NOTA: ¡Hola, lectores! (y/o lectoras jaja) Lamento el retraso con que os subo este capitulo, pero se me habia olvidado :( lo siento, pésima memoria y exceso de trabajo. Prometo procurar ser mas puntual. Un lector (o lectora, nuevamente) me hizo notar que no les habia dicho que el nombre de Ancalime no me lo invente yo, algo que seguramente ya habrian deducido. Es una palabra del idioma ficticio "quenya" inventado por el autor (casi honrado inventor) del genero "fantasy" J.R.R. Tolkien, que significa "la mas luminosa". El nombre lo lei no recuerdo donde, y me gusto, en los escritos de Tolkien es el nombre de la séptima reina de Númenor, la primera en ejercer el poder, nacida en 873 s.e. y muerta en 1285 s.e. si mal no recuerdo, y ya puestos en plan erudito puedo añadiros que fue hija de Tar Aldarion, un rey fanatico de la navegacion, y de Efendis, la primera en usar (y poner de moda jajaja) una joya engarzada en una diadema en el centro de su frente. Esta Ancalime fue hija unica de su padre y por ella fue modificada la ley de sucecion de Numenor (bastante parecida a la ley Sálica de los romanos), se caso ya medio viejona con su pariente Hallacar, que la habia cortejado cuando en sus mocedades pastoreaban, borregos, creo. (hasta le pusieron el apodo de Emerwen Aranel, princesa pastora) Mas tarde tuvo desaveniencias con su marido respecto a los cambios por ella implantados en cuanto a politica exterior: suspendio el apoyo a los elfos de la Tierra Media y podria decirse que bajo su gobierno comenzaron a separarse. El heredero de esta reina se llamo Anarion. Pero como estas notas se pasan de largas, mejor aqui le corto y cuando tenga un tiempito desempolvo los archivos del recuerdo y os subo un cuento de los padres de esta reina que escribi hace muchos ayeres (como esta misma historia). Ahora si, van el disclaimer y el capi.
Disclaimer: Los personajes pertenecen a J.R.R. Tolkien, en su gran mayoria, el peronaje Ancalime si es de mi invencion, y mas adelante salen algunos mas, pero, en fin, si ven un nombre conocido ya saben que no es mio si no del gran profesor :) Esta historia es para entretener, no se gana ningun dinero con ella.
3° "El séptimo piso."
Desde que el rey Eldacar El Que Reino Dos Veces expulso a los rebeldes partidarios de la pureza de sangre allá por 1470 al mas lejano de nuestros puertos, este se convirtió en nuestro enemigo y nos mantuvo continuamente en jaque.
Pero desde hace 38 años que mi padre y el héroe Thorongil les quemaron el puerto y los barcos, respectivamente, no nos han molestado en lo mas mínimo.
Me refiero a Umbar, y el hecho de que no diera señales de vida preocupaba a padre. A mi me parecía magnifico que nos dejaran en paz, pero Faramir me explico que la aparente inactividad de Umbar no podía presagiar nada bueno ("La madera puede arder, pero los árboles no dejan de crecer"). Por eso padre había enviado secretamente a Boromir a esa incubadora de guerras, a que averiguara que ocurría.
-Trabajan como hormigas padre-declaraba Boromir a media discusión-. Están construyendo una de las escuadras mas formidables de la Tierra Media; solo las naves de tío Imrahil podrían hacerles frente. Su gobernante, Calimmacil, que osa llamarse rey se burla de nuestro poderío y fanfarronea que en breve se sentara en el trono de Earnur!-Boromir pego un puñetazo-.
-Muchas palabras y pocas acciones- exclamo padre con aparente indiferencia-. ¿Que le impulsara a jactarse de ese modo?
-El maldito renegado no declara nada, pero su pueblo murmura que su señor es un gran hechicero, solo porque una vez desapareció. ¿Crees eso padre?
-Ya lo creo-padre rió amargamente-. ¿Y no notaste nada extraño en sus atavíos?
-No...
-¿Nada? ¿Ninguna cadena medio oculta?
