Nota: La canción que toca Tomoyo en el piano es Everytime de Britney Spears.
Disclaimer: Los personajes de CCS no me pertenecen son propiedad de CLAMP
Espacios Vacios
By. Yurika Mustang
Capitulo Dos
-No Tomoyo, tienes que relajarte, si te tensionas es lógico que te vas a equivocar, esa parte no es tan difícil-
-Lo dices porque eres el mejor tocando el piano, pero para mi es complicado, en especial en esta parte cuando se vuelve mas rápida la canción, no tengo unas manos tan agiles como las tuyas -
-Gracias por el cumplido, me alegra saber que para ti soy el mejor- sonrió coqueto. Tomoyo giro el rostro algo sonrojada- pero no siempre fui "el mejor" con el piano, se necesita de mucha practica-
-Ya lo se, pero sigue siendo difícil, no soy tan buena con las manos como todos creen, hay cosas que se me dificultan, entre ellas el piano ¿Qué puedo hacer entonces con ellas?-
-Tomoyo, esas cosas no se preguntan, en especial porque a mi se me ocurren un montón de cosas que puedes hacer con ellas-
-¡¡¡Eriol!!!... ¡deja tus perversiones a un lado, te hablo en serio!-
-Era una broma Tomy, no te enojes-
-¿Desde cuando haces esas bromitas conmigo eh?-
-Desde que me encanta verte sonrojada- Ya Tomy no te lo tomes tan a pecho y mejor sigue practicando, ya te lo dije, solo hacerlo miles de veces hará que lo hagas a la perfección, repite nuevamente la misma parte-
-Bien-
Tomoyo empezó nuevamente a tocar y al igual que las veces anteriores se equivoco en la misma parte. Se sobresalto al sentir al níveo abrazarla por la espalda y tomar cuidadosamente la mano con la cual debía marcar la nota en la que se había equivocado infinidad de veces, puso sus dedos sobre los suyos y lentamente repito la parte en la que se equivocaba.
-¿Vez? Así tienes que hacerlo, solo tranquilízate y siente la música nota por nota-
Eriol despego sus manos de las suyas, pero continúo abrazándola por la espalda. Tomoyo cerró los ojos y empezó a tocar, esta vez no se equivoco y la canción salió perfecta.
-¡Por fin!-
-Te lo dije, es solo práctica-
-Todo te lo debo a ti, gracias por enseñármela-
-No señorita, esto te va a salir caro- comentó gracioso
-¿A si? ¿Con que me lo vas a cobrar?-
-Mmm déjame pensarlo- le decía aun abrazándola con los ojos cerrados- primero vas a tener que tocar nuevamente la canción, pero esta vez acompáñala cantando-
-¿Y lo segundo?-
-Primero es lo primero Tomoyo, no te adelantes- la amatista solo sonrió
-No señor, te conozco, dime que es lo segundo- Eriol señalo su mejilla
-Un beso- la amatista se sonrojo y le dio un beso
-¿Viste? esta vez hice lo segundo- sonrió triunfal
-Por esta vez no puedo discutir… pero ahora toca-
-Esta bien- cerro nuevamente los ojos antes de comenzar a tocar, se sentía muy tranquila y tenerlo tan cerca y tan relajado, le daba mucha paz.
Notice me, take my hand
Why are we strangers when
Our love is strong
Why carry on without me
Comenzó cantando suavemente, estaba tan relajada que su voz salía en algo más que murmullos. Murmullos que para Eriol, eran arrulladores y pacíficos, juraría que podría dormir placenteramente toda la vida si le cantaba de esa forma todas las noches.
Everytime I try to fly, I fall
Without my wings, I feel so small
I guess I need you, baby
And everytime I see you in my dreams
I see your face, it's haunting me
I guess I need you, baby
Tomoyo estaba tan concentrada y se sentía tan placida que cuando los labios de Eriol se posaron en su cuello no se inmuto, por el contrario, era como un sueño. Porque solo en sueños podría pasar eso ¿No? Solo cuando dormía y soñaba con el, era posible tan cosa. Por eso cuando sintió sus labios contra los suyos, simplemente dejo de tocar, alzo sus manos del piano para posarlas alrededor del cuello del níveo y correspondió a la caricia que ahora le regalaba su amigo.
Se besaron largo rato, y cuando el aire les falto, Tomoyo abrió los ojos para encontrarse con la mirada zafiro de Eriol fija en la suya, se quedo un rato observándolo y cuando cayo en cuenta de la realidad, de que no era un sueño, de que era de verdad, que estaba en su casa, junto al piano, ¡besándose! Lo empujo de los hombros y se paro alarmada.
-¡Perdón Eriol! Yo… no se que estaba haciendo- dijo mirando al suelo
-Yo si te puedo decir que estábamos haciendo Tomoyo, nos estábamos besando-
-¡Ya lo se! Pero me refiero a que esto no debió haber pasado- Eriol frunció el ceño
-¿Por qué no?-
-¡¡Y todavía lo preguntas!! Somos amigos y tú tienes novia-
-Ya lo habíamos hecho antes-
-¡Pero fue por un juego!-
-¿En serio para ti fue solo por el juego?-pregunto dolido
-Claro que si ¿A caso para ti…?-
-No, no fue solo un juego-
-¡Por Dios Eriol! ¿Qué te esta pasando? Tu tienes novia, no puedes pensar esas cosas ¿En donde dejas a Kaho?-
-En Alemania. Tomoyo yo ya te había dicho como iban las cosas-
-Si, pero no es como para que estemos haciendo estas cosas, tu estas confundido porque tienes rabia con ella-
-No Tomoyo, yo se lo que estoy haciendo y no estoy confundido-
-Pero…-
-Termine con ella- le corto
-¿Qué?-
-Que termine con ella-
-Pero ¿Cuándo?-
-Hoy en la tarde-
-¿Hablas en serio? Pero si tú la amas-
-No Tomoyo, no la amo, todo este tiempo estuve confundiendo las cosas, es todo, yo había tenido a Kaho a mi lado casi toda mi vida y confundí las cosas, pero ahora entiendo la realidad-
-De todos modos, esto esta mal-
-¿Por qué?-
-Por que somos amigos, y los amigos no se besan-
-Podemos ser mas que amigos o ¿A caso no te gusto?-
Sabia que ella le correspondía su nerviosismo de ahora y el beso y la mirada de hace un rato se lo decían. La amatista se quedo en silencio unos segundos y cuando iba a responder, un nuevo beso la silencio. Esta vez el beso era más apasionado y exigente, el chico quería demostrarle con sus propios actos que no le podía mentir. Y nuevamente lo comprobó, cuando Tomoyo se rindió, le echo los brazos al cuello y le correspondió, supo que había ganado y no la guerra con Takeshi, no, había ganado algo machismo mas importante, algo que no tenia idea desde cuando existía, su corazón, el corazón de Tomoyo, y estaba seguro que no era algo nuevo, podía sentirlo, podía sentir como mediante el beso la amatista liberaba una presión que había tenido guardada desde sabe Dios cuando. ¿Tan ciego había estado? ¿Tan imbécil podría haber sido? Vaya a saber desde cuando Tomoyo tenia ese sentimiento y el como un estúpido cegado con Kaho, ¿Cuántas veces le había hablado de Kaho? De lo que supuestamente sentía por ella, ¿Habría sufrido? Era lo mas lógico, ¡mierda! Eso no le gustaba nada, imaginársela sufriendo por su culpa no le agradaba en lo mas mínimo.
