Bueno chicos, aqui hay un nuevo capitulo... si no escribi antes es porque mi pc se echó a perder y le estoy pechando a mi abuela el suyo, disfruten la continuación de mi historia.

- "DªN!€L¡Tä §Nä¶€" -


Luego de que los adultos descubrieran el desastre que había en la casa, el máximo ruido que se podía escuchar era el de los paños fregando pisos, paredes y hasta el techo. Ni el cuadro de la señora Black se escuchaba, aunque la verdad ese cuadro se había callado hace mucho tiempo. La señora Wesley aún no había podido entender como había hecho Dumbledore para silenciar al cuadro antes de morir, lo cierto es que había hecho un excelente trabajo, tomando en cuenta que para realizar un desastre de la magnitud que los niños habían hecho, era necesario una gran cantidad de ruido, aunque ella pensaba que debía haber sido con alguna clase de chantaje.

Todos estaban metidos en sus labores, si hasta los adultos trabajaban sin descanso, sabían que esa casa tenía que quedar impecable antes de la próxima reunión de la orden, y como no tenían fecha exacta (ya que las reuniones eran organizadas de un minuto a otro) era importante mantener la casa siempre limpia.

Acuérdense de que también tienen que limpiar el techo- dijo la señora Wesley mirando hacia arriba con una sonrisa maliciosa- y recuerden que es sin magia.

Ambos chicos miraron hacía arriba y se sintieron mareados, si ya llevaban gran cantidad de horas limpiando abajo, arriba iba a ser eterno.

Para hacer las cosas más fácil los dos chicos idearon un plan, Ron agarraría la escalera y Harry subiría a limpiar, y cada media hora harían cambio.

Al terminar el turno de Ron Harry subió las escaleras y cuando estaba comenzando a limpiar, sintió que la escalera se deslizaba, miró hacía abajo y vio a Ron concentrado en masajearse los brazos con una mueca de dolor en la cara, con espanto Harry comenzó a chillar, sabía lo que significaba que la escalera se moviera¡se iría a piso!

Mientras tanto Ron, mientras se masajeaba los brazos, vio como su hermana salía de la cocina con cara de agotamiento, si bien a ellos les había tocado una tarea horrible, la de su hermana era peor, debía ayudar a su madre con la cocina, el prefería enfrentarse a cientos de arañas que limpiar bajo la supervisión de la mujer, que era una fanática de la limpieza. La miró con cara de pena, intentando demostrar sus condolencias, pero la chica no alcanzó ni a darse cuenta, ya que cuando iba pasando cerca de Ron un bulto cayó encima de ella, y luego de estar unos segundos aturdida por el golpe se dio cuenta que lo que había caído era el niño que vivió, y claro si lo miraban así, el chico tenía mucha suerte, ya que había vuelto a sobrevivir. Con un gesto de dolor ambos se separaron y se miraron con algo de pica, pero terminaron riéndose, seguidos por Ron que estaba colorado de tanto aguantar las carcajadas al darse cuenta de la embarazosa situación.

Ambos se levantaron y cada uno siguió con lo suyo, pero fueron interrumpidos por Lupin, quién había visto el accidente y se había preocupado, así que hizo bajar a los jóvenes de la escalera y con un movimiento de varita estuvo todo limpio.

El almuerzo fue servido unos minutos después de esto, ya que la señora Wesley entró a la sala y se encontró con todo limpio, eso sí, Lupin se llevó un par de retos por haber ayudado con magia y la explicación importó poco a la mujer.

La verdad es que ninguno de los tres chicos se quejaba por el día que habían tenido, ya que, a pesar de no haber podido ir a comprar ellos sus artículos para el colegio, lo habían pasado de maravilla.

Cariño- dijo la señora Wesley a Harry luego de que terminaron de almorzar- aquí esta el vuelto de tus compras- y dicho esto, le entregó una bolsita llena de monedas, pero Harry prefirió no contarlas ahí.

