Disclaimer: Las CLAMP son dueñas de los personajes y parte de la trama de este drabble. Es un mundo alternativo basado en el manga de X. Es un fic yaoi, sino te gusta, entonces retrocede y busca otra cosa de tú agrado ^^. Más adelante contiene escenas fuertes, estás advertido.

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Dedicado a Subaru, por haber "estado ahí" en mis agonias recientes.

Capítulo IV
Death in dreams

Todos merecemos morir.

Las gotas de sangre manchaban lentamente el pavimento. El cuerpo inerte que quedaba frente a mí parecía perder su mirada vacía; desaparecía simplemente, quedando en nada como el mismo cuerpo. Una escenario repetido. Más no me importaba en lo absoluto. Sólo se trataba de trabajo. Una víctima más. Había sido la última de una larga lista de la cual ya perdí la cuenta.

Cerré la ilusión, borrando mi figura de aquél lugar, sin voltear atrás. Sólo existía una víctima pendiente... pero la cuál no tenía intención de apurarme en reclamar su muerte.

Las luces de los faros se extinguían, indicando las altas horas de la noche que eran. Encendí un cigarro mientras retomaba una caminata por los alrededores de aquél parque. El lugar donde tuviera que hacer mi trabajo no me importaba, sólo el tiempo y la hora eran de otra cuestión. Me detuve un momento, recargando mi espalda sobre el ancho tronco de un viejo árbol, para contemplar el apogeo de la noche.

Exhalé un poco de mi tabaco mientras observaba como el humo se difuminaba dentro de la densa oscuridad. Era mi momento favorito para hacer mi trabajo, pues si había algo que llegase a "disfrutar" era, sin duda, el momento de la noche. El territorio perfecto de cualquier cazador.

Decidido a proseguir mi camino, retomé el mismo andén que se postergaba más adelante, sin imaginar siquiera que me llevaría a encontrarme con una víctima antes del tiempo previsto.

Por unos segundos mis pasos se detuvieron, hasta que finalmente, una sonrisa ambigua se dibujó en mi rostro, reconociendo su figura pese la oscuridad.

Subaru-kun...

Se encontraba dormido en una banca del parque, con su figura vulnerable apenas iluminada por la escasa luz de los faroles del lugar. Seguramente no encontró lugar donde quedarse. No había cambiado mucho. Siempre poniendo el bienestar de los demás antes que el suyo. Era fácil de suponer.

¿Me habría estado siguiendo?

No lo creía. Y si era así… ¿Realmente importaba?

Pensé en seguir con mi camino pero algo me incitó a acercarme, mera curiosidad o quizás... algo más. Conforme me acercaba, tuve que admitir cierto asombro al notar lo mucho que había crecido. Nuestro último encuentro en la estación del tren, no tuve la oportunidad de contemplarlo del todo. Una complexión mejor formada en un cuerpo más alto. Vestía aún su vieja gabardina blanca, que se moldeaba mejor a su reciente cuerpo, y la misma fina cabellera negra sobre un rostro más maduro. Todo aquello le daba un toque más estilizado.

Procurando no hacer ruido -algo fácil de ejecutar- logré estar frente a él. Su rostro adormecido y el cansancio que denotaba su cuerpo era una imagen difícil de ignorar. ¿Cuántas veces había visto esta imagen en el pasado?

Una vez más, ciertos pensamientos volvieron a mi mente. El deseo de volver a jugar con él se hicieron presents pero no encontré satisfacción suficiente que me incitará para aquél momento. Con una sonrisa de nuevo en mi rostro y con el deseo de ansiar un encuentro nuevamente, me dispuse a darle la espalda.

-Seishirou-san…

Subaru estaba hablando entre sueños, su lenguaje corporal había cambiado, se encontraba tensado y su rostro mostraba una ira incontrorable. O al menos, esa era la imagen que su cuerpo me refería.

Me acerqué una vez más, inclinando mi cuerpo levemente hacia él, para contemplarle de cerca. El vaho que se dibujaba sobre sus labios hacía de la imagen algo imposible de ignorar. El sentir el aliento de Subaru entremezclarse sobre el mio hacía todavía aquello más tentador. Me retiré mis lentes, intentando observar aquello con más nitidez.

¿Porqué siempre respondía a mis caprichos e incitaba mis deseos?

