Nota: ¡si, doble chapter!!! Bueno, si les gusta la historia y quieren adelantar va mas adelantada en una web que se llama , si mal no recuerdo, pero la tuve que abandonar ahí porque la bendita pagina jamás se me carga… ¿seran cosas del antivirus? Tengo el Avast, ¿a alguien mas le pasa?
¡Nos leemos!
5° "ADIOS"
Al día siguiente Ioreth me saco en una silla con ruedas a pasear por el jardín, hasta que le hablaron sus comadres y me dejo tomando el sol.... una hora. Empecé a gritar por ayuda y fue Boromir quien me encontró.
-¡Con razón no te hallaba huesitos! ¡Te están calcinando!-dijo empujándome.
-Eres un vil Boromir. Era el sueño de Faramir, su llamado al destino, no el tuyo.
-Cállate o dejo que te ases.
-Déjame: los curadores dicen que es bueno para que se me regenere la piel. Y no me callare: le hiciste algo muy malo a Faramir, no se como puedes estar tan campante preparando tu mugroso viaje.
-Mira niña: yo soy el que Tiene mas experiencia en viajes largos. ¿Alguien siquiera sabe donde queda Imladris?
-Lejos al norte, y preguntando se llega hasta el fin del mundo.
-No cualquiera, y si el asunto era el destino de Gondor, ¿quien mejor que su Senescal para ir?
-Um, déjame pensarlo. ¡Lo tengo! Aquel a quien el destino mismo había llamado.
-Faramir es muy pequeño.
-¡Solo es cuatro años menor que tu! Era su viaje. El habría ido y venido sin problema pero tu estas en peligro.- me asombro oírme decir esas palabras, pero sabia que eran ciertas.
-Suenas como padre.- dijo Boromir apesadumbrado.
-¿El te dijo eso?
-Algo así, dice que tiene un mal presentimiento, que Faramir era el elegido.
-¡Y aun así te manda a ti!?- ¡no podía creerlo!
-Si, es que… - estaba nervioso- es una gran aventura, ya sabes, y padre es viejo y dentro de poco yo seré senescal y... tendré que quedarme aquí. No todos podemos elegir nuestra vida Ancalime. Tu y Faramir son libres y...
Increíble: ¡Boromir deseaba algo que nosotros teníamos!
-Desheredados.- Boromir me miro algo triste- Hay muchos modos de ver la misma cosa. Yo nunca hubiera imaginado que te sentías así... Tu eres el favorito de papa, la historia recordara tu nombre "Boromir II, 25° Senescal de Gondor"... y si realmente no te gusta, ¡Manda todo al diablo! Abdica en favor de Faramir.
-Y si el no quiere en el tuyo. -dijo con amargura-. No Ancalime, es mi deber y lo haré, solo quiero divertirme un poco antes de...
-¿Y no se te ocurrio ir a la playa, organizar una fiesta?-pregunte exasperada.
-No es lo mismo...
-Vale: es tu conciencia, no la mía. Pero te juro que tengo un presentimiento.
Boromir me llevo a la sombra y se sento a mi lado, en silencio, por un rato. Parecía melancólico.
-Oh, vamos, deja esa cara a Minya de Lossaenach.
-¿Esa que tiene?-dijo saliendo de su ensimismamiento.
-Esta enamorada de ti.
-Vaya - dijo riendo- Mal por ella. A padre le gustaría que me casara con la prima Lothiriel, o con la princesa rohirim.
-A ti no te impondrán una esposa, lo sabes.
-Vale... ¿Y Eithiel de Pinnath Gelin?- pregunto azorado.
-No lo se, pero nunca ha comprado tus pertenencias.
-¡No son mías!
-¡Te gusta! Quédate, te la consigo, aunque perderé mucho dinero ahora que mas lo necesito: planeaba vender citas contigo, eres el soltero mas cotizado de Gondor. ¿Que dices?-Boromir reía.
-No puedo hecharme atrás... Pero si puedes, háblale bien de mi a ella, a Eithiel. ¿Si?
