Buenas!

Primer punto, siento muchísimo la demora, de verdad.

Segundo, la música recomendada para ese capítulo es: Tal vez mañana, de Maite Perroni. Slipped away, de Avril Lavigne. Wherever you will go, de The Calling. Las dos últimas, a lo largo de la historia, notareis que saldrán mucho.

Tercer y último punto: Los personajes y los espacios pertenecen a J. K. Rowling


Era feliz. Si le hubieran dicho que ser feliz era tener motivos para sonreír hacía unos atrás, se hubiera puesto a reír. Ella creía que era feliz. Tenía a Harry y a Ron, a Ginny, unas notas excelentes, una persona que estaba detrás de ella y que la hacía sentir importante, los profesores la adoraban y tenía unos padres que la querían con locura. Pero cuando ellos murieron, se sintió vacía, como si hubiera perdido mucho más que a sus padres. Volvía a juntarse con los chicos, sabía que volvería a sacar buenas notas, Viktor la quería aún más, y no, no tenía a sus padres, pero tenía un tutor maravilloso que la quería como si fuera su propia hija. Y aún así, no era feliz. Le faltaba algo, algo que estaba vagamente relacionado con sus padres. Le faltaba Jake.

Y ahora lo tenía. Y se prometió a si misma que no lo dejaría ir, ahora que lo tenía no. Había pasado toda su infancia con él, creyendo que nunca más volvería a ser más feliz. Y tenía razón. En Howgarts aparentaba ser feliz, pero no lo era. Sabía que a todo el mundo le molestaba que lo supiera todo y que se pusiera a dar saltitos para responder una pregunta. Sabía que a nadie le gustaba que se pasara todo el día en la biblioteca, ni que no sintiera admiración ni por el Quidditch ni por el cotilleo. Pero sabía que Jake adoraba que hiciera eso. Recordaba que, cuando iban al colegio, ella, cansada de que todo el mundo le dijera sabelotodo, decidió cambiar. Cuando cambió, Jake se enfadó con ella. Siempre recordará lo que le dijo, lo que la hizo creer en si misma. "No puedes dejar de confiar en ti, Hermione. Porque puede que ellos sean más guapos o más populares, pero tu eres mucho mejor persona que ellos. No me puedo creer que te dejes manipular por unas personas que sólo quieren convertirte en una chica del montón, y tu eres mucho más que eso." Cuando le dijo eso, sonrió y abrazó a Jake, y al día siguiente, volvía a ser la misma Hermione Granger que había sido toda la vida.

Ahora estaba entre sus brazos, entre los brazos de la única persona capaz de hacerla feliz. Y llorando como nunca lo había hecho, mientras él le acariciaba suavemente el pelo. Extrañaba esos momentos. Con Jake era con una de las pocas personas que era realmente ella. Podía llorar sin temor, porque sabía que él la sostendría si se derrumbaba. Podía ir "vamos a la biblioteca" y él no se quejaba, aunque ella sabía que odiaba ir allí. A veces, cuando estaban de camino hacia ella, se paraba, ella lo miraba y él entreabría los labios para decir: No quiero que cambies. Él siempre estuvo allí, sin importar la causa, sosteniéndola cuando se derrumbaba. Viéndola a través de su máscara, y sonriéndole cuando lo pillaba mirándola.

-Te quiero.- murmuró él no lo suficientemente alto para que ella lo escuchara.

Ella lo miró a los ojos.

-¿Decías algo?- dijo ella mirándolo entre lágrimas.

Él la miró y sonrió.

-Nada, que te quiero mucho.- dijo mientras le limpiaba las lágrimas con cariño.

-Yo también te quiero mucho Jake, mucho más de lo que puedas llegar a imaginar.- dijo ella sonriéndole.

-Necesito que me hagas una promesa, cielo.- dijo él mirándola mientras le ponía un mechón de pelo detrás de la oreja.

-Lo que quieras.- dijo ella mirándolo a los ojos con cariño.

- Me estoy dando cuenta de que todo el mundo es igual. No se si pasa lo mismo en Howgarts, pero en St. Paul todo el mundo es igual. Visten igual, hablan igual, se peinan, les interesan las mismas cosas. Siento que siempre estoy hablando con la misma persona. Y no me gusta eso. Sabes que odio que la gente finja ser cosas que no son, y me da la impresión de que en St. Paul todo el mundo finge ser cosas que no son. Fingen para otras personas, y odio esto. Quiero que me prometas que nunca vas a cambiar, que nunca vas a dejar los libros y los estudios de banda por otra persona. – dijo él mirándola con un cariño infinito.