Ahora, no había nada que detuviera mis acciones. Deslicé mi mano por el brazo de Subaru, sin perder ningún instante la mirada de su rostro, encontrando lo que buscaba. Sujeté su mano, alzándola a la altura de mis ojos. Ahí estaba. El símbolo que lo reclamaba como mío. La marca que sólo yo podía reconocer. Su cuerpo estaba completamente adormecido y ante mi poder.

Incliné mi rostro hacia su mano para besar aquél símbolo. Subaru hizo un sonido extraño al tiempo en que lo hice. No obstante, parecía estar adentrado en un sueño profundo. Sin embargo, sus reacciones me confirmaban, que no sólo su cuerpo marcado me pertencía, sino incluso. algo más de él. Todo eso hacía volver a despertar en mí, cierto interés, cierto... instinto.

Tal escena, empezaba a tornarse inimaginable, ni siquiera esperada… pero era de la clase de persona que seguía sus impulsos, haciendo de todo lo nuevo, algo excitante para mí. Por ello, por más desconocida que era aquella situación…

Deseaba intentarlo

Intentarlo.

Un verbo y una acción que lograba describir mis deseos pasados. Quizás, si hubiese intentado hacer lo mismo en los días previos a la apuesta… todo hubiera sido diferente. No es que me este contradiciendo. Estaba conforme con los hechos del pasado.

El pequeño de dieciseis años que conocí en aquél entonces me seguía siendo indiferente. Incluso ahora. Ni los eventos pasados ni los presentes cambiarían mi forma de pensar al respecto. Era gracioso; por más que "jugara" con él no hacía ningún cambio en mí, me preguntaba porqué lo seguía haciendo. Después de todo, creo que la respuesta era simplemente esa: Era divertido.

Sin vacilar, coloqué la mano del ojiverde detrás de mi cuello, agachándome más hacia su rostro. Su rostro adormecido no era muy diferente al de hacía años, lo único que hacia diferirlo del presente al pasado, era los razgos de madurez que poseía. Aquello me empezaba a dar una nueva idea.

Su rostro se inquietó, intentando despertar. Parecía que mi presencia lo mantenía demasiado intranquilo pero quería jugar un poco más. Coloqué mi otra mano sobre su frente como lo hice la primera vez que nos conocimos y lo regresé a sus sueños. Su mente parecía oponer resistencia, definitivamente, se había vuelto más fuerte. Pero seguía superándolo.

Sin embargo, algo me indicaba que Subaru ya no parecía estar dormido; estaba consciente de lo que ocurría a su alrededor… sólo que no podia abrir sus ojos ni salir del estado de insomnio. Una sonrisa de complacencia se dibujó en mi rostro. Deslicé mi mano por sus hombros para llegar a su espalda y sostenerlo con fuerza. Lo levanté delicadamente, como si fuese el alma más frágil del mundo. Una comparación que no estaba muy lejos de ser real.

El cuerpo adormecido del ojiverde parecía ayudarme, estando a la merced de los movimientos que ejercía sobre él. En mi otro brazo logré recostar la cabeza del Sumeragi, la cual se echó hacia atrás al instante, dejando su cuello totalmente a mi merced. Me sorprendía la facilidad con la que lograba tenerlo de aquella manera. Acerqué mi rostro nuevamente y besé su cuello lentamente, trazando un camino hasta su oreja.

- Eres muy lindo... querido Subaru. –Susurré lentamente, con el mismo tono que me gustaba usar para él.

Mis palabras provocaron que el ojiverde gimiera ligeramente. Su cuerpo trataba de despertar, sin embargo, estaba completamente sometido. El juego comenzaba a ponerse excitante. Con mi brazo, logré hacer que su rostro de Subaru me encarase y deslicé mi mano libre en la mejilla del ojiverde para terminar en los labios del Sumeragi. Los acaricié ligeramente, sintiéndo el calor que emanaba su aliento y el suave contacto de sus labios. Un gemido profanararon sus labios conforme deslizaba mi mano nuevamente, colocándola en su barbilla para atraerlo hacia mí. Nuestros labios se rozaron inconscientemente, como si el intercambio de nuestros alientos fuese necesario.

-Ngh…

Mis acciones empezaban a desfigurarse. Incluso mis intenciones perdían rumbo. Por un momento, vacilé en lo que deseaba. Nuestros labios quedaron a tan sólo mínima distancia mientras mis pensamientos se abrían paso. La presa que se me había escapado… pero que continuaba dejando libre. La cacería que inició como un simple juego, sin saber que me convertiría en víctima de mi propio juego.

