¡Este va por ti, jimena-chan!

Disclaimer: los personajes de Inuyasha no me pertenecen, los uso como medio de extorsión.


Ira

Cuando Sango se enfadaba, había que apartarse rápidamente de su camino.

Su boomerang volaba en todas direcciones cortando sin piedad lo que hubiera a su paso, su espada se movía rápida y silenciosa seccionando a su enemigo, sus puños y patadas golpeaban a sus enemigos sin temor.

El odio acumulado aumentaba constantemente, creando un torbellino dentro de su ser que lo arrasaba todo. Golpeaba con sus manos desnudas los fríos troncos de los árboles al anochecer, arañándose y sangrando poco a poco.

Porque pensaba que todo era culpa suya, porque creía que podía hacer más. Y se enojaba consigo misma por ello.

Y día tras día su odio y su cólera crecían, comprimiendo su corazón.

Y gritaba al cielo, rezaba al infierno, para que pudiera recuperar a su hermano, una parte de su destrozada vida, aunque en el fondo de su ser sabía que nada iba a volver a ser igual.

Por eso, cada vez que veía a su hermano, siendo títere de un déspota, la tristeza dejaba paso a la ira, y se lanzaba al ataque con la razón nublada.


Nos leemos!!!