Hola niños... lo admito soy una ociosa!!! ya estoy con un nuevo capitulo, pero debo admitir que esta actividad me relaja (aunque debería estar estudiando para una prueba de mañana) besos...

- "DªN!€L¡Tä §Nä¶€" -


El resto del viaje continuó sin más problemas, a Harry aún le dolía la cara por los rasguños que Black le había dado, pero no se había quejado, se había impuesto como meta lograr acercarse al gato sin que este lo mandara a freír basiliscos a otro lado.

Cuando ya estaban cerca de Hogsmeade Hermione volvió al compartimiento en el que había dejado sus cosas, la única cosa que dijo a sus amigos fue que se pusieran las túnicas y se prepararan porque ya iban a llegar. Luego tomó sus propias cosas y se fue.

Siento que nos está esquivando- dijo Ron, a lo que su hermana replicó- Eres un gran genio, veo que las clases de adivinación te han servido.

Y con esto los tres salieron del vagón. Se subieron juntos a un carruaje y fueron al colegio.

Cuando estaban en la entrada del colegio se encontraron con Neville y Luna y entraron los cinco.

Severus se arrancó de los brazos de Hermione, y subió por las escaleras, debía llegar al despacho de Minerva antes que ella bajara al gran comedor. Llegó frente a la gárgola y se quedó ahí, había olvidado que, como ya no era profesor en Hogwarts, a él no le decían las distintas contraseñas. Decidió convertirse en humano, ya que todos los alumnos estarían en el gran comedor y lo último que quería era que la nueva directora conociera su forma animaga, suficiente había tenido ya con todas las burlas de parte de esa mujer, además aún no olvidaba la constante rivalidad que ellos poseían, al ser cada uno jefe de distintas casas (y para colmo las que más se odiaban). Aún estaba metido en sus pensamientos cuando alguien lo interrumpió.

Profesor Snape- dijo una chica.

Señorita Granger- dijo Snape intentando poner cara de disgusto- ¿qué hace aquí¿no debería estar en el gran comedor?

Tenía que hablar con la profesora Mcgonagall acerca de los horarios de los alumnos- dijo ella.

Severus aún no podía creer que hubiese olvidado que los prefectos debían hablar con la profesora Mcgonagall sobre los horarios de los alumnos antes de que empezara la cena, lo único que sabía en ese momento era que debía arrancar de ahí, antes que algún otro alumno lo viera.

La contraseña es "la llave maestra"- dijo la chica, imaginando el apuro del hombre.

Dicho esto la escalera comenzó a subir y Snape subió lo más rápido que pudo en esta. Sintió las voces de otras personas acercándose, pero para cuando ellos estuvieran cerca, no lo vería porque él estaría ya arriba. Cuando llegó a la puerta del despacho agradeció mentalmente a Hermione, debía admitir que esa chica lo había salvado. Luego tocó la puerta y cuando escuchó que la mujer lo dejaba entrar, entró.

¡Snape!- dijo la mujer impresionada al ver al hombre- ¿cómo has hecho para entrar sin que los alumnos te vean?

Bueno- dijo Snape- digamos que la suerte está de mi lado.

La verdad es que te había dejado de esperar, ya que creí que tendrías la consideración de llegar unos cuantos días antes, así no te arriesgabas.- dijo la mujer en tono de reproche.

Si bueno- dijo él restándole importancia.- he venido acá para comunicarte de un cambio de planes, si bien aún necesito una habitación implementada con calderos y todo tipo de ingredientes para hacer pociones, porque espero que recuerdes que no puedo mostrar ni mi nariz. Una cama no va a ser tan necesaria, pero mi propio baño si.

Tengo sólo una habitación como la que me pides disponible- dijo la mujer- sólo queda una habitación con baño privado en todo nuestro colegio y creo que no te va a gustar lo que te voy a decir, pero es la habitación contigua a la casa de los prefectos, los cuales este año tendrán todos una sala de estar en común y sus piezas propias.

Snape asintió, sabía que no iba a hacer mucho uso de sus aposentos, si no que iba a usar los de su alumna.

Ahora los alumnos te están esperando abajo, ve a buscarlos y cuando subas yo ya no estaré.- dicho esto el hombre espero a que la mujer saliera y tomó un poco de polvos flu para transportarse a su habitación. Llegó allí e inmediatamente se transformó en gato, no quería que alguien lo viera y descubriera su paradero.

