Hola! ésta es una historia que yo escribí hace algun tiempo, pero la desheche porque no me gustó como la había redactado, por eso no la terminé, hace poco la leí, y me acordé de la trama y las grandes ideas que tenía para ella, y he decidido empezar de cero, espero que les guste y que la disfruten.

Los personajes no son mios, son de Rowling y bla, bla, bla...(no me demanden)


Como cada año los alumnos de Hogwarts estaban disfrutando de sus esperadas, y para algunos, merecidas vacaciones, todos excepto uno, como todos los años Harry Potter se encontraba encerrado en su habitación, esta vez el castigo era gracias a su mejor amigo: Ron Wesley, quien había intentado comunicarse por "feletono" con él, la cara de Vernon Dursley al contestar el teléfono es lo que aún mantenía en Harry el buen humor, claro que eso le costó estar todas las vacaciones encerrado, pero aún mantenía una ilusión, en algunas horas más cumpliría los 17 años, edad suficiente para ser adulto en el mundo mágico.

En su última semana Harry había sobrevivido de comida enlatada (ya que sus tíos no tenían la consideración de dejarlo asistir a sus almuerzos y cenas), ese no era el problema, lo que más le dolía a Harry es que por debajo de la puerta se colaba el olor del almuerzo recién preparado, y él, desde donde estaba tenía más que claro que festín comerían. Aunque, a pesar de esto aún no estaba desnutrido, ya que como era de esperar, Ron le comentó a sus padres lo de la llamada telefónica y los señores Wesley asumieron el castigo y le mandaron una torta de chocolate, el problema es que ya no quedaba ningún pedacito.

Harry que llevaba algunas horas en la ventana (dormido mientras esperaba a Hedwig con noticias acerca de sus amigos o en su defecto del mundo mágico) comenzó a removerse intranquilamente, en su cabeza una voz cruda hablaba en un tono bajo y desafiante.

Hemos recibido noticias de que has estado con esa sangre sucia ¿acaso eres un traidor?

No mi lord- de pronto Harry se encontraba en una habitación de cemento iluminado sólo por una pequeña vela, ante sus ojos se encontraba una serpiente y de espaldas un sillón de color verde, se dio vuelta a ver quien había hablado, pero no pudo distinguir quien era el hombre, acomodado en la esquina a la que menos luz accedía y envuelto en una túnica negra estaba de pie, pero con una mascara que le cubría el rostro- mi lord, nada más he intentado acercarme a los amigos de Potter para hacerlos vulnerables y convencerlos de que confíe en mí, para luego usarlos en su plan maestro.

Espero que lo que me dices sea la verdad- respondió el del sillón- pero recuerda que hoy es el gran día, hoy Potter cumple los 17 años, lo que significa que la barrera de protección existente en su casa desaparece, debemos llegar allí antes que la gente de la orden del fénix. Ahora te voy a dar una pequeña advertencia, para que la próxima vez recuerdes mantenerme informado- y casi escupiendo levanto su varita- ¡cruccio!.

El hombre que estaba en la esquina cayó de pronto al suelo y comenzó a removerse mientras chillaba de dolor, se le salió la máscara, pero Harry no alcanzó a descubrir quien era esa persona, ya que también se encontraba dando vueltas en el suelo mientras se agarraba la cabeza. Luego poco a poco el dolor fue cediendo y llegó el momento de pensar quien era el hombre que estaba intentando usar a su mejor amiga para acercarse a él, de pronto el miedo lo invadió, no había tenido noticias de su amiga desde que se habían ido cada uno a su casa, no tenía la certeza si la chica estaba bien o mal, lo único claro era que estaba profundamente preocupado.

Miró el reloj y se dio cuenta de que sólo faltaban un par de segundos para sus 17 años, lo que en vez de alegrarlo, lo asustó más, recordaba lo que había dicho el hombre del sillón, tenía que contactarse con los de la orden urgentemente, pero su única vía en ese momento era por lechuza, lo que era un medio lento, además de que su lechuza aún no llegaba, ya que como todos los años debía estar recolectando cartas y regalos de sus amigos para él, pero de que servía, si el estaría muerto antes de poder siquiera recibirlos.

