Como Decirte Lo Que Siento
Capitulo 09
Confesiones Del Corazón
Albert veía fijamente los labios de Candy mientras iba acercándose poco a poco, podía sentir el aliento de ella chocar con el suyo mientras la sostenía aun entre sus brazos, Candy lo veía nerviosa mientras él seguía acercándose, ella lo deseaba tanto como él a ella pero el recuerdo de Elizabeth y su embarazo la hicieron reaccionar volteando el rostro hacia un lado impidiendo así, que Albert la besara. La magia del momento se rompió y Albert no pudo más que sonreír al ver que a pesar de que no había logrado besarla ella estaba completamente sonrojada y respiraba a un más agitada que cuando él la había sostenido para que no callera en el rio. Sin mucho entusiasmo la fue soltando poco a poco con cuidado de que no se le escapara y huyera corriendo de nuevo. Firmemente la sostuvo de la muñeca y la vio serio a pesar de que por dentro sonreía feliz al verla aun sonrojada al sentirlo cerca.
(Albert) en que estabas pensando cuando saliste por la ventana de tu habitación bajo esta lluvia tan fuerte?
(Candy) suéltame Albert, me haces daño!
(Albert) a donde y por que estabas huyendo? Acaso no viste cuando yo llegue? Conduje toda la noche para poder estar contigo en tu cumpleaños y tú me recibes preocupándome de esta forma!
(Candy) suéltame!
(Albert) (Acercándose) No!
(Candy) déjame ir Albert! Por favor solo déjame ir!
(Albert) (Abrazándola de nuevo) no me pidas eso Candy!
Sin poder contenerse más término de acercarse hasta ella, sus alientos se mezclaban entre sí mientras él seguía acercándose cada vez más hasta rozar los labios de Candy con los suyos. Un fuerte escalofrió los recorrió a los dos provocando que ambos se acercaran aun mas hasta que sus labios se unieron en un beso suave, Albert acariciaba los labios de ella con los suyos mientras saboreaba por fin el sabor de aquel beso que lo embriagaba y no lo dejaba pensar en nada mas, lentamente fue haciendo el beso más profundo hasta lograr que ella entreabriera mas los labios y le permitiera acariciar el interior de su boca. Candy sentía que el abismo en el que había sentido que caía desde que se había enterado que Elizabeth estaba embarazada desaparecía y su cuerpo comenzaba a florar sostenido solo por los fuertes brazos de Albert que la rodeaban y la apretaban a él con fuerza, sin poder resistirse comenzó a corresponder aquel beso que en algún momento se había vuelto tan demandante y posesivo. A pesar de que la lluvia seguía cayendo con fuerza ellos no podían sentirla, solo podían sentir un inmenso calor que comenzaba a sofocarlos, aquello era una locura y el aire comenzaba a faltarles. Albert comenzó a separarse de ella aunque lo único que deseaba era seguir besándola hasta perder el sentido, permanecieron abrazados por un momento más hasta que al fin pudo hablar de nuevo.
(Albert) tenemos que hablar Candy!
(Candy) (Agitada) no hay nada que decir Albert! Esto no puede ser!
(Albert) (Besándola suavemente) si puede ser Candy! Esto puede ser si así lo deseamos!
(Candy) (Llorando) esto es un imposible y yo no puedo…
(Albert) (Sintiéndola temblar de frio) la lluvia está muy fuerte Candy, será mejor que nos refugiemos hasta que pase!
(Candy) (Asintiendo) volvemos a la mansión?
(Albert) (Viendo alrededor) está muy lejos Candy, debemos refugiarnos más cerca! (reconociendo el lugar) ven conmigo Candy!
Albert la tomo fuertemente de la mano y comenzó a correr por una vereda hasta llegar a la antigua cabaña del bosque donde años atrás los dos habían estado. Albert llego hasta la puerta y sin soltar la mano de Candy movió con la mano libre un macetón y saco la llave que siempre había ocultado debajo, después de abrir la puerta la hizo entrar. El lugar estaba bastante limpio pues ya que era un lugar especial para él, el guardabosque de los Andley se encargaba de hacerlo limpiar y mantener habitable. Albert la llevo aun tomada de la mano hasta la pequeña sala levanto una manta que estaba cerca de la chimenea dejando a la vista una pila de maderos listos para ser utilizados, dejo a Candy sentada en el pequeño sillón mientras el encendía el fuego para calentarse y secar la ropa. Candy solamente lo veía en silencio, aun no podía dejar de sentir los labios de Albert sobre los suyos besándola con aquella pasión que la había hecho estremecer. Estaba sumergida en sus pensamientos hasta que lo escucho hablarle muy de cerca.
(Albert) (Serio) debes quitarte la ropa Candy!
(Candy) (Sorprendida) que?
(Albert) (Entregándole una bata) si no te quitas esa ropa mojada vas a enfermarte!
(Candy) (Asintiendo) en donde puedo cambiarme?
(Albert) (Sonriendo) puedes ir a la habitación principal, debe estar limpia y podrás cambiarte tranquila! Pero la ventana esta cerrada con llave así que no intentes huir por que tenemos muchas cosas de que hablar!
(Candy) (Seria) ahora vuelvo!
(Albert) trae tu ropa para secarla junto al fuego!
Al volver Candy Albert se encontraba vestido solamente con una bata al igual que ella y había puesto su ropa a secar sobre una silla junto al fuego, al verla regresar tomo la ropa mojada de ella y la coloco en la silla que había puesto junto a su ropa! Sin decir nada le sirvió un poco de te y se sentó frente a ella.
