Bue, aca está el capitulo 4, la verdad es que lo tenía listo desde el viernes, pero por ditintas razones no lo pude subir. Bueno espero que lo disfruten.
besoss
- "DªN!€L¡Tä §Nä¶€" -
La chica entró a su casa y dejó el pan y la leche sobre la mesa, su madre al verla no pudo evitar reprimir un comentario- hija¿Por qué siempre insistes en traer gatos enfermizos a la casa?
No está enfermo- replicó ella acariciando la panza del gato, quien aunque trato no pudo callar el constante ronroneo que emitía.
Bueno, tu te haces cargo- dijo la señora dando por terminada la discusión.
Severus recordó inmediatamente porque nunca le había gustado su forma animaga, la señora había dado en el clavo, él parecía un gato enfermo. Aunque se sentía totalmente a gusto en los brazos de la chica y le dolía admitirlo, pero era un mimoso, no había podido dejar de ronronear desde el minuto en que la chica le comenzó a acariciar su pancita.
Tomaron desayuno, cada una sumida en sus pensamientos y al terminar la chica fue a buscar un poco de alimento para gatos, que tenía guardado desde que su anterior gato se había desaparecido.
Subió corriendo a su habitación, dejó al gato sobre su cama, tomó una toalla que había colgada por ahí y entró al baño. Había salido a comprar con una tenida deportiva que nunca usaba, era muy temprano para bañarse, pero tampoco saldría en pijama. Con sumo cuidado se duchó, ya que aún le dolían algunas heridas, a pesar de que estaban sanando muy bien, si bien estaba agradecida con su profesor, estaba molesta por la terca actitud que había tomado el hombre al seguir vigilándola a pesar de que ella le había pedido que por favor no lo hiciera. Aunque una cosa debía admitir, le ponía contenta esa repentina preocupación que el profesor estaba sintiendo por ella.
Salió de la ducha y se envolvió en una toalla, había olvidado su ropa, así que salió y aprovechó de tomar el frasquito que el profesor le había regalado, curiosamente se encontró al gato mirando el frasquito.
Dame eso, no es para ti- le dijo ella con cariño, pero al ver como había salido la chica del baño, Severus decidió que lo mejor sería evitar futuras vergüenzas a la hora de la verdad, así que haciendo uso de su felina agilidad saltó debajo de la cama y se acurrucó allí, intentando mirar a cualquier parte que no fuera su alumna, aunque había podido notar que la chica aún tenía marcas, aunque estas estaban desapareciendo notablemente.
La chica pensó que lo había asustado, pero decidió que después de aplicarse la poción en las heridas que le quedaban vería que era lo que le había pasado al gato.
Tomó la botella entre sus manos y caminó al baño, donde terminó sus curaciones y volvió a su habitación, cuando estaba ahí una lechuza golpeó su ventana, ella se acercó, tomó un papel que traía en las patas y lo leyó. Severus curioso se acerco a la chica maullando, y cuando la chica terminó de leer la nota, ésta se quemó, causando aún más curiosidad en el hombre.
La curiosidad mató al gato- dijo la chica divertida al ver la reacción de Snape cuando ella recibió la carta- creo que por ahora será mejor ponerte un nombre- dicho esto la chica se puso a pensar- ¡Ya se!- dijo de pronto- por tu color te llamare "Black"
Al escuchar esto, Severus sintió ganas de vomitar, inmediatamente se acordó de su peor enemigo de la infancia: Sirius Black, siempre lo había odiado, y ahora lo honraría llevando su nombre- esto no puede ser- se dijo mentalmente.
Al escucharlo maullar la chica lo miró divertida- veo que te gustó tu nombre, bueno Black, por ahora nos preocuparemos de tu aspecto, quiero que al final termines como un pequeño tigre, fuerte y fornido.
Esto pareció empeorar el ánimo de Severus, no quería ni ver cuando la chica se enterara de que el no podía crecer más, y menos esperar el momento en que ella se diera cuenta de la verdadera identidad de su gato, luego de la ira pasaría a la burla en pocos segundos- el temido profesor de pociones es un gatito debilucho que ni a base de dietas hipercalóricas puede engordar, y para colmo fui llamado Black- se dijo para sus adentros mientras se preparaba para la humillación, pero después pensó- ella nunca se enterará de que su gatito es realmente el profesor de pociones que la espía.
