Bueno aqui va el segundo capítulo. No es que me haya gustado mucho pero prometo que el siguiente será muchísio mejor!!!
El médico se levantó sonriente.
-Se recuperarán. Sólo están inconscientes, necesitan descansar.
El alcalde volvió a mirarlos y sonrió aliviado.
-Podemos llevarlos a mi casa, es lo suficientemente grande cómo para que se encuentren a gusto.
Entre todos los hombres del pueblo cogieron a los tres heridos para meterlos en la cabaña del alcalde y le dijeron al soldado que los acompañara, pero éste se negó. Link le miró confundido.
-¿Por qué no vienes?
El soldado le miró cómo si fuera lo más obvio del mundo.
-No soy lo suficientemente importante cómo para dormir en la misma casa que la princesa Zelda.
Link se empezó a reír.
-¡Venga ya! No lo puedes decir en serio.-El alcalde lo miró severamente- Estaba bromeando.
El hombre lo miró satisfecho.
-Bueno, pues en ese caso puedes dormir con Link en su casa, es lo suficientemente grande como para que estéis cómodos los dos. Link lo miró suplicante, había algo qué no le gustaba de ese soldado y de la forma en la en que miraba a la princesa Zelda. Pero para su desgracia el soldado accedió encantado.
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Los dos chicos llegaron a la casa de Link. El soldado la examinó cuidadosamente.
-¿Es aquí donde vives?- El ojiazul asintió de mala gana- ¡Es enorme! Si vieras mi casa… no llega a ser ni la mitad de esta. Bueno… voy a ver cómo se encuentra la princesa¿me acompañas?
-Está bien, así le hago una visita a Ilia.
Los dos chicos salieron de la casa de Link caminando deprisa y sin hablar casi.
Al llegar a la casa del alcalde vieron que la princesa Zelda estaba despierta.
-¡Princesa! Me alegro de veros despierta.
-Gracias Shail. Has sido muy valiente.
El soldado se sonrojó.
-Por vos haría cualquier cosa.
Zelda le sonrió agradecida. Después dirigió su mirada hacia Link, al verlo se quedó petrificada ya que el chico era realmente guapo y había algo en él que la atraía mucho.
-Y tú… ¿Quién eres?- La chica se sorprendió de lo nerviosa que se había puesto.
Link la miró lo más duramente que pudo.
-Me llamo Link.-Zelda se le quedó mirando, como examinándolo-¿Pasa… pasa algo, majestad?
La chica negó con la cabeza.
En ese momento entró Ilia en la habitación.
-¡Link!- Se acercó al chico para darle un beso.- ¡Por fin te encuentro! Estaba preocupada por ti.
Después la chica miró a la princesa que la miraba con una mirada indescifrable.
-¡Princesa! Ha despertado.
Zelda la miró de mala gana.
-Muchas gracias por la información… pero ya me había dado cuenta.
Los dos chicos se le quedaron mirando, sorprendidos. Mientras, Ilia se esforzaba por no llorar.
-Yo sólo, yo sólo…- La rubia salió corriendo de la habitación. Link iba a correr detrás suya cuando entró el hombre que había llegado con la princesa.
-¡Majestad! Debemos irnos. Se acercan.
Zelda lo miró escandalizada.
-¡Corre! Y coge a Dalia, Shail ve con ellos. Yo os seguiré en un momento.-Los dos hombres la miraron intentando replicar.- Es una orden.
Los dos hombres salieron corriendo. Zelda se levantó y cerró los ojos concentrándose en algo, Link la miraba sin comprender.
-Majestad… Perdone que la interrumpa, pero ¿qué está pasando?
La chica abrió los ojos.
-Zant se acerca. Debemos evacuar el pueblo.-Link iba a preguntar algo más pero la chica no le dejó.- Ya habrá tiempo para más preguntas luego.
La chica lo agarró del brazo, lo que hizo que el rubio se sonrojara, y lo llevó hasta la salida. Cuando se disponían a salir apareció un hombre que llevaba una extraña máscara puntiaguda.
-Princesa… ¡Por fin os encuentro! Creí que tendría que estar buscándoos el resto de mi vida.
El hombre se acercó hasta Zelda que retrocedió asustada lo que hizo que Link se interpusiera entre los dos.
-No te atrevas a ponerle un solo dedo encima.
El hombre empezó a reirse.
-¿Y tú quien eres?- Link lo miró desafiante y desenvainó su espada de madera- Jajaja ¿De verdad crees que puedes derrotarme con una espada de madera?
El hombre hizo ademán de sacar su espada. Zelda gritó horrorizada y se acercó a Link.
- Princesa, os propongo un trato. Vuestro reino y no morirá nadie.-Zelda se quedó estática ¿qué podía hacer?- Pensad que preferís un reino cubierto por las sombras o un reino sin habitantes.
Link miró preocupado a Zelda, parecía que la chica estaba teniendo un duro debate interiormente.
-Majestad… No le entreguéis el reino. Yo lucharé.
Zelda le miró entre agradecida y preocupada.
-No permitiré que luches. Te mataría y eso es lo que quiero evitar.- Los dos chicos se sonrojaron.- Bueno que te maten a ti o a cualquier otro habitante.
Zant la miró.
-Eso significa…
Zelda suspiró.
-Eso significa que te entregaré el reino. Pero tienes que dejarle huir.
Zant sonrió.
-Acepto el trato.
Link intentó replicar pero Zelda se acercó a él y cuando quiso darse cuenta ya no estaba en la casa de Ilia, si no que se encontraba en el bosque de Farone. De pronto todo se llenó de oscuridad y Link cayó desmayado.
