"Cuento de Navidad"
Importante: Historia basada en el cuento navideño de Charles Dickens, mejor conocida como 'Christmas Carol'. Este es un mundo alterno así que los personajes pueden (o más bien serán) OCC. Aunque la historia esta basado principalmente en el cuento de Charles Dickens podrán ver varios cambios al texto original para los que ya leyeron el libro.
N/A: Pues… :/ no hay mucho que decir acerca de este capítulo… solo que se me acaban los personajes (o más bien se me olvidan algunos) y tengo que meterle de donde me acuerde, si ven parejas extrañas, no me culpen… es mi culpa, pero aun así no me culpen.
Sonic the Hedgehog y demás personajes © Sega & Archie
Christmas Carol © Charles Dickens
Simbología:
"Diálogo"
"Pensamiento"
( ) N/A
------···------ Cambio de escena
Chapter 3:
"El segundo de los tres espíritus."
La noche era fría, faltaban minutos para las 2 de la mañana, Knuckles supuso que a esa hora llegaría el 2do fantasma, tenía sentido a su parecer, segundo fantasma, dos de la mañana, inteligente ¿no?, pero no estoy aquí para hablar de los horarios de los espíritus, si no para explicarles el temor que tenia nuestro rojo amigo, el fantasma de Vector le había levantado miedo, pero ese miedo incremento al ver la entrada del primer espíritu, no tenía idea de cómo sería el siguiente, no quería imaginarlo. En el momento en que su reloj habían marcado las dos un punto, una brisa entro nuevamente a través de las ventanas que ya se encontraban abiertas, pero esta era suave, no movió nada, con dificultad levantaba las cortinas, mitad del cuarto era iluminado gracias a la luz de la luna, la otra mitad estaba totalmente en oscuridad, dentro de esa oscuridad se pudo visualizar como salía una figura desconocida, el equidna solo trago un poco de saliva.- "S-segundo espíritu… eres…¿Eres tu?"- La sombra se fue asomando más, hasta llegar a la zona iluminada, nuevamente era un erizo, con sus púas diferentes al anterior, su pelaje era negro y tenia franjas rojas tanto en su cabeza como en su cuerpo, traía puesto un abrigo negro, en la parte central de su pecho se podía ver el pequeño dibujo de una flecha que señalaba hacia el piso. De alguna forma este fantasma era más aterrador, en sus ojos se podía ver dolor, odio. Aquellas orbes rojas se posaron atentamente sobre el equidna.
"Mi nombre es Shadow, y voy a mostrarte todo el daño que puedes causar en una simple navidad" – El erizo siguió su camino hacia la ventana, Knuckles no tuvo que preguntar, ya sabía lo que tenia que hacer, una vez le basto para entender. Se levanto de la cama y siguió a la figura negra, nuevamente se veía sobrevolando la ciudad. Al cabo de un rato, se detuvieron en el orfanato que el había visitado con anterioridad, pero ahora se veía desecho, no era lo mismo que hace unos años.
"¿Qué ha pasado aquí?" – Pregunto el equidna mientras observaba la construcción sorprendido, no se parecía nada al lugar donde había pasado parte de su infancia, de hecho si no fuera por un gran letrero con el nombre del orfanato, nunca hubiera adivinado donde se encontraba.
"Han pasado muchos años desde que abandonaste este lugar, era obvio que tenia que cambiar, pero por gente como tu, no cambio para bien" – Contesto cortantemente el fantasma.
En las puertas se veían las tres aves esperando a que les abrieran las puertas, no tenían una gran sonrisa en sus rostros, de hecho, se veían deprimidos. La golondrina sostenía en sus manos una pequeña muñeca, el halcón tenía una pelota mientras el albatros cargaba un pequeño pavo.
"Será una linda navidad para los niños ¿No crees?" – Dijo el erizo sin siquiera mirar a su acompañante.
"¿Eso es todo lo que pudieron comprar?" – Pregunto tristemente.