Harry y Ron habían terminado de almorzar y estaban esperando que Ginny también terminara, necesitaban hablar los tres a solas acerca del reciente descubrimiento. Se notaba a la legua que el más espantado por lo reciente era Ron, aún no terminaba de entender porque su amiga le escribía al murciélago de pelo grasoso y no a ellos.
Cuando hubieron terminado, los tres subieron a la habitación de los chicos y Ginny sacó la carta que un rato antes habían guardado.
No cabe duda- dijo Harry- esa es la pulcra caligrafía de Hermione.
Pero aún nadie me explica porque se cartea precisamente con él- dijo Ron refiriéndose a Snape.
Yo creo que ésta claro que Herms está bien, y que no hay que preocuparse por ella- dijo Ginny- pero en realidad es un gran misterio esto que acabamos de encontrar.
Le voy a escribir para que ella me explique- dijo Ron obstinadamente.
Ya sabes que eso no va a servir de nada- dijo Harry, se sentía totalmente celoso de su ex profesor, aún no entendía porque Hermione había decidido comunicarse con ese hombre, en vez de sus amigos.
Harry tiene razón- dijo Ginny- dejémoslo así.
De repente un golpe en la puerta provocó que se quedaran callados, inmediatamente después de eso entró Fred.
Hola chicos- dijo sonriendo, luego notó el silencio que había en la habitación y recapacitó- ¿Interrumpo?
No- dijo Ginny- no te preocupes. ¿Qué te ocurre?
Lo que pasa es que estoy un tanto aburrido- dijo él- ahora que mi hermano pasa todo el día en el ministerio no tengo con quien bromear.
¿Y tu sabes que es lo que está haciendo George?- dijo Ron en tono cómplice.
No, no me ha querido decir- dijo Fred más triste.
Estás seguro hermanito- continuó Ron- por que por lo que yo se ustedes no tenían secretos¿cómo George no le va a contar a su gemelo favorito qué está haciendo?
Pues así es- dijo el pelirrojo- no me lo ha querido decir, le he tratado de sacar la información como he podido y siempre me responde que son asuntos ministeriales, creo que si esto sigue así nuestra relación se va a deteriorar.
Dicho esto el chico salió de la habitación más triste de lo que había entrado.
Eres un genio, Ron- dijo la chica- ¿viste cómo acabas de hacer que se ponga más triste?
No fue mi intención- dijo Ron de mal modo- pero ahora que todos se andan con secretitos ya no se puede conversar con nadie.
Así siguieron discutiendo los tres durante el resto del día, la verdad es que la chica estaba aburrida del poco tacto que su hermano poseía, él era capaz de hacer llorar a Snape si se proponía a hacerlo.
La chica volvió a su casa luego de haber estado todo el día fuera, la primera visita había sido el veterinario, algo que molestó de sobremanera a Snape. Él estaba sano, no necesitaba que lo curaran, gracias a su enojo y a todo el escándalo que hizo logró que la chica también se molestara y al final puso mano dura. Recién en ese instante el veterinario pudo ver al gato, y a pesar de lo desnutrido y pequeño que era, el veterinario determinó que estaba sano, sólo le recetó unas vitaminas y los dejó irse.
Luego de eso Hermione había ido a comprar más comida de gato y una cajita de arena, se había encariñado con el animalejo y a toda costa quería quedárselo. Aunque por su estado, no parecía que tuviera dueño.
Volvieron a la casa y ella dejó al gato sobre su cama y pasó al baño, desde que estaba usando la crema que su profesor le había dado, solía mirarse al espejo cada vez que podía para ver los avances en sus heridas.
Luego de esto se tiró en su cama a ver televisión mientras acariciaba al gato. Si bien ese no era su pasatiempo favorito, no había nada más que hacer, ya que, ya se había leído todos los libros que le habían pedido para ese nuevo año.
Luego de un rato de acariciar al gato decidió mirar la hora, horror, cuando se dio cuenta de la hora que era se levantó de un salto y sin decir una sola palabra se desapareció.
Esto pareció muy sospechoso a Snape, que no tenía idea que la chica sabía hacer tan bien eso, decidió esperarla un rato, pero cuando se dio cuenta de que ella no volvía, decidió irse el también.