-¡Si, le pendía del cuello y se perdía bajo su ropa y continuamente
-Tocaba donde debía terminar.
-¡Exactamente padre! Pero, ¿como supiste?
Faramir y yo intercambiamos una sombría mirada.
-Ya soy viejo, hijo, y conozco a mis enemigos. Calimmacil esta recibiendo apoyo de Mordor, no queda ninguna duda. Pero, ¿Umbar apoyara a Mordor?
-Tendrían que hacerlo...
-Aun te faltan cosas por aprender Boromir. Mordor ayuda a Umbar para contar con su auxilio, y Umbar quiere recibir sin dar nada a cambio. ¿Quien se saldrá con la suya? Depende de la ambición de Calimmacil, si su ambición gana, Mordor gana y nosotros perdemos: ese es el juego. Y la 1° jugada ya esta hecha. Escuche bien lo que les diré, y mucho cuidado de ir a contárselo a nadie-padre nos miro a Faramir y a mi-. Se que el Sin nombre ha recuperado al menos dos anillos de poder.
Estupefacción general.
-¿Como lo sabes?-murmuro Faramir.
-Lo se y me basta. Y ha ofrecido uno a Calimmacil y el imbecil lo ha aceptado. Sabe como funciona, pues su estirpe se remonta a Castamir el Usurpador, pero se cree lo bastante fuerte para usarlo, ya que eso es lo que pende de su cadena. El anillo lo vencerá, y entre mas pronto pero para nosotros, puesto que mas pronto obedecerá a Mordor.
-Pero... ¿El no tiene el único, verdad?-balbuceo Boromir.
-No, todos los sabios están de acuerdo en que el único no volverá a aparecer... aunque si sucediera nos daríamos cuenta.- padre rió quedamente.
-¿Y cual es el juego de Calimmacil?-pregunto Faramir.
-Conquistarnos y desafiar a Mordor. Mientras mas resista Umbar mas tiempo tenemos antes de que el Sin Nombre nos caiga encima, y entonces ¡quien sabe!
Con tan alegre perspectiva me había ido a dormir. Tres golpecitos en mi puerta me despertaron.
-¿Eres tu Faramir?-bostecé y abrí la puerta.
-Si-entro-. Necesito hablar contigo.
-Faramir: es media noche.
-Lo se, pero, todo lo que sabia padre... necesito una segunda opinión.
-¿No se te ocurrió hablar con Boromir?
-Si, y me ha dicho que pienso demasiado y que me vaya a dormir.
-Sabias sus palabras...
-Déjate de bromas. Padre sabía demasiado para ser fruto exclusivo de su inteligencia.
-¿Y que hay de la adivinación?-dije, tratando de evadir el tema.
-Padre no nació adivino.-dijo muy serio y mirándome a los ojos-Ancalime, temo que padre este usando artes oscuras.
-No, son piedras- dije con resignación; si Faramir empezaba a creer que padre hacia brujerías había llegado la hora de hablar.
-¿Como dices?
-Mira: no te vayas a subir por las paredes, pero creo que padre usa una piedra vidente.
-¿Quee?!
-Una piedra vidente, una palantir. "Siete estrellas, siete piedras y un árbol blanco." ¿Te suena?
-¡Claro! Pero las piedras se han perdido, en las guerras...
-Quizá. Pero juraría por los Valar -Faramir soltó un respingo- que padre tiene una, en el 7° piso.
-¿Como supiste?
-No con brujerías-reí-. Encontré la puerta prohibida y la manera de abrirla.
-¿Que encontraste...-murmuro boquiabierto, y no pude evitar sentirme complacida- pero si nadie...
-Bueno, en realidad todo se lo debo a Boromir, y Mithrandir me dio la buena pista. ¿Recuerdas aquella vez que Boromir me encerró en el armario secreto?
-¿Luego de que le pusieras arena en la cama?
-El me arrojo al Manantial, pero eso no viene al caso ahora. Recuerdas que me encontraron hasta avanzada la noche, y gracias a Mithrandir. ¿Nunca te preguntaste que hacia en el 6° piso?
