03. DECEPCIÓN
Era algo inevitable, y a pesar de que logré mantenerme lejos de toda gente, intentando no dañar a nadie, la sed acudió a mí. No quería beber, ya había visto otras veces cómo ellos lo hacían, y aún me negaba a aceptarlo. Más doloroso que el hambre era el saber que podía hacer daño a cualquier inocente, igual que me lo habían hecho a mí. Pero la sed acuciaba, y sabía que no podría controlarme si encontraba a alguien cerca... Por eso no pude sino tomar como presa aquél pobre animal, saciando mi sed con su sangre aunque sintiera que algo se quebraba en mi interior. Me decepcioné a mí mismo. No había tenido la voluntad suficiente para resistirme. No podía dejar de pensar que debía haber muerto para librar al mundo del monstruo como en el que me había convertido.
Sé que lo más lógico siendo humanos es el acostumbrarse a las cosas que suceden repentinamente, sin razón alguna... O tal vez con una razón, pero que creíamos dormida... Pero yo no puedo acostumbrarme. No a esas cosas... Pero esto no tiene nada que ver con este capítulo del fic, solo que hay pensamientos que jamás pueden evadirse ni aún haciendo un comentario de algo escrito por uno mismo... Espero que disfrutéis de esto y sigáis resistiéndoos a la crueldad que a veces impregna todo aquello repentino.