Se apareció frente al cuartel general de la orden, entró a la casa y fue directo a su pieza, cuando estuvo adentro se volvió a transformar en hombre, era bueno que la casa se estuviera medio desarmando, ya que así podía entrar por donde quisiera, se tiró sobre su cama y comenzó a masajearse la sien. En verdad había sido la mejor decisión no mostrar nunca su forma animaga, ya que así nadie se burlaría de él, le había bastado con el ridículo que había hecho ese día.
Se dio la vuelta en la cama, pero algo llamó su atención, el recuerdo de la carta que Hermione le había escrito. Trato de sacar ese recuerdo de su mente, pero necesitaba leerla nuevamente, no sabía que le pasaba, pero intentó reprimir ese deseo por el mayor tiempo posible. Al final decidió que era mejor dejarse llevar y buscar ese maldito pergamino.
Cual fue su sorpresa al descubrir que la carta ya no estaba en el rincón donde la había dejado, volvió a maldecir a Molly, ésta vez a pleno grito, él sabía que era imposible que la mujer lo escuchara, ya que estaban separados por varios pisos. Luego pensó en que si el fuera aquella mujer ¿dónde dejaría la carta?, debía admitir que Molly le parecía lo suficientemente honrada como para no leer la carta, de pronto sintió como una ampolleta se le alumbraba en el cerebro donde más dejaría Molly la carta para que el viera que no la había leído. Pues claro, encima de la mesita de la luz, perfectamente doblada como él la había dejado.
Volvió corriendo y se sentó en su cama, miró en la superficie, pero no estaba ahí, luego fue abriendo todos los cajones, uno por uno. Pero tampoco la encontró. De pronto se dio cuenta de algo, como si fuera lo más obvio del mundo. Los chicos se habían hecho con la carta- Que descuidado he sido- se maldijo- ¿cómo no pensé antes que alguien podría encontrar esa nota? Menos mal que confió en que aquí no entran los mortífagos, porque si leen esto, estoy muerto.
En ese instante comenzó a buscar la carta, tenía que encontrarla, no podía caer en malas manos, subió hasta la pieza que Ron y Harry compartían, algo le decía que ahí tenía que estar, lentamente abrió la puerta y entró, iluminó la estancia con su varita y susurró accio carta. De la cama de Harry, debajo de la almohada salió volando y se posó en las manos de Snape, luego él trato de salir en el más completo silencio. Nadie debía saber que había estado ahí, o se vería enfrentado a un gran cuestionario.
Volvió a su habitación y la leyó, al fin había saciado sus ansias, luego la escondió en su preciado libro, junto a la carta de su madre y se fue a acostar, al fin se estaba convenciendo de que sentía una gran preocupación por la chica.
Estuvo toda la noche tratando de dormir, pero sólo consiguió darse vueltas en su cama, lo tenía preocupado el hecho de que la chica se hubiera desaparecido tan repentinamente.
Hermione llegó a su casa, definitivamente esta vez había sido mejor que la anterior, por lo menos los golpes de esa noche sólo durarían un rato con la poción de Snape. Se dirigió a su baño y tomó la botellita, comenzó a esparcir su contenido sobre las nuevas marcas, para luego continuar con las antiguas, cuando termino con este proceso tomó la botellita en sus manos y la miró. Se dio cuenta que no le quedaba mucho, de echo lo poco que le quedaba le serviría para media aplicación, pero ella no iba a pedirle más a Severus, ella no se rebajaría a eso.
Se sentó en su cama esperando que la poción surtiera efecto y se acostó, a los pocos segundos se dio cuenta que Black no se encontraba en su pieza y se sintió un poco preocupada. No quería que su nueva mascota la abandonara, menos desde que había perdido a Crooshkans. Luego de buscar a Black con la vista decidió que al día siguiente averiguaría donde estaba, y al fin se quedó dormida.
Al día siguiente se despertó y vio como el gato la miraba desde el suelo, a pesar de ser gato, la chica descubrió un cierto gesto de reproche, además de que cuando intentó alcanzarlo el gato se corrió, impidiendo que la chica cumpliera su propósito. Luego de un rato de pelea entre ambos en que la chica lo trataba de tomar y él se corría, la chica ganó. Lo subió a su cama y comenzó a acariciarlo, sin escuchar los maullidos de queja del gato, al final el este se dejó mimar y comenzó a ronronear.