Pero las cosas cambiarían, claro que si, de ahora en adelante haría lo que estuviera en sus manos y lo que no, para que fuera feliz… a su lado, solamente con el. Si, lo había descubierto, era un celoso sin limites, y era algo que no había descubierto hasta ahora, solo por ella, pero no se quejaba, tenia que serlo, no pensaba dejarle la oportunidad a otro para que se la quitaran, claro que no, sacaría a todos los que fueran necesarios de su camino, y tenia que empezar por el primero, por Takeshi.
Lentamente el beso se fue terminando y antes de que la amatista hiciera algún comentario o alguna acción, la abrazo fuertemente y le hablo al oído.
-Escúchame Tomoyo, si nos besamos no es solo por amistad, es obvio que es algo mas y para serte sincero yo quiero mas, muchísimo mas, pero no te voy a presionar, no tienes que decirme nada ahora, pero solo por ahora, después vamos a hablar sobre esto, largo y tendido, lo único que si quiero que sepas es que yo ya no te veo como mi mejor amiga- esto lo dijo mirándola a los ojos- será mejor que te lleve a casa ahora, es tarde y prefiero que descanses, piensa en lo que te digo y lo hablamos luego ¿quieres?- Tomoyo simplemente asintió
Salieron para su casa y el camino hasta ella lo pasaron en silencio, pero un silencio agradable. Tomoyo estaba muy confundida, era lo que había querido escuchar todo este tiempo, pero había sido tan repentino que no sabia como actuar ni que decirle ¿contarle que lo amaba en silencio desde hace algún tiempo seria buena idea? ¿Decirle simplemente que si quería tener algo con el? O ¿decirle que no podían tener una relación entre ellos? ¡Pero que cosas estaba pensando! ¿Cómo le iba a decir que no? ¿Estaba demente o que? Era lo mas lógico que su respuesta no iba a ser una negativa, es solo que no sabia como hablarle, como actuar frente a el luego de lo sucedido. Pero él tenía razón, era mejor irse a casa y procesar un poco las cosas, ya mañana seria otro día y encontraría las palabras adecuadas para responderle. Además estaba Takeshi si empezaba algo con Eriol, tenia que hablar también con el, no podía dejarlo sin explicaciones luego de que se había portado tan bien con ella.
Llegaron a su casa y el níveo se despidió de ella como lo hacia siempre, ella subió hasta su cuarto, se dio una larga ducha y se fue a dormir, tenia muchas cosas que pensar y no tenia ganas de comer nada, con todas las mariposas que tenia en el estomago no habría espacio para la comida.
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Al día siguiente ambos se portaron como de costumbre, Eriol no menciono el tema y ella tampoco lo haría, al menos por ahora, tal vez el le estaba dando el tiempo necesario para pensar y la verdad se lo agradecía, quería hablar con Sakura primero y tener una opinión desde su lado y hoy que la acompañaría al medico seria la mejor opción.
Al finalizar las clases ambas chicas se despidieron y emprendieron el camino hasta el medico.
-Ahora me siento mas tranquila luego de hablar con la doctora, menos mal no era hombre, me hubiera dado mucha vergüenza hablar de estas cosas-
-Me lo imagino, además la doctora fue muy amable y resolvió todas tus dudas Sakura, ahora puedes estar completamente tranquila y disfrutar sin problemas- la castaña se puso roja como una fresa
-Tomoyo, ya te estas portando como Eriol- la amatista sonrió
-Dime Sakura, no te lo había podido preguntar antes pero ¿en donde fue?-
-En su apartamento, sabes que con mi hermano es imposible en mi casa y muchísimo menos con Kero, las veces que hemos estado juntos ha sido allá-
-¿Las veces? ¿Cuántas han sido?- pregunto picara Tomoyo
-P-Pues… muchas- respondió mirando el suelo
-Vamos Sakura, no tienes porque avergonzarte, ya te dije que es natural-
-Ya lo se, pero empiezo a pensar que soy ninfómana- Tomoyo soltó una gran carcajada
-¿Por qué lo dices?-
-Es que es inevitable Tomoyo, siempre que estamos solos terminamos haciendo el amor, de una forma u otra siempre llegamos a lo mismo-
-Eso no significa que seas ninfómana, son solo las hormonas, a nuestra edad es lo más normal y en ustedes aun mas, con lo que se quieren no es ilógico que lo hagan, especialmente porque lo hacen con amor, ya me gustaría a mí poder estar en tu lugar-
-Ya encontraras tu príncipe azul Tomoyo-
-Ahora que lo mencionas tengo que hablar contigo sobre algo importante, necesito tu opinión-
-¿Qué paso?- pregunto asustada
-No es nada malo Sakurita, es solo que, ayer le pedí a Eriol que me enseñara una canción en piano, fuimos a su casa, una cosa llevo a la otra y terminamos besándonos otra vez- Sakura pego un brinco de sorpresa- pero no es solo eso, cuando note lo que estaba haciendo me levante rápido y me disculpe por lo sucedido y dije un montón de cosas mas que no recuerdo-
-¿Qué te dijo el?-
-Se disgusto, fue muy confuso, me pregunto si el anterior beso había sido solo por el juego y le dije que si… luego el me dijo que para el no había sido solo un juego y empezamos a discutir yo le mencioné a Kaho y al final me dijo que había terminado con ella-
-¡¿Qué?!-
-Como lo oyes, me puse muy nerviosa Sakura dije otro par de estupideces que ni yo misma me creí hasta que me beso de nuevo, después me abrazo y me pidió que no dijera nada, que pensara las cosas y hablaríamos después, pero me aseguro que no me ve como su mejor amiga y que quiere algo mas-
-¡Eso es genial! Ósea que Syaoran tenía razón-
-¿Syaoran, en que?-
-No se como hizo, pero el descubrió que le gustas a Eriol-
-¡¿En serio?!- la castaña asintió- en fin Sakura, el tema es que no se que hacer-
-¿Acaso lo vas a rechazar? esta es la oportunidad de tu vida, lo siento mucho por Kaho, pero tú eres mi mejor amigo y si Eriol te quiere a ti, tienes que aprovecharlo-
-Al parecer las cosas entre ellos no habían estado bien, hace mas de dos meses que no se hablan y el dice que es Kaho quien lo evita-
-Tanto mejor, no tienes porque cargar con ningún remordimiento-
-Lo que me da miedo, es que el este conmigo por despecho-
-No pienses esas tonterías Tomoyo sabes perfectamente que Eriol no es esa clase de persona y mucho menos si te involucra en el asunto-
-¿Entonces me dices que debo aceptarlo?-
-¡Claro que si!-
-Bien, lo hare, me siento mucho mejor luego de hablar contigo, gracias amiga- y abrazo a la castaña
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Los días pasaron rápidamente hasta llegar por fin el sábado, ese miércoles en la noche, Sonomi regreso de su viaje y la tuvo ocupada el resto de la semana con el tema de la fiesta, por lo que no tuvo tiempo de hablar con el níveo, salía de las clases y su madre la mandaba a recoger para que la llevaran rápido a la casa y terminar los últimos detalles de la fiesta. Eriol por su parte, estaba tranquilo pues estaba más que seguro que la respuesta de su amiga seria positiva, no la presiono pues sabia que debía pensar y con el tema de la fiesta estaría ocupada, dejaría las cosas para hablarlo el sábado en la noche y esta vez si le exigiría una respuesta. Además estaba tranquilo, sabia que al igual que él, Takeshi no había podido acercarse tampoco a la amatista, pues las pocas horas en las que no estaba ocupada con la fiesta, estaba con él o estudiando, hasta había pedido permiso en el coro para faltar esos dos días, así que podía estar mas que tranquilo.
