Siempre me aconsejaron que escribiera distinto

pero he decidido desalentar

Humilde y cautelosamente a mis mentores.

Otherness -Mario Benedetti-

Dsiculpen la tardanza... Gracias por sus reviews la próxima meta seran 20! Sólo bromeaba, asi sea uno yo seguiré. Pero por favor dejenme reviews.

Psicosis

Capitulo 2

Diagnóstico

"El enfermo está dispuesto a revelar su intimidad, pero a quien le muestre comprensión y sepa escuchar atentamente"

El pelirrojo aguardaba una respuesta o una reacción de mi parte, y yo en cambio permanecía como piedra de pie junto a un retrato que había sido lanzado y quebrado contra el piso; en el se podía reflejar al Dorian Gray que el pequeño Shuichi debería ser, adornado con una sonrisa, vestido con ropa jovial y mostrando vitalidad.

Sentí una punzada de piedad frente a la imagen del niño convertido en psicópata. Repulsión a todo lo que pudo haber originado aquel estado. Los padres, los mayordomos, la sociedad, los amigos… el mundo entero me parecía repugnante.

Como hechizado di un paso hacia mi paciente.

- No debería…-

Muy tarde para la advertencia, el objeto mas próximo al alcance de la mano delgada salió disparado con el propósito de herirme, encontrando su blanco, golpeándome en la cara muy cerca del ojo, un poco debajo de la ceja.

Sentí el lugar dañado caliente y poco después la sangre brotaba y se escurría por mi rostro.

-Shuichi, te he dicho que no es bueno aventar así las cosas- El pelirrojo estaba a la altura del muchacho sosteniéndole las manos que amenazaban con lanzar otro misil.

Hablándole tranquilamente como si explicara a un niño pequeño.

El pelirosa estaba en un ataque o debería decir: un episodio, pataleaba intentando liberarse, gritaba y lloraba.

Sentí Como mi corazón se encogía, unas terribles ganas de abrazarlo y llorar junto a el.

Pero antes de sucumbir ante mis reflejos, el pelirosa parecía haberse quedado dormido o desmayado.

El lánguido cuerpo no mostraba reacción, de repente todos sus músculos habían sedido a la paz de los brazos que lo estrechaban.

Su amigo le levantó y le coloco en la cama, su expresión debía parecerse mucho a la mía, llena de congoja y piedad, solo que con un deje de melancolía

-El tiene la culpa-

Susurro contemplando al chico dormido.

No dije palabra y esperé a que continuara, generalmente ante ese tipo de comentarios sobrevenían las historias interesantes.

- Ese hombre tiene la culpa-

Siguió un silencio de espera, en el que supuse debía ser yo el siguiente en hablar.

-Se refiere al Sr. Shindou?-

-No, me refiero a su maestro particular, Aisawa. –

El interés se reflejó en mi mirada, alentándolo a continuar.

- Shu era un niño alegre, siempre se mostraba optimista ante los problemas y en general era una buena persona, tal vez ahora no lo entienda, pero era de esas personas fuertes que no se doblegan.

Sin embargo la oscuridad de su nombre le fue poco a poco absorbiendo. El y yo nos conocimos desde niños, siempre en los mismos colegios, pero llegó un momento en que su familia se volvió tan poderosa que no podía estar en un lugar sin que alguien le atosigase o molestara. Su padre ante amenazas de posibles secuestros decidió recluirlo y continuar su educación con mentores particulares.

Y así fue como después de una larga selección supervisada por el mismo Sr. Shindou se escogió al más capacitado. No malinterprete, no es que él estuviese demasiado interesado en su hijo, más bien se preocupaba por el futuro de su empresa.

Si el éxito requería como sacrificio, la necesidad de recluir a su hijo, lo aceptaría fácilmente.

Esa es la historia de cómo Aizawa entro en la vida de Shuichi.

Miré a Hiroshi haciéndole saber que esperaba una continuación del relato-

- No le sé decir más, me aleje mucho tiempo de él retirándome a estudiar en el extranjero, pensé que estaría bien y por supuesto a mi llegada no esperaba toparme con esta desagradable sorpresa. Fui yo quien convenció al Sr. Shindou de acudir a un profesional, a base de amenazas hacia su hermosa reputación usted está aquí y tiene como plazo 6 meses.

Seis meses… se repitió el tiempo límite en mi cabeza. No serian suficientes para una recuperación completa, ni siquiera estaba seguro si alcanzarían para una recuperación parcial, debía hacer un plan que alargara mí tiempo de trabajo...