Apenas su reloj indico las 12 de la noche un plop lo sobresaltó, frente a el se encontraba un hombre vestido con una túnica negra, lo miró y con un movimiento de varita puso todo en sus lugar e hizo levitar el baúl de Harry, todo esto sin siquiera mirarlo, de pronto cuando el baúl de Harry estaba fuera de su pieza le dijo- Potter tomate de mi brazo, saldremos lo más rápido de aquí, nos apareceremos en la orden y ahí te quedaras, donde nadie pueda hacerte daño.

Harry obedientemente se tomó del brazo de su profesor más odiado, tenía tanto miedo de lo que pudiera pasar con los mortífagos que olvidó completamente la muerte de Dumbledore, y lo que era aun más importante, quien era su asesino, corrieron escaleras abajo con el baúl levitando a sus espaldas, llegaron a la calle y Harry tomó su baúl y se aferró lo más que pudo a su profesor y con un plop desaparecieron, justo cuando Harry escuchó como muchas personas aparecían en el lugar que ellos habían desaparecido.

En pocos segundos llegaron a la conocida calle de la orden, Harry se soltó del brazo de Snape y vio que tenía la túnica arremangada, se fijó en el detalle de que la marca estaba de un color intenso y por la forma en que el hombre se bajó rápidamente la manga, Harry se dio cuenta de que el hombre lo había visto mirarlo. Con apuro le pasó un papel y le exigió leerlo y con un sonoro plop volvió a desaparecer,

Harry al leer el papel (siguiendo el ritual de años anteriores) miró al frente y ahí la vio, una casa media derrumbada, con paso decidido entró y en la puerta se encontró con todos los Wesley. El menor de los hombres se acercó corriendo a él y lo abrazó deseándole un feliz cumpleaños, pronto todos los presentes lo imitaron, primero la señora Wesley, luego el señor Wesley y todos los hijos, y después tímidamente llegó Lupin y detrás de el Tonks, se notaba que lo de Sirius ya era tema superado, pues volvía a ser la de antes, con su pelo color chicle y lo que más le llamó la atención fue que iba de la mano con Lupin, aunque decidió no hacer comentarios, ya que con lo vergonzosos que podían, ser eran capaz de ponerse rojos y separarse inmediatamente. Saludo con un breve abrazo a cada uno y entró a la salita, de pronto y como si le hubiese caído un balde de agua fría en la cabeza, recordó todo lo referente a Dumbledore y se paró en seco, luego tomó su varita, ya era un mago mayor de edad, por lo tanto ya le era permitido hacer magia fuera de Hogwarts y comenzó a correr en dirección a la puerta de la casa, aunque nadie entendía porque el chico hacía esto, Lupin se interpuso en su camino y lo agarro.

-¿Qué pasa chico?- dijo mientras lo soltaba- sabes que no puedes andar así, como un loco y fuera de ti, no es la mejor forma, además ya es peligroso que salgas de esta casa.

-¡Pero Snape!- gritó Harry, aún fuera de sí- el me trajo, si tengo suerte aún puedo encontrarlo y matarlo con mis propias manos, ese desgraciado se merece la muerte.

-Aunque ya no sea tu profesor, no puedo permitirte que hables de esa manera- dijo Lupin, ya más cansado de la testarudez del chico- creo que ya te dije el año pasado que Snape no era un traidor.

-¿Lo vas a seguir defendiendo?- inquirió Harry de un mal modo- ya te dije que vi como ese bastardo se deshacía de director.

Harry, aún no entiendes, eso era lo que Dumbledore te quería explicar esa noche, pero fue demasiado tarde, no hubo tiempo- dijo Lupin mientras buscaba algo en sus bolsillos.

¿Qué sabes tu?- dijo Harry cada vez más enojado- yo estuve con el todo el tiempo y en ningún momento hizo ademán de decirme algo.

Toma- dijo Lupin entregándole un sobre- aquí está, léelo tu mismo-

Harry abrió el sobre y se encontró con un pergamino un tanto amarillento, lo sacó con sumo cuidado y lo leyó.