Hermione- dijo Ginny cuando estaban cenando- creo que debemos hablar seriamente, es importante para nosotros que llegues a la sala común en la noche, porque supongo que dormirás en la habitación de prefectos ¿o no?.

Si- dijo la chica- pero haré el intento de escabullirme un rato dónde ustedes.

Esto dejó un poco más tranquilo a los tres chicos. Al fin podrían hablar con Hermione y preguntarle que era lo que le había pasado.

Comieron en silencio y cuando terminaron escucharon el discurso de la directora. La verdad es que todos extrañaban a Dumbledore, sobre todo después de que escucharon el discurso de la mujer, no tenía ni un cuarto de la jovialidad que el vejete de Albus. Además no existía ni un poco de motivación hacía los alumnos en el discurso, muchos alumnos habían pensado en dejar el colegio, pero si hacían eso, no podrían hacer más magia.

Todos se levantaron de la mesa al mismo tiempo y Hermione guió a los de primero hasta la sala común de Griffindor. Este año a la chica le tocaría más difícil su cargo, ya que por motivos de seguridad sólo habría un prefecto por casa.

Luego que hubo terminado con todas las instrucciones se acercó a sus amigos.

¿De qué quieren hablar?- dijo ella haciéndose la que no tenía idea.

¿Por qué no devolviste nuestras cartas?- dijo Ron- además de que preferiste escribirle al grasiento eso- si ya lo había dicho una vez¿Por qué la chica debería enojarse?.

Bueno creo que ésta va a ser una breve conversación- dijo Hermione- no les escribí porque estuve todo el verano ocupada meditando sobre lo que sería este año y no quería saber lo que harían ustedes porque no quería tomar una decisión errada al imitarlos. Además le escribí a Snape porque el me estuvo cuidando.

Sí- dijo Harry- eso lo sabemos, gracias a que no sabíamos de ti, él consiguió esa tarea, la orden le encomendó cuidarte.

Si, eso lo se- dijo ella- eso me lo dijo cuando lo pillé espiando por mi ventana.

¿Como explicas que él te haya dado una poción para curar heridas?- interrumpió Ginny

A, se refieren a la carta- dijo Hermione- la verdad es que cuando el me estaba espiando vio unas heridas que me hice cuando estaba arriba de un árbol tratando de rescatar a Black, me caí y fue muy fuerte, y como el me vio, me mandó la poción.

A pesar de que esto calmo un poco a los chicos, aún seguían un poco nerviosos por su amiga. Ella había decidido que con eso era suficiente, así que había decidido volver a su habitación.

Cuando llegó se encontró a su gato sentado en uno de los sillones de la sala común, le pareció extraño, pero no vio a ninguno de los otros tres prefectos. Tomó a Black y subió a su habitación, entró al baño, se duchó, luego se vistió y volvió a su habitación, donde se acostó.

Ya en su cama tomó a Black en sus brazos, a pesar de los intentos que hacía este por escapar. Lo acunó con sus brazos junto a ella y comenzó a acariciarle su pancita. Severus no se pudo resistir a esto y comenzó a ronronear, mientras por dentro se maldecía por haber tenido esa forma animaga. Sentía que estaba adquiriendo todos los caprichos de esos bicharracos.

Hermione se levantó muy cansada, a pesar de que por primera vez en muchos días descansaba como era debido, el sueño acumulado estaba causando estragos en ella, se levantó, se vistió y se fue a desayunar. Volvió con un poco de comida para su gato y luego salió para ir a clase. Aún no cerraba la puerta de la habitación, cuando alguien la paró en seco.

Herms- dijo una voz masculina- debemos hablar.

Draco- dijo Hermione- ya te dije que mi decisión ya está tomada, pero no quiero hablar de esto aquí. Juntémonos en la tarde en mi habitación.

Bueno- le dijo Malfoy- pero recuerda: me preocupa mucho lo que hagas.- dicho esto ambos bajaron, para separarse en la salida de la casa de los prefectos, nadie podía saber que eran amigos.

Severus se quedó pasmado al escuchar la conversación que esos chicos habían tenido- ahora no sólo es Potter quién la ronda- se dijo a si mismo, arrepintiéndose al instante del comentario, menos mal que había sido para sus adentros. La intriga le duró todo el día, no podía creer que era lo que estaba ocurriendo, ya que esos dos habían sido enemigos desde siempre.

