Gracias a todos por sus reviews nuevamente... Espero que disfruten este capitulo!


¡Por fin el gran día!

El tan esperado momento finalmente había llegado. Era una noche hermosa. El cielo estaba despejado, la luna y las estrellas brillaban y un aroma invernal inundaba la escena. Pero ni tan bella noche se comparaba con el esplendor del salón que habían destinado para la reunión de ese día.

El piso de porcelana estaba tan reluciente que con solo inclinarse un poco se podía ver su reflejo, tan claro como en un espejo. Del piso se levantaban delgadas y elegantes columnas que llegaban hasta el techo, del cual colgaban majestuosos y elegantes candelabros de cristal. Las mesas estaban cubiertas con finos manteles de seda color hueso. La vajilla era de color blanco con los bordes dorados que hacían juego con las servilletas. Sobre cada mesa había un ramo de orquídeas blancas que perfumaban la habitación con un aroma exquisito. En resumen, era casi perfecto.

Sentado en las escaleras de la entrada Roy esperaba impaciente el arribo de su pareja. Llevaba su oscuro cabello totalmente hacia atrás y un traje de gala color gris. Se veía atractivo como siempre, pero mas serio, sin ese aire de perezoso e irresponsable que lo caracterizaba.

Poco a poco fueron llegando los invitados:
Havoc, Fuery, Fallman y Breda que por algún milagro habían logrado conseguir pareja.
Armstrong acompañado de su hermana.
(-¿Cómo logro conseguir un traje?- pensó el coronel con una risita, considerando las "grandes medidas" que poseía el mayor.)
La familia Hughes.
Gracia lucía un vestido sencillo y fresco, Elysia llevaba un sobrecargado vestido rosa y una tiara y Maes llevaba unos pantalones de casimir y una camisa que decía: "Amo a mi esposa y a mi hija" y sobre esta un saco.
Roy miro a su amigo y no pudo hacer menos que esbozar una tenue sonrisa.-Ese si es un padre obsesivo-suspiro.

Un auto se detuvo frente a el. Del auto salio una bella dama de cabellos rubios y ojos color escarlata. Llevaba un vestido color ocre muy ceñido al cuerpo que le llegaba a los tobillos con un corte hasta el muslo en ambos lados y zapatos altos. Tenia el cabello suelto, los labios pintados de carmesí y sombras oscuras que hacían lucir sus hermosos ojos. Roy la miraba aturdido mientras trataba de parar su hemorragia nasal.

-¿Entramos?- dijo Roy tapándose la nariz con una mano y extendiéndole el otro brazo a Riza. Ella tomo su brazo mientras sonreía y juntos entraron al baile.

-Lo siento, de veras lo siento. Pero no pueden ir.- Al miraba a sus gatos que se negaban a perderse la fiesta.
-Miau, miau- maullaban sin cesar los mininos mirándolo con sus suplicantes ojos.
-Mi hermano no los dejara ir…-volteo a ver a su hermano que estaba distraído metiendo papel sanitario en sus zapatos para verse mas alto -Esta bien.-soltó un gran suspiro- ¡Pero procuren que no los encuentre!- luego abrió su armadura para dejar entrar a su felinos amigos.

-¿Listo Al?- pregunto el ambarino que lucia su nuevo traje y tenia el pelo amarrado en una cola de caballo, pues pensó seria mas elegante que la habitual trenza.

-Si hermano.-Al llevaba puesto un corbatín, porque aunque se sea una armadura no se debe descuidar la elegancia.

-¿Qué les parece?- dijo Winry saliendo del baño. Tenia puesto el vestido blanco que Ed le había comprado. Un listón azul marino adornaba su cintura resaltando aun mas su esbelta figura y llevaba zapatos altos haciendo juego. No se había puesto mucho maquillaje pero se veía muy bien arreglada. Unos aretes, un collar de plata, un discreto bolso y su cabellera en un moño complementaban su vestimenta.

Ed la miraba de arriba hacia abajo. Sintió que algo calido y mojado se deslizaba de su boca y humedecía su camisa…Estaba babeando. Se dio la vuelta de inmediato ruborizado y se limpio con la manga del saco. Winry que se había percatado del problema de su amigo prefirió no decir nada, para no avergonzarlo.

-¿Nos vamos ya?- dijo Al ajeno a lo que estaba pasando.
-Si…-murmuro Ed con la cabeza baja sin voltear a ver a la rubia.

Al salir del auto Ed tomo la mano de Winry, y ella imito su gesto con alegría. Subieron juntos la escalera y cuando casi llegaban…

-¡Miau, miau!- se escucho detrás de ellos. Ambos voltearon a ver a Al.
-¿No lo escuchaste?- hablo Ed con ironía esperando a que Al confesara. Pero este movió la cabeza negando rotundamente.-¡Yo no escuche nada! ¿Y tu Winry?
-Yo…pues yo… ¡No! No creo haber escuchado nada.- jalo a Ed del brazo obligándolo a entrar. Al miro a Winry agradecido por haberlo
sacado de ese problema.

Después de todo, no había echo nada malo. Los gatos no causarían ningún problema y el se iba a asegurar.