Severus:

Aunque no lo creas, ya estoy al tanto de tu compromiso con Narcisa Malfoy, y quiero decirte que más te vale cumplirlo, ya que si no lo haces, no vas a vivir para contar las consecuencias, aunque me imagino que ya lo tienes claro. Quiero que sepas que en este minuto yo no presento mayor importancia en esta guerra, Voldemort ya no me teme, y sirvo más muerto que vivo (por lo menos así recuperaras credibilidad en el circulo oscuro) ayudando en el futuro de esta guerra. Cálmate, algún día y creo que más pronto que tarde, volverás a recuperar la credibilidad que tenías, tu reputación será mejor, pero siempre debes trabajar para ello, no te preocupes, los miembros de la orden recibieron todos copias de ésta carta, para que tengan claro que estas lejos de ser un traidor, más bien eres uno de los mejores para cumplir. Espero que entiendas estas razones y las asumas, porque no te estoy preguntando.

Albus Dumbledore.

Harry terminó de leer la carta y quedó atónito, no podía creer lo que acababa de leer.

¿Viste Harry?- dijo Lupin- como Dumbledore lo dijo: el más capaz para cumplir órdenes es Snape, siempre fue el más leal, siguió la peor orden de su vida, mató a su mentor y ahora todo el mundo mágico está buscándolo, la gente lo odia más que al mismísimo Voldemort y cuando termine la guerra va a ser trabajo de nosotros, todos los integrantes de la orden, incluyéndote a ti, Ron, Ginny y Hermione los que vamos a tener que ayudar a limpiar su nombre.

Cuando Lupin terminó de hablar se dio cuenta que aún estaban todos los habitantes de la casa parados mirándolo, pero no pudo evitar fijarse en la sonrisa que tenían los hermanos Wesley, al sentirse parte importante de la orden, mientras la señora Molly les decía que en sus sueños serían miembros de la agrupación.

Me tienes que prometer que no harás algo estupido contra el profesor Snape y que te quedó claro lo que acabas de leer y te expliqué- dijo Lupin mirándolo seriamente.

Harry- dijo de repente la menor de los Wesley- creo que el profesor Lupin tiene razón, creo que Snape es culpable sólo de ser leal a Dumbledore y seguir hasta los últimos deseos de él.

Harry comprendió que a pesar de lo mucho que lo odiaba, no podría hacer nada contra el, ya que en cierto modo todo lo que le habían dicho era acertado.

De pronto la señora Wesley mandó a todos los "niños" como dijo ella a conversar en el segundo piso, ya que ellos estaban posponiendo una reunión importante de la orden, por discutir con Harry.

¡Pero mamá!- alegó Ron- acaban de decir que nosotros también somos parte de la orden.

Esta vez no Ron- dijo la madre- Harry viene cansado, además de que tienen que contarle todo lo que ha pasado hasta hoy.

Los tres subieron las escaleras hasta la pieza que compartirían Harry y Ron.

Entraron primero ellos dos, luego Ginny.

¡Qué caballeros que son!- dijo la chica un tanto exasperada- ninguno de los dos me dejo entrar, ni siquiera me invitaron a pasar, ustedes deberían ser más consecuentes con una dama.

¡Una dama!- dijo Ron- ¿Dónde?

Harry soltó una sonora carcajada, que intentó rápidamente reprimir al ver la cara de odio de la chica.

Viste Ron- dijo la chica con odio- por eso Hermione no te escribió en todas las vacaciones, terminó aburrida de tu inmadurez, y por tu culpa a mi tampoco me escribió.

O sea- dijo Harry- ¿ustedes tampoco han recibido noticias de ella? Pensé que a mi solamente no me escribía.

Es decir que no ha sido capaz de comunicarse con ninguno de nosotros- dijo Ron- algo muy malo debe haber ocurrido, quizás por eso no nos han dejado entrar a la reunión de la orden.

Ron- retó su hermana- no digas tonterías, si algo le hubiese pasado a Hermione, nuestra madre nos hubiese dicho inmediatamente.

En eso tienes razón Ginny- corroboró Harry que conocía a la señota Wesley bastante bien.

