Hola, pues bien, finalmente termine este capitulo y luego de una horrible semana bastante pesada les traigo la continuacion de esta historia. Es un capitulo corto y sin mucho chiste, pero espero que les guste. Ya saben que El Tigre no me pertenece, nos vemos/leemos, se cuidan.

Colmillo Plateado

Capítulo 2: Ni Se Le Acerquen

-Esto es genial, ya quiero probar los músculos mentales que estoy desarrollando- decía David Roco sentado en una mesita llena de libros

-Menos platica y más hacer "mi tarea", David- dijo Manny sentado frente a la televisión junto a Frida

-Oye Manny, no puedo creer que otra vez lograras convencer a David para que hiciera tus deberes- dijo Frida alegremente

-Solo hay que saber las palabras correctas- respondió Manny

-Le volviste a hacer creer que lo entrenarías para ser un héroe, ¿verdad?- preguntó Frida

-Algo así, le dije que me sentí tan mal por esa vez que le grité cuando me hizo usar ese ridículo disfraz de alce y que iba a ayudarlo a mejorar sus habilidades- confesó Manny

-Bueno, pero al menos te salvaste de que el Sub-Director Chakal te expulsara de la escuela- dijo Frida

-Eso si, ¿sabes?, David puede ser molesto a veces, pero otras es muy útil- dijo Manny

Una vez que David terminó de hacer la tarea de Manny comenzó a limpiar la casa, según Manny, lo ayudaría a fortalecerse y a crear inmunidad en caso de que un villano lo atacara usando gases venenosos. El niño limpiaba animadamente mientras que entonaba su querida canción del Burrito Albino.

Recordaba que al principio no había estado seguro de aceptar la propuesta de Manny. En verdad le emocionaba el hecho de que El Tigre lo ayudara y lo aceptara como su igual, pero ya en dos ocasiones había sucedido con un desenlace poco alentador.

En la primera ocasión un robot gigante creado por Granpapi había atacado la Ciudad Milagro y había estado a punto de destruir a Frida y a los Rivera. La otra vez Manny había sido atacado por un par de monstruos alebrije que casi lo devoran vivo. Ahora que lo pensaba, el único que en verdad debía preocuparse por que algo malo pasara era Manny, puesto que irónicamente el era el que terminaba pagando las consecuencias.

Poco a poco fue avanzando hasta llegar a la habitación de Granpapi, la cual se encontraba vacía. El muchacho continuó con su trabajo encontrándose con todo tipo de artefactos bélicos y algunos ejemplares de la revista de los villanos. También notó el enorme traje robótico que en su tiempo perteneciera al Poderoso Chitar, un miembro más del antiguo lado oscuro de la familia Rivera.

Para su sorpresa, el bastón dorado del mono seguía en su sitio, aunque esta vez no se atrevió ni a acercársele consciente de que al tocarlo podría despertar a otro robot gigante con deseos de venganza. Simplemente se limitó a limpiar el enorme televisor frente a la cama de Granpapi. Por su parte, Manny y Frida seguían mirando su programa sin prestar atención al niño.

-Oye Manny- dijo Frida

-¿eh?-

-David entró al cuarto de Granpapi, ¿no crees que deberíamos vigilarlo?- preguntó Frida

-No veo por que- contestó Manny

-Recuerda de lo que pasó la última vez que estuvo ahí- siguió Frida

-David no es tan tonto como para volver a tocar ese bastón… ¿o si?- repuso Manny un poco preocupado.

En ese momento escucharon la voz del Burrito Albino llamándolos desde la habitación de Puma Loco. Manny y Frida olvidaron su programa y corrieron a donde estaba el niño, temerosos de que hubiera desatado otra catástrofe. Ambos amigos entraron sumamente alterados y revisando cada rincón del lugar.

-¿Qué pasó, David?, ¿Ahora que hiciste?, ¿Dónde está el robot gigante?- preguntó Manny nervioso

-¿De que hablas?- le preguntó David

-¿No activaste alguna de las trampas de Granpapi?- preguntó Frida

-Claro que no- respondió David

-¿Entonces para que nos llamaste?-

-Para preguntarles que es esto- dijo David señalando un enorme objeto brilloso colocado en la parte superior del armario.

Manny y Frida se quedaron mirándolo anonadados, no tenían ni la mas remota idea de que era el objeto que David les había señalado, pero definitivamente valía la pena averiguarlo. Sin pensarlo dos veces, Manny se convirtió en El Tigre y usando sus garras extensibles alcanzó el objeto y lo acercó a ellos.