Severus se sentía el hombre más imbécil de este planeta, no había podido lograr que la chica no lo mimara y peor aún, cuando ella había empezado, él se había dejado. Lamentaba que en su condición de gato estuviera agarrando las mismas mañas que esos animales poseían.
Más tarde la chica se levantó y se fue a duchar, Severus aprovechó este momento para ver la botella de poción que le había dado a la niña. No demoró ni dos segundos en darse cuenta que la chica había vuelto a usar grandes cantidades de la poción, ya que le quedaba muy poco. Eso sólo podía significar que la noche anterior había vuelto herida.
Hermione salió del baño y encontró nuevamente al gato olisqueando la poción, se acercó corriendo y se la quitó antes de que la abriera, ya que le podía hacer mal.
Snape iba a bufar por el movimiento de la chica, pero sintió que algo le quemaba una de sus patitas. No tuvo que transformarse en humano para darse cuenta de lo que era, así que salió corriendo por la puerta de la habitación de Hermione, no se detuvo hasta que llegó a un bosquecito, con sus sentidos felinos vigiló que nadie lo viera, y cuando estuvo seguro de que estaba solo, se convirtió nuevamente en humano, luego se apareció frente a la mansión Riddle.
Snape- dijo el hombrecillo al abrirle la puerta- el Lord te espera.
Severus entró en la habitación, mientras Peter salía, el hombre comenzó a decir algo, y de pronto paró, levantó su varita y se escuchó un llanto del otro lado de la puerta- Eso es para que no nos espíe, por lo menos por hoy- dijo el hombre.
Que quiere mi Lord- dijo Severus.
Hay una sola cosa que quiero informarte- siguió el hombre- tengo un nuevo plan maestro, pero aún no puedo revelártelo, aún no se que tanta confianza puedo depositar en ti. Lo único que te puedo decir ahora es que tenemos nuevos seguidores, todos jóvenes de Hogwarts, nombres no te voy a dar, aunque tienes claro más o menos quienes son, todos claro está, menos el señor Malfoy, que después de que no pudo cumplir su misión se acobardó y decidió que este grupo era mucho para él. Espero que no hayas olvidado que para cuando tú entraste tuviste que hacer un juramento.
¿Cómo olvidarlo?- dijo Snape- aún recuerdo el dolor que sentí cuando me dieron la bendita poción, lo que aún no entiendo es ¿Por qué a algunos nos marcaste con poción y a otros mediante tu varita?
Aún estaba buscando el mejor método- dijo el hombre- la misión que te quería dar es que crees una poción que haga visible la marca sólo para los que la poseen, no queremos que el ministerio descubra a los nuestros. Sólo nosotros podremos ver y saber quienes están con nosotros.
Sí mi lord- dijo Snape.
Ahora lárgate- diciendo esto el Lord volvió su silla a la posición original, dando la espalda a la puerta de entrada a la habitación- y recuerda que tienes un plazo para cumplir tu misión, el cual te va a ser avisado de alguna manera.
Snape salió de la mansión y volvió a la casa de Hermione.
El tiempo fue pasando rápidamente, hasta que llegó el primero de septiembre. Harry ya se había dado cuenta de la desaparición de la carta, y lo había hablado con sus amigos, pero decidieron no comentarlo a los adultos, ya que hubiesen recibido un reto por meter las narices donde no los llamaban (y en este caso a la pieza de Snape, lo cual era peor).
Todos en la orden estaban vueltos locos, ya que tenían que preocuparse de que los niños llegaran a la estación King's cross a tiempo y enteros.
Además ese año no sólo los tres chicos volvían al colegio, si no que de los adultos, Lupin se unía al viaje, ya que al no haber más postulantes al trabajo de profesor, Lupin había recibido su anterior puesto de profesor de defensa contra las artes oscuras. Por consenso de la actual directora, Tonks sería su ayudante, por lo tanto también podría vivir en el castillo.