Snape sabía que ese sería un día difícil para él, ya que no podría ir a ver a Hermione y el quería saber si los medicamentos le habían ayudado a curar sus heridas, pero claro, tenía algo más importante que hacer, lo cual era deshacerse de Colagusano, que lo había seguido desde temprano en la mañana, se lo había encontrado en su casa cuando fue a buscar unos libros para investigar más acerca de unas pociones que llamaban su atención y que también podrían serle útil a Hermione.

FLASH BACK

Snape se levantó esa mañana bien temprano (como lo había hecho desde que tenía memoria), pero éste día tenía una misión especial que cumplir, y mientras más rápido lo hiciera, antes podría ver en que estado se encontraba su alumna, la verdad es que estaba decidido a descubrir que era lo que la tenía así, aunque no estaba muy preocupado, era más bien curiosidad, porque ese daño se lo podría haber hecho alguien débil, no un mortífago, de hecho si un mortífago la hubiese agarrado, ahora no viviría para contarlo.

El hombre salió a toda prisa del cuartel general de la orden y se apareció en el bosque de un ruinoso barrio muggle, como siempre, se había preocupado de dejar las barreras antimuggles activadas, para lo próxima vez que se apareciera y fue caminando hasta el final del pueblo. A pesar de que era bastante temprano, ya había mucha gente en pie y haciendo sus quehaceres. Snape sólo los miraba, sabía que todos lo conocían o eso decían, ya que siempre habían sido engañados, creyendo que Snape era profesor de química en un internado muggle, por eso se veía tan poco en ese lugar, pero nadie le prestaba la mayor atención, desde siempre había evitado el contacto con sus vecinos, aunque siempre se podía encontrar la excepción a la regla, en este caso era la señora Morin, que siempre que lo veía le gritaba, mientras agitaba ambas manos. Esta vez no fue distinto, la mujer estaba fuera de su casa regando su cuidado jardín (realmente cuidado para las condiciones del pueblo en general) y apenas vio a Snape comenzó a gritarle para que se acercara.

Señor Snape- dijo emocionada- que raro es verlo después de tanto tiempo¿Dónde ha estado?

Señora Morin- fingió amabilidad el hombre- usted sabe que en esta época los niños estás de vacaciones, y a mi me dan estos dos meses para descansar.

Si- continuó la mujer- pero usted nunca había salido de vacaciones en toda su vida ¿o me equivoco?

Nunca es tarde- dijo él más cansado de la mujer- además lo que yo haga de mi vida me incumbe nada más a mi, ni siquiera tengo una mujer a quien estar informando de lo que hago, y usted que es una desconocida me pide información sobre mi paradero- a pesar de que esto último lo dijo susurrando, la mujer ni se inmutó, eso era lo que más odiaba de ella, nunca sentía miedo de él.

Hablando de esposa- continuó la mujer sin inmutarse por el tono de voz del hombre, ya lo conocía y sabía que estaba hirviendo de furia, pero no lo dejaría en paz, ese hombre necesitaba alguna compañía, por último que lo ayudara a entretenerse un rato, y ella que ya estaba jubilada no tenía nada más que hacer en todo el día, además le encantaba hacerlo enojar- creo que ya es hora de que se valla consiguiendo una, no es por meterme donde no me llaman ni nada por el estilo, pero si sigue así vecinito, se le va a pasar la micro- y dándole un codazo y guiñando un ojo prosiguió- usted sabe a lo que me refiero.

Esto fue suficiente para que el hombre cambiara su color blanco de piel por uno de un tono rojo intenso, pasando por el tomo rosado, amarillo y morado en el cambio. Rápidamente la miro y le dijo- lo que yo haga le incumbe a una sola persona- luego la miró y la mujer como si fuera adivina terminó la frase poniendo cara de aburrida y haciendo exagerados gestos con los ojos- ¿quiere que le diga a quien¡A mí!- y dicho esto se puso a reír.