Finalmente llego la noche y pronto seria la hora de salir por sus amigos, había quedado en irse junto a la pareja de castaños hasta la casa de Tomoyo. Paso primero por Syaoran y luego por la esmeralda que milagrosamente estaba lista a tiempo. Iban todos con trajes elegantes, ambos chicos vestían de trajes negros y camisa blanca sin corbata, dándoles un toque de elegancia y juventud, Syaoran tenía un antifaz blanco y Eriol uno negro, eso les daba un toque de misterio y sensualidad increíble. La esmerando tenia el traje verde escogido por Tomoyo, que era pegado al cuerpo hasta los muslos y desde ahí caía suelto hasta los tobillos, tenia un escote en la parte de adelante en forma de V que se amarraba a la parte trasera del cuello con dos tiras, el cabello suelto levemente rizado y una mascara verde oscura con brillantes, hecha igualmente por Tomoyo, el castaño se quedo boqui abierto cuando lo vio y no falto la burla de parte de Eriol al mencionarle que "Casi se la come con la mirada".
Llegaron a la fiesta donde ya se podía ver como poco a poco se llenaba de gente que bailaba animada, todas con sus antifaces. A lo lejos pudieron divisar a Touya, Yukito y Nakuru sentados en una mesa y Fujitaka y Sonomi bailando mientras charlaban. Lo mas seguro es que Spinel y Kero estarían en algún cuarto consumiendo dulces, la amatista aun no se veía por ningún lado, pues su entrada seria mas tarde. Cuando dieron las nueve de la noche, la música se detuvo y en el escenario donde estaban los músicos, se paro una alegre Sonomi saludando a los presentes y agradeciendo su presencia, para luego anunciar a su hija y desearle un feliz cumpleaños mientras esta aparecía por las escaleras de la mansión. Eriol como habían acordado subió hasta donde se encontraba y la ayudo a bajar las escaleras mientras le decía un "Estas hermosa Tomoyo" y esta a modo de respuesta solo sonreía.
Y es que Tomoyo como había quedado con Sakura se puso el vestido negro escotado en la espalda que como había pensado el escote bajaba hasta el inicio de las caderas, la abertura del vestido le llegaba a media pierna, donde se podía divisar unos zapatos plateados de tacón alto enmallados hasta un poco mas arriba del tobillo, el vestido al igual que el de Sakura, era apretado al cuerpo hasta los muslos y suelto de ahí hasta abajo, tenia el cuello igualmente en V, y aunque no era tan escotado como el de Sakura en esa parte se podía ver perfectamente el relicario que le obsequio el zafiro, combinado con unos pendientes de plata y el antifaz que era igualmente plateado.
La amatista saludo a algunas personas y bailo con otras, y en ese momento se encontraba bailando con la única persona con la que quería pasar esa noche especial, con Eriol.
-Creo que robaste más de una mirada esta noche-
-¿En serio?- el níveo asintió
-Creo que hasta estoy celoso- Tomoyo sonrió
-No veo porque debas estarlo-
-Créeme, la forma en la que te están mirando no es nada inocente, puedo decirte quienes te están comiendo con la mirada en estos momentos y cuantos van a intentar hacerlo después de esta noche. ¿No debería estar celoso por eso?-
-No, ni que tu pensaras hacer lo mismo que ellos-
-No hables por mi Tomoyo-
-¡Eriol! ¿Solo eso soy para ti?- Eriol la abrazo y le dio un beso en la frente
-Por supuesto que no, pero tampoco puedes negar que como estas vestida esta noche provocas más que un buen pensamiento, es que hay que estar ciego para no verlo, y créeme yo veo muy bien-
-Eriol no me digas esas cosas- decía Tomoyo mientras enterraba la cabeza en el pecho masculino para disimular el nuevo sonrojo. El níveo volvió a reír gracioso.
-Vamos Tomoyo no deberías avergonzarte por la verdad, antes tienes que estar orgullosa, además… ¿Qué paso con la chica serena que nunca se sonrojaba y disfrutaba molestar a un par de castaños amigos nuestros?-
-Sigo siendo esa chica, pero no puedo evitar sonrojarme si eres tu quien me lo dice-
-¿Por qué? Que diferencia hay en que lo haga yo a que lo haga otro-
-En que si me lo dice la persona de la cual estoy enamorada no va tener el mismo efecto que si lo hace cualquier aparecido- Eriol dejo de bailar y miro asombrado a la amatista
-¿Eso significa que…?-
-Que yo también te veo como algo más que un amigo, lo hago desde hace mucho y…- no pudo terminar la frase pues un beso del níveo la silencio.
No pudo mas que responder gustosa la caricia y como ya se estaba volviendo su costumbre le hecho los brazos al cuello mientras Eriol acariciaba suavemente su espalda por el escote. Ambos castaños vieron la escena y sonrieron satisfechos, por fin las cosas estaban como debían estar. Cierto azabache también observo la escena y comprendió que había perdido, no le quedaba más que hacerse a un lado y lamentar su derrota.