Aquella noche Faramir me visito, estaba triste y casi no hablamos, pero me confío que ya no estaba molesto con Boromir, sino preocupado. Mi hermano es increíblemente bueno, en su lugar yo me habría adelantado a Imladris.
Y dos días después, el diecinueve de junio, a la hora tercia después de la salida del sol Boromir partio. Se despidió de mi en la cámara de padre: debió abrazarme como tres minutos, luego me dijo que me amaba y adiós. Me quede helada. El nunca decía adiós. Luego me beso y me entrego una gran bolsa repleta de caramelos.
Un silencio sepulcral se mantuvo entre padre, Faramir y yo, viéndolo partir desde el patio del manantial.
Mientras lo veía galopar por el Pellenor sentí y una horrenda cosa en el alma, Faramir me dijo después que aquello era un presentimiento. Me alegre de que la sangre elfica no corriera por mis venas vía Findullas como a el, ya que eso solo empeora (mejor dicho mejora) el presentimiento. Me quede ahí viéndolo partir hasta que se perdió en el horizonte, entonces pedí a los guardias que me llevasen a las casas de curación.
Por la tarde Ioreth considero que ya podía desvendarme la manos; me dio igual, estaba tan apática que incluso la deje peinarme.
Volvieron a llevarme a la cámara de mi padre, y la cena fue tan animada como un velorio, creo que padre ni siquiera nos habría hablado si no hubiera tenido cosas importantes que decirnos.
-Faramir, durante la ausencia de Boromir le suplirás en sus deberes. Puedes hacerte llamar Alto Guardia de la Torre si lo deseas. - dijo padre, con una voz desprovista de emoción.- Ya sabes cuales son, pero de todos modos te he preparado una lista.
-Si padre.
-Ancalime, las reparaciones demoraran una semana mas; los cristales no han podido estar para antes. Puedes regresar a tus aposentos en cuanto te den de alta, la escalera no sufrió daños. Ayer he mandado un edicto convocando a todos los alquimistas del reino, calculo que empezaran a llegar en dos semanas. Tu elegirás a seis colaboradores, tendrán el titulo de ayudantes y vivirán en una casa que les he designado. Hasta que este listo tu equipo nada de experimentos... Y en cuanto al material, ya lo repondré poco a poco, que es difícil de elaborar y costoso.
-Si padre.- ¡y las sustancias! tan solo el proceso para obtener cobalto dura tres meses.
Me sumí en sombríos pensamientos sobre cuanto tiempo tardaría en reponer todas mis sustancias y cual seria la formula explosiva. Por que di con ella por accidente, y no supe ni que mezcle. Y la siguiente explosión no seria tan grande: en el laboratorio la explosión de potasio rompió todos los otros frascos y todo se mezclo con todo produciendo el gran ¡PUM!. Y si padre descubría que le estaba mintiendo, no quería ni imaginarme su reacción.
Faramir me llevo a las Casas, no podía ni caminar.
-Anda, admite que me traes solo para librarte de la alegre compañía de padre.
-En parte si-rió-Pero quería decirte que mañana salgo a Emyn Arnen para entrenar la nueva compañía de Montaraces del Norte de Ithilien.
-Vale,-respondí con amargura- sin hermanos y sin trabajo: mi vida será mas excitante que un crucero por el Anduin.
-Ya tienes tu formula...
-No tengo nada..., ni la menor idea de cual sea...
-Eso es malo.
-Ya lo creo. ¿Cuando regresas?
-En un mes, más o menos.
-Y ¿quien se queda al mando de los montaraces?
-Anborn.
-¡Pero si Mablung y Damrod también son tenientes! -dije, abogando por mis amigos.
-Si, y los mas grandes sinvergüenzas del ejercito. No es que no los aprecie, son de los mejores soldados, pero Anborn es un jefe más confiable, sobre todo para temporadas de paz.
-Tienes razón, como siempre. ¿Entonces ellos se quedaran?
-Si- sonreí de oreja a oreja: con ese par la diversión estaba garantizada-Pero espero que emplees tu tiempo para encontrar esa formula... y no descuides a padre.
-Seré como su sombra.- prometí.