De pronto el silencio reinó en la habitación, cada uno se quedó sumido en sus pensamientos, nadie sabía que le había pasado a la chica, todos le habían mandado múltiples cartas, pero ninguno recibió respuesta. Los chicos Wesley alegaron con sus padres la ausencia de Hermione y los adultos tranquilizaron diciendo que ella estaba bien, que algunos de la orden ya habían rondado por su hogar verificando que la chica estuviera bien, aunque nadie entendía porque no daba señales de vida.

¿Recuerdan el día que tomamos el tren de vuelta a nuestros hogares?- dijo de pronto Ginny, rompiendo el silencio- se veía muy contenta, más de lo que la había visto en mucho tiempo.

Quizás fue porque supo sus notas antes que el resto y como siempre debe haber tenido excelente en todas las materias- dijo Ron.

No Ron- replicó Harry- recuerda que a ningún alumno le entregan las notas antes, eso sería preferencia, todos recibimos el mismo día las notas.

Bueno- dijo Ginny- la verdad que el tema de Hermione me tiene muy preocupada, pero no nos hagamos caldo de cabeza, ya que, como sabemos ella es la mejor alumna de Hogwarts, ella es la que mejor podría defenderse ante cualquier eventualidad.

Pronto dejaron de lado todo lo referente a Hermione, estar haciendo adivinaciones de lo que ocurría ayudaba a preocuparlos más, y lo que era peor aún, se alejaban cada vez más de las respuestas reales, y terminaban inventando historias en las cuales monstruos gigantes atacaban a Hermione (entre ellos Basiliscos y arañas gigantes, ideados por la mente de Ron).

Más tarde la reunión de la orden terminó y todos se fueron a sus respectivos hogares, todos excepto los Wesley y Harry, que se quedarían en el cuartel general de la orden.

Ginny- dijo Molly- ayúdame a preparar la cena, esta noche cenaremos con Harry, y el se merece la mejor atención, sobretodo ahora que está esquelético.

Ginny bufando se fue dónde su madre, mientras los Wesley's masculinos y Harry se quedaron conversando.

Fue una suerte que Snape te sacara de tu casa inmediatamente cumplieron las 12, estábamos todos tan preocupados por ti que pospusimos la reunión y la cena hasta después que llegaras, está bien, sabemos que es de madrugada, pero estamos contentos porque estas aquí, sano y salvo.

¿Por qué?- preguntó Harry- ¿llegaron los mortifagos a mi casa?

No sólo eso- dijo Fred- el mismísimo señor tenebroso, algunos aurores que estaban ayudando a tu familia le comunicaron a George que tu familia estaba bien, estaban sanos y salvos, un poco asustados…

¡no te he contado!- dijo Ron de repente interrumpiendo el relato de su hermano mayor- ¡George fue aceptado en el ministerio!, aún no nos quiere decir en que área trabaja, pero lo que le hemos podido sacar es que es algo relacionado con los aurores.

Harry sólo miró a Fred, este signo bastó para que el pelirrojo se diera cuenta de la pregunta que rondaba en su mente.

Resulta que hace unos meses- dijo Fred en tono solemne- llegó con el profeta un pequeño anuncio que ofrecía un trabajo en el ministerio, la forma de conseguirlo era ir a dar un examen, las 10 mejores calificaciones quedarían adentro. Ambos entusiasmados con la idea de pasar un rato haciendo tonteras, partimos para allá, sin haber estudiado ni 5 minutos, lo entretenido era que por nuestra culpa el ministerio iba a tener que revisar más pruebas, además hicimos una apuesta con los demás de la orden del lugar en el que quedaríamos, por supuesto nadie ganó la apuesta. El día del examen llegamos ambos muy entusiasmados, sobretodo cuando supimos que la prueba era de alternativas y ocurrió, cada uno resolvió su examen y cuando salimos yo le comente a George que había respondido todas las que yo sabía que estaban equivocadas, e cambio el, que no tenía idea de ninguna alternativa, jugó a escribir palabras con las alternativas, y mírenlo ahora, salió 5° lugar en calificación, y ahora está trabajando para el ministerio y nos tiene informado de lo que ocurre, claro que le prohibieron dar especificaciones de lo que esta haciendo.