-Te lo prometo. Te prometo que no voy a cambiar Jake. Y si no me aceptan como soy… pues mala suerte.- dijo ella mirándolo con cariño.

Él se acercó a ella, y le besó la mejilla. Ante este gesto, ella sonrió. Se sintió culpable de no haberle hablado sobre el beso con Sirius, al fin y al cabo, ella y Jake se lo contaban absolutamente todo, y sabía que, si no se lo decía, se sentiría mal.

-Hay algo… hay algo que no te he contado, Jake.- dijo ella cogiéndole las manos.

-¿Me lo quieres contar?- le preguntó él mirándola preocupado.

Era una cosa que le encantaba de Jake. Siempre le preguntaba si quería contar algo, y si ella, por cualquier motivo, decía que no –que raramente pasaba- él sonreía sinceramente y decía "está bien, si necesitas contármelo, estaré aquí".

Ella asintió con la cabeza mientras intentaba retener las lágrimas.

- ¿Te acuerdas de la gente que había abajo cuando bajé?- preguntó ella, a lo que él asintió con la cabeza.- ¿Te acuerdas de un hombre que estaba al lado de Remus, de pelo castaño oscuro y de ojos verdes-grises?

-Claro.- dijo él asintiendo con la cabeza.

-Se llama Sirius Black, es el padrino de Harry y el mejor amigo de mi tutor.

- No creo que sea eso lo que me quieras decir.- dijo él buscando su mirada, ya que ella la había desviado.

Ella sonrió.

- Ayer nos besamos.- dijo ella mirando hacia la ventana. Y añadió en voz baja.- Y me gustó.

Jake permaneció en silencio, esperando que continuara. Ella, al no oír nada, supo que Jake quería que continuara. Suspiró y continuó hablando.

-Y después me dice que lo nuestro es imposible.- dijo ella reprimiendo las ganas de llorar.

-Princesa.- dijo él atrayéndola hacia él.

Ella empezó a llorar, dejando que Jake la tuviera entre sus brazos.

-Y lo quiero, Jake. De verdad que le quiero. Y se comporta como si no hubiera pasado nada. Me besa y después me dice que lo nuestro es imposible. ¿Entonces porque me besa? Lo quiero, Jake.- dijo Hermione entre sollozos.

-Lo se, pequeña, lo se.- dijo él acariciándole el pelo con cariño.- Ya verás como todo se arregla, y si no, hay muchos hombres en la tierra, seguro que encuentras a uno mejor.

-Por favor, no te vayas.- le suplicó Hermione.

Él se separó un poco de Hermione, le cogió con suavidad las dos manos y la miró con un cariño infinito.

-Ya hemos hablado de eso miles de veces, Hermione.- le dijo Jake mirándola a los ojos.

-Pero es que no puedo estar sin ti, te necesito.- dijo ella mirándolo con tristeza.

-Mi vida, eres Gryffindor, eres fuerte.- dijo él acariciándole la mejilla.

-No.- dijo ella negando con a cabeza con los ojos anegados de lagrimas.- Yo no soy fuerte, mi máscara es fuerte. Yo tan sólo soy una cría que depende de ti para poder sobrevivir.

-No digas eso, cielo. Sabes que no es verdad. Tú eres fuerte. Eres –aparte de la mejor persona que he conocido en mi vida- la más fuerte. Has conseguido llegar hasta aquí sin derrumbarte, has conseguido aguantar el peso de tu máscara y seguir adelante. Y cuando me has visto, viste una oportunidad para poder descargar todo esto, viste un hombro por el cual llorar sin ningún temor.- dijo Jake poniéndole el pelo detrás de la oreja mientras la miraba con cariño.

-¿Pero sabes que te quiero, verdad? Eres mi mejor amigo, te quiero más que nada en este mundo.- dijo ella mirándolo fijamente.

-Claro que se que me quieres, antes me lo decías casi a diario, y hoy me lo has dicho como unas veinte veces. Pero que me quieras no quita el hecho de que me vieras como una oportunidad para deshacerte de tu pesada carga, y no me importa que me veas así, se que necesitas un hombro para llorar de vez en cuando. Siento mucho no haber venido antes, Princesa, de verdad que lo siento.- dijo él reteniendo las lagrimas.

Hermione sonrió al ver a Jake reprimiendo las lagrimas, sólo había visto llorar a Jake tres veces.

-Mi amor.- dijo Hermione con ternura.

-No voy a llorar. Estoy aquí para animarte, no para que me animes tú a mí.- dijo el negando con la cabeza y eliminando cualquier rastro de lagrimas.