-Temo que con todos mis demás pacientes…-

-Se trasladaran con otro psiquiatra, usted será medico de tiempo completo con Shu, se le pagará tres veces lo que pueda ganar. Si es necesario vivirá en la residencia, fueron órdenes directas del Sr. Shindou, y temo que sabiendo lo que sabe no tiene elección más que aceptar las condiciones-

Un nudo se presentó en mi garganta, era la soga amarrada al cuello que me había colocado desde que permití la entrada de un magnate a mi consultorio sin previa cita. Podría sonar difícil, por primera vez en mi vida se me presentaba un sentimiento de servicialismo, daba igual cuanto me pagaran, lo haría de todas maneras.

El cuerpo postrado en el dosel se movía, nuestro psicópata despertaba.

Era la oportunidad del análisis clínico.

Estaba conciente de su despertar por que sus parpados se habían retirado de sus ojos violáceos, pero estos miraban un punto fijo en la nada y su cuerpo había abandonado toda voluntad pareciendo más un cadáver escalofriante.

Me cabían pocas dudas acerca de su estado, desde un inicio había sentenciado a primera vista una psicosis, sin embargo faltaba declarar si esta era orgánica o tenia que ver con un mecanismo de defensa ante una vivencia. Si esta era orgánica el tratamiento a elegir seria mas metódico, de lo contrario el plan consistiría en largas sesiones para acostumbrarme al mundo creado por él y así poder entender la razón, se aplicarían medicamentos, pero estos serian mas un auxiliar que el remedio en si.

Lo difícil sería conseguir el permiso para realizarle los análisis correspondientes. De entrada el encefalograma era básico y no lo podría efectuar en un lugar así.

Entre las cavilaciones seguía apuntando como poseído, no sabia exactamente que apuntaba, las palabras solo viajaban a mis dedos que las tecleaban sin haberlas comprendido enteramente, cuando por fin no halle mas que escribir y la reflexión había terminado me dirigí al pelirrojo que aguardaba nervioso frente a mi.

-Necesitaré que lo llevemos a un hospital para realizar unos estudios-

Asintió rápidamente – Mañana mismo tendré reservado el hospital ¿Cuál es la mejor manera de transportarlo?-

Recordé el resiente ataque y me imaginé la terrible camisa de fuerza, pero mis vestigios del lado humano, optaron por sedantes inofensivos.

-Le sedaremos, pida transporte y enfermeras auxiliares, vendré temprano. Todo estará listo para partir a las 7:00 a.m.-

Salimos de la habitación, compartiendo ese sentimiento de compasión ante la imagen que dejábamos tras la puerta con cerrojo, recorrimos el mismo camino de antes y por extraño que fuera, la casa ya no me parecía tan maravillosa como en un inicio.

Fui escoltado hasta mi auto y despedido con reverencias y gratitudes del Sr. Nakano

Mañana por la mañana se aclararía el dictamen y la manera de trabajar.

Domingo por la noche.

Revisaba por 5ª vez los análisis y encefalogramas, todos los estudios declaraban a Shuichi como saludable, probablemente con un grado de desnutrición, pero por lo demás lucía bien físicamente. Me quité mis gafas y las dejé en el escritorio.

Llevaba 5 horas encerrado en mi estudio. Tres veces mi esposa Noriko había tocado para ofrecerme algo de comer o cualquier cosa, encontrándose siempre con una negativa, estaba preocupada y yo lo sabía, era una mujer dulce y amable, pero fuerte y decidida, la esposa ideal, junto con mi pequeño Rio quien era la criatura más dulce.

Pero no podía enfrentar ese mundo feliz, a sabiendas que en otro lugar, una habitación oscura resguardaba un secreto con forma humana, que padecía un mal provocado por alguien y lucharía contra reloj para repararlo.

Un daño más grande que la fuerza de voluntad.

N.d.a. Mis más sinceras disculpas por la tardanza, espero que este capitulo haya sido de su total agrado para compensar la espera.

El próximo capitulo estará narrado en 3ª persona para hacerlo mas digerible.

Este capitulo va dedicado a Naoko Nayamira y Bisojo-scm, fueron mis primeros comentarios; gracias a ustedes no me rendí. Y también a Sumire-chan, cuyo comentario me subió mucho el ánimo.

Agradecimiento especial a todos los que leen.

Y por supuesto a Shakaito.

Saksú Higurashi