Pronto todos estuvieron sobre un taxi para ir a la estación, la verdad iban con bastante retraso y la petición al chofer de que se apurara lo enojó más, ya había sido suficiente con meter jaulas y toda clase de baúles en el maletero del auto, y no podía creer como había perdido la apuesta con el señor pelirrojo, el creía conocer el espacio de su auto y cuando el pelirrojo pidió intentar meter todas las maletas en el maletero el taxista se rió y le dijo al señor Wesley que tanto equipaje no entraría, luego de las constantes súplicas del hombre el taxista abrió el maletero y por primera vez se dio cuenta del amplio espacio que éste poseía. Parecía cosa de magia. Y como era de esperar, cada uno de los equipajes entró perfecto y hasta había espacio para algún objeto más.
Llegaron a la estación y se bajaron corriendo, a toda velocidad, pero tratando de no llamar la atención se tiraron sobre la separación de los andenes 9 y 10 y pronto corrieron a subirse al tren que ya estaba comenzando a moverse, se despidieron sólo agitando los brazos y comenzaron a buscar un compartimiento.
Hermione había temido ese momento todas las vacaciones, no quería tener que dar la cara a sus amigos, no sabía como les explicaría porque no había respondido sus cartas ni que había hecho en las vacaciones.
Cuando fue momento de tomar todas sus cosas comenzó a preguntarse si estaba bien volver al colegio, sabía que en ese lugar sus desapariciones nocturnas serían más difíciles, pero una voz racional dentro de ella le dijo que debía terminar el colegio, si no era una bruja egresada, no podía ser nadie, de echo, si no terminaba el colegio, no podría usar más la magia. Pero ella se dijo que la guerra aún estaba en proceso, y si las cosas seguían así, no habían muchas posibilidades de sobrevivir- ya tomaste la decisión de volver- se dijo en voz alta y terminó de meter todo en su baúl. Buscó a su gato y bajó al encuentro con sus padres.
Hola- saludo el señor Granger, que había vuelto algunos días antes de su conferencia- es hora de que vallamos andando, aún nos queda un largo viaje.
Hermione se despidió de su madre y subió al auto, dejó todo su equipaje en el asiento trasero y subió ella en el asiento delantero. Se amarró el cinturón de seguridad y dejó a Black en su regazo. Ella estuvo metida en sus pensamientos todo el camino, y su padre al notar que ella estaba en otro lugar muy lejos, dejó de insistir en que le respondiera que había hecho en su ausencia, sabía que la chica estaba bien, pues las heridas de la cara habían sanado bastante bien, de hecho ya no tenía ninguna marca, ni nada visible, estaba totalmente curada.
Llegaron a la estación con unos minutos de adelanto, la chica se despidió de su padre y subió su equipaje a un compartimiento del tren, la verdad quería ir lo más sola posible, mientras menos gente la acompañara mejor, y si no eran Harry, Ron o Ginny, tanto mejor.
Se sentó en uno de los asientos y cerró los ojos, estaba muy cansada, sus salidas nocturnas la estaban matando, sabía que iba a tener que tener que organizarse mejor para poder descansar un poco y rendir en todo.
Estaba de lo mejor quedándose dormida cuando alguien la movió. Abrió los ojos y lo que vio no le gustó mucho, ahí, parada frente a ella estaba Ginny Wesley, su mejor amiga.
Hermione- gritó esta, claramente emocionada- te extrañé un montón- y la abrazó.
Detrás llegaron Harry y Ron y también se acercaron a su amiga.
¿Dónde te metiste todas estas vacaciones?- dijo Harry luego de abrazarla.
En mi casa estuve- dijo ella.
¿Por qué le escribiste a Snape y no a nosotros?- dijo Ron bastante ofendido.
Hermione notó inmediatamente el codazo que la pelirroja le mandó a su hermano, pero ya era tarde, la pregunta estaba hecha. Aunque no se podía explicar como sus amigos habían descubierto lo de la carta.
Lo siento chicos- dijo ella apresuradamente- tengo que ir a cumplir mis labores como prefecta, luego podemos hablar si quieren. Les pido que cuiden mis cosas y a mi gato.
La chica salió y los demás se dieron cuenta de la presencia del gato, un animalejo que podía pasar claramente desapercibido si uno no se proponía buscarlo.
Acabas de hacer la mayor estupidez de tu vida, hermanito- dijo Ginny visiblemente enojada- habíamos quedado de acuerdo de no mencionar la carta de Snape hasta que supiéramos bien los motivos por los cuales Hermione no nos escribió.