"De hecho solo pudieron comprar el pavo, la muñeca y la pelota en realidad son viejos juguetes de ellos" – Con esas palabras, el equidna sintió todavía más culpa (Si, todavía más mis queridos lectores). – "No me digas ¿Ahora te sientes mal por no haber dado dinero a la caridad?".
"Demasiado" - Esa respuesta era un gran avance, una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Shadow, pero Knuckles no lo noto, se encontraba muy distraído preguntándose como pudo ser tan cruel, el ya había sido un niño sin hogar, ¿Cómo lo olvido?... ¿Cómo?.
"Creo que estamos progresando, para tu suerte, el viaje conmigo no acaba aquí" – Dicho esto ambos comenzaron a alejarse, hasta llegar a una casa de aspecto normal, no muy fina, no muy pobre, solo un hogar.
"Esta era la casa de mi hermana…" – Dijo Knuckles al ver el lugar en donde se encontraban.
"Si, y la única razón por la que Espio no ha perdido la casa es porque no has caído tan bajo como para quitársela, creo que todavía tenías algo de calor humano dentro de ti"
"… ¿Qué hacemos aquí?"
"Quiero que veas la vida del único familiar que te queda"
Ambos se acercaron más, y observaron a través de la ventana a un camaleón y a una felina acomodando algunos adornos navideños, poniendo mesas, y decorando toda la casa para lo que parecía ser una gran fiesta.
"Si le están poniendo dedicación a su reunión" – Dijo el equidna, quien miraba atentamente los movimientos de su sobrino y esposa.
"Claro, recibirán a todos sus amigos en una fecha especial, lo normal es esforzarte para tener una buena bienvenida para tus visitas… pero claro, no espero que sepas esto, a ti nadie te visita" – Contesto de una manera fría y cruel.
Dentro de la casa, la felina terminaba de acomodar los últimos detalles del árbol de navidad. – "Y… ¿nuestro querido tío Knuckles acepto venir?" – Pregunto la felina sin siquiera mirar a su marido, en su tono no había ni un poco de curiosidad, ya sabía la respuesta, preguntaba solo por pura educación.
"No, dijo que era una tontería, decidí no molestarlo, pero le deje la invitación, talvez se anima a venir" – Espio seguía sonriendo a pesar de estar recordando la actitud de su tío hacia el hace unas horas.
"Espio… amor" – La gata se volteo a verle con una mirada algo decepcionada – "No seas tan iluso, ese hombre no vendría a menos de que le pagáramos para hacerlo"
"Vamos Blaze, es navidad, todo puede pasar. Además, mi madre siempre que hablaba del tío Knux tenía una sonrisa en su rostro, no puede ser tan mala persona"
Ella solo le miro unos momentos, después dirigió su atención nuevamente al árbol para seguir adornando este – "Si tu lo dices…"
"Parece que tu sobrino tiene una buena impresión de ti, a pesar de lo basura que has sido con el"
"Tikal debió de haber sido una buena madre, para que hijo piense así de mi después de todo…"
"Si, pero tus acciones no terminan aquí mi querido Knuckles" – Esta vez el erizo comenzó a caminar en vez de flotar, llevaba un paso tranquilo, el equidna no dudo en seguirlo.
"¿Hay más? ¿Qué otro mal he causado?" – Pregunto, casi con un tono de desesperación, ¿no bastaba con todo lo que había visto? ¿Todavía había más?.
"La lista es enorme, pero este es el peor de todos tus actos de avaricia e inmundicia" – Al terminar de hablar, el erizo señalo una pequeña casa, parecía que pronto se caería en pedazos, no era un lugar para vivir, mucho menos en invierno.
"Oh, ¡vamos Shadow!, yo no conozco a nadie que viva en un lugar tan feo" – Se cruzo de brazos el pelirrojo.
"¿Estas seguro?... Mira bien"
El dudo unos momentos, no sabía si en verdad quería ver, pero tenía que hacerlo, el fantasma no se iría hasta que lo hiciera, sin poder hacer más, se acerco a la ventana, vaya sorpresa que se llevo al ver a través de esta.