-Creo que aunque esto lo hace oficial, tengo que preguntarte- hablo el zafiro cuando terminaron el beso
-¿Qué cosa?- el la miro
-Dime Tomoyo ¿Quieres ser mi novia?- la chica amplio una hermosa sonrisa y le dio un fugaz beso en los labios
-Por supuesto que si-
La noche continuó tranquila y todos disfrutaron la velada. Al finalizar la fiesta, habían muy pocas personas en la mansión, entre ellas la familia de Sakura, Eriol, Nakuru y los castaños. Los tres últimos no perdieron la oportunidad para felicitar a la nueva pareja y esta vez Syaoran pudo hacerle unas cuantas bromas al níveo. Luego todos se fueron a sus respectivos hogares. La amatista estaba más que feliz, la noche no había podido terminar mejor, esta vez, si que dormiría tranquila.
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Al día siguiente Tomoyo se levanto más feliz que nunca. Hoy pasaría a casa de Eriol pues el le había propuesto estar todo el día juntos y jamás podría negar tal proposición. Se puso una falda de jean desgastada en los bolsillos traseros, que le llegaba medio muslo, una blusa negra de tiras, su ahora inseparable relicario y unas botas sin tacón igualmente negras, el cabello atado en una cola y un abrigo negro, pues aunque no estaba haciendo tanto frio, no estaba de más llevarlo.
Caminaba observando las hojas de los arboles que ya comenzaban a tornarse anaranjadas, le encantaba ver como el viento mecía las hojas a su paso y estas parecían saludarla, la llenaban de tranquilidad, en el pasado, le daba melancolía, porque le causaban un sentimiento de vacio y soledad, pero ahora, solo le producían tranquilidad. Diviso el misterioso edificio en el que estaba el apartamento en el que vivía Eriol días después que Kaho se había marchado a Alemania, si, un apartamento, nadie se lo creía, pero esta vez no quiso comprar una mansión, según el se sentía mas cómodo en algo pequeño y no en una casa tan grande y vacía como las que siempre le recomendaba la peli roja, le compro uno a Nakuru unos pisos mas abajo alegando que ella también necesitaba privacidad y esta acepto dichosa, aunque se llevo a Spinel con ella. No sabia como hacia, pero siempre todo lo que lo rodeaba terminaba lleno de ese misterio que lo caracterizaba. Inclusive ella, ya varias veces se lo habían dicho sus amigos, con el pasar de los días se parecían mas, sea ella quien se contagiara de algo de el o Eriol de algo de ella. Sonrió feliz, tal vez ahora se notaria mucho mas.
Toco el timbre varias veces, esperando de espaldas a la puerta mientras observaba al pasillo distraídamente, sintió que abrieron la puerta y al girarse se llevo la sorpresa de su vida al ver quien estaba parada en frente suyo. Kaho Mitsuki, si, ella, con su cabello suelto y en pijama, uno demasiado transparente para su gusto, además se le notaba nerviosa, no tenía que ver mas para entender que la había despertado, la había sacado de la cama, la cama que seguramente había compartido con Eriol. ¿Por qué demonios le pasaban estas cosas? ¿Por qué Eriol le había dicho tantas frases lindas para nada? Claro, lo mas seguro es que ella tuviera razón, y como le dijo a Sakura solo era despecho y la peli roja al ver que lo perdía decidió regresar y arreglar las cosas entre ambos, e inevitablemente las arreglaron. No lo culpaba, en cierto modo entendía, que a pesar de lo que paso entre ellos, al verla de nuevo a ella, recapacitara del error que iba a cometer y decidiera arreglar las cosas con Kaho. Bien, ella no se iba a meter, jamás fue su intención hacerlo y mucho menos ahora, no tenia nada que hacer ahí, no se quedaría a ser humillada con escusas estúpidas, ella entendía, pero también tenia su orgullo, no iba a darles forma de hacerla sentir mal, con explicaciones que no necesitaba.
-Perdón, creo que interrumpo- y haciendo una reverencia se marcho.
Alcanzo a escuchar un "Tomoyo espera" por parte de la peli roja, pero no mas, antes de que pudiera pronunciar otra palabra ya se había metido al ascensor y cerrado las puertas. Camino rápidamente por las calles sin prestar atención a nada, no lloraría, claro que no, al menos, no hasta llegar a casa. No le daría a nadie el gusto de verla llorar y mucho menos por Eriol.
En medio de su prisa choco con alguien pero no levanto la mirada, escucho que la llamaba, pero no se detuvo, tal vez era alguien conocido porque la había llamado por su nombre, que importaba ya, solo quería llegar rápido a su casa. En cuanto estuvo en su habitación, se encerró en ella, no sin antes dar indicaciones de que no quería hablar con nadie y no iba a recibir ni llamadas ni visitas. Se hecho sobre su cama y no puedo evitar llorar, derramo lagrima tras lagrima. ¿Por qué? ¿Por qué las cosas tenían que terminar así? Ella no había cometido ningún crimen ni nada lo suficientemente grave como para pagarlo de esa forma, tal vez, era solo su destino, ella no tenia futuro en el amor y esto era un indicio de que debería estar sola.
Por su lado Eriol corría desesperado por las calles sin creer su mala suerte, justamente Tomoyo había llegado en ese momento. ¿Por qué demonios no había abierto el la puerta? Ah si, se estaba bañando. ¡Mierda y mil veces mierda! Ni siquiera sabia hacia donde buscar, lo primero que se le vino a la mente fue Sakura pero recordaba que ella y Syaoran habían quedado en salir hoy, así que lo mas seguro es que no estaba con ninguno de ellos. Ella no tenia mas amigos a los cuales recurrir en un momento así, lo mas seguro era que había regresado a su casa, doblo en una esquina para poder tomar el camino correcto pero iban tan rápido y tan distraído que choco con alguien cayendo ambos al suelo.
-¿Acaso todo el mundo se tropezara conmigo hoy?- escucho que decía la persona, levanto el rostro y pudo ver a un azabache tirado en el suelo, recogiendo los libros que traía consigo. Este a su vez levanto la cara y cuando lo reconoció hizo una mueca de fastidio- ¡ah! Hiragizawa, eres tu… ahora comprendo ¿Qué le hiciste a Tomoyo?- pregunto con el ceño fruncido una vez estuvo de pie
-¡¿Cuantas malditas veces tengo que repetirte que lo que pasa con nosotros no te importa?!-
-¡¡Si me importa cuando le haces daño, la vi pasar hace un rato como alma que lleva el diablo, se tropezó conmigo y ni se inmuto cuando la llame!! ¿Tan pronto y ya la estas haciendo sufrir? ¿Quién era el preocupado por las malas intenciones, acaso no eras tú?-
-¿La viste? ¿Por donde se fue?-
-¡¡Respóndeme!!-
-¡Takeshi ya te lo dije, no te importa! Además ¿Qué demonios vas a saber tu? ¡Deja de entrometerte que no tienes la menor idea!- y sin darle tiempo al azabache de contestar salió corriendo nuevamente. Lo mas seguro y si paso por ahí, es que se fue a su casa.
