OMG!! De nuevo tantos reviews! ;w;
8D aquí traigo el tres!! Vuelve a ser cortito, pero como ven lo compenso actualizando pronto!!
Espero que les guste! :D
Había pasado una semana desde que Kanda fue a Black Order y avisó al Moyashi de que iba a ir a buscarlo. Ahora volvía a estar allí, observando aquel local como siempre hizo y siempre haría. Le extrañó que estuviera abierto a esas horas, eran las cuatro de la tarde, debería estar prácticamente vacío.
No sabía cuanto se equivocaba. Al entrar apenas había dos hombres descansando en el patio. Los gritos y gemidos que salían de las habitaciones hacían eco en las paredes. Kanda hizo una mueca de desagrado.
-La gente de esta ciudad esta enferma.
-Si, y gracias a eso puedo comer todos los días –replicó un cantarín Komui detrás suyo, sorprendiéndolo un poco- ¿Ya viene buscando a Allen-kun?
-¿Dónde se encuentra?
-En su cuarto, ¡pero ahora mismo esta… -Kanda ya se dirigía con paso firme al lugar, sin prestarle atención, así que la última palabra quedó en el aire- …trabajando.
El japonés se paró frente a la puerta, se oía el ruido de los muelles del maltratado colchón y los bramidos de un hombre, pero no le importó. Abrió la puerta y se quedó en el marco, observando en silencio con un gesto de indiferencia.
Allen se encontraba totalmente desnudo, su kimono desangrado en el suelo, de espaldas a él y sentado sobre el miembro de un tipo de rostro severo y prominente barriga que nada más sentir la puerta lo miró con el ceño fruncido y aún el brillo de la lujuria en sus ojos. El peliblanco también giró el rostro para verlo con un furioso sonrojo y la mirada perdida. Ambos sudaban.
-¿¡Qué hace!? ¡Espere su turno! –exclamó el tipo, furibundo.
Kanda lo ignoró por completo.
-Vengo a buscarte, Moyashi.
Allen miró al suelo, ocultando su mirada ausente con el níveo flequillo.
-Fuera… espere fuera… -respiraba entrecortadamente- Ya… ya le falta poco…
-Tsk.
El japonés obedeció a regañadientes y esperó apoyado en la pared.
Los sonidos que él había interrumpido volvieron a hacer aparición de inmediato y, tal y como había dicho el moyashi, fue cuestión de minutos que el hombre acabase con un escandaloso gruñido. Kanda se dio cuenta de que en ningún momento se había oído la voz del peliblanco. Al poco tiempo, lo que tardó en vestirse, el tipo salió aún algo agitado y miró con rencor a Kanda para luego marcharse. Cuando el japonés lo hubo perdido de vista, se volvió a colar en la habitación. Allen seguía sentado en la cama y al verlo se apresuró en taparse con las sábanas, haciendo que cayeran los billetes que descansaban en ellas, pero no le importó.
-¿Lo de ese también es por pena? –preguntó Kanda sin moverse del sitio.
Allen negó con la cabeza gacha.
-Ese simplemente es un depravado que "ama" demasiado a su hijo –le explicó con una leve sonrisa. Parecía divertirle lo desgraciado que era- viene gradualmente y pregunta por mí porque dice que se le parezco. Para él soy Christian.
Hubo un paréntesis en que ninguno dijo nada, se limitaron a mirarse.
-Eres idiota –le espetó duramente Kanda al cabo de unos segundos.
-Supongo –contestó Allen, para disgusto de Kanda, con una cálida sonrisa.
-Tsk, ¿tienes algo decente que ponerte?
Allen lo miró. Iba vestido con un elegante traje de chaqueta negro y una camisa blanca con los primeros botones desabrochados. Él no tenía nada elegante.
-Algo.
-Pues póntelo rápido y vámonos –Kanda realmente tenía prisa. El olor a incienso, sudor y semen lo estaban matando.
El peliblanco se disponía a levantarse cuando se percató de que aún tenía un "pequeño" problema por resolver y volvió a sentarse, apretando fuertemente las piernas.