Hermione sonrió aún más.

-Anda, abrázame.- dijo Hermione abriendo los brazos y sonriéndole con ternura.

Él la abrazo como si fuera su osito de peluche.

-Te he extrañado mucho, Princesa.- dijo él mientras que Hermione le daba unos suaves golpecitos en la espalda.

-Yo también, mi pequeño chocolate.- dijo ella sonriendo.

Jake se separó de ella y lo miró sorprendido.

-¿Aún te acuerdas? Yo pensaba que era el único que lo recordaba, mi pequeño capuchino.- dijo él sonriendo.

-Ya ves, tengo mucha memoria. Por cierto… ¿Cómo sabes que soy Gryffindor? – preguntón ella sorprendida.

Él esbozó una sonrisa.

-Bueno, resulta que un amigo mío es el sobrino del tío del mejora amigo del padre del vecino del tío de un tal… ¿Colin Creveey? Resumiendo, que Josh, mi amigo, es un gran amigo de Creveey y él, Josh, le comentó que yo era inglés. Creveey me dijo que él estudiaba en Howgarts y me enseñó fotos. Y como Colin es el fan numero uno de Harry Potter, y tu eres la mejor amiga de Potter, y digo yo que tenías que salir en alguna¿no? Y cuando te vi en una foto, llevabas el uniforme de Gryffindor.- dijo Jake sonriendo. Y añadió con un tono pícaro.- Por cierto, estabas muy guapa en el baile de cuarto, con Viktor Krum¿verdad?

-¡Anda ya! No te cachondees.- dijo Hermione más divertida.

-Lo digo en serio. Estás hecha toda una rompecorazones. Viktor Krum es mundialmente famoso, y tiene un club de fans, como mínimo en Estados Unidos, de unas ciento mil fans. ¡Eres la envidia de todo el mundo!- dijo Jake sonriendo.

-Viktor y yo sólo somos amigos.- dijo Hermione algo sonrojada.

Jake la miró incrédulo.

-Ya…- dijo él.

-Bueno… fueron tan sólo unos besos tontos, nada más.- dijo Hermione sonrojada.

-Pero no te sonrojes, cariño. Si eres preciosa, y seguro que, en el próximo curso, muchos chicos de darán cuenta.- le dijo él mirándola con ternura.

Hermione lo miró fijamente, mientras él le sonreía con cariño. De repente, Hermione se acercó rápidamente a Jake, acercó su boca a la oreja, y le empezó a dar besos detrás de ella.

-Herms… no… Hermione, por… favor… detrás de… Hermione… la oreja…no.- dijo él entre risas mientras intentaba apartar suavemente a Hermione de su oreja.

Ella sonrió al notar que su pequeño truco había hecho efecto.

oOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Charlie lo miró sorprendido y sonrió cínicamente.

-Sirius, con todo el cariño del mundo… tu no sabes querer a una chica.- dijo Charlie aguantando la risa.

-¿Y quién te dice que no he cambiado?- preguntó Sirius mirando a Charlie fijamente.

Charlie lo miró sin decir nada y más serio. Se dio media vuelta dispuesto a irse, pero antes, se giró y entreabrió los labios un par de veces, sin saber que decir y, al entreabrir los labios por tercera vez, unas palabras salieron de su boca, con duda:- Cuídamela¿vale?

Sirius asintió con la cabeza sonriendo. Estaba sorprendido de que Charlie aceptara lo suyo con Hermione. Charlie Weasley era realmente sobre protector –en realidad, todos los Weasley eran sobre protectores, pero Charlie aún más-, y mucho más con Hermione. Habían pasado todo el verano juntos, y se habían cogido, mutuamente, mucho cariño.

-Sabes que cuando se entere Remus te cruje¿verdad?- dijo Charlie entrando a la habitación.

-Lo se.- dijo Sirius asintiendo con la cabeza.

-¿Bajas?- preguntó Charlie señalando la puerta.

-No, me voy a quedar pensando en lo que acabo de decir, y después, no sé, depende de cómo me lo tome me corto las venas con un abrecartas o beso a Hermione.- dijo él en broma.

Charlie sonrió negando con la cabeza y se fue de la habitación, cerrando la puerta detrás suyo. Al irse, Sirius se dejó caer en un sillón cansado.

