Buenas...
¿Como estáis? Espero que bien.
Recopilamos, nos habíamos quedado con el beso de Sirius y Hermione y la carta del misterioso Jake. ¿Os habéis centrado ya? Eso espero.
Recomendación musical: -Wouldn't It be nice - Beach Boys
Espero que os guste este capítulo.
Todos los personajes pertenecen a : J.K.ROWLING
Hermione se levantó con pesadez, intentando que los recuerdos de ayer no se bloquearan en su mente.
La llegada de los chicos, la carta de Jake, el beso de Sirius.
Todos esos recuerdos le golpeaban en la mente, una y otra vez. Tuvo la tentación de volverse a meter a la cama y no despertar hasta mañana¿pero que pensarían los chicos¿la perfecta Hermione levantándose tarde? Realmente sería increíble.
Se levantó de la cama y miró por la ventana.
Un cielo nublado a causa de la hora, un sol intentando vencer a las nubes, un cielo rojizo, una tranquilidad casi inhumana.
Suspiró. Miró su relicario. Marrón café.
- Yo también.- susurró ella para sí misma.
Retiró la mirada del relicario y miró su despertador. Las seis y cincuenta. Se había levantado antes de la hora.
Cerró el relicario y se lo puso por dentro del jersey. Se levantó y fue hacía el baño que daba a la habitación.
Se quitó el relicario con delicadeza y lo dejó encima de la pica. Al quitarse la camiseta para ducharse, no pudo evitar que un olor le penetrara por las fosas nasales. Olor a menta. "Olor a él".
Negó con la cabeza para ahuyentar esos pensamientos de su mente y siguió desnudándose para entrar a la ducha.
Al entrar a la ducha, abrió rápidamente los grifos del agua caliente y fría, quedando templada. Se puso a pensar en todo lo sucedido.
"Tengo que decirles a los chicos todo lo relacionado con la muerte de mis padres, todo. Tanto lo de mi familia como lo de la tutoría de Remus… y supongo que ahora todos querrán saber lo de Jake, o Daphne, cómo dijo Siri… el beso con Sirius… ¿Qué voy a hacer con él¿Y cómo le vuelvo la capa que me dejó ayer antes… antes del beso?"
Cerró los dos grifos y salió de la ducha empapada.
Cogió rápidamente una toalla y se la ató al cuerpo. Cogió otra más pequeña y secó un poco el pelo para que no dejara un rastro de agua por toda la casa. Salió del cuarto de baño, travesó toda su habitación y abrió las puertas del armario. Suspiró. Hoy se había levantado con ganas de no hacer nada. Cogió unos pantalones tejanos que le llegaban hasta la rodilla y una camiseta sin mangas de tirantes delgados y con poco escote de color verde aceituna. La dejó encima de la cama y volvió al cuarto de baño. Cogió el relicario con cariño y se lo pasó por el cuello.
Sonrió.
Volvió a su habitación y se sentó en la cama. Abrió el primer cajón de la mesita de noche y sacó unas bragas negras. Abrió el segundo y sacó de él unos sujetadores negros, a conjunto de las bragas. Se desabrochó la toalla del cuerpo y cogió las bragas. Se las puso y cogió el sujetador. Cuando se hubo puesto la ropa interior, cogió los tejanos. Se los puso y, por fin, se puso la camiseta.
Volvió a entrar al baño y se miró al espejo. El pelo aún estaba mojado, lo cual hacía que se le separara por mechones. Una cara limpia, sin maquillaje, algo que era casi imposible encontrar a una chica de su edad. Abrió el primer cajón y sacó un secador. Dijeran lo que dijeran los libros y las personas, Hermione encontraba mucho más útil el secador que un hechizo. El único defecto que le encontraba era ese ruido tan penetrante.
Cuando se hubo secado el pelo, volvió a la habitación y abrió el primer armario. Sacó unas chanclas negras y se las puso. Miró el reloj que estaba encima de la mesita de noche. Las siete y media.
"A estas horas no habrá nadie despierto, y necesito dar una vuelta para pensar."
Cuando iba salir de la habitación, se fijó en lo que colgaba detrás de la puerta. La capa. La capa de Sirius. Una oleada de recuerdos le vino a la mente. El beso. Negó con la cabeza para ahuyentar esos recuerdos, que, desde que se había levantado, no hacían más que golpearle la cabeza. Se acercó a la mesa del escritorio y cogió un trozo de pergamino. Cogió un tintero y una pluma y escribió con una perfecta caligrafía.
Gracias.
Tan sólo una palabra, y Hermione se prometió a si misma no escribir más.