Un erizo plateado se encontraba dormido sobre una silla con un periódico sobre su regazo, no muy lejos de ahí, en lo que podría llamarse una cocina, estaba una joven eriza rosada, preparando la cena, no se veía que fuera mucho, pues la cacerola que ocupaba era muy pequeña, frente a la agotada figura plateada se encontraban dos niños jugando, una era una pequeña coneja la cual sostenía una muñeca y parecía jugar a la 'mamá', lamentablemente es difícil ser una buena madre, cuando la cabeza de tu muñeca se cae a cada momento. Por otra parte estaba una pequeña abeja jugando con unos carritos, los cuales no tenían ruedas, pero a pesar de que sus juguetes no estaban en optimas condiciones, se veían felices, bastante en realidad.
"¿Qué sucede con esos niños? Sus juguetes son totalmente inservibles y aún así sonríen como si fuera lo mejor del mundo, además, ¿Que pasa? ¿Por qué su padre no les compra una miserable muñeca y dos mugrosos carritos decentes?" – Dijo el equidna en un tono fúrico, como si de sus hijos se tratasen.
"¿Quizá porque su miserable jefe no le paga lo suficiente ni siquiera para que coman como se debe?" – Replico de una manera todavía más furiosa, realmente ¿Cómo se atrevía hablar de esa manera cuando la causa de su pobreza es el mismo?... tales palabras dejaron callado por completo al miserable jefe.
"Amor, niños, es hora cenar" – Grito la pelirrosada mientras llevaba la pequeña cacerola a la mesa, no tardaron mucho en reunirse todos a la mesa, se veían hambrientos.
"¡Cena, cena!" – Gritaron los dos niños al unísono.
"Niños, tranquilos, tenemos que esperar a su hermano mayor" – Comento silver al ver a los niños tan emocionados.
"¡¿TIENE TRES?!" – Pregunto sorprendido el equidna.
"Creo que puede hacerlo cuantas veces quiera con su mujer, ¿No?" – Contesto inexpresivo el erizo negro.
"N-no me refería a eso…… es que… sabía que tenia familia, pero no pensé que una tan grande"
"No me sorprende… no eres el tipo de persona que se molesta en ver las necesidades de sus trabajadores"
"Debe ser difícil"
"Y espera, no has visto lo mejor"
De una puerta salió un joven zorro. Utilizando unas muletas para caminar, logro llegar a su lugar en la pequeña mesa. – "Gracias por esperar papá" – Dijo el pequeño con una sonrisa en el rostro.
"¿Qué tiene el niño?" – Pregunto curioso sin dejar de observar al pequeño zorrito.
"Huesos de cristal"
"Woah, que niño tan especial"
"… Los huesos de cristal son malos…" – Dijo el mientras llevaba su diestra a su frente.
"… Uh… pero vivirá, ¿no?" – Miro al erizo, quien no estaba del todo contento en ese momento.
La figura negra solo negó con la cabeza, segundos después comenzó a explicar – "Es una lástima, ese niño es un genio… si sigue aquí es porque el mismo encontró una manera de alargar sus días a pesar de su pobreza, pero la verdadera cura cuesta más de lo que su padre puede costear"
"Pero—"
"Shh, esto lo tienes que oír" – Corto secamente al equidna, quien al escuchar las palabras de su acompañante dirigió nuevamente su mirada hacia el interior de la casa.
"Amy, mañana no podré estar con ustedes, tengo que trabajar" – Dijo algo nervioso el erizo plateado, ya imaginaba la reacción de su mujer.
"¡¿QUE?!... Pero Silver, mañana es ¡navidad! No puedes trabajar en navidad, ¡es ilegal!"
"De hecho mamá, no lo es" – Comento la abeja.
"…¡Pues debería!... como puede el señor Knuckles pedirte tal cosa, ¡¿Que no sabe que tienes familia?!" – Se veía furiosa la mujer, y vaya que lo estaba.