"Perfecto, Sirius. Cuando se entere Remus o Ron de lo que acabas de decir, ya puedes ir haciendo el testamento, porque de esta no sales vivo. Haber, vamos a analizar las cosas. Primer punto: Hermione. No has podido parar de pensar en ella y en el beso; has soñado con ella y acabas de admitir que la quieres. Segundo punto: Charlie. Charlie es un amigo mío y de Hermione, y si me quiere ver vivo, no dirá nada. Tercer punto: el niñato que estaba abrazando a MI Hermione. No se quien coño es, pero seguro que yo beso mejor que él, la experiencia es vital; cuando se han visto, no se han besado, eso quiere decir que sólo son amigos… o como mínimo eso supongo. Cuarto punto: Ron. Ron quiere a Hermione. Hermione es la mejor amiga de Ron. Si Ron se entera de que quiero a Hermione y que ella me quiere a mi, me mata, pero antes me pone un sobrenombre ridículo, a lo estilo Chucho o Siriusín, que lo conozco. Quinto y último punto: Remus. El santo de Remus. Si se entera de que he besado a su hija, me decapita. Un corte limpio y rápido o le sale la vena de lobo que tiene y me quita la piel como si pelara una mandarina, me corta a trocitos y después me da a Buckbeack. Mejor que no se entere¿no?"

-En que fregado que me he metido, por Merlín…- dijo antes de levantarse e ir a la piscina.

oOoOoOoOoOoOoOoOo

-¡Es que yo no lo entiendo!- dijo Ron enfadado.

-¿El que?- preguntó Ginny, que estaba tomando el sol entre las piernas de su novio.

- Hermione, con lo lista que es, se deja engañar por una cara bonita. –dijo Ron enfuruñado.

-Ron… déjala ser feliz. Si ella es feliz con ese chico, déjala. Después ya tendrá tiempo para arrepentirse.- dijo Tonks, que había llegado un poco antes de que Charlie Weasley bajara a la piscina.

- Bueno… tampoco es eso.- intervino Remus mirando con cariño a su novia.

- Pero, haber¿Quién es ese chico?- preguntó Harry mirando a Remus.

-Un amigo suyo de la infancia, diría yo.- dijo él.

Harry se levantó y se tiró a la piscina.

-¡Y parecía una santa! Vaya amigos que tiene Hermione.- dijo Ginny divertida.

-¿Tan guapo es?- preguntó Tonks sorprendida.

Ginny asintió con la cabeza rápidamente mientras que Sirius Black se sentaba en una hamaca perdido en sus propios pensamientos.

-Pelo marrón oscuro, que casi parece negro, y más o menos como Sirius; ojos azules oscuros y profundos; cuerpo fuerte y casi tan alto como Ron.- dijo Ginny mirando a Tonks sonriendo.

-Pues yo no lo encuentro tan guapo.- comentó Sirius por primera vez.

-¡Ahí, ahí! Es esa la voz de la razón.- dijo Ron señalando a Sirius, haciendo sonreír a los presentes.

-Haber… yo soy una de las primeras personas que quieren ver a Hermione feliz. Y si es feliz con ese chico, pues bienvenido sea.- dijo Harry mirándolos a todos.

Ron abrió los ojos desmesuradamente y lo miró como si se hubiera vuelto loco. Le señaló y abrió y cerró la boca un par de veces, sin saber que decir. Al final, consiguió formular una frase coherente.

-¿¡Lo habéis oído!? Dice que… ¿lo habéis oído?- preguntó él histérico.

- Harry tiene razón. ¿Por qué os empeñáis todos en organizarle la vida? Dejadla ser feliz.- dijo Tonks apoyando a Harry.

- Y después me dice a mi superficial. Primero con Vicky y después con ese niñato¿Qué será lo próximo¿Sirius?- preguntó Ron sin saber lo acertado que había estado.

Sirius empezó a toser, acaparando la mirada de todos. Ginny, que es la persona que tenía más cerca, le dio unos golpecitos en la espalda, mientras que Sirius y Charlie intercambiaban unas miradas de preocupación.

-¿Estás bien?- preguntó Ginny preocupada.

Él asintió con la cabeza.

- Que… que tonterías dices, Ron. Yo estoy saliendo con Mandy, y estoy feliz con ella.- dijo Sirius disimulando la preocupación.

Todos continuaron con la conversación, ajenos a los pensamientos de cierta persona. Nymphadora Tonks miraba a Sirius con un brillo especial en sus ojos. Un brillo que, si Sirius lo hubiera visto, se hubiera preocupado al darse cuenta de que Tonks empezaba a atar cabos.


¿Qué quieren decir "mi pequeño chocolate" y "mi pequeño capuchino"? Y Charlie acepta la relación entre Sirius y Hermione¿lo hará Tonks?

Abrazos

ECDP