Cogió un sobre de un cajón de su escritorio y metió la nota dentro. Cerró el sobre con suma delicadeza y cogió la capa. Salió de su habitación silenciosamente, intentando no despertar a nadie. Cruzó el largo pasillo y subió al tercer piso, que es dónde dormían Sirius, Remus y, a veces, algunos miembros de la orden. Abrió la segunda puerta lentamente, con delicadeza. Y él estaba allí. Durmiendo placidamente, con el torso desnudo y unos pantalones de chándal azul marino, como los de la noche del beso. Entró a la habitación y dejó la capa encima de la cama, en un rincón, asegurándose que no la tirara con los pies. Y el sobre con la nota encima. Iba a irse, pero antes de cerrar la puerta, lo miró por última vez.
"¿Por qué lo hiciste?"
Desvió la mirada y, con suavidad, cerró la puerta. Suspiró. Volvió a recuperar la compostura y se fue al jardín. Al llegar, se sentó en el suelo, cerca de la piscina. Abrió el relicario y miró el cristal. Igual que antes. Suspiró. Miró la foto. Y, sin poder evitarlo, una sonrisa salió de su rostro.
"Te hecho de menos, Jake. Ojalá estuvieras aquí, como en los viejos tiempos. Para poder llorar a tu hombro, hace demasiado que no lo hago. Para poder besarte en el cuello y en tu punto débil: detrás de la oreja. Para hacerte cosquillas hasta que llores de risa. Para volver a ver tu carita de cordero degollado cada vez que quieres algo, y para ver tu sonrisa al ver que tu cara ha hecho afecto."
Acarició la foto con suavidad y ternura, imaginándose que estaba acariciando su cara. Escondió la cara entre sus brazos, reprimiendo las ganas de llorar.
"He sido fuerte los cinco años que no lo he tenido a mi lado, no tengo porque llorar ahora. Puedo esperar, vendrá antes de la fecha, él me lo prometió. Jake nunca rompe sus promesas, nunca lo ha hecho, no habría porque hacerlo ahora. Confía en él, Hermione. Te prometió que iría a verte, y cumplirá su promesa."
Sacudió la cabeza, intentando que esos pensamientos se le sacaran de la cabeza, porque, sinceramente, no esperaba aguantar mucho más sin llorar si volvía a tener esos pensamientos de Jake.
Se levantó con firmeza y fue hacia la cocina. Lo último que esperaba encontrar allí era a Charlie Weasley untándose la tostada de mermelada de calabaza. Él levantó la mirada y le sonrió al verla. Hermione le devolvió la sonrisa.
-¿Qué haces despierto tan temprano?- dijo ella sonriendo e intentando que le volvieran a la cabeza todos los momentos felices de Charlie ella.
- No podía dormir, además… no es tan temprano, son las ocho menos diez.- dijo él poniéndose café a la taza.
- ¿Hoy nadie puede dormir?- preguntó Hermione divertida sentándose delante de Charlie.
- ¿Quién es nadie?- preguntó él mirando a Hermione mientras bebía el café.
- Pues tu, yo y… Sirius.- dijo Hermione, y se arrepintió profundamente, porque le volvió a venir la imagen del beso y de Sirius durmiendo en la cama en la cabeza. Volvió a sacudirla.
Charlie la miró extrañado. Hermione le sonrió, como diciéndole que no pasaba nada.
-¿Y porque no podías dormir?- preguntó Charlie entre bocados de la tostada mientras que Hermione se ponía café.
- ¿Y tú?- preguntó Hermione de rebote.
- No me contestes con evasivas, Hermione Dagworth-Granger. Yo te cuento mis problemas si tú me cuentas los tuyos.- dijo Charlie mirando a Hermione fijamente a los ojos.
- Por la carta de ayer.- dijo Hermione a modo de respuesta mirando de reojo el relicario mientras removía el café con la cuchara.
Charlie suspiró al ver que ahora le tocaba a él la razón.
- Una pesadilla.- dijo Charlie con indiferencia. Hermione le dirigió una mirada seria, como diciéndole que continuara.- Soñé que la casa de mi amiga se quemaba con ella dentro.
- Vaya.- dijo Hermione más para si misma que para él.- ¿Y como se llama tu "amiga"?
- Mi AMIGA se llama Rania, y trabaja conmigo en Rumania.- dijo él sonriendo.
- ¿Y dónde vive Rania?- le volvió a preguntar ella.
- Por los Aples de Transilvania.- dijo él tranquilamente.
Hermione abrió la boca de para en par e iba a decir algo, pero una animada señora Weasley entró en la cocina.
- Buenos días.- dijo con energía.
- Buenos días, señora Weasley.- dijo Hermione sonriéndole mientras removía el café, que seguramente ya estaría frío.
- Hola, mamá.- dijo Charlie sonriéndole a su madre.
