No hay que rendirce nunca nunca. Por eso y tambien inspirada por tu lindo review...

Aqui el nuevo cap. Espero les guste porque para mi que lo estoy haciendo algo complicado 0.o Ustedes diran...

Suicidio

Duda

Una fuerza ajena a él lo había llevado frente al que había invitado a la muerte, deseoso de encontrarla y le había burlado sin proponérselo.

Ahora podía distinguirlo mejor, era joven… un crío de cabellera rosada, desordenada y parcialmente cubierta por unos vendajes en su cabeza, baja estatura, tez bronceada y complexión delgada.

¿Qué color tendrían sus ojos?

Le asaltó la pregunta, continuando su contemplación desde una distancia prudente.

No podía marcharse, habían pasado 16 horas y nadie había ido a ver el estado de aquel chico. Se hizo un anuncio en las noticias nocturnas y matutinas, se publicó en los periódicos el percance, pero nadie respondía. Ninguna visita además de él, ninguna llamada, y el pelirosa dormido sin señas aparentes de querer despertar.

El rubio continuamente se preguntaba la razón de tal acto, armaba hipótesis con las pocas evidencias, tal vez con la única…

No había nadie que se interesara en aquel chico, no era que el hecho le perturbara, sino que la duda le incitaba a saber los motivos.

Toda su vida el gran Yuki Eiri había estado rodeado de seres que decían quererle, cuando menos le mostraban ambición por su fama o su dinero, pero era cosa que no le importaba, prefería que todos se olvidaran de él y le dejasen vivir en paz.

Alguien llamó a la puerta y sin esperar respuesta abrió, una enfermera se acercaba.

-Sr. Eiri, alguien lo busca- Hubo un atisbo de esperanza dentro de Yuki, pensando que entraría algún conocido del chico sumido en la apacible inconciencia.

Pero la esperanza se extinguió casi tan rápido como nació al ver a entrar a un conocido rubio de ojos esmeralda con una sonrisa tatuada.

- Hola Eiri-san ¿Cómo te va?- El gran Touma Seguchi había dado con su paradero, seguramente después de buscarlo hasta por debajo de las piedras. Detestaba que hiciera eso, por ello ni siquiera se molestaba en preguntar sus "maneras" de dar con él.

-Mika- san me dijo lo ocurrido- mencionó al no encontrar respuesta al saludo.

¡Fantástico! Había olvidado hacerle claro a su hermana que no quería que alguien se enterase de lo sucedido con su desafortunado "mercedes" y lo peor del caso es que ahora el condenado de Touma estaba al tanto.

-No te deberías sentir culpable- le dijo Touma.

-No me siento culpable, el criajo fue el que calló sobre mi auto- aclaró Yuki Eiri molesto por la actitud de su cuñado.

-En ese caso ¿Por qué no te marchas a casa?- La pregunta se deslizó como un cubo de hielo por su espalda. No tenía respuesta para ella.

-Puedo estar donde me plazca, dime ¿A qué haz venido?- le evadió el ambarino con una mirada helada. A la que el ojiazul restó importancia.

-Simple curiosidad de conocer a quien llamó tu atención de tal manera- Yuki guardó silenció en tanto observaba a Touma acercarse al chico tendido en la cama.

Lo estudiaba minuciosamente, observando cada detalle que pudiera percibir.

-No parece el rostro de alguien que intentó suicidarse- Dedujo Touma

-No hay otra explicación, parece haber saltado por propia voluntad- Agregó Yuki, colocando un cigarrillo en su boca, sin encenderlo por supuesto, sólo era para calmar la ansiedad.

-Me parece que llevas mucho rato aquí, deberíamos irnos- Adivinó Touma ante la reacción del ambarino.

Yuki sin contestar a la petición salió de la habitación, sin esperar a Touma. El rubio le alcanzó en la salida del hospital.

Yuki tomó dirección hacia el estacionamiento mientras que Touma le seguía.