Snape aprovechó ese momento para arrancar, sabía que la mujer disfrutaba burlándose de él, y ya lo había vuelto a lograr. Estaba entrando a su casa y de pronto se sintió observado, volvió la cabeza a donde estaba su vecina, para saber si era ella la que lo miraba, pero no, ya que la mujer ya se había entrado, decidió que lo mejor sería hacerse el tonto con ese sentimiento y entrar, cruzó el jardín de su casa, la verdad era el que más mal cuidado estaba¿y cómo no iba a ser así? Si el hombre pasaba más de ¾ del año lejos de ahí, sabía que de repente su vecina regaba un poco y sacaba las malezas, pero no existía mayor cuidado para el lugar. Lo único que hacía cada vez que volvía de Hogwarts era limpiar todo el interior de su hogar por medio de magia, total ningún vecino se daría cuenta de eso, de hecho, todos evitaban su casa por la sensación de abandono que provocaba. Esta vez no fue distinto, entró y en pocos segundos la casa estaba impecable, corrió las cortinas para que entrara un poco de luz y se dirigió a su biblioteca. Llegó allí, tomó un libro y se sentó, estaba muy ensimismado en su lectura y se dio cuenta de que todavía lo miraban, aunque aún no podía decir de adonde venía eso. Cerró el primer libro sin resultado y se dirigió a la cocina y de un mueble saco una antigua botella de Wiskey de fuego, se sirvió un poco en un vaso y lo bebió al seco, luego se sirvió otro poco más y volvió a su biblioteca, hundió su cabeza en el libro y comenzó a leer, luego como acto reflejo levantó la cabeza y alcanzó a ver una sombra deslizarse hacía el otro lado de la puerta, en ese minuto se sintió enojado, pero no necesitaba ir a buscar al espía, pues ya tenía bien claro quien era. Enojado tomó el segundo vaso de Wiskey al seco y llevó el vaso a la cocina. Luego encogió varios libros y los guardó en el bolsillo de su pantalón, tomo algunas otras cosas de utilidad, cerró las cortinas y se fue al bosque.

FIN FLASH BACK

En vez de aparecerse frente al cuartel de la orden como hubiese querido para estudiar sus libros, decidió ir directo a la mansión Riddle, estaba decidió, hablaría inmediatamente con el Lord, para que pusiera un alto en esa actitud que estaba teniendo. Entró, y se encontró con algunos mortífagos conocidos, que sólo lo miraron con desdén. La verdad es que no querían mucho a Snape porque rápidamente se estaba convirtiendo en uno de los favoritos del señor oscuro.

El hombre llegó a la tan conocida habitación y tocó la puerta, esperó que el hombre siseara algo parecido a un "adelante" y entró.

Mi lord- dijo cuando estaba frente al otro

¿Qué quieres Snape?- dijo.

Le pediría que por favor confiara un poco más en mí y me dejara trabajar tranquilo, y no tratando de esconder mi trabajo de un espía como el que me mando, un hombre que es capaz de vender mis trabajos al ministerio por beneficiarse él.

Te subestime, Snape. Parece que en verdad eres el más listo de todos mis mortífagos y debo admitir que últimamente has respondido bien a todo lo que te he pedido, ahora te voy a dejar trabajar en paz, pero cuando te asigne una misión, más te vale que la cumplas en el plazo, si no tu ascenso en la escalera de la lealtad se acaba. Ahora sal de aquí, y castiga a Colagusano de mi parte, por ser tan poco cuidadoso para cumplir sus obligaciones.

Dicho esto el hombre abrió la puerta de la habitación con un movimiento de varita y Snape salió, afuera se encontró con el hombrecillo que lo había estado persiguiendo, estaba bastante tembloroso, Snape sabía que la rata había estado escuchando detrás de la puerta, y tenía más que claro que sería castigado de un minuto a otro.

Snape sólo levantó la varita y vio como el hombrecillo se retorcía mientras emitía agudos chillidos, disfrutaba esa imagen, hacia mucho tiempo que quería ver sufrir a ese hombre, sobretodo desde que lo había visto espiando en sus juntas con el señor oscuro, luego de que el hombre se dio cuenta de que aún no recibía ningún hechizo se calmó y miró a Snape medio sonriendo- gracias Snape por ser tan compasivo- dijo mientras le besaba los pies.

