Resumen:Años después de la muerte de Asuma, Shikamaru se responsabilizó del hijo que reposaba en el vientre de Kurenai. Refleccionando, decide nombrar al pequeño bebé del clan Nara. ¿Su nombre? Nara Asuma. Kurenai niega los nuevos sentimientos encontrados y, dentro de Shikamaru, despierta una sed que solo saciará hasta el final. Un poco de ShikaKure. "Perdóname, Asuma-sensei, no era mi intención..." ¿Estará enamorado de la viuda de su sensei? ¿O será parte de su plan? OOC perdonden pero no los puedo adaptar mucho a su personalidad u.u
Resumen del cap 3:
Una nota del Kage Bunshin de Sasuke, adelantaba el regreso de Shikamaru a la aldea. Toda Konoha tiene 48 horas para prepararse. El pequeño Asuma, desatará su personalidad... Y un reencuentro inesperado.
Declaimer:
NARUTO y sus personajes son propiedad del maestro Masashi Kishimoto.

Capítulo 3: El Momento Final

-¿Qué pasa, Tsunade-basama?- dijo preocupado Naruto.

-Lo tienen TODO planeado... si sus planes no fallan, todo estará perdido...
La nota calló en el escritorio, y todos pudrieron leer su contenido: "48 horas, 3 noches de pánico, volverá, ¡BUM!"

Konoha contaba con 48 horas para prepararse. Nadie sabía con exactitud que era lo sucedido, no tenían idea de lo que quería decir "¡BUM!". Todas las entradas, calles e incluso escuelas estaban vigiladas por ANBU's. Según ordenes de los Hokages, era secreto la espontanea prescencia del Kage Bunshin de Sasuke, también el contenido de la nota. Sólo lo sabían el escuadrón ANBU, Tsunade, Naruto y Kurenai. El resto de los habitantes sólo vivían con la duda del por qué la prescencia del escuadrón asesino en todas las partes importantes de la villa
-¡Llamen a nuestros aliados y pidan ayuda! ¡Avisen a los gennin, chunnin, jõnnin, A TODOS! Que se preparen para cualquier ataque...- ordenó Tsunade. Suna recibió la noticia y envió tropas a Konoha. 3 días duraría el viaje, pero a los Hokages no les importaba, mucho menos por la situación en la que se encontraban. Necesitaban ayuda. Dos días eran pocos, no contaban con lo suficiente para defenderse.

48 horas pasaron, con las preparaciones que fueron posibles; vijilaban noche y día las entradas, hacían chequeos para saber si alguna persona sospechosa pudiera haber entrado a la aldea, suspendieron las clases de las academias, sacaron a familias sin vocación de ninja de la aldea, inlcuso a kunoichis con hijos que no fueran gennins les era obligatorio alejarse lo más posible de la aldea. Para suerte de Kurenai, su hijo acababa de graduarse como gennin, y, a pesar de ser de los más pequeños, aceptó arriesgar su vida en dicha misión. Lo que nadie tenía idea, era de que Asuma escondía algo...

1era. noche de pánico

Las 48 horas pasaron. La ciudad parecía muy tranquila, incluso gente había pensado que todo lo de la nota era una simple broma. Pero esa tranquilidad fue interrumpida con el grito de alguien en media villa. Cuando los habitantes acudieron al lugar, encontraron el cuerpo de alguien sin rostro, al parecer, los asesinos lo mataron y remobieron el rostro de la víctima. Después, se escuchó un estruendo; provenía de la montaña donde estaban esculpídas las caras de los seis Hokages. El rostro del tercero, fué estallado.
El sexto Hokage había perdido la calma y decidió correr el riesgo de buscar al culpable. Toda Konoha había caído en el miedo a ser asesinado y la gente comenzó a abandonar sus hogares en busca de una vida más larga. Después de una busqueda sin resultados, Naruto volvió a su hogar, esperando encontrar la paz en la tímida sonrisa de su amada Hinata. Pero, al entrar a su hogar, sus ganas de encontrar al asesino crecieron: su amada Hinata estaba tirada en el suelo, agoninzando, y como se sabía que estaba embarazada, el asesino atravezó su vientre con algún objeto punzocortante (es de suponerse que con un kunai).