-¿Podría tomarme una ducha antes? –preguntó muy sonrojado mientras miraba la pared como si fuera algo interesantísimo.
-Hay prisa, Moyashi.
-Por favor.
Allen puso las manos en su regazo y Kanda pudo oír un pequeño jadeo por parte del niño al hacerlo. Sonrió de manera burlesca al comprenderlo.
-¿Te ha dejado a medias?
-Cállate –Al verse descubierto se encontraba muy nervioso, sentía el calor arder en sus mejillas y llevaba tanto tiempo en esa situación que empezaba a dolerle- ¿Me dejarás darme una ducha?
Kanda cerró la puerta de la habitación y se subió a la cama, sentándose junto a él.
-Esto es mucho más rápido –dijo metiendo una mano bajo las sábanas.
Allen ni siquiera pudo evitarlo, sintió como esa mano intrusa se deslizaba hasta su erección y la acariciaba con la yema de los dedos con tortuosa lentitud mientras sentía su corazón latir violentamente contra su pecho y jadeaba impaciente. Kanda se mantenía inexpresivo cuando envolvió por completo la caliente longitud del albino y comenzó a masturbarlo de forma violenta, sin miramientos, arrancándole todo tipo de gemidos.
Se mantuvo inexpresivo cuando Allen echó la cabeza hacia atrás, apoyándola en su hombro, mirándolo con ojos llorosos por la cantidad de sensaciones que lo llenaban y regalándole ese concierto de sonidos guturales que hubieran encendido a cualquiera.
Kanda comenzó a hacer más presión y aceleró el ritmo. Poco después Allen se vino en su mano con un gemido que nada tenía que envidiar a ninguno de los que el japonés había oído en el patio.
El niño se quedó apoyado en Kanda respirando con dificultad, con el corazón desbocado y unas lágrimas perdidas resbalando por sus sonrojadas mejillas. Aquella había sido la primera vez en toda su vida en la que alguien se había preocupado en darle placer. Todos sus clientes sin excepción acudían a él para satisfacerse a costa de su cuerpo sin ver que él también lo necesitaba. Que era una persona humana y también se excitaba.
-¿Tanto te ha gustado, Moyashi?
Allen se separó de inmediato del japonés, secándose las lágrimas y lo miró. Kanda le observaba impasible mientras se limpiaba los restos de semen en las sábanas. Mientras que él tenía un nudo en la garganta y un farolillo por cara.
-Ahora vístete –le dijo mientras se levantaba y caminaba hasta la puerta- Te espero fuera.
-Ah… ¡Ka-kanda! –se deshizo a tiempo del nudo de su garganta para detener a Kanda- De todas formas quiero ducharme.
Kanda suspiró con fastidio.
-Maldita sea, ya lo harás en mi casa.
-¿Tu… casa? –preguntó confundido el albino.
-Es lo que he dicho, resulta que además de idiota eres lento-dijo con una sonrisa socarrona y sin más se fue.
Allen se apresuró en vestirse. No se sentía cómodo al hacerlo sabiendo que estaba sudado y con semen seco pegado a sus muslos pero no tuvo más opción. No tenía mucha ropa y la que tenía no era suya, así que se puso unos pantalones negros de pitillo y una camiseta verde militar de cuello abierto. Nada más salir, Kanda comenzó a andar sin mediar palabra con él y cuando estuvo a las puertas Komui se le tiró encima.
-¡Allen-chaaan! ¡Cuídate mientras estes fuera! Ya sabes: no hables con extraños, ni dejes que te violen si no han pagado antes y les has dado nuestra tarjeta de visita –exclamó eufórico mientras le pasaba un taquito de tarjetas- ¡vuelve a casa antes de las cinco de la mañana!
Allen iba a decir algo cuando el japonés lo agarró del brazo y tiró de él con una venita en la sien, arrastrándolo al interior de un lujoso coche negro, así que sólo pudo asomarse por la ventanilla del auto para despedirse con la mano.