Cuando llego fue inútil, no lo dejaron pasar, le informaron que la amatista no quería ver a nadie y tampoco se le podían pasar llamadas. Intento a su celular y tampoco le contesto, pero no se daría por vencido, tenia que hablar con ella y aclararle las cosas.
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Estaba sentada en el suelo con la espalda pegada al costado de la cama, su habitación estaba en completa oscuridad, la única luz que entraba era la de la luna por la ventana. Tenia el celular en la mano mientras observaba la luna llena que comenzaba a ser ocultada por las nubes. Treinta y siete llamadas pérdidas, la había llamado treinta y siete veces y en ninguna de esas treinta y siete había contestado. ¿Por qué se molestaba en martirizarla? ¿Qué ganaba con todo eso? No había necesidad de aclarar nada, ella entendía muy bien las cosas, no necesitaba de su compasión, ni de lamentaciones por su parte y disculpas por la confusión. Tenia que dejar las cosas así y tratar de seguir como si nada, pero al parecer el no entendía. El celular marco la treinta y ocho llamada perdida, y al igual que las otras, tampoco contesto.
-¿Por qué no me has contestado Tomoyo?- pego un brinco de sorpresa y observo una figura en la oscuridad parada afuera en la ventana o más bien flotando si vale aclarar que su habitación quedaba en el segundo piso y no había ningún árbol ni nada por el estilo cerca de la ventana. No necesitaba ver más para saber quien era y por lo tanto no dijo nada- ¿Tengo que valerme de mi cálida de mago para que puedas hablar conmigo?- que irónica era la vida, días antes se había quejado porque su magia no le ayudaba a hablar con alguien y esta vez, era el único medio con el que podría hablar con la amatista, sin esperar el permiso de la chica se adentro a la habitación.
-¿Quién te dio el permiso para entrar? ¿Qué no entiendes que si no te conteste, ni acepte tu visita es porque no quiero verte?- el zafiro se entristeció, sabia que no seria fácil
-El problema es que si tu no me quieres ver yo a ti si, así que me valgo de mi ultimo recurso-
-Eso es jugar sucio Eriol-
-Ya conoces el viejo dicho, en la guerra y el amor todo se vale-
-Esto no es una guerra y dudo mucho que sea amor-
-Me ofendes Tomoyo- respondió dolido
-¡¿Qué te ofendo?! ¡Perdóname pero es lo menos que deberías sentir, aquí la ofendida soy yo!-
-¡Pero déjame explicarte!- acercándose hasta ella, Tomoyo se levanto de golpe y se alejo
-¡¿Y que demonios me vas a explicar?! ¡¿Qué volviste con ella, que la amas, que todo lo que me has dicho fue un error?! ¡¡¿Eso?!!-
-¡¡No!! ¡Por supuesto que no!- Eriol tomo a la amatista de los brazos- ¡¿Cómo mierda te voy a explicar lo que pasa si no me dejas?! ¡No me das la oportunidad de aclarar las cosas, no has hecho mas que juzgarme sin darme el beneficio de la duda!-
-¡¿Pero que me vas a aclarar?! Con lo que vi me basta-
-¡Pero si no viste nada!-
-¿Nada?- pregunto calmándose la amatista y soltándose del agarre del níveo, pues estaban armando un escándalo tremendo y no quería que su madre los escuchara, por más lejos que estuviera su habitación de la de ella, si continuaban gritando no tardaría en llegar todo el personal de vigilancia y las guardaespaldas- ¿Tu que pensarías si llegaras a mi apartamento y en vez de mi, te abre la puerta un hombre medio desnudo, con signos fijos de estar durmiendo? Ah, se me olvida agregar que era mi supuesto "ex novio" y que por mucho tiempo yo había jurado amar mas que a nadie ¿A eso llamas no ver nada?- Eriol se quedo callado, la amatista tenia toda la razón
-Esta bien Tomoyo, tienes la razón, eso es ver supuestamente mucho, pero no es lo que parece-
-¿Por qué todos los hombres usan la misma estúpida frase?-
-¡Es que es la verdad! Por amor a Dios Tomoyo déjame explicarte, ¿Cuántas veces tu no me habías dicho que debía hablar antes de sacar conclusiones ante una situación? Eras tu la que se vanagloriaba de tener ante todo el dialogo ¿Y que es lo que estas haciendo conmigo? Juzgarme sin dejarme siquiera darte una miserable explicación- la amatista no pudo refutarle nada. Suspiro resignada
-¿Qué es lo que me tienes que explicar? ¿Qué es lo que yo mal interprete? ¿Cuál es la supuesta verdad?- Eriol se relajo. Al menos había conseguido que lo escuchara
-Anoche cuando volví de tu fiesta, me encontré a Kaho sentada en la puerta de mi apartamento esperándome- el corazón de Tomoyo se encogió, lo mas seguro es que si había venido a pedir otra oportunidad- yo me sorprendí porque no esperaba verla en Japón y mucho menos buscándome. El martes pasado como te lo dije, yo la llame y termine con ella, no le supe dar muchas explicaciones porque en ese momento yo no había quedado contigo en nada, ni siquiera te había dicho lo que sentía y aunque ella estaba de acuerdo y me dijo que al igual que yo, había pensado que lo mejor era dar nuestra relación por terminada, Kaho pensó que yo había quedado en malos términos con ella y como no hablamos mucho esa vez por teléfono, decidió venir a hablar personalmente conmigo y aclarar las razones, pues no quería que las cosas terminaran mal. Me conto que tiene una nueva pareja en Alemania, un hombre de su edad y que le propuso matrimonio hace tres meses, por eso ella no había querido atender ninguna de mis llamadas ni comunicarse conmigo, pues quería pensar las cosas y aclarar su mente con respecto a sus sentimientos, además de encontrar la mejor manera para dar por terminado nuestra relación. Por eso pensó que yo me había enterado de eso por otros medios y la había llamado a terminarle con escusas así que decidió venir aquí y arreglarlo todo de una vez en persona. Yo le explique las verdaderas razones y le conté que había empezado una relación contigo, por eso se puso tan nerviosa cuando te vio, porque supo que mal interpretarías las cosas. Kaho había llegado ayer desde Alemania y no tenia donde quedarse así que le ofrecí la habitación de invitados, cuando llegaste me estaba bañando y por eso fue ella quien te abrió. Te juro Tomoyo que es la verdad y que no te estoy diciendo mentiras, es mas, si quieres vamos y hablamos con ella para que te queden claras las cosas- Eriol había tomado el rostro de Tomoyo para que lo mirara y comprobara que era verdad.