Luego de la charla fueron a comer, fue una cena deliciosa, en la cual Harry se sirvió de todo un poco, todos comieron rápidamente y se fueron a acostar, porque estaban todos muy cansados.

Eran alrededor de las 4 de la madrugada y Harry se daba vueltas sin poder dormir, había estado a punto de lograr dormirse, pero los estruendosos ronquidos de Ron lo hacían despertar de un golpe. Mientras se daba cuenta que dormir esa noche sería imposible pensaba en Hermione, ya era un hecho, admitía lo que sentía por esa chica, se estaba empezando a enamorar, por eso estaba tan preocupado, y no le hacía caso a lo que decían de ella en la orden, ella no podía estar tan bien, los había dejado de lado rotundamente, no escribía ni tenían noticias de ella. Al final, harto de sus pensamientos decidió que era mejor bajar a la cocina y servirse un vaso de leche, e intentar dormir en el living. Fue a la cocina y se metió al refrigerador, mientras buscaba.

Miren que tenemos aquí- dijo una voz por detrás, haciendo que Harry tirara la mitad del contenido de la leche.

Profesor Snape- dijo Harry, recuperándose del sobresalto- ¿qué hace aquí?

Como siempre estas merodeando y metiéndote en cosas que no son de tu incumbencia, ahora dime, que es lo que te mantiene despierto.

Harry miró al profesor con ira, intentaba calmarla, pero no podía, intentaba pensar en la carta del director y todo lo que Lupin le había contado, al final contó hasta 10 y se tranquilizó.- Profesor- dijo- no estamos En Hogwarts y aún no empieza el año escolar, no está en la posición de quitarme puntos o mandarme a hacer lo que usted quiera.

Muchacho insolente- susurró Snape, se notaba que estaba fuera de sí, pero intentaba aparentar la calma de siempre.- hoy te salvé, sabes tan bien como yo que si hubiese llegado un par de segundos más tarde no vivirías para contarlo- miró a Harry con desdén, e hizo ademán de decir algo más, pero comenzó a retorcerse, le dolía fuertemente el abdomen. Harry aprovechó ese minuto para arrancar, subió a la habitación e intentó dormir, prefería escuchar los ronquidos de Ron, que a su profesor más detestado recordándole que si no fuera por él, el chico estaría muerto.

Mientras tanto en la cocina el profesor se agarraba su abdomen, era tanto el dolor que pronto cayó rendido de rodillas, la paliza que le habían dado horas antes, aún seguía latente, el dolor muscular que le producía haber recibido tantos cruciatas, además de la cantidad de heridas y moretones internos lo estaban llevando al borde de los espasmos, si tan sólo hubiese tenido fuerzas para levantarse y desaparecerse más rápido, hubiese evitado que los mortífagos vieran una sombra en la pieza de Harry.

FLASH BACK

Snape, en la habitación donde estaba no podía ver al ocupante de la silla, ya que este estaba de espaldas a él, había acudido a su llamada y había respondido a todo lo que el hombre le preguntaba, si bien, no todo fue verdad, lo agrandó un montón parta que el hombre despiadado no lo castigara.

Esta bien- dijo el ocupante de la silla- ahora te voy a dar una pequeña advertencia, para que la próxima vez recuerdes mantenerme informado- y casi escupiendo levanto su varita- ¡cruccio!.

El hombre sintió como una oleada de dolor lo acuchillaba por dentro, comenzó a revolverse en el suelo, pero de su boca no salió ningún gesto que demostrara dolor, el era un Snape, por lo tanto se iba a comportar como uno y no iba a pedir clemencia. Luego del primer cruciatus llegó el segundo, parecía que el hombre del sillón se estaba divirtiendo en grande al ver los esfuerzos de Severus para no demostrar dolor, aunque podía hacerlo bien, ya que, tan sólo una diminuta mueca curvaba sus labios y sólo una persona que lo conociera bien, podría notar el gesto de sufrimiento que esto significaba. Luego de una nueva oleada de dolor, el hombre decidió detenerse, mal que mal esto era sólo una advertencia, a pesar de que iba a quedar marcado por más de una semana.