¿Compasivo?- inquirió el hombre- ¿de dónde sacaste que te voy a perdonar la pena?

Al escuchar esto la rata se puso a llorar mientras se sujetaba con más fuerza de los zapatos de Snape, esto fue la bota que rebalsó el vaso, con un rápido movimiento en su varita y un cruccio susurrado el hombrecillo se encontraba en el suelo rogando porque el interminable dolor terminara.

Luego de esto Snape se sintió con la seguridad total de ir a ver a Hermione, se supone que ya había arreglado cuentas con Peter, y después del dolor que había sufrido, lo dejaría en paz por un largo periodo de tiempo.

Llegó a la casa de Hermione y se puso a vigilar, sabía que ya no podría usar más esa técnica de espionaje, ya que pronto sería descubierto, decidió que los libros que había traído le servirían también para buscar un disfraz eficaz, además de ayudarle a saber más acerca de pociones curativas.

Estuvo largo rato cubierto por las matas en el jardín, pero no vio a nadie, pronto, con un poco más de confianza comenzó a caminar hasta las ventanas de la casa, pero cuando se asomo vio el lugar completamente vacío. Se quedó sentado largo rato bajó unos matorrales que habían en el patio, y recién se levantó dispuesto a volver al cuartel de la orden a estudiar cuando empezó a oscurecer. Sabía que Hermione y su madre habían salido, ya que ninguna de las dos se encontraba en casa. Estaba saliendo de la casa cuando una voz lo asustó- Acaso no sabe que en el mundo muggle la invasión a la propiedad privada es un delito grave.

Maldición se dijo Severus para sus adentros, estaba perdiendo sus dotes de espionaje, calmadamente se dio vuelta y se encontró a su ex alumna mirándolo fijamente, con una sonrisa triunfal en su cara.

La miró fijamente unos segundos, ya no tenía marca en la cara, en los brazos y piernas no lo podía saber, ya que andaba vestida con pantalones y polera de manga larga- las reglas muggles apenas influyen a los magos¿cómo van a influir a los prófugos de la ley?- dicho esto el hombre disponía a irse, pero la muchacha lo tomó de la mano.

No tan rápido- le dijo- usted me debe una explicación y la quiero ahora.

Suélteme primero- dijo Snape notando el contacto de la chica con su mano.

Al oír esto la chica se dio cuenta que aún tenía agarrada la mano de su profesor entre las suyas, y con un rápido movimiento lo soltó.

Creo que yo no debo explicaciones a nadie- dijo él- sólo cumplo con lo que Dumbledore hubiese querido.

¿A sí?- preguntó la chica- y a Harry y a Ron también los ha vigilado, por petición de Dumbledore digo yo.

La verdad es que antes de morir Dumbledore me pidió que descansara y dejara a los otros de la orden trabajar, según él, yo ya había echo mucho- dijo el hombre.

¿Entonces?- dijo ella- ¿Por qué no hace caso a lo que le dicen?

Eso es algo que no le incumbe- dijo- y para que sepa la orden me puso como misión vigilarla, si usted, niña tonta se comunicara con sus compañeros y les dijera que se encuentra bien, no tendría que estar yo acá.

Al oír este comentario la chica se puso roja- señor- dijo- váyase ya de mi casa y no vuelva¿le quedó claro? Dígale a los de la orden que yo estoy bien y que no necesito niñera.

Vaya a decirle niñera a su abuela, Granger- dicho esto el hombre se desapareció y volvió a aparecer en el cuartel de la orden.

Niña tonta¿qué se cree?, yo que me ocupo de ella y cuido que se encuentre bien y ella viene a insultarme así- se decía mientras entraba a su laboratorio- y que tonto fui, como me dejé ver así, he sido un espía toda mi vida y una tonta niña me encuentra, aunque si hablamos de estupidez, está es la niña más inteligente que he conocido, tengo que buscar alguna manera de espiarla sin que se de cuenta.