-No hace falta… te creo- Eriol se alegro enormemente por sus palabras- perdóname tu a mi por actuar tan impulsiva, pero es que me dio mucha rabia y tristeza cuando la vi, lo primero que pude pensar es que habías vuelto con ella y no quería hablar contigo, porque no deseaba que me dieras los motivos por los cuales terminabas con lo nuestro y volvías con ella-
-¡Que tonta eres Tomoyo! ¿Cómo crees? Casi me da un infarto cuando Kaho me dijo que te fuiste lo mas seguro que enojada. Salí corriendo a buscarte como loco y cuando me encontré al imbécil de Takeshi y me dijo que te habías tropezado con el y te había visto mal, casi me muero-
-¿Era Kei? Yo ni me fije con quien me choque, escuche que me llamaron pero no tenia ganas de hablar con nadie… luego lo buscare para aclarar las cosas-
-Gracias a Dios no le hablaste, lo mas seguro es que te habría puesto mas en mi contra, suficiente tuve con nuestro altercado-
-¿Qué altercado?-
-El muy estúpido empezó a gritarme y hacerme reclamos sin sentido, pero a la larga no le preste atención y vine para acá- Eriol la abrazo con algo de fuerza y le dio un beso en la frente- perdóname por haberte hecho sentir mal aunque fuera inconscientemente… hasta estuviste llorando- dijo mientras acariciaba su mejilla en la oscuridad
-¿Como lo sabes?-
-Te conozco lo suficiente para saber cuando has llorado y cuando no- Tomoyo sonrió
Lentamente las distancias se fueron acortando con la llegada del tan esperado beso, Eriol le acariciaba la cintura y la espalda con ambas manos, mientras Tomoyo hacia lo mismo a su cabello y cuello. Sin pensarlo se encontraban recostados en la cama, el zafiro sobre Tomoyo, y el beso que antes era suave y lento, ahora era mas intenso y apasionado, acompañado de caricias que aun sin ser atrevidas, no dejaban de ser apasionadas. El primero en reaccionar fue el níveo, que estando consiente de la excitación que tenía, decidió parar antes de arrepentirse, tenía que recordarse que era Tomoyo con quien estaba y por muchas ganas que tuviera no quería forzar las situación a nada. Suavizo un poco más el beso y lentamente se separo. Pudo ver en medio de la oscuridad una mirada de reproche por parte de la amatista y no pudo evitar sonreír al ver que aunque había dejado de besarla, ella no le había quitado los brazos del cuello.
-Espera Tomoyo- intentando separarse
-¿Qué pasa? ¿Hice algo mal?- sentándose en la cama a su lado
-Malo no, creo que lo hiciste demasiado bien-
-¿Cómo?- el níveo bajo lentamente la mirada a su entre pierna, la amatista lo siguió y no puedo evitar sonrojarse como una fresa. Aunque estaba oscuro, Eriol pudo notar el sonrojo y soltó una suave risita- ¡Hay lo siento Eriol, yo no quería!-
-Yo lo siento más-
-¡Eriol! Deja de hacer esos comentarios que me avergüenzas-
-No puedo evitarlo, saber que soy el único con el poder de hacerlo me encanta-
-No deberías disfrutar con la debilidad de los otros-
-Y tu no deberías decir eso cuando todos estos años has hecho lo mismo a costillas de cierto par de novios amigos nuestros- Tomoyo sonrió al recordarlo
-Esta bien, tú ganas-
-No, en este momento estoy en desventaja- dijo mirándose nuevamente la entrepierna. A modo de respuesta recibió un almohadazo de parte de la amatista. Cuando se recupero del "golpe" aprisiono a Tomoyo en la cama acorralándola entre el y el colchón y comenzó a hacerle cosquillas
-¡Para Eriol!... No- trataba de decir entre risas- eres… un aprovechado- el zafiro paro las cosquillas
-Si, lo confieso, soy un aprovechado- dijo suavemente a su oído y subiendo nuevamente hasta sus labios la beso.
La beso con ganas, pasando lentamente de sus labios a su cuello donde mordía suavemente el lugar donde se sentían el pulso. Se empezaron a acariciar nuevamente y cuando las manos de la amatista se posaron bajo la camisa del chito, este se separo rápidamente.
-Es en serio Tomy, es mejor que paremos-
-¿Por qué?-
-Tomoyo, estoy demasiado excitado y si continuamos así, no me podre controlar después-
-Entonces continua- el zafiro la miro asombrado
-¿Estas loca?-
-¿Tan desagradable resulto para que no quieras hacer el amor conmigo?- Eriol sintió que se le erizaba la piel al escuchar la frase "hacer el amor". Si Tomoyo supiera.
-No es eso, es solo que quiero que sea justo lo que acabas de decir: hacer el amor no que te dejes llevar por el momento o que lo hagas porque yo quiero, yo deseo que sea cuando estés lista- Tomoyo lo abrazo con fuerza y le dio un beso fugaz en los labios
-Por eso es que siempre lo diré, eres el mejor, pero no deberías hablar por mi, si yo te dije que quería hacer el amor contigo, es porque quiero hacerlo, no porque me sienta forzada ni porque me deje llevar, Eriol… yo te amo- el corazón del zafiro se acelero locamente, tomo el rostro de la amatista con sus manos para que lo mirara a los ojos
-Y yo a ti… no sabes lo que me duele enterarme tan tarde, pero te puedo jurar por todos los Dioses existentes que te amo y que es solamente a ti- tomo la mano de la amatista y la llevo hasta su pecho- ¿Puedes sentirlo?- la chica asintió- es solo contigo, solamente por ti se agita de esta forma mi corazón, llámame, ridículo, anticuado, lo quieras, pero es la realidad-
-Eriol, hazme el amor- propuso en un susurro. Eriol esta vez no puso objeciones
Se besaron por enésima vez, y por enésima vez se acariciaron, esta vez sin reprimirse con las caricias, sus manos fueron a donde quisieron, y tocaron cuanto pudieron. Tomoyo fue la primera en deshacerse de la primera prenda de su acompañante, mandando a volar la camisa a cualquier parte de la habitación, acariciando su pecho y su abdomen y besando donde alcazaba. El siguiente fue Eriol haciendo lo mismo con la blusa y la falda de la chica, dejándola en su ropa interior blanca, que hacia juego con su piel, y por supuesto acompañados por el relicario, su piel resaltaba en la oscuridad de la habitación y parecían brillar al combinarse con la luz de la luna. La amatista sentía la piel arder al contacto de los dedos del níveo, estaba muy caliente, sentía su cuerpo a una temperatura en la cual jamás había estado, de sus labios salió un gemido al sentirlo posar sus labios en su vientre, mientras su lengua jugaba con su ombligo. Subió lentamente por entre sus pechos y beso nuevamente su cuello mientras desabrochaba el sostén, al deshacerse de la prenda, se separo un poco de ella para poder observarla, un suave "eres hermosa" salió de sus labios antes de besar uno de sus pechos y acariciar el otro con su mano.
