Disclaimer: Las CLAMP son dueñas de los personajes y parte de la trama de este drabble. Es un mundo alternativo basado en el manga de X. Es un fic yaoi, sino te gusta, entonces retrocede y busca otra cosa de tú agrado ^^. Más adelante contiene escenas fuertes, estás advertido.

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Dedicado a nuestros lectores de Crossed Destinies.

Capítulo II
Birth of a selfish star

Las personas que vivían a mi alrededor me consideraban un afortunado entre las mujeres, un basquetbolista con habilidad nata y alguien quien lograba avanzar ante cualquier obstáculo. Un adolescente a quien la suerte le amaba. Todo logré cumplir... a excepción de un deseo.

El recuerdo notorio de aquél ser de mi pasado me obligaba a detenerme. Una presencia que lo fue todo para mi y que desearía que lo fuera aún en el futuro. Lejos de ello, él fue también mi primer amigo. Una persona que no necesitaba explicarle lo que ocurría. Simplemente con un gesto, un movimiento, me ayudaba a desvanecer el dolor.

El perder a mi madre, el hacerme cargo de Kotori, convertirme en una ayuda indispensable para mi padre, eran realidades que no cualquier niño habría tomado responsabilidad.

En aquella época, la realidad incierta de la que me aferraba, se desmoronaba lentamente... sin embargo, no caí ya que contaba de un apoyo verdadero. Alguien que compartía la sensación de soledad que nos cubría más por cada instante que pasaba. Alguien que logró conservar lo bueno de mi forma de ser, cuando estuve a punto de caer en la desesperación y en la oscuridad del olvido.

Creía no volver a saber nada de ti. Justo cuando comenzaste a desaparecer de mis recuerdos… te encontré…

"Kamui..."-susurró mi voz.

Ahí estabas, después de todos esos años... Mi amigo más importante estaba frente a mí. El pecho de Kamui ascendía y descendía de manera irregular y le era casi imposible mantenerse en pie. Sus heridas estaban bañadas con su sangre.

¿Qué te ha ocurrido?, ¿quién te hizó aquellas heridas?

Mis intentos desesperados para llevarte a un lugar mejor resultaban ser nada a comparación de la barrera que me imponías. Tú fría mirada amatista me contemplaba con odio.

"No te involucres conmigo…"- advirtió Kamui de una manera agresiva.

Esa vez mis pupilas se dilataron debido a la sorpresa… y a la frustración. Resultaba doloroso cuando no ser capaz de conocer los deseos de los demás. Aquella situación, no era divertida… A pesar de escuchar esas palabras, algo en mi interior parecía indicarme lo correcto. Alteré sus propios deseos, sosteniéndolo por su cadera y cargándolo en mis hombros para así llevarlo a mi hogar.

En el pasado, controlaba todo de ti, inclusive tú corazón. Y ahora…

¿Desde cuándo me había convertido en "nadie" para ti?

Fuuma se acercó más y un poco más… estando tan cerca que podían sentir la respiración del otro.

Un reencuentro tan prohibido.

Tan incierto.

"Debo ir al llamado o sino…"

Sin embargo, los labios del ojo amatista fueron callados por el notable sabor de otros. Una boca ansiosa y sedienta de deseo: De él.

Se encontraban en la habitación del causante de toda aquello. Kamui fue llevado a la fuerza al lugar que creía jamás volver pisar. No obstante, estaba ahí… junto con la persona que le atendió sus heridas y que se había convertido en una existencia peligrosa para él.

El cuerpo frágil de Kamui le hacía ver más llamativo, como si su belleza no pudiese ser aún más hermosa. Ambos, continuaron de aquella manera. Aferrados al cuello del otro, intentando recuperar el oxígeno robado y experimentando una extraña calidez que los embriagaba.

"Sabes bien que no seré el mismo por mucho tiempo… -dijo Fuuma en apenas un susurro- Así que…"

Fuuma inclinó su rostro para besar delicadamente el cuello de su "mejor amigo" La persona que estaba sometida ante sus deseos trataba de pronunciar su nombre desesperadamente. Tratando de detener sus movimientos. A pesar de ello, le conocía muy bien. Sabía que él también experimentaba la misma sensación. Aquél momento lo habían ansiado, sabiendo que el final estaba cerca…

Kamui se permitió liberar algunos gemidos que intentó reprimir. Al tiempo en que sus mejillas se volvían rojizas y las gotas de sudor que descendían por su cuello finalizaban en la entrada de su pecho. Fuuma no pudo evitar sonreír ligeramente y sentirse la persona más afortunada. Se aferró al cuerpo del ojiamatista para así disfrutar del aroma de su cuerpo.

Controlarlo.

Era la mejor palabra que definía el intenso deseo del ojidorado. Deseaba controlar cada acción que Kamui hacía. Aún sus palabras. Aún sus sentimientos. Resultaba doloroso saber que ese ser podría estar en manos de otro.

Una risa irónica pronunciaron sus labios. Creía que podría llegar a ser arrogante, engreído, consumido por el poder … ¿Pero él, convertirse en una persona egoísta?

Mientras tocaba el cuerpo de la persona que deseaba ser su dueño, una serie de pensamientos emergieron. Sabía muy bien que algo importante ocurriría pronto ya que lo había escuchado a escondidas de su padre. Algo en lo que él estaría involucrado de manera notable. Por ello, desde ese momento, tuvo un sólo deseo.

Era imposible que él pudiera controlar a Kamui en su totalidad ya que era un ser libre. Sin embargo, existían muchas formas de lograr con su cometido.

Se aseguraría de permanecer en el corazón del ojoamatista.

Con ese pensamiento, lo envolvió más con sus brazos, apoyando su cabeza en el pecho de éste para sellar su propio deseo en el cuerpo semidesnudo de su ser querido.

"Estarás conmigo ya que nunca te dejaré ir… Kamui"


Notas de las Blood Twins

Kamui: Estoy impresionada, bastantes personas han leído este drabble. Me alegra que este conjunto de pensamientos les agrade.

Como verán, este capítulo fue narrado por Fuuma, espero haber logrado capturar su esencia ya que es la primera vez que escribo sobre él. A mitad del capítulo, cambié de tipo de narración, perdonen si confundí a alguien.

El siguiente capítulo aclararé más cosas y surgirán más escenas yaoi, para que sigan leyendo (risas)

Felicitaciones, consejos, críticas constructivas son bienvenidos. Gracias por leerlo.

Let me fall
I won't let you go