Disclaimer: Todo es de Masashi Kishimoto-san. Los personajes no son de mi autoría.


Conviviendo con el enemigo

«No solo era rico y guapo, sino también engreído, genial.»


Cuando se aseguró que había cerrado la puerta cuidadosamente, devolvió, un poco nerviosa, la sonrisa a su madre. Dejó la mochila en el piso, mientras dirigía disimuladamente la mirada hacia los presentes.

Allí estaba su padre, como siempre con una sonrisa en su rostro tan gentil —tan ella. A su lado se encontraba un hombre con unos –hermoso y extraños– ojos color marfil, piel pálida y un cabello castaño oscuro largo. Pero, lo que sin duda la dejo hipnotizada y en la extraña posición de volver a enderezarse, fue por el chico que estaba a su lado. Era una versión joven del antes definido, pero aún más hermoso, ó eso ella creía. ¿Quién era ese magnífico ser? Se fijo detenidamente y noto que era alguien muy duro de tratar, su mirada hostil lo decía todo.

Carraspeó saliendo de su trance. Su padre volteó hacia ella dándole una sonrisa de oreja a oreja.

¡Tenten, pero que alegría, llegas justo a tiempo! Mira, el es Hizashi Hyuga; un amigo de la empresa —presentó señalándolo. Luego apuntó su dedo hacia el "Hizashi más joven" —. Y él es su hijo; Neji Hyuga.

¿Hyuga? ¿Por qué le sonaba ese apellido? Claro, seguramente ese Hizashi y su hijo era del que padre siempre hablaba. De ellos y su magnifica familia, su magnifica eficiencia, sus magníficos modales, su magni… ¡al diablo! ¿A quién le importa él tonto ese de su amigo y el niñato engreído –pues se le veía de lejos-? A ella, claro esta, no.

Forzando una sonrisa jovial, saludó —: Hola, un placer, soy Tenten.

El mayor sonrió haciendo una pequeña reverencia y ese tal Neji solo emitió un gruñido como respuesta. Vaya actitud. Sí, tienen unos "magníficos modales".

Tenten, por favor, siéntate. Tengo que comunicarte algo — dijo su padre. Un poco dudosa si hacerlo o no, se dirigió con pasos lentos y torpes hacia el sillón de la sala y sentó, mientras espera pacientemente que su padre hablara.

Cariño — hablo al fin su madre que se había mantenido al margen sin interrumpir—, por favor, tómatelo con calma, ¿quieres? — al ver que su hija le miraba confundida, le sonrió tranquilamente. Ella asintió no muy convencida.

Tenten, amor… Neji Hyuga será nuestro nuevo invitado por unos meses o incluso… — pero calló antes de decir nada. Iba a decir "o incluso años, tiene que adaptarse", conocía a su hija lo sufiente como para decir que empezaría a gritar de puro enojo o quien sabe, incluso de felicidad, sería como el "hermano que nunca tuvo". En cambio, eso nunca ocurrió.

¿Qué? — se limito a decir ella.

Sí, Tenten, Neji se quedará a vivir con nosotros por un tiempo y…

Rió. ¿Qué clase de broma era esa? ¿Dónde estaban las cámaras, que no las veía? ¿Acaso era uno de esos programas malos en lo que la gente conocida te hace bromas, o algo? ¿En verdad su padre quiso decir que ese… chico, se quedaría vivir aquí, en su casa? Dejo de reír al momento en que vio a su padre con cara seria. Lo decía enserio. De pronto sintió como el estomago se le revolvía.

¿Qué? — volvió a decir ella, pero esta vez más en serio. ¿Cómo llego a pasar que ese tipo amigo de su padre hiciera que el hijo viviera a vivir con ellos? ¿Es que acaso no tenían casa o qué? Su lujosa ropa decía lo contrario. Con casa, ricos y guapos. Sí, eso decía.

Sí, Hizashi tiene que sa… — pero no dejo que terminara. Tenten se levantó furiosa del sofá y les dedico a su padre y los hombres detrás de el su peor mirada. Indignada aún más cuando vio que no causo absolutamente nada en el rostro impasible del chico –con quien pensó que tendría que cargar la culpa, de que le pasara eso a ella y arruinara su monotonía del día- salió corriendo a su cuarto y se encerró ignorando los llamados de su madre y padre.

Escucho pasos subir la escalera y luego unos suaves dulces en el puerta.

¡Mamá, déjame sola! — gruño.

Cariño, no era para que te pusieras así…

¡Pues bien, entonces! Vete y déjame, no lo repetiré…, por favor — por más que quisiera no podía ser más mala con su madre. Ella solo quería lo mejor para ella.

Luego volvió a escuchar como los pasos se alejaban por la escalera y suspiró. ¿Por qué sentía la ira recorrer su cuerpo, sintiendo los frenéticos latidos de su corazón, si ni siquiera conocía al chico o incluso al padre? ¿Era por qué nunca se lo consultaron? ¿En verdad era por eso?

Admitió que se comportó como una chiquilina y se avergonzó de si misma. Había hecho el ridículo, y ahora tendría que disculparse.

Suspiró una vez más mientras se levantaba de su cama. Sí, tenía que hacerlo. Pero primero se daría una rica y relajante ducha. Sí. Sonrió para sus adentros, luego habría tiempo para las disculpas.

Abrió la puerta de su habitación para salir al pasillo cuando advirtió unos pasos recorrer el minúsculo lugar que llevaba la escalera hasta el piso de arriba.

Se giró y vio al chico Hyuga, el joven, Neji. Capaz las disculpas estaban antes que un baño, pero… la puerta estaba a unos metros y… Bufó, sus padres le enseñaron modales y mostraría que ella también podía ser como uno de ellos, tan… educada.

—Hola, er… Neji, ¿cierto? — hizo como si no recordará su nombre, prosiguió—. Bueno, he… yo quería disculparme contigo y tu padre por mi comportamiento de antes, juro que no volverá a…

—No importa— secó el chico, dirigiéndole su fría mirada—. De cualquier manera no le tome importancia…Ya sabía que serías una aniñada — Tenten abrió su boca indignada, ¿Pero a este que le pasaba? Ella solo se estaba disculpando. Cuando iba a replicar el se le adelanto—. Se te ve en la cara.

Y sin decir más agarro el perillo de la puerta y así como apareció, desapareció azotando el pobre pedazo recto de madera.


El capítulo sinceramente no me terminó por convencer pero quería subirlo. Aclaro que este fic no tendrá demasiados capítulos, entre cinco o rondando por los diez. Bueno, muchísimas gracias por sus reviews y sí, ya se que esta es uno de los tanto parecidos a otros fics que se van a vivir y luego se enamoran, pero aclaro que este no será tan igual, aunque eso no significa que terminará mal. Se que es corto, pero ya vendrán los más largos.

Besos, Sophie.