- Oh… ¡pero si ya habéis desayunado! Bueno, da igual. ¿Qué os parecen unos huevos fritos con bacon¿O mejor galletas y dulces? A Ron le encantan los dulces. ¿Y si pongo tostadas y mermeladas¡Ya lo se! Huevos fritos, bacon, galletas, dulces y tostadas con mermelada. ¿Qué opináis, chicos?- dijo la señora Weasley sonriendo.
Charlie y Hermione se miraron mutuamente con cara de circunstancias.
- Que a los chicos les va a encantar.- dijo Charlie mirando a su madre.
-Perfecto.- dijo la señora Weasley sonriendo.
La señora Weasley entró a la cocina.
Hermione miro a Charlie y pudo decir lo que quería decir antes.
- ¿Tu amiga vive en los Alpes de Transilvania?- le susurró Hermione.
- Si… ¿por?- preguntó Charlie.
- A Transilvania hay el Castillo de Bran.- dijo Hermione emocionada.
-Y…- dijo Charlie esperando que dijera algo más.
-¡Tu amiga vive al lado de lo que debería formar parte de una de las siete maravillas del mundo!- dijo Hermione emocionada.
- ¿Una de las que?- preguntó Charlie mirando a Hermione confuso.
- Nada olvídalo.- dijo ella sonriendo.
La señora Weasley salió de la cocina con una bandeja de pastas, dulces y cosas saladas, como huevos fritos, … Y lo puso encima de la mesa.
Cuando hubo dejado el plato encima de la mesa, a Charlie le faltó tiempo para coger un dulce.
- Hermione, cariño, coge algo, que a tu edad tienes que alimentarte bien.- dijo la señora Weasley mirando a Herms con cariño.
-Gracias, pero no tengo hambre.- dijo Hermione sonriéndole a la señora Weasley.
Charlie miró a Hermione con desconfianza.
"Ayer no cenó, hoy no desayuna, a Mione le pasa algo."
Sirius se dio la vuelta y abrió los ojos con lentitud. No podía dormir, le venían a la cabeza imágenes. Imágenes del beso con Hermione, y luego de todos los buenos momentos que había pasado con Remus, seguido de los momentos del verano con ella y cuando le sacó de la torre en tercero y el beso, luego las imágenes de Remus se iban repitiendo, y se añadían las que había visto él de el trío Dorado y las de ella con Viktor, y para finalizar veía el beso y un momento con Remus, una y otra vez.
Se levantó de golpe y fue directo al baño, sin ver la capa ni la carta. Al entrar, se miró al espejo, fijamente.
"¿Qué estás haciendo, Sirius? No te puedes enamorar de ella, es una cría. Es la hija de tu mejor amigo, no puedes poner en peligro su amistad con él sólo por una mujer, aunque tenga unos ojos preciosos y sea simpática, y lista, y… ¡para, Sirius! Tienes que olvidarla, sea como sea."
Abrió el grifo y con las manos formó una especie de cazo, que le serviría para que después se tirara agua fría en la cara. Cerró el grifo y se pasó una toalla por la cara. Salió de la habitación para ponerse la ropa, pero se paró de golpe.
La capa sobre la cama, con un sobre blanco encima.
"La capa de anoche, la que le dejé a Hermione."
Sacudió la cabeza y se acercó. Tomo la carta y la leyó.
Gracias.
Tan sólo una palabra, y a Sirius le volvió loco. Dejó la carta encima de la cama y cogió la capa. Sin evitarlo, una olor le penetró por la nariz. Olor a canela. Olor a ella. Tiró la capa encima de la cama con brusquedad, como si la capa tuviera la culpa de que él no se la pudiera sacar de la cabeza.
"¡Maldita sea¿Por qué no me la puedo sacar de la cabeza? Es sólo una cría, la hija de tu mejor amigo y la mejor amiga de tu ahijado. ¡Merlín¿Por qué me haces eso? Yo estoy con Mandy, y es guapa. No puedes irte fijando en chiquillas de dieciséis años… por muy bonitos que sean sus ojos, y por su sonrisa sincera y… ¡Basta¿De verdad que no puedo pensar en otra cosa?"
Sacudió la cabeza y se puso la misma ropa que llevaba ayer. Salió de su habitación y fue a bajar las escaleras, pero una voz hizo que se detuviera.
- ¡Sirius!- dijo una persona detrás suyo. Él se giró, para encontrarse a un Remus sonriente.- ¿Bajas a desayunar?
- Si.- dijo Sirius asintiendo con la cabeza.
- Vamos.- dijo Remus sonriendo. Y Sirius no supo porque, pero se vio incapaz de devolverle la sonrisa.
Los dos fueron hacia el comedor mientras iniciaban una conversa.
-¿Sabes si los chicos se han despertado?- le preguntó Remus mirándolo.
- No, creo que aún están durmiendo.- dijo Sirius intentando no incluir a Hermione en el grupo "chicos".