La mañana fue pasando y Severus se dio cuenta que o valía la pena seguir en su condición de gato. Hermione no volvería hasta entrada la noche, así que decidió pasarse a su habitación y cuando estuvo seguro de que estaba solo se convirtió en humano. Con felicidad vio un desayuno servido en una mesa, no espero, se abalanzó a comer, la cantidad de comida que Hermione le había traído era inferior a lo que el necesitaba para nutrirse, ahora entendía porque el anterior gato de Hermione había arrancado. Lo que más disfruto en esa bandeja de manjares fue el más sobrio de todos, una taza de café bien negro, a pesar de que ya estaba frío, se lo tomó con placer, desde que era un gato que no tomaba café.

Luego de que el desayuno desapareció el hombre se dirigió a verificar que el material que había pedido estuviera. Por primera vez estaba agradecido a Minerva, estaba todo tal cual lo había pedido, incluso el detalle del desayuno había sido un plus, pero estaba contento, aunque su orgullo Slytherin no le permitía agradecérselo a la mujer.

Estuvo todo el tiempo intentando crear la poción que el Lord le había pedido. A pesar de ser un maestro en la elaboración de pociones ésta se la estaba ganando, así que decidió que mientras tanto haría la poción matalobos de Lupin, ya que se había comprometido un tiempo antes con Lupin de seguir proporcionándole el remedio a su enfermedad, lo cual era más importante ahora, que estaba trabajando en el colegio y en contacto con alumnos. Severus sentía que está era otra forma de resolver las deudas que tenía con Dumbledore, mal que mal, él había sido quién le había quitado la vida y constantemente se reprochaba por eso.

Cuando ya había avanzado en todo lo que había podido, envasó los distintos frascos, escribió una nota a Lupin, la amarró al frasquito de la poción, luego se acordó que su lechuza había quedado en el cuartel de la orden, así que no encontró más remedio que amarrarse la poción al cuello y convertirse en gato.

Salió de la habitación, que inmediatamente se cerró con llave (medida de seguridad de parte de Minerva) el gato corrió por los pasillos esquivando los que eran concurridos, no quería que los alumnos en su arranque de curiosidad le quitaran la nota. Ser felino le aportaba la habilidad de ser tremendamente ágil. Llegó al despacho de Lupin y comenzó a azotarse contra la puerta para llamar la atención del dueño. Tres golpes bastaron para que el hombre abriera la puerta.

Y este gatito tan lindo- dijo en tono meloso, luego vio la carta que tenía al cuello y la desamarró. Con mucho cuidado separó la nota de la botellita y leyó la carta.

Severus- dijo en voz alta- a pesar de demostrar odio hacia mí, has sido muy buena persona conmigo, te la debo.

Lupin notó que el gato se revolvió incomodo y comenzó a mover sus orejitas, Remus no entendió este mensaje, pero decidió que lo mejor sería abrir la puerta de su despacho para que el gato volviera donde su dueño. Aunque mentalmente se preguntaba como había hecho Severus para conseguir que el gato le trajera esa carta, algún día, cuando lo volviera a ver, se lo preguntaría.

El gato aprovechó el movimiento del hombre para salir corriendo, se sentía incómodo en presencia del hombre lobo. Corrió en dirección a la habitación de Hermione, pero no pudo entrar, ya que no podía decir la contraseña, así que al final optó por quedarse en la sala común, se sentó en un sillón y empezó a olisquear un diario que había al lado de él, luego de esto comenzó a revisar los titulares por si había algo importante, la verdad es que el diario seguía informando de noticias felices, parecía que aún no se daban cuenta de que la guerra estaba a unas cuadras de diferencia. Como no había nada más que hacer comenzó a leer el diario, preocupándose de que si alguien llegara creyera que él estaba olisqueando como gato curioso y no haciendo otra cosa. Había decidido que debía quedarse en la sala común por si Hermione volvía, así podía saber que era lo que tenía que hablar con Draco tan urgentemente.

La chica había pasado todo el día de clase en clase, había intentado esquivar a sus amigos, lo que no había sido difícil, ya que ese día no tenían ni una clase juntos. La primera clase que había tenido había sido runas mágicas, seguida de herbología, luego había ido a almorzar y ahora se encontraba en su última clase del día: medimagia con la señora Pomfrey, estaba muy cansada ya que se había propuesto terminar el colegio con las mejores notas y nada influiría en su rendimiento, absolutamente nada.