Esto, Snape, fue para que la próxima vez me informes de todos tus movimientos y no que me entere por otros, te salvas nada más por ser uno de los mejores, fuiste capaz de deshacerte del viejo loco, aunque esa era una tarea que tenía para el hijo de Lucius- dijo el hombre mirándolo a los ojos por primera vez en la noche- bueno, gracias a eso descubrí la pasta de la que están hechos los Malfoy. Ahora recupera el aliento y te quiero en 5 minutos en la casa de Potter, me vas a ayudar a deshacerme de ese chico- diciendo esto el hombre se fue. Lo más pronto que pudo Snape recuperó el aliento perdido y corrió al jardín (en dirección opuesta a donde iban todos los demás mortífagos), reunió la poca fuerza que el quedaba y se apareció en la casa de Harry. Con agilidad, considerando el estado en el que estaba, entró a la habitación, tomó al joven y se desapareció, aunque no fue lo suficientemente rápido, ya que los mortífagos ya habían llegado a la casa de los Dursley y el que iba adelante, alcanzó a ver cuando estaba subiendo a la pieza de Harry, una sombra desapareciendo. Snape le pasó el papel con la dirección a Harry y se desapareció nuevamente para llegar a la casa de los Dursley, miró su reloj, y por primera vez en el día maldijo su suerte, habían pasado 7 minutos desde que Voldemort lo había dejado, llegó junto a los demás mortífagos y se puso su mascara, en eso aparecieron los mortifagos que estaban adentro de la casa y Voldemort con ellos, se notaba que el hombre estaba frustrado.

Mis leales servidores- dijo mirando a unos pocos de los mortífagos que venían detrás de él- y mis no tan leales servidores- dijo llevando su mirada hacia algunos de los que estaban cerca de Snape- aún no termina ésta guerra, el mocoso escapó, Bella, que fue la primera en entrar a la habitación vio una sombra desapareciendo, temo que ha recibido ayuda del exterior y, aunque creo que alguno de los que esta acá fue el que dio esa información, no haré nada, ya que es algo que la orden y sobretodo Dumbledore temían desde un principio para cuando el chico cumpliera 17 años. Ahora vuelvan cada uno a su hogar.

Señor- dijo uno de los mortífagos rezagado- ¿Qué hacemos con los muggles?

Creo que por hoy nada- dijo el hombre en un siseo, a lo cual todos los demás lo miraron desconcertado, al captar los cuchicheos que se formaron entre los servidores el hombre continuó- ésta gente a ayudado a que Potter la pase mal, han ayudado con nuestra causa, además de que gracias a ellos la maldición que no nos dejaba entrar a esta casa se rompió, ya que al no tratarlo bien, y al no permitir que el chico se sintiera en su hogar, la protección duró hasta ayer, además que nos deshagamos de estos muggles podría incluso hacer más feliz a Potter, pero no se preocupen, algún día volveremos a terminar nuestro trabajo.- Sin más el hombre se dio la vuelta y comenzó a caminar, de pronto se dio vuelta- Severus- dijo fuertemente- ven con migo.

Severus Snape, que a pesar de tener una fuerza descomunal, era una persona, y estaba agotado por el esfuerzo que había hecho para llevar a Harry al cuartel de la orden y volver a aparecerse en la casa de los Dursley, en ese momento esperaba con impaciencia a que llegara su merecido descanso, si bien no había hecho mucho por el mundo mágico ese día, por lo menos había salvado la vida de un chico, pero no pudo ser así, ya que al escuchar la voz de su señor, corrió en su encuentro, tenía que parecer el más leal de todos, ya que aún se notaba cierta desconfianza de parte del señor oscuro.

Creo que fui bien claro cuando te dije que no demoraras más de 5 minutos, se supone que mis servidores son todos hombres fuertes que resisten algo más que un par de cruciatas, además que durante todos estos años siendo el maestro y guía de todas sus almas he aprendido algo muy importante, no hay más respeto que el que se infunde con el temor, por eso es que quiero que todos me teman, y una forma de hacerlo es con el dolor físico- y diciendo esto levantó la varita- ¡cruccio! Esto es para que la próxima vez que yo diga 5 minutos tú, en el minuto 4 ya estés acá.