- ¿Sabes? Es una suerte de que me haya tocado quedarme a cargo de Hermione, es la más tranquila, la más pacífica, la más lista, la más responsable, lo cual es un alivio. No quiero ni pensar de cuidar a otras personas. No se mete en líos, es buena estudiante. Es lo mejor que me podía pasar¿no crees Sirius?- le preguntó él mirando a Sirius.
-Tienes razón, solo que es una chica, y ya sabes, en Howgarts, a esa edad, está llenas de chicos con las hormonas alborotadas, yo si fuera tú, la vigilaría de cerca.- dijo Sirius intentando mantener la compostura.
"Te he oído, Merlín. No hace falta que me tortures más. Lo he entendido."
- Y eso ya no será un problema, porque Dumbeldore me pidió que fuera su próximo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, dice que no quiere tener más sorpresas desagradables.- dijo él sonriendo.
- Que bien.- dijo Sirius más para sí mismo que para Remus.
Los dos llegaron al comedor, donde se encontraron a Charlie y a Hermione desayunando.
- Buenos días.- dijo Remus sonriendo, lo cual opacó al débil "Buenos días" de Sirius.
- Hola.- dijo Charlie enérgicamente.
Hermione hizo un gesto con la cabeza sin mucha energía, al ver a Sirius entrando por la puerta se le terminó de golpe. Ella volvió a su mundo, removiendo el frío café.
Remus se sentó a su lado con una sonrisa y Sirius al lado de Charlie, con pesadez. Estaba claro que Merlín le estaba haciendo pagar todos sus años de adolescencia.
Hermione suspiró y quitó la cuchara de la taza y se levantó.
- Si me disculpáis.- dijo Hermione débilmente, pero que, curiosamente, se oyó.
Iba a salir del comedor sin voltearse, pero alguien la llamó, y no pudo evitar girarse.
- Hermione, no has comido nada.- le dijo Remus preocupado.
-No tengo hambre.- dijo ella con una sonrisa rota. Y se fue.
Remus hizo ademán de levantarse para ir a buscarla, pero Charlie se adelantó a él.
- Voy yo, Remus.- dijo él ya de pié.
Remus asintió y Charlie se fue.
Hermione cerró la puerta fuertemente y se sentó en su cama. Miró por la venta e inconcientemente acarició el relicario.
Toc, toc.
Hermione, sorprendida, giró la vista hacia la puerta. "Por favor, que no sea Remus, por favor."
- Adelante.- dijo ella.
La puerta se abrió, y apareció un Charlie sonriendo tímidamente. Él entró y cerró la puerta.
-¿Puedo hablar contigo?- le preguntó él mirándola.
-Claro.- dijo ella sonriendo. Le señaló la cama.- Siéntate.
Él se sentó obediente, y la miró.
- ¿Qué te pasa?- le peguntó Charlie de sopetón.
Hermione lo miraba atónita, sin saber que decir.
-¿Qué?- fue lo único que pudo decir.
-Hermione… ayer no cenaste y hoy no desayunas. ¿Qué te pasa?- le preguntó Charlie mirándola con ternura.
-No… no me pasa nada Charlie, simplemente no tengo hambre.- dijo ella intentando que él se lo creará.
- Mione, me he pasado todo el verano contigo, no me puedes engañar se que te pasa algo. No se si es por la carta o no, sólo se que no estás bien. Pues confiar en mí, Herms. Ya se que Ron es algo insensible, pero supongo que ya habrás que yo no soy como él.- dijo Charlie mirándola a los ojos.
Hermione suspiró, tenía que contarle eso a alguien, sino explotaría.
"¿Por qué me tiene que pasar todo eso a mi y a la misma vez?"
- Charlie, lo que te voy a decir no le puedes decir a nadie, pero sobretodo, no le puedes decir nada a Remus, por favor, Charlie. A Remus especialmente no.- le pidió Hermione mirándolo fijamente a los ojos.
-Vale.- dijo él mirándola fijamente.
Hermione cerró los ojos y suspiró. Los volvió a abrir.
- Sirius me besó.- dijo ella deprisa.
¿Os a gustado?
-¿Que dirá Charlie?
Haber, en el proximo capítulo habrá, literalmente dicho, "Sonrisas y lagrimas" no la película o lo que sea que es, sino que habrá muchas lágrimas, pero de felicidad. Lo tengo medio escrito, así que ya os puedo ir diciendo la música que os recomiendo.
-Ara - Lax'n Busto (está en catalán, aunque si quereis la traduccion me la pedís.)
- Ojos de cielo - El sueño de Morfeo
- Si tu no estás aquí - Rosana
- Nada podrá salvarte - Pignoise
- Incomplete - Backstreet Boys
- She will be loved - Maroon 5
- Te dejé marchar - Luz Casal
Y díria que ya está, aunque si hay alguna más, os la diré en el proximo capítulo.
Abrazos
ECDP