Incluso yo merezco morir…

Mi mano descendió lentamente hasta llegar a su gabardina la cual sujeté con fuerza para atraerlo bruscamente hacia mis labios.

¿Cuánto tiempo había esperado para eso…?, ¿por cuánto tiempo huíste de mis verdaderas intenciones?

El aroma de Subaru, los recuerdos del pasado, el caer de las barreras que le había impuesto, la indiferencia en mis acciones… Eran tan sólo algunas de las cosas que abarcaban mi mente. Elementos que ignoré, para proseguir…

Una de mis manos sostuvó su cuerpo mientras que la otra la coloqué en su pecho. Acerqué mi rostro para capturar sus labios en un beso. Nuestros labios se encontraron por primera vez. A pesar que el cuerpo del Sumeragi estaba adormecido, sus labios parecían no estarlo del todo. Lo besaba lentamente, procurando arrebatarle cada suspiro que deseaba liberar. Asegurándome en abarcar por completo sus labios con los míos. El sabor del ser quien alguna vez juré proteger por la eternidad en un simple juego…

¿Desde qué momento me di cuenta qué tan condenada estaba mi alma?

Quizás, realmente valía la pena dar la vida por el ser querido, tal como dijo mi madre esa vez…

Mi mano se entrelazó con la de él. Fusionando los símbolos que nos describían, los mismos que nos separaban… creando la perfecta dramaturgia. Nuestros labios continuaron intercambiándose calidez, fundiéndose en algo que por el momento, no podia llegar a más…

El tiempo en verdad parecía ser un juego de niños como todo lo que siempre hacía. Y por simple que fuera... era un juego que deseaba postergar más.

-Hasta nuestro siguiente encuentro…

Separé mi cuerpo y sujeté mis gafas oscuras para ponérmelas de vuelta. Con una sonrisa de satisfacción, apenas me limité a contemplar aquél rostro antes de proseguir finalmente mi camino.

Porque Subaru sería siempre prisionero del cerezo y mi ser de él mismo…


Notas de las Blood Twins

Kamui: … Lo sé… ¡Ya es apocalipsis! No tienen idea de cómo me costó escribir este capítulo ya que no me gusta la pareja, sin ofender a los fans. Ciertamente, son unos personajes únicos y -la verdad- admiro su historia pero soy fiel a Subaru. Simplemente no puedo quedarme con los brazos cruzados y sonreir al saber lo que le hizo ese sujeto a Subaru.

Este capítulo me inspiré en mi casa de campo, ese lugar me da demasiados escenarios para escribir yaoi y lo digo en serio. Traicionando mis prejuicios y creencias, decidí escribirlo ya que… Creo que todos en algún momento nos quedamos con ganas de ver algo entre los dos -me incluyo. Como dije antes, es un capítulo dedicado a la persona que estuvo a mi lado en el presente mes más difícil de mi existencia. Subaru, gracias por haber estado ahí, sé lo mucho que te agrada esta pareja, por ello me esforcé en crear por lo menos las acciones xD

Agradezco demasiado a Subaru por haberme ayudado a escribir este capítulo, es el experto aquí.

Subaru: Irónico... dedicado a mí y yo fui quien lo tuvo que escribir, jajajaja. Neh, no se crea seme mio :P Ha sido un placer escribir este capítulo – a pesar de los traumas que me he acarreado con ello- pero me ha sido divertido. Sin duda, gracias a este capítulo he podido "entretenerme un rato" tratándole de comprender la psique de Seishirou-san. Espero haber logrado tomar su esencia. Porque sin duda, no es un personaje fácil de comprender tras su faceta de "Sin sentimientos", pero bueno, tras bastantes análisis de sus acciones y otros hechos concretos, tengo mis propias deducciones al respeto o_ó! (Ya hasta parece que Seishirou-san fuera mi objeto de estudio XD ... etto.. o/o y creo que no está lejos de ser cierto)

!Espero lo hayan disfrutado y sea de su agrado! ... Y si conocen algún veterinario sexy (De preferencia del CUCBA) , favor de avisarme 0w0 ...

Kamui: ¬¬

Subaru: n/ñ Etto...

Muchas gracias por permitirnos adentrarnos en sus mentes -pervertidas o sanas- y creer en nosotras. Felicitaciones, consejos, críticas constructivas son bienvenidos, gritos desesperados porque escribámos más, son bienvenidos.

Gracias a todos los lectores anónimos y a los que dejan review.

Let me fall
I won't let you go