Dicho esto el hombre comenzó a revisar su libro y encontró en una página una nota, marcó esa página con un pedazo de pergamino limpio y tomó la nota que había escrito, se acordaba de ese libro, se lo había regalado ella, todo había sido tan lindo con ella, hasta que murió. Tomó la nota con delicadeza entre sus manos y la leyó, ella era la única mujer que lo había querido y se había preocupado por él. Terminó de leer la nota y se enjugó los ojos, no quería seguir recordándola, si bien ella había sido importante, cuando murió, su recuerdo también, no quería seguir anhelándola como lo había hecho todo ese tiempo. De ese día había nacido todo el odio que el llevaba adentro. Su padre la había matado, su padre se había deshecho de su madre.

FLASH BACK

Severus era apenas un niño de 6 años y vivía en una pequeña casita con su madre y su padre, a pesar de su corta edad ya era un niño muy inteligente, sabía que algo no andaba bien en su familia, a pesar de no conocer más realidades, ya que su padre no lo dejaba juntarse con otras personas. Ya había escuchado millones de pelea, su padre golpeaba a su madre y le gritaba, varias veces el niño había escuchado tras las puertas esperando el momento de que fuera su turno hablar y defender a su madre, que era la única que le entregaba cariño, pero siempre le atacaba el miedo, ya que comprendía que no podría hacer nada por ella y al final saldrían los dos heridos. Un día estaban peleando y el padre le dijo a la madre que iba a buscar a otra mujer que le diera hijos que valieran la pena, mientras la mujer lloraba amargamente, ese fue el momento que el pequeño Severus decidió entrar, ya que intuyó que con eso su padre había herido a su madre más que cuando le pegaba, grave error, ya que el niño se puso frente a ella, separando a ambos adultos y abrazó a su madre, haciendo enojar al señor Snape que intentaba separarlos, luego de unos segundos de forcejeo el hombre decidió que con un cruccio lo sacaría del camino, así fue como Severus cayó al suelo, al lado de su madre y desmayado de dolor.

El chico despertó en su cama, no sabía cuanto tiempo había pasado desde esa pelea, pero ya no le dolía nada, su madre estaba sentada cerca de él y también se veía bien. Al verlo despierto ella lo abrazó y luego le besó la frente.

Tu padre no está- dijo sonriendo- ha ido a una extraña reunión con un grupo de hombres, según él que para preservar la raza pura, no volverá hasta el mes siguiente-.

Mami- dijo el niño- ¿Por qué no nos vamos lejos, te casas con otro hombre y me das un hermanito para que juegue con migo.

Al escuchar esto la señora se puso a llorar- es algo que siempre he querido, pero tu padre nos encontraría, y nos mataría a ambos, además yo no puedo tener más bebés. El día en que tú naciste me dio una enfermedad y me dijeron que no podría tener más hijos.

Ese fue el fin de la conversación, el chico quería un hermano, pero no quería que su madre se sintiera mal, además si no llegaba un hermano, su padre no lo podría tratar mal.

Esa fue una época excepcional para el niño, ya que vivía tranquilo, nadie lo golpeaba y no se escuchaban las peleas, pero el padre no tardó en llegar. Así fue pasando la infancia de Severus, hasta que llegó el día que llegó su carta de Hogwarts. Su madre estaba muy feliz, pero su padre no, él siempre había querido que Severus fuera a Durmstrang, y el que no llegara una carta de ese internado le costó una larga tunda de palizas de parte de su padre y cuando su madre quiso intervenir por su hijo, quedó tirada inconciente por culpa de un hechizo de su padre, luego se fue y no volvió hasta después de que su hijo se había ido a Hogwarts.

Esta vez, la madre aprovechó al máximo el tiempo con su hijo, ya que sabía que no lo vería en mucho tiempo más, además de que la posibilidad de estar los dos solos era restringida y dependía de la suerte que tuvieran con las fechas de reunión del grupo del señor Snape. Le regaló a su hijo un pequeño gato negro, para que lo acompañara siempre. Además sacó de sus pertenencias un antiguo libro de magia y se lo regaló.