¿Cuál es su nombre?-

¿Nombre de quién?-

Del "chico suicida"-

Yuki frunció el ceño ante tan original sobrenombre.

-No tengo idea-

-Por tu respuesta veo que te interesa conocerlo

-…-

-Y ese silencio me lo confirma-

-¿Pero qué dem…-

-Te ayudaré porque se que quieres mi ayuda- interrumpió Touma a un iracundo Yuki.

-conseguiré su información-añadió prepotente

-¿Cómo planeas hacerlo?- Inquirió Yuki interesado.

-De eso me encargo yo- Contestó un sonriente Touma.

Yuki lo observó durante algunos segundos.

-Haz lo que quieras- Contestó al fin molesto el escritor subiendo a su nuevo auto, después de todo, el otro había quedado inservible.

Touma lo despidió con la mano y su típica sonrisa dibujada en su rostro.

-Todo sea porque este "pasatiempo" tuyo termine-

Entrada la noche llegó a su "hogar" había deambulado por las calles durante toda la tarde sin ningún objetivo.

Entró a su apartamento, sumido en la soledad y la oscuridad, se quitó los zapatos y el abrigo, arrojó las llaves a la mesa cercana.

Sin molestarse en encender las luces entró a la cocina en busca de una lata de cerveza.

Abrió la nevera observando con desagrado que sólo quedaba una de sus compañeras. No traía ánimos de salir y comprar más de ellas.

Tal vez me caiga otro suicida

Entró a su estudio espero a que encendiera su ordenador en tanto abría el recipiente y bebía el dulcemente amargo contenido.

Se concentró en escribir leyendo lo último redactado.

Despojado de alguna luz, intentó observar a su acompañante que miraba al vacío con sus ojos…

El cursor palpitaba esperando instrucciones. El escritor pensaba en como serían aquellos ojos, no precisamente los de su ficticio personaje de novela romántica-trágica, sino los de cierto chico recostado en una cama de hospital.

Sea como sean seguramente no combinan con el rosa.

El escritor al darse cuanta de hasta donde había volado su pensamiento, se reprendió mientras de nueva cuenta intentaba fijar su atención en la pantalla.

Pasó horas ahí, dos tazas de café se consumieron, pero el cursor no avanzó sin regresar al punto de partida, continuaba con ese bloqueo mental, tal vez no terminaría la novela a tiempo.

Resignado, cerró su portátil. Eran alrededor de las dos de la madrugada pero debido a la cafeína consumida no podría conciliar el sueño aunque su cuerpo y mente estuvieran acabados.

Salió de su estudio, se recostó en el sillón degustando un cigarrillo en tanto observaba las luces de la ciudad a través del ventanal.

A su mente regresó la imagen del cuerpo del chico sobre su auto. Tenía deseos de saber que lo orilló a saltar.

Era verdad, ahora el chico resultaba su centro de interés. Ese niño lo había sacado de su rutina, del ritmo monótono de su vida, y quería saber por qué.

¿Qué clase de persona salta sin fijarse que hay debajo?

El rubio comenzó a maquinar ideas sobre lo ocurrido bajo la nube de humo que lo cubría.

Es decir… Si vas a arrebatarte la vida, cuando menos quieres que salga bien ¿o no?

Creo que hay maneras mas elegantes para morir, aunque… saltar es la idea menos retorcida.

Los Fármacos no son seguros, ahorcarte es un poco complicado, cortar las venas… es lento.

Caer desde un precipicio para sentir la adrenalina por última vez un golpe seco y después no sentir nada…

Debe ser entretenido elegir la altura y el lugar, hasta puedes tener una buena vista como última imagen.

¿Dolerá¡Qué más da!

Aunque asegúrate que mi auto no esté bajo el edificio.

Fin del segundo capítulo.

TACHAN...

Aqui el segundo cap poco a poco esto cobrará sentido yo lo sé---

Por cierto ya pueden dejar reviews anonimos es que la verdad no sabia como hacerle pero ya me iluminaron el camino.

Agradeceré sus comentarios...

Nos vemos en el siguiente.