-Na-naruto-kun...-apenas y podía hablar- por favor, salva la aldea, son peligrosos, son peligrosos...- repetía una y otra vez, mientras moría. Una parte de él se sentía impotente, no podía actuar para salvar a Hinata, quien ahora estaba muerta en sus brazos, como si estuviese dormida. Por otro lado, su esperanza de ser que vivía en el vientre de la heredera de los Hyuuga, también había muerto. ¿Qué ser tan despreciable era capaz de acabar con la esperanza de vida de alguna persona? ¿Qué CRUEL persona se atrevía a matar a un ser tan pequeñito? ¿Tan injusta era la vida en esos momentos?

Por otro lado, Kurenai notaba algo extraño a Asuma, no se mostraba nervioso, ni feliz, ni preocupado. Sólo indiferente.
-¿Te pasa algo, hijo?

-Lo que pasa es que... nunca me hablaste de aquella verdad a la que se refería Tsunade-sama...

-No podemos hablar de esto ahora, tu papá volverá en dos días...

-Yo no sabía que los muertos volvían, ¿o te referías a Shikamaru-san?

-¿De qué hablas, Asuma?

-¿Me hablas a mí o a mi padre?

Kurenai no sabía qué responder. Si su hijo se había enterado de la verdad, ¿quién le pudo haber dicho? ¿Quién sabía todo eso? El pequeño sólo tomó una mochila y, al abrir la puerta, miró a su madre como nunca lo había hecho. Salió de ahí.

Mientras tanto, Tsunade caminaba como loca por su oficina. No había dormido en dos días y no sabía qué demonios haría cuando Akatsuki y Shikamaru llegaran...


-Es bonito ver Konoha desde aquí, Shikamaru-san.

-Te agradezco que hayas dejado de llamarme papá, Asuma...

En un bosque a las cercanías de Konoha, Asuma y Shikamaru observaban como era Konoha, antes de destruirla. Sentados como si todo estuviera bien, seguros de que no los encontrarían. De pronto, se escuchó ruido entre los arbustos.

-¡Shikamaru!- era una voz de mujer, y una silueta se alcanzaba a mirar.

-Llegas a tiempo, Ino- respondió Shikamaru. Después de todo, Ino era su aliada.

-Todo está preparado, Shikamaru-kun- Sai salió de entre los arbustos, y le entregó un papel a Shikamaru.

-¿Así que se alarmaron demasiado, Sai, Ino? ¿Como están las cosas por Konoha?

-Kiba y Shino están allá cumpliendo las ordenes que les diste, Shikamaru-kun. Sakura asesinó a Hinata, y ya derribamos el rostro del tercer Hokage de la montaña.

-Todo va a la perfección, Shikamaru-san- dijo Asuma.

-Bien- respondió- sólo queda esperar a Sasuke y Akatsuki...

2da Noche de Pánico

Habían estudiado todos los cadáveres de los asesinados la noche anterior, pero eran tan expertos los culpables que no dejaron rastro de nada. Todo el pueblo tenía miedo, incluso los jõnnin, y los ANBU's. Los 2 Hokages esperaban la llegada de sus aliados, pero al parecer se habían retrasado. Ya habían notado la auscencia de varios de sus shinobis y kunoichis. Kurenai, sóla, se había unido a la misión. Necesitaba volver a verlo, a sentirlo, y, si así tenía que pasar, huír con él. Traicionaría a su aldea, pero estaría junto al que ama.

-Shikamaru-susurró- ¿como fué posible?

Tenía en sus manos un retrato; Asuma, en ese momento de bebé en los brazos de Shikamaru, quien estaba sonriendo, y ella abrazandolos, igualmente feliz. Las lágrimas comenzaron a fluir, no podía imaginar con claridad lo que haría cuando él volviera.

-.-.-.-.-.-.-.-

-¡¡¡Noooooooooooooooooooooooooooooo!!!

-Lo siento, Naruto...

El sexto, postrado en el suelo, sentía como ese espeso líquido carmesí fluía de su estómago.

-¿Qué significa esto, Kiba?- preguntó debatiendo entre la vida y la muerte.