Ese día había pasado gran parte del tiempo acompañada por Neville, que también había tomado herbología y medimagia. Hermione se enteró de lo orgullosa que estaba la abuela de Neville y estuvo muy contenta por su amigo, la verdad es que ella se había propuesto desde un principio ayudar al chico para que su abuela se enorgulleciera, y ahora él lo había logrado, y solo. Aún no podía creer el gran cambio de actitud que había tenido, ahora incluso podía hacer pociones con Snape al lado, pero como ahora ese hombre ya no sería el profesor, seguramente Neville mejoraría las notas considerablemente.

Conversaron bastante rato de cosas triviales, Neville no le iba a cobrar sentimientos por no comunicarse, y eso era algo que aliviaba de sobremanera a Hermione. Estaba aburrida de tener que inventar excusas, y tampoco iba a decir la verdad, ella era lo suficientemente grande como para hacerse cargo de sus actos, ya discernía entre el bien y el mal, nadie lo haría por ella.

Terminaron las clases y la chica ansiosa por volver a su habitación se despidió de Neville, corrió por los pasillos y escaleras hasta que alcanzó la puerta de la casa de los prefectos. Entró a toda velocidad y pasó corriendo al lado de los sillones, iba llegando ya al final de la escalera cuando se dio cuenta de un pequeño detalle. Su gato había estado ensimismado sobre el diario, y cuando ella había pasado el se había corrido de un salto, comenzando a olfatear lo que había estado mirando. La chica decidió no prestar demasiada atención a esto y llamó al gato, no quería que estuviera todo el día solo.

El gato al escuchar su nombre corrió al encuentro de la chica, la verdad no quería verse como un faldero, pero la curiosidad lo estaba matando, necesitaba saber de que hablarían Draco y Hermione, aún no podía entender que se trataran con tanta familiaridad, si desde siempre habían sido enemigos. Mientras más pensaba en las características felinas, más maldecía su suerte, cada vez tenía más comportamientos indeseables, como era el caso de ser mimoso, de buscar calor y lo peor de todo: la curiosidad. Ahora entendía porque Peter Petegrew era un verdadero ratón, había estado convertido en uno por más de 13 años seguidos. Definitivamente él no quería terminar así.

Juntos llegaron a la habitación, la chica se tiró en la cama y el gato saltó a su lado, muy animal era, pero el gato le parecía muy frío y duro, lo único que no necesitaba ahora era dormir más doblado de lo que había estado el último tiempo.

Draco había estado todo el día nervioso, aún no sabía como había ido a la habitación de la chica y le había obligado a hablar con ella, necesitaba saber que estaba pasando, necesitaba que su amiga le dijera si era verdad o no lo que el creía, mal que mal ella era la chica más inteligente de todo el colegio, era seguro que ella tendría una respuesta.

Además algo le tenía un poco confuso, había creído ver a alguien entrando a la habitación que estaba al lado de la casa de prefectos, había visto por la puerta cuando se estaba cerrando una cantidad increíble de ingredientes de pociones, además de unos calderos, pero cuando había tratado de entrar para estar seguro de lo que había visto, la puerta ya se había bloqueado y no le permitiría el paso. Tenía una leve esperanza de que el profesor Snape se encontrara en el colegio.

No le iba a reprochar que no le hubiese escrito en todo el verano, él tampoco le había escrito a ella, pero ahora había llegado el momento de hablar, ya que el año pasado la conversación había quedado cortada. Ahora no la iban a postergar más, ya llevaba casi 3 meses de postergación. Todo porque ese día ocurrió el ataque.

FLASH BACK

Herms- dijo el chico que estaba al lado de ella- creo que, ahora que te has convertido en mi mejor amiga sepas algo de mí.

¿Que cosa?- dijo ella intranquila.

Creo que ya sabes que mi padre es un mortífago, y desde que nací he estado inscrito en las filas de Voldemort- dijo Draco- la verdad es que a mi nunca me preguntaron si yo estaba de acuerdo con este convenio entre el señor oscuro y mi padre, mi madre nunca acepto esto, pero tenía tan poca fuerza contra mi padre que su voz nunca se escuchó. Este año se me está obligando matar a Dumbledore, y yo no me creo capaz, de hecho ni siquiera estoy de acuerdo con entrar al círculo de los seguidores del innombrable. Debo confesarte que he hecho algo malo, el amenazó con matar a mi madre si yo no conectaba de alguna forma el colegio con alguna otra parte, esa conexión está hecha, en la sala de los menesteres. En cualquier momento podrían entrar los mortífagos al colegio, te lo digo para que te salves tu y a tus amigos, en realidad a todos los que puedas salvar, yo tengo una misión que cumplir.

