Por la vereda caminaba
Mientras alguien la acechaba
Con un arma la apuntaba
Y ella muy asustada
Salió corriendo desesperada
El hombre no se hizo esperar
Y sin dejar de apuntar
La siguió sin pensar
¡Oh como se había equivocado
Al pensar que estaba a salvo!
Corrió varias cuadras hasta en el bosque entrar.
Quería escapar y a la muerte evitar.
Lo necesitaba demasiado,
¿Por qué todavía no había llegado?
Esperaba que no estuviera demasiado enfadado
Para ignorar el llamado