"L-lo sabe, y es por eso que me dio la oportunidad de trabajar mañana… bien pudo simplemente haberme reducido la paga, y tu sabes que necesitamos cada centavo" – El solo trataba de sonreír mientras intentaba controlar la rabia de su mujer. – "Trabajare tan duro en terminar las piezas que me hacen falta, que estaré muy pronto en casa, lo prometo, no te enojes".
"Aw, Silver… n-no me molesto contigo amor……… … ¡es ese hombre bastardo quien me hace enojar!" – Como podemos notar, era una mujer con una bipolaridad espectacular.
"Mamá, mamá, no te enojes así por favor" – La pequeña conejita se acerco a su madre dándole un gran abrazo con las intenciones de calmarla, lo cual para nuestra suerte, funciono.
"No debes de llamar así al señor Knuckles cariño, si hay pan en esta mesa es gracias a el, además no debemos odiar a la gente que nos rodea, solo nos hará mal a nosotros" – Dijo el erizo mientras mantenía ese gesto pasivo.
Amy solo dejo escapar un ligero suspiro, era inútil, su esposo no cambiara su actitud inocente de un segundo a otro, y era mejor que no lo hiciera, que por esa razón se caso con el. – "Esta bien, mucha suerte mañana querido, trabaja mucho para llegar pronto a casa y pasar la navidad juntos" – Diciendo esto le dio un beso en la frente, el solo sonrío.
"Bien niños, es hora de cenar" – Y con esto la familia comenzó con su (no tan) gran cena.
"… La mujer me odia" – Se limito a decir el pelirrojo.
"No tanto… mira que si yo fuera ella te odiaría más"
"…Gracias…"
"Pero cuando menos tu fiel trabajador te defiende, a pesar de todas las formas en que te has aprovechado de el (no piensen mal)"
"T-talvez debería ser más paciente con el chico… y quizá darle los fines de semana libres… recuerdo que mi madre siempre me sacaba a pasear en sus días libres, estoy seguro de que sus hijos los disfrutarían… y-----¿Shadow?..." – El equidna miro a los alrededores, había perdido al erizo, camino unos cuantos metros en busca de este, no tardo mucho en encontrarlo, pero esta vez venía acompañado, atrás de el estaban dos pequeñas siluetas, una era un pequeño erizo verde(aka: Scoorge, pero de niño) y la otra una pequeña zorrita (aka: Fiona, igual de niña). Los dos tenían las miradas perdidas, no se veían muy bien que digamos, parecían enfermos, se veían demacrados.
"Uh… ah… lindos niños" – Mintió – "¿Son tuyos?"
"No" – Contesto fríamente el erizo – "Son de la humanidad, pero se refugian conmigo, conoce a Ignorancia" – Dijo señalando al pequeño erizo verde – "Y a Necesidad" – Señalo a la zorrita.
Knuckles los miro unos momentos para después comenzar a acercarse a los tres.
"Es mejor que no te acerques a ninguno, especialmente a este" – nuevamente señalo al niño – "Ya que en la frente lleva marcada la condenación" – Ambos niños caminaron hacía el equidna, el ni siquiera los quería cerca, de cierta manera eran demasiado aterradores, empezó a retroceder, luego cerro sus ojos mientras gritaba – "¡Aléjense!".
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Nuevamente nuestro protagonista había despertado en su cama totalmente alarmado, miro su reloj: 2:43… ya no dudaba, real o no, tenia miedo, lo más probable es que pronto llegaría el último espíritu, y por como lo había notado, cada uno era más aterrador que el otro, no imaginaba como sería el siguiente fantasma, pero tenía el presentimiento de que sería el peor. Con cuidado recargo su cabeza contra la almohada, esperando que los minutos pasaran, llegara el último mensajero, y la pesadilla acabara.
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¿Saben porque preferí poner SilverxAmy que SilverxBlaze y mejor puse a Blaze con Espio?
Porque puedo.
Erizo+ErizoConeja. Zorro. Abeja … la mejor suma que encontraran en su vidas.
