Sobre color amatista.
Aclaraciones:
relato normal
-Diálogos
pensamientos
"recuerdos o flashback"
Previamente
Miró con el seño fruncido a Pintel y Raguetti que aún dormían a pesar de los gritos y se dirigió a su cabina.
- Necesito descansar. Tengo jaqueca- Soltó antes de cerrar la puerta con brusquedad.
Una vez adentro giró y se detuvo bruscamente como si una pared de cristal se lo hubiera impedido; recorrió el cuarto y miró
las cartas de navegación sobre su mesa de madera. Cayo Cristo, La fuente de la juventud, Barbosa, Jean Laffite... Elizabeth;
todos ellos ocupaban su mente al mismo tiempo como remolinos de viento y agua que no tienen otro propósito más que
hundirlo más
Caminó tambaleándose hacia la mesa y después de un momento golpeó la golpeó con la palma de su mano para imponer silencio a los murmullos en su cabeza. Tenía que hacer algo.
Entró al cuarto contiguo se sentó en el borde de la cama. Unió sus manos y recargó su barbilla en ellas.
- Tengo que olvidar.
Capítulo V
Entre tanto, no muy lejos de esos parajes, un navío con velas carmesí navegaba con el timón en manos de su capitán cuyos ojos permanecían inquietos, desorbitados, cargados de odio; sus manos estaban llenas de cicatrices; su mirada era intensa, tanto que hacia a cualquier hombre temblar y correr fuera de su alcance si osaba molestarlo o si quiera inquietarlo, hasta Barbosa había aprendido a no desafiar a Bendow "el Rojo" Lviesey. Había conocido a muchas personas extraña; su vida de pirata le daba eso y más, Jack Sparrow se llevaba el primer puesto, pero ahora se aparecía, una vez más, Rojo Liviesey, con su capote desgastado y con un ala del sombrero colgando que parecían hacerlo ver más como un loco que como un pirata.
Muchas veces se preguntó qué clase de relación tendría con Jack Sparrow. Desde la primera vez que mencionó su nombre notó un ambiguo sentimiento de molestia en su mirada, lo más extraño fue que accedió casi de inmediato a su alianza.
" La puerta de la taberna Trela se abrió bruscamente llamando la atención de quienes ahí se encontraban, las bisagras de aquella puertilla chillaron cuando la atravesó un hombre alto, corpulento y moreno de piel.
Nadie podía ver su rostro pues estaba cubierto con una especie de máscara hecha con un pedazo de tela sujeto de las sienes con un cordón del mismo color marrón que la tela, sólo sus ojos podían ser vistos, por su facha parecía ser un hombre de mar, pero no cualquier hombre de mar; tras él caminó un hombre menos alto pero con expresión vivaz que dejaba ver un mosquete sujeto tras su cinturón oscuro, probablemente el segundo de abordo pensaron algunos.
El corto cabello, del que parecía ser el capitán de algún barco, se alborotó más de lo que ya estaba a causa de una ráfaga de viento que alcanzó a entrara la taberna; desde que lo vio llegar, Barbosa, supo de inmediato a quién debía aliarse para recuperar el Perla Negra…"
- Quiero a Jack Sparrow en las celdas del Carmesí, quiero que pague por lo que me ha hecho- dijo el capitán con la mirada clavada en el horizonte.
-Es parte del trato – contestó Barbosa, quien se encontraba a un lado del capitán del Marconi Carmesí.
" Caminó hasta la barra, cerca de Barbosa; su andar era extraño, como si le faltar aun pierna y eso a Barbosa le resultaba inquietante pues…
- Un vaso de ron!!- pidió con malos modales.
…no era así como lo recordaba o al menos no con esa facha desde la última vez que lo vio, aunque, por sus modales, al parecer nunca dejó de ser el pirata más cruel de los mares occidentales. Su piedad llegaba hasta la indiferencia que le provocaban los barcos que destrozaba y la gente que mataba.
Un auténtico cazador de tesoros, vulgaridad y muerte segura a quien se topara con él o perturbara su camino, pero eso no importaba si se tenía con qué negociar; con una buena coartada hasta un niño podía hacer un trato con él…"
Mientras Liviesey timoneaba, Barbosa permanecía callado, pensando para sí el posible vínculo de su ahora socio con el capitán Sparrow…A pesar de todo tenía que agradecer a Jack, pues por su causa, o su falta, Barbosa salía beneficiado.
Le dio por completo la espalda al capitán del Marconi Carmesí y miró las velas; hace un momento que estaban intactas, no debían de estar lejos del Perla, al menos eso pensaba, faltaba esperar su confirmación.
