Gracias a Danyhogg, que me ha avisado que no permitía comentarios anónimos. No me había dado cuenta, pero lo he cambiado y ya se puede.

Y bueno, tanto a él como a Sabaku, gracias por leer la historia y dejar comentarios, que los leo y me hacen mucha ilusión.

Bueno, este capitulillo está bastante relacionado con el anterior. ¡¡Espero que os guste!!:

Pesadillas

Las noches siguientes a ser rescatada de la Cámara Secreta, Ginny es incapaz de descansar por las noches. En sus sueños, vuelve a estar en ese lugar, y revive lo que pasó una y otra vez:

Su cuerpo está frío e inerte. No lo puede mover, y cada vez percibe con más dificultad lo que sucede a su alrededor. Apenas es ya consciente de que está tendida sobre el suelo. No siente la dureza, no siente el frío. Y también, cada vez escucha más amortiguada la voz de

(Tom, su amigo, el único que le ha escuchado, el único que la comprende)

el Recuerdo, del Diario. Le está agradeciendo el haberle devuelto la vida, y se disculpa en tono burlón de su sacrificio, pero, ¿acaso los buenos amigos no darían su vida por el otro?

La voz es fría, despiadada, muy diferente a como había estado fingiendo ser durante todo este curso. Pero Ginny la cree, está diciendo la verdad. Porque a lo mejor el dueño de esa voz no lo sabe, pero está siendo sincero, lamenta el sacrificio de Ginevra, la va a echar de menos.

Poco a poco el murmullo se va apagando y el frío la va invadiendo. Intenta gritar, pero su cuerpo está inmovilizado. Está perdida, va a morir…

Entonces es cuando siempre se despierta empapada de sudor en su cama. Tiene que tocarse un par de veces para comprobar que está bien, que está salvo en el dormitorio, que vuelve tener el control sobre su cuerpo.

No volverá a ser capaz de dormir en lo que queda de noche. Cerrará los ojos, dará vueltas en la cama, pero no lo conseguirá. Se quedará despierta, pensando en lo ocurrido, y reprochándose que, aún después de todo lo que ha pasado, sigue echando de menos a Tom.