-Sólo cumplo órdenes de mi Líder...
¿Ordenes? ¿A qué demonios se refería Kiba? Naruto tan sólo podía abrir sus ojos, cuando sintió un intenso calor. Efectivamente, su cuerpo ardía en yamas.

-De nuevo lo siento, Naruto...

Kiba observó como su "amigo" ardía en el fuego. Hubiera deseado no hacerlo pero sólo cumplía ordenes. Al ver como Naruto dejó de moverse, se mantuvo parado, y guardó silencio en respeto al Hokage. Le dedicó dos lágrimas frías. Salió del lugar y se dedicó a descansar un poco en la montaña donde las caras de los Hokages estaban esculpidas. Ahí estaba Shino.

-¿Cumpliste las órdenes, Kiba?- dijo en su tono de seriedad, mientras se rempujaba los lentes oscuros tan característicos de Shino.

-Si- supiró- aunque me fué muy triste acabar con un viejo amigo.

Ambos observaban la aldea desde lo alto. Kiba deshizo el nudo que amarraba su protector frontal de Konoha, de su bolsillo tomó un kunai y rasgo el símbolo de su aldea a la mitad, renegándose. Shino hizo lo mismo. Después de unos momentos de ver como la gente se desplazaba de un lado a otro, sientendo pánico, se retiraron de Konoha.

Después de unos instantes, la cara esculpida del cuarto Hokage, explotó.

-¿Donde está Naruto, Shizune?- gritaba desesperada Tsunade.

-N-no lo sé, Tsunade-sama. Ya he mandado a Kiba y Shino a buscarlo, pero no han vuelto...

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-¡Shikamaru! He cumplido tus ordenes. TenTen, Lee y Neji vienen en camino.

-Gracias, Sakura.

La kunoichi de pelo rosado había llegado al lugar. Característicamente, todos tenían rasgados ya sus protectores prontales. Kiba y Shino llegaron al lugar informando que la cara del cuarto había sido explotada, y que asesinaron al sexto. No esperaron mucho tiempo para ver como llegaban los otros tres miembros; Lee, Neji y TenTen. Era demasiado extraño que ningun ANBU o algo por el estilo los hubiera encontrado. El panorama era frío y escalofriante; la Konoha que todos conocían ahora estaba a punto de desmoronarse, sólo se podían oír gritos y mirar desperdicios de población, uno que otro cadaver por ahí y gente hundida en pánico.

-Es hora de retirarnos-ordenó Shikamaru- hay que esperar a los de Suna a las afueras del país del fuego, llegarán en cualquier momento.

Dicho esto, los 9 se desaparecieron de ahí.

3era. Noche de Pánico: el día final

-Madara-sama, estamos todos aquí.- Y, ¿quienes eran? Los 8 miembros de Akatsuki, Pein, Konan; Sasori, Deidara; Kakuzu, Hidan; Kisame; y, por último, Zetzu. Un jutsu prohibido realizado por el verdadero líder de la organización, hizo que Sasori, Deidara y Kakuzu volvieran a la vida; después de eso, emprendieron una busqueda para encontrar el cuerpo de Hidan, y unirlo de nuevo.

-Bien- dijo Madara- la misión será dividida así: Sasori y Deidara, ustedes se encargaran de matar niños y mujeres, quemar y explotar casas. Kakuzu y Hidan, a toda la gente que se les ponga enfrente, no duden en matar a cualquiera, no sientan compasión. Kisame, derrumba los rostros esculpidos restantes en la montaña. Zetzu, quédate en la entrada y avisa cuando los aliados hayan entrado a la batalla, hablo de Sasuke y Shikamaru. Por último, Pein y Konan, entren a la torre Hokage y maten a cualquiera que se les atraviese, excepto a Tsunade, eso es trabajo de otra persona.

-Como ordene, Madara-sama- dijo Pein. Y asi, se retiraron de donde estaban (N/A: si no lo mencione antes, estaban en un bosque xD) para infiltrarse a cumplir su misión.