Volvió la vista sobre su hombro y vio al Capitán Liviesey, con su chaqueta desgastada, afanado en el timón, desde ahí pudo distinguir mejor la causa de la cojera en Bendow Liviesey, lo que haya hecho Jack, honestamente, no le interesaba, él iba a bordo del Marconi Carmesí a recuperar su nave. Pero si el capitán Liviese de verdad odiaba tanto a Jack, él podría ganar no sólo el Perla Negra. Aunque para esto tendría que jugar con mucho cuidado, pues no quería ser parte en la lista de redención de Liviesey y segundar a Jack.
"Con su tarro de ron entonó la vieja canción marinera en voz baja
Quince hombres en el cofre del muerto yo ho yo ho yo ho una botella de ron "
¿Algo tenía que ver con el cofre? No, era poco probable que Bendow tuviera tratos con William Turner, sin embargo, la idea no era tan descabellada ya que el Marconi Carmesí es un navío reconocido por la protección que le brindan la magia y los mitos y el Holandés Errante es uno que navega entre dos mundos cuidando almas. Aún así era poco probable.
" – Me gusta este lugar- dijo el hombre en máscara- aquí echo el ancla maestre
- sí señor."
Un ruido que provenía de la escota del barco distrajo a ambos capitanes, se inquietaron un poco pues la noche había caído y no había manera de que alguien abordara así como así, con el barco en movimiento y a la velocidad que iba. Escucharon chapotear el agua y luego crujir la madera. Quien quiera que fuera ya estaba a bordo. Barbosa desenvainó su espada y Lieviesey asió un rifle que estaba recargado junto al timón; cruzaron miradas y caminaron, adelante el capitán del Carmesí apuntando hacia donde provenían los ruidos, más cuando la mascota del capitán Barbosa hizo su aparición de entre la oscuridad, guardaron sus armas no sin antes soltar un bufido de burla, más notorio por parte de Rojo Liviesey.
El pequeño animal subió a los hombros de Barbosa y éste le acarició la cabeza.
"Tanto tiempo sin verlo capitán Liviesey- el aludido levantó el rostro para enfocar mejor al hombre que perturbó su tranquilidad.
Pudo haber sonreído a medias o no hacerlo, no era seguro con esa máscara que llevaba puesta, pero sus ojos mostraron cierto sarcasmo al reconocer a su interlocutor
tanto como para recordarlo todo capitán Barbosa."
- Estamos cerca – dijo Barbosa más para sí que para Liviesey, sin embargo, éste alcanzó a escucharlo
- ¿Qué tan cerca?- preguntó Liviesey con voz gruesa dejando el rifle en su lugar.
" El capitán .del Marconi Carmesí ignoró a Barbosa por completo dedicándose a beber de su tarro de ron; lo había humillado torneando los ojos y dándole la espalda, tratándolo como a un vil fregador de cubiertas; pero no iba a dejar escapar su oportunidad.
- Si sigue bebiendo ron en esas cantidades el mundo se librará de un desvergonzado pirata, y mira que ya quedan muy pocos Bendow Liviesey.
La furia del capitán Liviesey fue tal ante el comentario que dejó caer fuertemente su vaso de ron; desenvainó su espada y l apuntó directo a la garganta de Barbosa, éste dio algunos pasos a tras y miró los ojos desafiantes de Liviesey.
Esto podría ser muy bueno o muy malo, como fuera tendría que convencer a Rojo Liviesey y necesitaba una buena coartada.
- Esto es lo último que te escuhcaré balbucear Bar—bo—sa – dijo aún más furioso a la vez que presionaba el filo de su espada sobre el cuello de su victima.
- Para ser honesto yo pensaba en algo mejor que un balbuceo
- No me interesa- dijo Liviesey sin disminuir presión
- Busco el Perla Negra- dijo Barbosa sin prestar mucha atención a lo que le contestó
- ¿El Perla?- preguntó Rojo Liviesey un poco desconcertado bajando la guardia.
- Buscaré la fuente de la juventud pero antes necesito recuperar el Perla de las manos de Jack Sparrow
Bendow Liviesey envainó su espada y sin contestar, pero Barbosa pudo notar un gesto extraño en la mirada de Rojo; la máscara no le permitía ver bien su rostro pero supuso que se trataba de una media sonrisa; había encontrado la clave: Jack Sparrow
- ¿Cuál es el trato?- soltó el capitán del Marconi Carmesí."
- Muy cerca capitán Liviesey, muy cerca- dijo perdiéndose entre las sombras de las velas carmesí.
Continuará…