-Dijo que oyó tu voz...
-Lo dudo; el me despertó, hacia mucho ruido moviendo cosas por todos lados y murmuraba "hay que nombrarla para que aparezca" y palabras extrañas. Fue entonces cuando lo llame, ¡pego un brinco como nunca vi! pero en cuanto me vio por la cerradura se alivio y grito por ayuda.
-Y todos los que te buscábamos subimos y tu madre te saco.
-Siii, estaba furiosa, y había una gran confusión; yo veía por la cerradura, la vi coger las llaves del llavero-una placa incrustada en la pared- y Mithrandir también. El llavero tiene una larga inscripción en valinoreano, que incluye la palabra "puerta". Mithrandir se acerco sigilosamente y la presiono, pero nada paso -Faramir abrió la boca-. Espera, así supe que había que mencionarla, pero quizá no puerta y no en valinoreano: porque nosotros no lo hablamos. Pero la inscripción contiene, en orden y separadas, todas las letras de la palabra "cerradura", y si las aprietas todas juntas - las apreté fuerte y la inscripción giro a un lado descubriendo una cerradura- pasa esto. ¿Te acuerdas de mi cera inadherible? La use para hacerme un molde, y una llave -añadí, sacándola de un florero-. Ya puedes cerrar la boca para que entremos.
-¿Tu?... Increíble...- movió la cabeza-¿Y entraste a pesar de la prohibición?
-Yo diría que por, y ¿que querías que hiciera luego de trabajar tanto? ¿Ponerme la llave de arete?-dije, metiendo la llave, dándole vuelta y empujando con todas mis fuerzas, para que se abriera- Ven.- Faramir dudaba- ¡Oh, vamos! Tienes que ver la palantir.
Faramir asintió, cogió una antorcha y me siguió hasta la mesita donde estaba la esfera negra: la examino detenidamente.
-Parece ser una piedra vidente, pero, ¿como asegurarnos?
-Si la miras con mucha concentración te muestra escenas...
-¿La has usado?- me pregunto con tono severo.
-No exactamente-respondí retorciendo un mechón de mi cabello-. La 1° vez que la vi no sospechaba que era, y me puse a examinarla con tanta atención como a las otras cosas- señale los estantes de la amplia estancia- y de repente me fascino, y no pude dejar de mirarla, y solo pensaba "que será esto". Entonces dio vueltas y me mostró un elfo imponente que trabajaba en una extraña fragua...
-¿Sabes lo que has visto?-dijo mi hermano, entre serio y admirado.
-La hechura de la palantir, supongo...
-¿Sabes quien la ha hecho?
-No.
-Feânor, en Aman, antes de la desaparición de los Dos Árboles.
Era mi turno de asombrarme.
-¿Y que paso después?
-Me canse de verlo y... salí, fue extraño, y difícil. Parecía como si la esfera no quisiera que dejaran de mirarla... eso me asusto un poco... pero volví a verla, en otras ocasiones... pero no tanto tiempo, creo, y casi no desde que deduje que era.
-¿A sabiendas de que era una palantir la has usado?-me pregunto muy serio.
-Si.
-¿Sabes que es peligroso?
-No, bueno, quizá. Me asusto que fuera difícil, pero siempre podía entrar y salir y no la use mucho, en especial desde que note que es un poco... adictiva.
-Has hecho algo extremadamente peligroso Ancalime. ¿Sabes donde están las otras palantir?
-Las viejas historias dicen que aquí, claro, en Osgiliath, en Minas Ithil, en Orthanc, en Amon Sûl, en Emyn Beriad y no recuerdo donde mas.
-Con esas basta. Seguramente el Sin Nombre tiene la de Ithil. Y de haberte visto, te habría capturado.
-¿Capturado?!
-Si, estabas usando una magia muy poderosa y antigua: tanto que ya ningún hombre sabe lo que puede hacer con ella, pero sin duda El no te habría hecho nada bueno. -me puso las manos sobre los hombros- Escúchame Ancalime: no quiero que vuelvas a usarla, ¿de acuerdo?