Explosiones, derrumbes, gritos, súplicas, gente corriendo, huyendo por su vida. Era lo único que se apreciaba en Konoha. Sasori se encargaba de envenenar a la gente con sus armas, y Deidara explotaba sus moribundos cuerpos; Hidan las asesinaba con su maldición, y Kakuzu con sus diversos ataques, y robaba los corazones de sus victimas; Kisame explotó toda la montaña, causando una enorme ola de arena y rocas con la cual se podría deducir que asesinó a mucha gente. Zetzu se encontraba en calma a la entrada, cuando miró como unas personas se acercaban. Sin duda, era Sasuke, acompañado de el kazekage de Suna, y sus hermanos. Gaara, Temari y Kankurõ vestían la túnica de Akatsuki, mientras que Sasuke simplemente seguía con el típico vestuario que le consedió Orochimaru.


-Shikamaru-san, estamos listos.

-Bien, Sai. ¿Todos están aqui?

-Efectivamente. ¿Qué hacemos?

-Si quieren observar, quedense aquí. Si no, vayan a la cueva de la organización. Dentro de algunas horas volveremos.

Todos los aliados de Shikamaru, antes ninjas de Konoha (todos excepto Naruto, Hinaya y Chõji, quien murió en un derrumbe), vestían la extraña túnica negra con nubes rojas. Se retiraron del lugar, excepto una persona en especial que quería prescenciar la última noche de su aldea; Nara Asuma.

-Dígame, Shikamaru-san, ¿por qué me hicieron creer que tú eras mi padre?- cuestionó el pequeño Gennin.

-Mmm... Sería más honrado hacerte creer que yo soy tu padre, en vez de Asuma-sensei, quien murió en la lucha tratando de proteger un ser que nisiquiera conocía.- dijo- Asuma-sensei...

-¿Qué tan especial era para tí mi padre?

-Lo demasiado especial como para vengar su muerte, destruyendo la aldea que me vió crecer, Asuma...


-Tsunade-sama, encontramos los sellos explosivos que colocó, según suponemos, Shikamaru...

-Este Shikamaru...- dijo Tsunade mirando con tristeza a travéz de la ventana, prácticamente ingorando a su subordinada Shizune

-Tsunade-sama, ¿desactivamos los sellos?

-Si, claro- dijo saliendo de su trance de melancolía- nunca imaginé que Shikamaru quisiera vengar la muerte de Asuma, y mucho menos que sintiera algo tan profundo por su sensei...- continuó- lo que menos esperé, era que, Shikamaru amara a Asuma...


Los 9 miembros de Akatsuki junto con Madara, Sasuke y el Kazekage de Suna y sus hermanos, estaban en la entrada de lo que se podía llamar Konoha. ¿Cuánta gente había sobrevivido hasta el momento? Muy pocos ANBU, Jõnnin, nada de Chunnin, Gennin mucho menos. Entre ellos, estaba la Hokage, Shizune y, por supuesto, Kurenai.
Vagaba por lo que quedaba de su villa, ¿cuánto daño era capaz de ocasionar una alma con sed de venganza? ¡Y ella tantas ganas que tenía de abrazarlo, y besarlo! Gritarle que lo ama, que todo este tiempo su razón para vivir se le había escapado de las manos, y sólo necesitaba eso, tenerlo a su lado, y nunca dejarlo ir de nuevo. El único hombre capaz de hacerla vivir de nuevo después de la muerte del padre de su hijo.
Fuera de todo eso, después de vagar durante unos minutos sin rumbo, llegó a su departamento. Tomó una de sus hermosas flores, y aspiró su aroma hasta sentir que sus pulmones reventaban ese hermoso olor. Recordaba a cada segundo el rostro de su amor, resginada a no hacer nada más, que ver como se derrumba la villa frente a sus ojos, esperando el momento. Su mundo interior comenzaba a tornarse triste, cuando, de repente, llaman a su puerta.

-Oh, Shizune-san, ¿que sucede?

-Es de Shikamaru... Ha vuelto. Encontramos una secuencia de sellos explosivos y, por cunclusión, creemos que estará en una de las trayectorias de estos sellos. Tsunade-sama me pidió que te encomendara la misión de detener a Shikamaru, y reencontrarte con él.