Leves gemidos salían de la boca de Tomoyo y sin poderlo evitar sonrió triunfal, la llevaría al cielo y la traería de vuelta, solamente con el experimentaría los mayores placeres de la vida.
-Eriol- escucho que lo llamaba lentamente, dejo sus atenciones y levanto el rostro para mirarla, no necesito más palabras, suavemente se deshizo de las bragas de la amatista y al igual que con el sujetador, se quedo observándola asombrado, era preciosa. Noto un rubor en las mejillas de la chica, así que se detuvo, ya tendría tiempo de mirarla en otra ocasión, se quito lo que le quedaba de ropa, se puso protección y nuevamente se poso sobre la chica, la beso otro rato mas y cuando iba a comenzar con su acto, no pudo evitar preguntarle.
-¿Estas segura?-
-Como nunca-
Conforme con la respuesta, empezó a adentrarse lentamente en ella, no necesitaba que se lo dijera, sabia que Tomoyo no había estado con nadie y que él seria el primero y el único con el que estaría, eso podía asegurarlo. Cuando noto que la expresión de la amatista cambiaba por una de dolor, se detuvo y la beso en los labios.
-Tranquila, relájate- dijo sobre sus labios. A modo de respuesta Tomoyo asintió
-Confió en ti Eriol-
El zafiro continúo y cuando estuvo completamente dentro se quedo quieto esperando a que se acostumbrara, al ver que se relajaba, comenzó a moverse lentamente, sabia que tenia que ser muy cuidadoso si no quería que la experiencia fuera una que no quería en la amatista. Aumento un poco el ritmo al escuchar los suaves gemidos de la chica y sabia que iba por buen camino.
Tomoyo por su parte, se sentía demasiado bien, tenia ganas de gritar por todas las sensaciones que estaba sintiendo, jamás imagino que su primera vez seria con él, pues lo veía como un imposible, por eso nunca había tenido la necesidad de estar con nadie, porque solo lo amaba a el, pero ahora que se estaban juntos, no podía creerlo, estaban haciendo el amor, ¡Eriol le hacia el amor! Y de la forma mas maravillosa que pudo imaginarse.
Sintió que lo abrazo con fuerza al aumentar el ritmo y no pudo reprimir un gemido de placer, cuando en medio de la pasión Tomoyo había mordido su cuello. La beso y acaricio con desenfreno y por poco queda sordo al escuchar el último gemido de Tomoyo en su oído cuando el clímax la inundo, inevitablemente se excito más y aumentando más el ritmo llego a los segundos que ella. Se recostó a su lado y la atrajo hasta su pecho abrazándola por la cintura, los tapo a ambos con las sabanas y acaricio los largos cabellos de la amatista mientras sentía como ella devolvía sus caricias en su pecho.
-Te amo Tomoyo- no pudo evitar repetir
-Y yo a ti… fue hermoso Eriol-
-Y se pondrá mejor- Tomoyo rio graciosa- pero lo que se va a poner mejor, será el morado que me saldrá en el cuello, no sabía que tenías complejo de vampiresa Tomy- comento jocoso
-¡Hay perdón! Creo que ni me di cuenta de lo que hacia- se sonrojo la chica. Eriol beso su cabeza
-No tienes porque disculparte, estos son los gajes del oficio, además no tienes idea de lo que me gusto eso-
-¿En serio? No sabia que fueras masoquista-
-Ni yo- ambos rieron.
-Eriol- el chico la miro- Quédate esta noche-
-Pero ¿y tu madre?-
-Mañana se ira de viaje, para la hora que nos levantemos ya no estará, hablo conmigo antes de que yo fuera para tu apartamento y me lo conto, así que no tienes porque preocuparte, la servidumbre no le va a contar nada… quédate ¿si?-
-Ya te lo dije, ¿Cómo negarme a una petición tuya?-
-¡Gracias!-
-No tienes porque agradecerme, si yo gustoso me quedo contigo todas las noches que quieras- y con ese como el ultimo comentario de la noche se quedaron dormidos.
A la mañana siguiente, el primero en levantarse fue el níveo, y no podía creer lo feliz que estaba, recostada en su pecho, abrazándolo por la cintura y con los pies enredados en los suyos, estaba una tranquila Tomoyo, ¡se veía hermosísima! Tan tranquila y serena como siempre era ella, ¿Quién se imaginaria que horas atrás era toda pasión y desenfreno? El no, es que hasta lo había mordido, sonrió al recordar eso, definitivamente no dejaría que nadie mas viera ese lado de la chica mas que el, ¿Otra vez su lado celoso y posesivo? Si, claro que si. Había sido la mejor noche de su vida, ni siquiera Kaho había despertado esa pasión en él como lo hizo la amatista, no tenían punto de comparación, por mas que la gente pensara que al Kaho ser mayor y temer mas experiencia era una fiera en la cama, estaban muy equivocados, ella siempre era pasiva y calmada incluso en la cama, jamás se apasionaba al extremo como lo había hecho Tomoyo y jamás había logrado sacar su lado pasional ni mucho menos celoso y posesivo como lo estaba haciendo la amatista.
Estaba perdido, el haría todo lo que Tomoyo quisiera sin chistar, haría cualquier cosa que le pidiera por mas estúpida que fuera, todo por ella, si su querido descendiente se enteraba de ese pequeño detalle, lo mas seguro es que se vengaría por todos estos años en los que el lo había tomado de jueguito. Lo más sorprendente, es que no le importaba, no le importaba lo que los demás pudieran decir, si podía estar junto a Tomoyo. Por primera vez sentía que era el verdadero Eriol Hiragizawa, por fin podía ser él mismo sin cohibirse sin reprimirse y lo más importante de todo, sin estar bajo a sombra de un mago que vivió siglos atas, sin el vacio. Aunque esta vez le agradecía a su vida pasa por los poderes, pues sin su magia no hubiera podido hablar con la amatista y no hubiera podido tener esa hermosa noche. Que obstinada que estaba, totalmente terca, había tenido que rogar para que lo escuchara y si hubiera sido necesario se habría arrodillado, ¿Patético? No, para nada, lo que fuera necesario hacer, lo haría por ella. La sintió moverse y compro que se había despertado.
