Hola! Me quedan 10 minutos para entrar en clase, así que un Drabble rapidíto!
¡A leer!
El círculo de mortífagos rodeó al gigantesco caldero con espectación. Habían sido llamados, pero su señor no daba muestras de vida. El aislado y tétrico cementerio se cernía sobre ellos, aunque bastaba ese caldero negro para que a los mortífagos, aún los más valientes, les recorriera un escalofrío.
Uno de ellos se retorcía en el suelo agarrando un muñón ensangrentado en donde minutos antes había habido una mano.
-¿¿Es que nadie va a sacarme de aquí??- siseó una voz fría y aguda desde el interior del caldero.
La fila de mortífagos se estremeció. Al fin uno de ellos se acercó con cautela y echó una ojeada. El resto contuvo la respiración cuando introdujo las manos en el recipiente y se inclinó. Cuando volvió a erguirse portaba en sus brazos un cuerpecillo esquelético y blanquecino. Los ojillos rojos chisporroteaban encolrerizados.
-¡Traedme a ese gusano!- dijo el niño señalando al ex-merodeador.
Nada más acercarse a él, el niño dijo "crucio" y colagusano se retorció de dolor, aún agarrando el extremo de su brazo.
-Pero, mi señor ¿Qué ha ocurrido¿Por qué no habéis recuperado vuestra forma original... er... adulta?
Mini Voldy entrecerró los ojos y le miró con resentimiento, aún a brazos del mortífago que se había atrevido a preguntarle algo semejante.
-Digamos, Lucius, que la mano de colagusano no daba... la talla. Ah¡y la próxima vez que lo intentemos, traer a Potter¡Cuantas veces os voy a tener que decir que no es un capricho mío!
Arg! Me voy a clase!
SW