FIN FLASH BACK

El hombre vio como el chico subía las escaleras y pensó que esa noche ninguno de los 2 dormiría, el chico al sentirse en deuda con él y el, porque tenía mucho en que pensar, además de fabricar pociones que le curaran las heridas.

Sin más pasó por al frente del refrigerador y fue directo a la puerta, la verdad es que lo primero que había pensado hacer al llegar al cuartel general era comer, pero después de la discusión con Potter y los recuerdos de la noche, se dio cuenta que era más importante descansar y preparar las malditas pociones que le curarán las heridas.

Estaba bastante ocupado frente a su caldero, como para darse cuenta de la hora que era, si ya había pasado centenares de noches en vela¿por qué esta debería ser distinta?, la verdad es que el cargo de conciencia que tenía lo mataba, cada noche recordaba con más odio el día en que tomó la decisión de seguir a Lord Voldemort, además de todas las muertes que presenció, uniéndose a estas la reciente muerte de su único amigo y la persona que lo había ayudado a salir adelante, es cierto que el hombre había insistido, y era parte de su plan morir, pero haberlo matado es lo que lo tenía mal de la cabeza.

Además de las misiones que la orden le dejaba, sabía que en estos minutos era uno de los hombres más buscados en el mundo mágico, pero no por eso le tenían que delegar misiones de tan poca importancia, como las que había hecho hasta ahora. Todavía estaba enfurecido con los 2 Wesley menores, el día que llegaron donde su madre alegando estar preocupados por Granger- chica estúpida- dijo.

Si tan solo ella hubiese dado señales de vida, no lo hubiesen mandado a él a verificar que todo estuviera en orden, y claro ¿que iba a ocurrir?, Severus no había escuchado planes para Hermione, por lo tanto descartaba la idea de que los mortífagos se hubiesen hecho cargo de ella, además eso ya hubiese salido en el profeta. El día indicado por la orden el fue hasta su hogar, con la máxima discreción posible la estuvo observando (la chica no debía saber que él estaba ahí, sobretodo porque ella no estaba enterada de la inocencia del hombre), por lo que vio, se dio cuenta que todo marchaba bien, aunque cuando llegó de vuelta a la orden, se dio cuenta de un pequeño detalle que en su apuro había dejado pasar. No iba todo tan bien, la chica estaba muy flaca, aún más flaca que Potter (si eso fuese posible) y su color le recordaba a un fantasma, pero eso no era necesario comentarlo con sus seres queridos, solo se limitó a responder con un- todo en orden. Y luego siguió yendo sin que nadie supiera muy seguido, le extrañaba su estado y estaba obstinado en descubrir que le ocurría.

Aunque la misión se veía fácil, falló, ya que un mortífago que pasaba por ahí, lo vio y acusó con el señor oscuro, lo que unos días más adelante le trajo problemas, y hasta un par de cruciatus recibió por eso. El hombre inventó que era para acercarse a Potter, pero el lord igual lo torturó.

Mientras terminaba la poción y se la aplicaba comenzó a recordar a la chica y su estado, ya no era esa alegre niña que el había conocido, se sintió mal, ya que el había hecho que muchos niños como ella se sintieran desdichados, y pronto se dio cuenta que sentía preocupación por la "sabelotodo insufrible". Al llegar a este pensamiento agitó la cabeza y terminó su trabajo, se acostó y cerró los ojos, mientras mentalmente se decía- no pienses en esa chica, ella va a estar bien, está así porque está ansiosa esperando los resultados del penúltimo año.- aunque su mente no había pensado lo mismo. Se sentía medio extraño, ya que sabía que no volvería a darle clases, aunque le doliera admitirlo, estaba orgulloso de lo bien y rápido que aprendía esa chica.


Espero que les haya gustado este primer capitulo, prometo updatear lo más pronto posible (la u me come mucho tiempo), creo que ya esta empezando a quedar más o menos claros los personajes principales.

ReViEwS!!!!...