-Buenos días preciosa-
-Buenos días a ti también- sonrío algo adormilada
-¿Cómo estas? ¿Te sientes bien? ¿No te duele nada?- no pudo evitar preocuparse, jamás había estado con una mujer virgen, le preocupaba mucho lo que le pasara a la amatista
-Tranquilo, estoy bien, solo me duele un poco la entre pierna, pero ya pasara- Eriol acaricio suavemente su vientre a modo de caricia
-¿No quieres que vayamos al medico?- la amatista nuevamente se rio
-No seas extremista, pero si debo ir al medico, al igual que le recomendé a Sakura seria bueno consultar un doctor para empezar a cuidarme-
-Tienes razón, ¿Quieres que te acompañe?-
-Si no te molesta, me gustaría pedirle eso a Sakura, me sentiría más cómoda-
-Claro que no me molesta, será como tú quieras- sonrió aliviado
-Creo que deberíamos levantarnos ya Eriol, si no se nos hará tarde para ir al colegio-
-¿Tenemos que ir?- hizo un puchero
-Claro que si, no seas holgazán-
-Esta bien, vamos-
-Pero primero, espérame aquí, me cerciorare de que mi madre se haya ido, no quiero llevarme una sorpresa-
-Ok, aquí te espero-
Luego de que regresara la amatista, se bañaron juntos, desayunaron algo rápido y se dirigieron al apartamento de Eriol para que este se cambiara por su uniforme. El apartamento estaba vacio y solo había una nota de Kaho.
"Eriol, espero que hayas podido resolver el mal entendido con Tomoyo, discúlpame si te he ocasionado problemas… debo marcharme ya, pues mis deberes en Alemania me esperan y no puedo descuidarlos, te deseo la mejor suerte del mundo, espero que siguas siendo feliz al lado de Tomoyo, envíale un saludo de mi parte y una disculpa para ella por si la incomode de alguna forma. Hasta pronto… Kaho Mitsuki"
-Tiene que ser siempre tan fría e inamovible- dijo Eriol luego de leer la nota- sus deberes un día de estos, la van a matar de tanto estrés, en fin, me cambio y nos vamos- la amatista asintió
Salieron minutos después para el colegio y cuando cruzaron el portón de entrada todos los ojos se dirigieron a ellos. Y es que ambos iban caminando como si nada tomados de la mano y con una cara de enamorados que no podían con ella. Unos estaban asombrados, otros se lo esperaban y otros morían de envidia, pues tanto el como ella, eran muy populares y tenían un montón de pretendientes. Takeshi no pudo mas que esperarse la escena, pero en el fondo se alegraba por ellos, podía verla tan feliz y sabia que a su lado jamás hubiera podido verse así, solo quedaba quitarse el sombrero ante Hiragizawa.
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
-Bueno, tenemos que festejar por la nueva pareja ¿Qué les parece si vamos por un helado?- propuso el ambarino luego de clases
-Me parece bien, ¿que les parece si hacemos lo mismo que en el cumpleaños de Tomoyo? Podemos comprar helado y algunas cosas, esta vez ofrezco mi apartamento- hablo el zafiro
-¡Si! ¡Vamos!-
-Espera Sakura, porque no van ustedes primero- refiriéndose a Eriol y Syaoran- me gustaría mostrarte primero algo- esta vez se giro a la castaña. Eriol comprendió de qué se trataba
-Bien, vamos Syaoran, ya nos alcanzaran las chicas-
-Y bien ¿Qué me querías mostrar?- pregunto la castaña cuando se quedaron solas
-Más que mostrarte, me gustaría hablar contigo-
-¿De que?- Tomoyo le conto todo lo sucedido el día anterior con Kaho y Eriol- ¡Que tierno! ¿Entonces uso la magia para volar hasta tu habitación?- la amatista asintió- lo importante es que solucionaron todo y se reconciliaron-
-Si, pero vas a tener que acompañarme ahora tu al medico-
-¿Ah? ¿Por qué?-
-¡Hay Sakura! ¿Tu que pensaste cuando te dije que Eriol "durmió conmigo"? no fue precisamente para dormir, bueno, si dormimos, el detalle es lo que hicimos antes de eso- la esmeralda abrió los ojos de la sorpresa
-¡¿En serio?!- nuevamente Tomoyo asintió -¿Y como fue?- nuevamente la amatista relato lo sucedido a su mejor amiga.
Minutos después llegaron los chicos y emprendieron camino al apartamento del níveo. Jugaron nuevamente el "Verdad o Reto" pero en esta ocasión no hubo intervenciones mágicas por parte de ninguno. Hubo nuevamente confesiones, sonrojos, cachetadas, besos y hasta mordiscos, pasaron una tarde muy agradable, entre charlas y bromas y nuevamente una Naoko salió corriendo, esta vez hasta Kyoto, con la noticia de que el fantasma de Michael Jackson aparecía por esos lares, ya estaban empezando a sentir pena por ella. Finalizando la tarde, ambos castaños decidieron irse, pues Sakura era la encargada de la cena esa noche y el ambarino estaba invitado. Eriol por su parte le propuso a la amatista quedarse a dormir y esta acepto gustosa, no sin antes aclarar que ella haría la cena, el níveo ni siquiera rechisto, pues adoraba la comida de Tomoyo.
Horas más tarde, Tomoyo se encontraba parada en la ventana de la habitación del zafiro admirando la noche, vestía solamente con una camisa de Eriol y se podía ver a través de la luz de la luna su figura. Cuando sintió que la abrazaban por la espalda sonrió feliz, se sentía muy segura en sus brazos.
-¿Te desperté?-
-No, pero si me sentí muy solo cuando lo hice y no estabas a mi lado en la cama-
-Lo siento-
-¿En que piensas?-
-En nada en especial, solamente admiraba la noche, me encanta cuando el cielo esta despejado y se ven las estrellas-
-Yo se otra "forma" mas interesante de ver las estrellas- dándole besos en el cuello. Tomoyo rio graciosa
-¿Ah si? ¿Quién te dijo que yo me fio de tus "formas" interesantes de hacer las cosas?-
-Que raro, me parece que hace un par de horas esa cama fue testigo de cómo si te fías de mis "formas" de hacer "algunas" cosas- Tomoyo se sonrojo como una fresa
-Bien, me rindo, no tengo forma de ganarte una-
-Vamos Tomy, esto no es una competencia… pero dime ¿Quieres o no ver las estrellas?-
-¿Cómo lo estamos haciendo o como tu quieres mostrármelas?-
-¿Cuál prefieres?-
-Creo que si prefiero tus formas-
Y tal cual Eriol se lo dijo, Tomoyo vio las estrellas, unas de diferentes formas y colores, pero estaba segura que eran las mejores estrellas que hubiera visto en la vida. Definitivamente, de ahora en adelante, jamás se negaría a ver las cosas de diferente forma, especialmente si eran las que le mostraba el níveo. Pero lo más importante de todo es que ahora sus espacios vacios, estaban completamente llenos.
Fin
Bien, eso es todo, espero que les haya gustado, muchas gracias a quienes leyeron hasta aquí ^^ se aceptan todo tipo de comentarios, porfis dejen Review con sus opiniones… Bye!!!