(Albert) muy bien pequeña, creo que es hora de hablar!
(Candy) (Bajando la mirada) no hay nada que debamos hablar Albert! Todo esta muy claro entre nosotros!
(Albert) (Serio) si esta tan claro como dices, por que correspondiste a mis besos hace un momento?
(Candy) (Con la mirada en la taza de te) por que no soy de piedra Albert! Porque esta locura que me atormenta cuando estoy junto a ti no puedo controlarla!
(Albert) (Emocionado) entonces por que huyes de mi Candy? Por que no me dejas perderme en esa locura contigo?
(Candy) (Llorando) no me preguntes más Albert! No me atormentes más por favor!
(Albert) (Acercándose) soy yo quien te pide que no me atormentes más Candy! Soy yo el que no aguanta mas esta locura que llevo desde hace tanto tiempo! (tomándola por los hombros) soy yo el que no puede seguir viviendo sin decirte todo lo que llevo por dentro desde hace tiempo!
(Candy) (Desesperada) cállate Albert, no sigas no sigas por favor!
(Albert) (Acercándose) que no siga que, Candy? Que no siga diciéndote lo que hasta ahora no me atrevía a decir? Que me siga guardando esto que me quema por dentro ahora que al fin me he decidido? No tienes idea del tormento que he pasado todos estos años preguntándome una y otra vez ¨como decirte lo que siento?¨ acaso me estas pidiendo que siga guardándome todo esto que me quema el alma ahora que se que tu también me correspondes?
(Candy) (Negando) yo no Albert! Yo no siento lo mismo que tu sientes!
(Albert) (Acercándose aun más) como puedes decirme eso cuando hace unos momentos me besabas con la misma pasión y entrega que yo te besaba?
(Candy) yo no te correspondí! Lo imaginaste nada más!
(Albert) y el temblor que hay en tu cuerpo ahora que me sientes tan cerca, lo estoy imaginando también? Vas a decirme que tiemblas de frio cuando los dos sabemos que tiemblas por que te estas quemando por dentro al sentirme tan cerca?
(Candy) (Volteando la mirada) no más Albert, ella no se merece esto!
(Albert) no hay ninguna otra Candy, solamente tu desde hace mucho tiempo!
(Candy) (Viéndolo seria) no hay otra? (sonriendo triste) como puedes decirme que no hay otra?
(Albert) por que así es Candy! Acaso no te has dado cuenta que en mi vida no ha habido otra desde que te conocí? Nunca te has dado cuenta de lo que estabas provocando en mi? (tomándole la mano para que sintiera el palpitar alocado de su corazón) Te llevo metida aquí adentro Candy! No puedo respirar si no es por ti, no pedo seguir viviendo si no es junto a ti!
(Candy) (Llorando) ya no mas Albert! No sigas por favor, no ves que me haces daño con cada palabra que dices?
(Albert) como puedes decirme que mi amor te hace daño Candy! Como puedes prohibirme que te diga lo que tanto he querido gritar a los cuatro vientos? (serio) como puedes negarme la dicha de saber que tú también me amas?
(Candy) (Bajando la mirada) basta por favor! Suéltame y déjame ir! Deja que me pierda en este mismo instante y no me busque más!
(Albert) no puedo! No puedo dejarte ir ni hoy ni nunca!
(Candy) si me amas realmente déjame ir!
(Albert) (Serio) por que realmente te amo no puedo dejarte ir! No mientras sepa que el temblor de tu cuerpo es por lo que sientes por mí! No mientras el recuerdo de esos besos de hace un momento me griten que sientes por mi lo mismo que yo siento por ti!
(Candy) no tenemos derecho a hacerle esto! No a la mujer que te dará un hijo! Yo no puedo traicionarla de esta manera!
(Albert) (Acercándose hasta casi tocar si nariz con la suya) ese hijo no es mío Candy!
Candy comenzó a alejarse mientras el seguía de rodillas frente al sillón donde ella había estado sentada hacia un momento. En su mente intentaba acallar a su conciencia que le gritaba que el le mentía por que la amaba y su corazón le gritaba que no lo dejara solo, que le confesara también que ella lo amaba, su cabeza era un mar de sentimientos y razones que no podía soportar, allí frente a ella seguía el viéndola con aquellos ojos que no reflejaban otra cosa mas que amor, ese mismo amor que la atormentaba a ella desde hacia tiempo. Albert le había confesado de rodillas que la amaba, que no podía vivir sin ella, que no estaba dispuesto a perderla pero su mente aun recordaba como Elizabeth le había confesado que esperaba un hijo suyo, cuanta ilusión había visto en la mirada de ella mientras se acariciaba el vientre. Su cabeza estaba a punto de estallar, no sabía a quien escuchar, su mente y su corazón libraban una batalla campal entre los sentimientos y la razón. Albert estaba ahora de pie esperando que ella reaccionara, la veía desesperado sintiendo que el mundo y la vida se le iba de las manos a cada segundo. Desesperado corrió hacia ella abrazándola fuertemente, su corazón presentía que ella no se quedaría, pero no estaba dispuesto a dejarla ir. Candy sintió el cuerpo de Albert pegado al suyo, su respiración agitada en su nuca, sus fuertes brazos alrededor de su cintura, sus rodillas comenzaron a temblar, su respiración comenzó a agitarse, esto era más de lo que podía soportar.
Continuara…
Próximamente: capitulo 10: Capitulo final: Como Decirte Lo Que Siento
Yajaira