Kurenai sintió como la sangre le fluía por las venas; ¿qué debía hacer? ¿Llorar de emoción, o de nervios? Inmediatamente, después de retirarse Shizune, comenzó a prepararse. Según las indicaciones de la subordinada de la Hokage, tenía solamente 2 horas para prepararse. ¿Qué debía hacer? No lo sabía. Volver a encontrarse con el hombre que ama, al cual a extrañado como nunca tuvo idea que extrañaría a una persona en este mundo, y, ¿qué debía hacer?

Después del tiempo que Shizune le había dado, dos ANBU llegaron a su casa y le indicaron los posibles lugares en los que podría estar Shikamaru. Kurenai recorrió todos los lugares pero no encontró señal de su querido hombre. Después de recorrerlos cientos de veces, se resignó y regresó a su casa. Sentía ganas de verlo, de besarlo, de decirle que lo ama. Y, también, tenía arduas ganas de llorar, de dejarse caer en la cama y desaogar todo su dolor. Pero, algo la sorprendió como jamás lo habían hecho.

-Que milagro, Kurenai. Creí que nunca te volvería a ver.

-¿Sh..Shikamaru? ¿Qué haces aquí? ¿Por qué me abandonaste?

-Muchas preguntas a la vez, ¿no crees? Bueno, no vine para que me hicieras un cuestionario, vine a despedirme.

-¿Qué? ¿Te vas? ¿Por qué?- sus ojos se cristalizaron de la tristeza.

-No- respondió- yo no me iré, TÚ te iras, pero al otro mundo.

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En un montón de pedazos de escombro, Kurenai se encontraba con la Godaime Hokage y Shizune, con unas cuerdas que parecían conectar con la secuencia de sellos explosivos que, al parecer, Shikamaru había colocado en ese lugar y alrededor de toda Konoha. Kurenai cortó el cable de los sellos, cuando se escucharon unas risas por detrás: Akatsuki, junto con Madara, Sasuke y los de Suna, y Shikamaru y Asuma estaban ahí.

-Como siempre, te haz equivocado, Kurenai.-dijo Shikamaru- ¿pensabas que yo me había enamorado de tí? Las mujeres son una pesadez. La verdad, Kurenai, sólo quería que sufrieras de nuevo, y vengar la muerte del hombre que más me ha importado... Sarutobi Asuma.

En ese momento, Shikamaru jaló otra cuerda y toda Konoha explotó. Según los informes de otras aldeas, no encontraron los cadáveres de Akatsuki, Suna, Sasuke, Asuma y Shikamaru, por lo que deducieron que eran Kage Bunshin. Por otro lado, se encontraron cadáveres sumamente destrudios por la explosión. Se dedujo, también, que los ninjas de Konoha que traicionaron la villa murieron en la explosión.

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-¿D...donde estoy? ¿Qué es esa luz? ¿Quién es... él? ¿Quién eres?- Kurenai sólo divisaba una sombra en aquél lugar tan alumbrador, tan lleno de luz. No sentía su cuerpo, ni siquiera sentia el suelo, o algo por el estilo.

-¿Ya no me recuerdas, Kurenai?

-¿A-asuma?

Después de tantos años, sintió aliviada su alma al oír esa hermosa voz. Pero, ¿qué pasaba con el enorme amor que sentía por Shikamaru? Nah, sólo lo olvidó al ver esa hermosa piel morena, esos ojos negros, cabello azul... Tan hermoso como siempre...

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En el cielo, Kurenai entendía todo: desde las intenciones de Shikamaru con Asuma, el por qué la destrucción y el por qué intentó enamorarla. Todo era causado por algo, y a Kurenai ya no le quedaba ninguna duda... Era provocado, por los Sentmientos Que Despiertan....

-_FIN_-


fiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiin!!!!! Mi primer fin en mi historia de escritora (incluso fuera del fanfic xD). Bien, a quien este leyendo esto, les agradesco con mi vida el que hayan leido la historia, un tanto loca y mal interpretada, disculpen u.u las ideas se me acabaron (se nota). Es un final que no me esperaba ni yo O.O tenía otro final preparado pero me dio por subir este xD quizá mas adelante pueda subir el final alternativo 8-) bien, agradezco de nuevo su lectura...

nos vemos en otro fic^^ sayooo!!