El primer año de Severus en Hogwarts pasó a una velocidad vertiginosa, volvió a su casa y se encontró con que su padre se iba yendo a otra de sus reuniones.

La madre no perdió el tiempo y comenzó a enseñarle ella misma el arte de la magia a su hijo. Se metieron en la parte de transformación, ya que, según las calificaciones el niño tenía más problemas en ese ámbito que en el resto, y a pesar de esto, sus notas eran excelentes.

Pasaron todas las vacaciones juntos, el chico se sintió uno de los niños más felices del mundo, y ni siquiera vio a su padre. Luego empezó el segundo año y se tuvo que ir, pero al término de este volvió a su hogar, esta vez el padre tampoco estaba en casa, pero su madre tampoco le quiso dar información acerca del paradero de su padre, pero el chico sabía que él no estaba en una reunión con el señor oscuro, como les había informado su padre.

Esta vez la mujer se fue más de lleno en la transformación en sí, el chico aprendió todo lo que la profesora no había podido enseñarle, esa mujer se sorprendía cada nuevo año cuando el chico llegaba a clases con todos los conocimientos del año anterior, si hasta creía que el niño le hacia burla.

Así fueron pasando los años, por la infancia que Severus había tenido era un chico totalmente antisocial, y su única compañía siempre había sido su gato.

Era el verano del cuarto año, y él, como todos los años volvía donde su madre, esta vez la enseñanza fue menos superficial, la mujer le enseñó como ser un animago, y luego de todo el verano aprendiendo, logró convertirse en un pequeño gato negro. Si bien el niño era muy pequeño para su edad, el gato era aún más patético. Enojado le dijo a su madre que no le gustaba su forma animal y que quería otra, pero su madre le explicó que sólo se podía convertir en una cosa y eso era un gato.

Severus estuvo enojado mucho tiempo, le molestaba que su imagen fuera igual a la de su gato, que había quedado pequeño y menudo, nunca creció mucho más. Pero algo le preocupaba aún más, era su madre. Se la pasaba llorando y se notaba que ya estaba cansada, pero a pesar de que el chico le había preguntado que le pasaba, ella no respondía.

Su madre un día le pidió el libro y se lo llevó, diciendo que tenía que leerlo, no supo del libro en mucho tiempo. Pasados unos días su padre volvió, había bebido, Severus lo notó por su actitud, llegó como un loco y fue donde su madre, Severus, que ya se sentía más fuerte, decidió espiar adentro del closet.

Ya llegué- dijo el hombre de mala gana.

Tenemos que hablar- dijo ella triste.

¿Qué te pasa?

Estoy embarazada- dijo ella. Severus que estaba adentro del closet escuchó el ruido del cristal quebrándose, seguramente su padre había soltado el vaso en el que estaba bebiendo.

Eres una puta- gritó- ¿de quién es? Y no me digas que es mío, si yo no estoy aquí desde hace mucho, o me vas a volver a meter un hijo como lo hiciste con el idiota de Severus.

Sabes que Severus es tu hijo- gritó la mujer fuera de sí- además las fechas si calzan, tu eres el padre.

¡Mentirosa!- gritó el hombre mientras la golpeaba- además un niño tan idiota como Severus no puede ser hijo de alguien como yo.

Amor- Severus escuchó una segunda voz, inmediatamente se dio cuenta que había otra mujer en la pieza- sabes que ella puede tener razón, yo también saco cuentas y llegó al mismo resultado.

No te meta tu- dijo el hombre.

Inmediatamente la mujer se dio cuenta donde estaba su marido cuando no había reuniones con el señor oscuro, inmediatamente se puso a llorar y le gritó- yo no soy la que te engaña, tu me engañas.

El hombre cada vez más enojado levantó la mano, mientras la segunda mujer lo intentaba detener argumentando que él estaba ebrio. Pero esto no fue suficiente, de la boca del hombre se escuchó un: avada kedabra.

La mujer comenzó a gritarle al hombre que iba a avisarle al ministerio de la magia por haber asesinado a su esposa y un montón de cosas más que para Severus perdieron sentido cuando vio una luz verde entrar por las rendijas del armario, sabía que la otra mujer estaba muerta también.