Los tres niños miraban maravillados el alargado instrumento con forma de un diente gigantesco y cuyo color plateado hipnotizaba a todo aquel que lo mirara. A Manny se le hizo muy extraño que Granpapi nunca se lo hubiera enseñado, normalmente compartía sus robos con el y le mostraba su botín cada vez que este era bueno, y vaya que este era bueno.

-¿Qué creen que sea?- preguntó David

-Sin duda es una especie de reliquia- dijo Frida

-Por su apariencia debe ser muy valiosa, no me sorprende que Granpapi la tenga escondida, lo que no comprendo es por que nunca me habló de ella- dijo Manny

-Tal vez por que no quería que tu papá se enterara de ella- propuso Frida

-No lo creo, siempre he guardado sus secretos, el sabe que por mi parte mi papá nunca se enteraría- dijo Manny

De repente los tres escucharon un gritó desgarrador proveniente de la entrada del cuarto. Los niños voltearon a ver al remitente de ese grito y encontraron a Granpapi mirándolos, su expresión no era de enfado, sino de terror.

-¡Aléjense de esa cosa!- gritó Granpapi

-¿Por qué?- preguntó Manny confundido

-¡Dejen eso!- volvió a gritar Granpapi a la vez que le arrebataba el colmillo a Manny -¡Frida, Burrito, váyanse a su casa y ni una palabra de esto, ¿entendieron?!-

Aunque ambos niños se morían de ganas de saber que era esa cosa no se atrevieron a contradecir a Granpapi viéndolo en ese estado. El viejo adulto colocó nuevamente el colmillo en su lugar y cuando vio que Manny trataba de escabullirse para evitar un posible regaño lo detuvo en la entrada.

-¿A dónde crees que vas?- dijo Granpapi

-Perdón, Granpapi, no sabía que no podía acercarme a esa cosa. David lo encontró y yo…- explicó Manny

-Tranquilo, no estoy enojado contigo, ya sabes que me encanta que tomes las pertenencias de otros…es solo que ese colmillo no debe ser tocado por ningún Rivera- dijo Granpapi

-¿Entonces por que lo tienes?- preguntó Manny

-Es un legado familiar, pero no cualquiera, ha pasado de villano en villano desde nuestro antepasado: "El Leopardo Negro"- explicó Granpapi –Por eso no te había hablado de ella, aún no defines si serás bueno o malo, si desde el principio hubieras elegido el camino del mal te lo habría mostrado-

Manny no terminaba de comprender. Le quedaba claro por que no se lo habían enseñado antes pero aún le quedaba la duda de por que no debía tocarlo

-Ya se que te preguntas por que no debes tomarlo, no eres solo tu, incluso yo debo mantenerme alejado de el- dijo Granpapi

-¿Pero por que?- preguntó Manny

-Nadie lo sabe a ciencia cierta, mi Granpapi no me lo explicó cuando me lo dejó, solo se que debo cuidarlo y que por nada del mundo debo permitir que la sangre Rivera tenga contacto con el- dijo Granpapi

-¿Sangre?-

-Así es, se supone que con una sola gota de sangre que toque el colmillo se desatará el caos… normalmente me habría interesado desatar el caos en esta Ciudad pero comprendo que si nuestros antepasados no lo usaron debe ser por algo- explicó Granpapi

-¿Un caos como tu robot gigante?- preguntó Manny

-No, algo mucho más letal que eso, una fuerza antigua y desconocida. Por lo mismo te pido que nunca más vuelvas a sacarlo de su lugar y no tengo que mencionar que no debes decírselo a nadie, en especial a Rodolfo- pidió Granpapi

-Claro, lo haré- contestó Manny

-Bien, ahora será mejor que volvamos a nuestra vida normal, esto nunca pasó- terminó Granpapi

Manny asintió y se fue a su cuarto. El día terminó y la hora de dormir llegó finalmente. Manny estaba muy desconcertado por el relato de Granpapi, nunca lo había visto reaccionar así. En el fondo quería saber que misterio encerraba el colmillo, aunque la advertencia de su abuelo no era algo que se pudiera dejar a un 

lado. En fin, seguramente pensaría mejor las cosas al día siguiente, no tenía caso mortificarse por eso. Además, ¿Qué daño podía causar un simple colmillo plateado?

Continuará………