-Padre la usa...-dije avergonzada.
-Padre tiene mejor mente que tu y yo, y aun así no creo que el deba usarla tampoco.
-Pues ve y díselo...
-Sabes perfectamente que no podemos hacerlo.
-Si, vale, nos encerraría en un calabozo... ¿que podemos hacer?
-Esperar que no la use más. No creo que la use mucho-dijo cerrando los ojos-. El sabe mejor que nadie sobre la palantir, yo solo se lo que aprendí de Mithrandir, cuando en la visita a la que te referiste pidió a padre ver esos documentos antiguos-se acerco a hojear un fajo-. Algunos de estos documentos-corrigió-.
-No lo sabía... ¡Espera! El debía saber que estaban guardados aquí, por eso intentaba entrar aprovechando la confusión...
-Probablemente tengas razón.
-Vaya con el viejo Mithrandir. -sonreí- ¿De que tratan estos documentos?
-Muchísimas cosas: la Akallabêth, la cronología de los reyes de Numenor, este no lo entiendo, esto es sobre la fundación del reino...
Faramir estaba fascinado por los tesoros del 7° piso. El sabe mas que yo y me explico que eran la mayoría de los artículos que yo no conocía.
-¡Oh! El anillo de bodas de Silmariên: fundadora del linaje de Anduniê- decía contemplando embelesado la bella sortija grabada-... ¡La corona de Anarion! ¡Y la de su reina!
-Si, esa me queda muy bonita.
-Estos objetos no son juguetes Ancalime.- me reprocho.
-¿Que serán estos ovalitos?-dije mostrándole una cajita de mithril llena de ellos.
-¡Semillas del Árbol Blanco! No creí que quedara ninguna...
-Ups, un día se me cayo una al abismo...
-No tienes remedio... ¿en que estas sentada?
-Es solo un gran trasto de piedra; quizá aquí tiraba la basura Elendil-dije sonriendo.
-En absoluto, es la maceta en que Isildur transporto el Árbol Blanco de Numenor a la Tierra Media.
-Vaya-dije parándome-. Solo nos falta encontrar por aquí los huesos de alguien.
-No creo, todos nuestros nobles antepasados están sepultados en Rath Dinen.
-Oye: ¿ya viste el águila de felpa? ¿de quien crees que sea?
-No tengo ni idea-dijo riendo-. Pero no puede tener mas de 100 años. ¿Como supiste que padre entraba aquí?
-Hace como 3 y medio años, era de madrugada y yo estaba despierta buscando una pócima productora de aire bueno y de repente padre apareció, se enojó, me dijo que limpiara...
-No es mala idea, parece que paso un huracán allí abajo.
-... y que me durmiera temprano. Así que la siguiente vez que lo oí subir me hize la dormida, se tardo como una hora, luego yo entre y la palantir estaba caliente.
-¿Viene frecuentemente?
-Que yo me de cuenta, solo unas tres veces al mes.-Faramir pareció sopesar las veces, aparentemente, creía que eran muchas- ¡Pero hay otra cosa! ¿Ves esa estatua de Amandil sentado en su trono? Bueno, si le picas los ojos a Amandil la estatua se abre.-lo hize y la mitad superior de la estatua giro limpiamente, descubriendo una escalera-. Este pasaje tiene dos salidas: una es ese refugio de pastores con pozo que esta cerca de la ciudad, al sur, y la otra sigue adelante, se abre en el extremo sur del Rammas Echor, cerca del Harlond.
-¿Como descubriste este pasaje? -me pregunto mirándome con mucho interés.
-Este... -me sentía abochornada- pues la escultura es muy vivida, sobre todo los ojos, parece que te miran. Y una noche me dieron miedo, y se los pique para convencerme de que era de piedra... y se abrió.
Continuara...
Notas finales: gracias por leer, ojala os divierta, jaja, esto lo subo pensando en algun friki como yo que le guste hacer honor del slogan de la pagina y "dejar volar su imaginacion."