Al darse cuenta de esto no pudo evitar soltar un gemido, y pronto sintió que lo pasos de su padre se acercaban al armario, en pocos segundos se convirtió en gato y cuando el hombre abrió el armario el ya iba corriendo de camino a su habitación. Cuando llegó se volvió a transformar en niño y se acostó en su cama, pero el hombre irrumpió inmediatamente, agarró al gato por el lomo y también se deshizo de él. Ésta imagen fue suficiente para el niño, que se sintió totalmente culpable por la muerte de su gato, esperó que su padre se fuera y fue a la habitación de su madre (los últimos años ellos habían dormido en piezas separadas por problemas de convivencia) y en su escritorio encontró su preciado libro, vio que un papel sobresalía de él y abrió la página que marcaba, se encontró una nota con la prolija letra de su madre.

Hijo:

Nunca te avergüences de lo que eres, lo más importante es lo que tenemos adentro, espero que algún día entiendas esto y que sepas que siempre te voy a cuidar.

Mami.

El niño miró la página marcada y vio un texto sobre los animagos, había una frase subrayada en rojo, el niño sabía que era reciente, ya que era del mismo color que la tinta del pergamino. El niño la leyó.

"La parte más importante de ser animago es que lo debes usar para hacer el bien, por eso el ministerio debe llevar cuenta de cada mago que posee esta virtud"

Ese día Severus decidió que nunca acudiría al ministerio para avisar que el también podía ser un animago. Así fueron pasando los años y nunca más volvió a convertirse en gato.

FIN FLASH BACK

El hombre había revivido todos esos recuerdos enterrados hace años, lo único que le daba alegría era saber que el mismo había acabado con su padre, había vengado a su madre. Volvió a mirar la página marcada del libro, se fijó en la parte que su madre había marcado, al igual que en el pergamino la tinta ya no era roja, más bien estaba de un color burdeo.

Ya es muy tarde para avisar al ministerio que me puedo transformar- se dijo para sí.

Aunque no estaba seguro de que aún recordaba como se transformaba, decidió dejar esa tarea para el día siguiente, por ahora se sentía muy triste, sus recuerdos le habían abierto viejas heridas. Con un movimiento hizo levitar un vaso de Wiskey y se lo tomó al seco, luego se tomó una poción para dormir sin sueños, no quería arriesgarse a seguir recordando episodios de su vida.

Era ya de día y su madre la había mandado a comprar el pan y una caja de leche, ella muy desganada se había duchado y había salido, mientras su madre le gritaba- Hermione, no te atrases mucho.

Llegó a la panadería y compró todos los encargos, volvió a la casa y no pudo evitar sentirse triste cuando vio a un pequeño y menudo gato negro que apenas se mantenía firme en una rama de un árbol, aquel animalejo le recordaba a su gato, nunca supo que había pasado con él, pero asumió que estaba bien. Tomó al gatito entre sus manos y lo llevó a su casa junto a las compras entró y cerró la puerta.


Bueno aquí la dejo, quisiera agradecer a los reviews

Drk Phoenix: la verdad es que a mi las alertas tampoco me funcionan muy bien, recién el otro día llegó a mi mail una carta de fanfiction diciendo que subi una nueva historia. Lo que hermy ha estado haciendo lo vamos a dejar en misterio unos cuantos capitulos más, la verdad que ahora estoy un poco más centrada en lo que es Severus.Y no te preocupes, no me molesat eso de: actualiza pronto, de echo, es un incentivo, al igual que los reviews.

tercy-S-Scloe: mmm... parece que el encuentro cara a cara no fue muy emocionante despues de todo, pero de a poco se parte, no? y menos mal que severus aun no se ha dado cuenta que la carta desapareció de su lugar.

Sucubos: si, eso les pasa por desastrosos, algun día tendran que aprender, no? y bueno paciencia con lo de hermione, ya lo vas a saber, pero no se si pronto... que mala yo!!!!

ReViEwS!!!!