Era alguien muy, muy de pesadilla, alguien que le revolvía el estómago a Yami, que lo hacía enfurecerse…
- ¡De Rebecca! Me dijo que la extrañaba mucho
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- ¿Ryou, mi vida? -habló dulcemente Bakura
- ¿Mmm? Ya es hora de irnos…. –se talló los ojos adormilado, estaba recargado sobre el pecho de su Yami, quien estaba desnudo al igual que su pequeño y dulce hikari
- Vístete dulzura- acomodó con ternura los cabellos del menor y le acarició la mejilla.-
- Si mi amor… ¿me ayudas? – dijo seductor
- Claro – respondió con mirada lujuriosa-
- Apresúrate, antes de que lleguen los demás y el maestro –
El menor rió mientras que Bakura lo acariciaba sutilmente y le acomodaba la ropa. No por estar vistiéndolo, dejó de llenarlo de suaves besos, liberando así, gemidos emitidos por parte de su ángel. No solo él escuchaba aquellos sonidos, ya que alguien fuera del salón también los oía.
