Quiero contarles lo que veo.
Apenas veo el cielo, no hay estrellas en esta cuidad. Ni si quiera puedo ver la luna, hay una densa bruma todos los días. Incluso cuando no es de noche me es imposible ver el sol.
...y la verdad es que no veo nada. No hay nada que contar, pero es todo lo que sé.
Normalmente me levantaría, pero hoy ni mañana tendré fuerzas.
Me han quitado algo, y lo extraño mucho.
A la única persona que me vuelve incomprensible.
Voy a alardear de algo; soy el tipo de persona que hace las cosas en cuanto se le ocurre. Algo que considero una cualidad muy práctica. Pero he pensado en pararme, y lo pienso antes.
Y no lo entiendo, no tengo energías de nada. Antes me movían un par de deseos... pero hoy me encuentro vacía. Me siento como una marioneta, sin dueño.
Y lo peor de todo es que no sé por que...
Indago en mi cabeza, puedo comprender por que estoy aquí, y donde estoy. Y otras cientos de cosas. Pero me invade algo similar al miedo, y es doloroso, hace que me duela el estomago y caigan lágrimas. Sí, es una especie de dolor. Pero nunca un golpe ha causado una herida tan grande como esta...
Y lo que viene reiteradamente a mi cabeza... ¿dónde está?
Aquel que me vuelve incomprensible.