El viaje fue más incómodo de lo que jamás hubiera pensado, un silencio casi tangible reinaba en el auto, pero como él casi nunca salía de Black Order lo pasó mirándo por la ventana la cantidad de gente que caminaba en masa, apresurados, o los edificios de diseños imposibles y brillantes ventanas de espejo. Tan ensimismado estaba que no se dio cuenta de que habían entrado en un recinto de lujosas mansiones y frondosos jardines hasta que el coche paró bruscamente, haciendo que se golpeara con el asiento del chófer.
-Ya hemos llegado, Moyashi –le indicó Kanda bajándose del auto- aquí podrás tomar tu condenada ducha.
Allen se bajó del coche y un golpe de aire puro le revolvió los cabellos. Cerró los ojos al notar tan magnífica y delicada caricia. Sentía el aroma del jazmín, la jara y las rosas agolpándose en su nariz, acostumbrada al incienso, el sudor y el humo de los coches que se colaba por su ventana cada día. Se sentía en el cielo.
Entonces se fijó en la enorme casa que se alzaba delante suya. Era al menos diez veces más grande que Black Order, estaba llena de lujosos ventanales y rodeada de un inmenso jardín que más se asemejaba a un bosque que a otra cosa. La mansión era de un azul grisáceo, con las tejas negras, y poseía dos torreones.
-¡Moyashi! –Kanda se había adelantado y lo esperaba en la puerta- ¡¡Ven de una maldita vez!!
Allen hizo un leve puchero al notar como lo trataba.
-¡Es Allen!
Y corrió a reunirse con él, quien lo esperaba con una sonrisa de suficiencia.
No se como me quedó este Cap ustedes dicen si??
Ahora contestare los Reviews oki?? n.n
Sick Sad Little World: Thanks! Ya kiero que sigas el de Arriba Abajo owo es genialoso!!
Muffin-cake: Jajajajaja te imaginas a Allen en supermodelo?? xDD Y Kanda vestido como el tipo ese raro ghei hortera del pelo de escarola 8D xDD Pero a Kanda si le pega el empleo!! Todas sabemos que es un happy boy muuuuy en el fondo :P y en algún recoveco de ese pequeño corazoncito esta su vena sensible xDD
Ory Alun: wah! Me encantan tus preguntas retóricas o Bueno, no tan retóricas porque se irán contestando a medida que avance el fic xD Espero que cuando te recuperes del infarto me dejes otro rev como prometiste!! ;o;
Yumeyluna: Seeeh… allen es tan cuteh ./. Por eso es tan kawai que sea putoh xD asi que no te asustes 8D
ClavelOscuro: Gracias por tu aprobación!! n0n Mi SEME?! o/O en serio…? OMG x/o
Riznao: No te equivocas del todo al ser pervertida kukuku… 8D narro bien? Thanks! .w.
Kini-Ainotsuki: Seeeh!! Pero mi fic también es para niños!! o.ò "mira paquito, aprende!! Eso es lo que le tienes que hacer a manolito!! xD" hay que educarlos desde pequeñitos!! Convertirlos al Yaoi! xDD
tsukikonoyoru: Me alegro de que te gustase tsukiko! Te vere en este cap nu? o0ò
Kuro.Kishidan: kyaaa! Kanda-san!! lo adora gracias por su review!! Ya lo seguí no me castigue ;o;
dagmw: conteste tan pronto porque me vi muchos!! O.O y muy interesantes la mayoría! No me pude resistir xD Gracias por leer owo
Mikoto-sama: De pobrecitos nada! Mejor para nosotras! mirada perver ya dije que tengo un especial super traumante en mente! Pero me da mucho corte de escribir o/o
shadow66 princess: Seh… ser niño y comprar un allen-kawaii, lavi-perver y un Kanda-sexoso para encerrarte con ellos en el armario!! Te comprendo TToTT me sacaste la vena pervertida y sentimental al mismo tiempo!! Como lo hiciste?! O.O"
Flor: me sacaste los colores "talentosa" y "grandiosa" ./. -se pone tonta y se esconde- OMG continue el fic o no te matare de todas formas?? ;o; y ahora que ago?? oxo
