Capitulo 3: Secreto

Capitulo 3: Secreto

Victoria POV:

Era un día común, como todos ellos Carlisle salía disparado a la calle para llegar a tiempo al hospital. No me gustaba que mi querido Carlisle trabajara los fines de semanas pero el era todo un trabajólico.

Mi trabajo de hoy era lo que mas me gustaba de mis quehaceres: Lavar la ropa.

Decidí entonces, aprovechar hermoso día que era hoy y cambiar la rutina. Lavaría la ropa en un pequeño arroyo cercano inmerso en el bosque.

Tomé una gran cesta con la ropa de ambos y me dirigí al hermoso lugar. Aproveche de llevar una colección de libros ecológicos que estaba leyendo y una manta para recostarme en el pasto.

Me introduje lentamente por el bosque, disfrutando cada árbol, cada hoja o cada brisa al máximo. En mi andar comencé a sentir ruidos y aullidos de lobos. Sinceramente pensé en devolverme a la casa, pero me arrepentí. No iba a desperdiciar aquella mañana por dos tontos perros que seguramente se estaban matando por un miserable alimento.

Llegue al arroyo y comencé a arreglar mis cosas. Extendí mi manta y pose sobre ella mi libro. Saque además el detergente y empecé a lavar cada ropa sucia.

Mientras lavaba sentí con mayor intensidad los aullidos, como si estuvieran mas cerca. Sentí un poco de miedo, pues era un poco reacia a los lobos.

Termine con mi labor rápidamente, guarde la ropa húmeda en el canasto y me adentre en el bosque para investigar.

Mi sorpresa fue enorme... quede en estado de shock, mis piernas se tambalearon y por poco también pierdo la conciencia... mis ojos veían algo que mi corazón no quería...

Mi padre; mi querido Carlisle, se encontraba en un claro, perseguía a los lobos que aullaban, sus ojos eran duros... rojos e implacables y su piel... brillaba como si hubiese sido bañado en plata.

Dentro de mi sorpresa y el terror que me embargaba decidí esconderme y no contarle a nadie que mi única familia se transformaba en un mounstro.

Me aleje de la casa toda la tarde y cuando se hizo oscuro intente regresar. Obviamente me perdí.

Carlisle POV:

Ya me sentía preocupado... Mi hija no llegaba y había salido temprano, creo que al mismo tiempo que yo.

No me dijo que era lo que haría ni a que hora regresaría, pero sin duda era ya demasiado peligrosa su ausencia.

Recorrí la ciudad lo mas rápido que mis pies dieron, pero nada.

Busque en las bibliotecas locales y pregunte por ella en los locales comerciales que frecuentaba... pero nada.

Luego pensé en el bosque. Recordé lo bello que estuvo el día y que hoy debería lavar la ropa. Algo que seguro llevaría a cabo en el arroyo.

El arroyo... el arroyo... ¡el arroyo cerceno al lugar que utilicé hoy para cazar!.

-Hay Dios- pensé

oOoOoOoOoOoOoOo

Victoria...

Victoria...

Vicky soy yo...

Respóndeme.

Nada...

oOoOoOoOoOoOoOoO

De pronto mi linterna capto una sombra con cabellos de fuego y una mirada gatuna.

Mi pecosa me miraba con miedo, eso lo sentía.

-¿ Porque no me contestabas?- le interrogué.

-No te escuche, creo que me dormí- respondió

-vamos a casa ¿quieres?- dije prestándole mi mano para que se levantara

- si vamos que muero de frío- contesto sin mirarme a los ojos y sin tomar mi mano.

Mi peor sueño se cumplió, como una miserable maldición.

Mi única familia sabe lo que "soy".