Disculpa Ginny, pero quería saber.
Los dos hermanos siguieron discutiendo largo rato, Harry opinaba igual que la chica, Ron la había embarrado, pero decidió no meterse en la pelea, no quería que Ron se sintiera también con él.
Pronto dejó de escuchar la pelea de sus amigos y se acercó al asiento de Hermione, donde un pequeño gatito negro dormitaba, Harry había visto como levantaba su orejita cuando los hermanos habían empezado a pelear, pero después de un rato de discusión, el gato había vuelto a lo mismo: dormir.
Cuando estuvo sentado al lado del gato lo tomó en brazos, la verdad es que nunca se había sentido atraído por los animales, pero este era especial, quizás al ser tan pequeño y verse tan desprotegido era lo que le llamaba la atención. Pero pronto se dio cuenta de que desprotegido el gato no estaba. Ya que, cuando levanto al bicho, éste despertó de golpe, y bastó una mirada a Harry para ponerse como loco, comenzó a rasguñar para todos lados, intentando que Harry lo soltase, a pesar de todo esto, el chico le trataba de acariciar la panza para calmarlo. No dio resultado.
La máxima humillación podrá ser que yo sea un gato como éste, pero aún tengo algo de dignidad como para alejarme de Potter- se dijo Severus para sus adentros- no voy a dejar que ése chico me toque y me mime, y menos voy a dar muestras de estar disfrutando, no señor. Luego volvió al asiento de Hermione y se volvió a enrollar. Era lo único que podía hacer, ya que si iba a buscar a Hermione, se arriesgaba a que todos los alumnos de Hogwarts intentaran tomarlo, y el no iba a soportarlo.
Con el chillido del gato, bastó para que los hermanos dejaran de pelear, preocupados se acercaron corriendo a ver que le había pasado a Harry, y se dieron cuenta inmediatamente cuando vieron los rasguños que el chico presentaba.
No es buena idea acercarte a los animales que no son tuyos- le dijo Ginny a Harry.
Mejor lo dejamos como está- dijo Ron- porque si nos ataca de nuevo, podría sufrir un infarto o algo parecido, no creo que su cuerpo le permita agitarse mucho.
Y si se muero, lo más probable es que Hermione no nos hablaría más- dijo Harry- la mejor opción será no tocarlo más, la extrañaría si no me hablase.
Pero ante esta conversación a Severus, el mal humor en vez de disminuir, avanzó. Ya lo habían tratado como un animalejo debilucho varias veces en un rato y más encima Potter acababa de admitir que extrañaría a la chica, cuando se dio cuenta de estos pensamientos, el gato agitó su cabeza y volvió a tratar de dormir, no iba a permitirse pensar así sobre su alumna, a ella la podía extrañar quién quisiese, él no era nadie para impedírselo, menos en forma de gato- Además a mi no me importa lo que haga- se dijo, y no muy convencido con eso se durmió.
Mil gracias a todos por leer mi historia y dejar reviews!!!
Alex Black Lupin: Hola!, bue aca estoy, tratando de actualizar cada vez que puedo. Tienes razon, la vida de Snape e muy triste, pero mi pensamiento es que algo lo tiene que haber hecho tan amargado, y que mejor explicación que la de que tuvo una mala infancia? bueno sigue leyendo la historia y gracias por tu review.
tercy-S-Scloe: te cuento que no has metido la pata, aunque si ya leiste este capitulo, te diste cuenta, gracias por darme apoyo y no te preocupes, que me encanta actualizar (siempre espero con ansias los nuevos reviews)... aiosss...
Sucubos: yo tambien quiero un gatito de esos, lastima que no todos tienen profesores animagos que se preocupan por tu seguridad (y menos con el plus de ser super sexy como nuestro sevie... si lo comparto!!!! es de todas) bueno espero que sigas disfrutando la historia, y gracias.
Drk Phoenix: a mi también me pareció rara en un principio la idea de un Snape animago, y decidi hacerlo un gato negro y pequeño para que esta sea una de las pocas veces que se transforma (por verguenza nadie sabe de su estado) bueno miles de gracias por tu review y no te preocupes actualizare pronto (siempre que mi tiempo cunda y no deje botadas otras actividades por este pasatiempo).
Bueno, besos a todos y gracias...
ReViEwS!!!!...