Draco no terminó de contar a Hermione acerca de su misión, ya que una explosión retumbó en todo el colegio.

Draco salió corriendo y Hermione le alcanzó a gritar- yo tomé mi decisión, algún día hablaremos de eso.

Draco llegó corriendo a la torre donde se encontró a Dumbledore, lo amenazó, intentando cumplir el deber que el Lord le había dado, aunque la verdad no quería matar a nadie, ya había hecho suficiente daño con dejar entrar a los mortífagos al colegio, estaba comenzando a flaquear cuando detrás de él aparecieron otros mortífagos más, actuó un rato amenazando al viejo, sabía que de una u otra forma estaba acabado, de hecho se veía sumamente débil, pero no se atrevió a hacer nada, Snape llegó por detrás miró a Dumbledore con nostalgia y arrepentimiento, aunque esa mirada sólo la vio el anciano. Luego, para no atrasar más el momento gritó- Avada kedabra.

FIN FLASH BACK

Avada kedabra, ese conjuro aún estaba en el pensamiento de dos personas, Severus y Draco, dos personas que se sentían totalmente culpables de la cantidad de muertes que hubo esa noche.

Draco sabía que la conversación pendiente no podía demorar más, sabía que la chica ocultaba algo, además tenía que terminar de aclararle a la chica todo lo que había hecho, cada vez que la miraba, a pesar de que él sabía que ella lo quería, veía cierto reproche en sus ojos, quizás se lo estaba imaginando, o quizás no, la mejor forma de averiguarlo era hablándolo con ella.

Se fijó en la hora y decidió que no podía postergar más, se dirigió a la habitación de la chica y miró que nadie estuviera en la sala común en ese momento, no quería que descubrieran la amistad que tenían, o los mortífagos la podían usar de carnada para pescarlo, y eso era algo que él no soportaría. Tocó la puerta y cuando la chica le dijo que pasara, el hizo caso.

La vio sentada en su cama, al lado de ella estaba un gatito negro, que apenas había sentido el golpe en la puerta había levantado la naricita, olisqueando el aire.

Herms- dijo el chico- espero que te haya ido bien hoy.

No hagamos más tiempo- dijo la chica.

Tienes razón- dijo él- la verdad es que quería terminar con la conversación que quedó pendiente del año pasado, y más que nada aclararte que yo no quería hacer tanto daño como el que hice, yo te estaba contando todo eso ese día para que tu te dirigieras donde Dumbledore y le avisaras de lo que ocurriría sin necesidad de poner en riesgo la vida de mi madre, pero creo que abrí la boca demasiado tarde, ya que los mortífagos ya estaban llegando, además yo no sabía que Dumbledore no estaría en el colegio ese día.

No te preocupes Draco- dijo la chica- yo se que lo que hiciste lo hiciste por amor, querías salvar a tu madre, además tenías más que claro que harías a los encargados del colegio saber.

Cambiando de tema unos segundos ¿has sabido algo del profesor Snape? Porque creo que está en el colegio, en la habitación del lado vi un montón de especimenes de pociones y unos calderos- dijo Draco.

Si, creo que sí está acá, ya que el otro día lo vi en el despacho de Mcgonagall- dijo Hermione

Gracias Hermione por entenderme con lo del año pasado, ahora quiero que me digas que es lo que habías decidido- dijo Draco y vio que el gato estaba cada vez más cerca de ellos y miró a Hermione - soy alérgico a los gatos¡por favor sácalo ahora!.

La chica tomó al gato en sus brazos y lo sacó de la habitación.

Al quedar fuera Severus maldijo a Draco y decidió que lo mejor sería ir a su despacho, no podía entender como estaba perdiendo tan rápido las dotes de espía, ya tres personas sabían que él estaba viviendo en el colegio, decidió que mejor sería pensar en otra cosa y entró a su despacho. Estuvo ahí, disfrutando de su condición humana, comiendo como correspondía y trabajando en nuevas pociones, no se dio cuenta, pero la hora se pasó volando, no notó que era bien entrada la noche hasta que sintió que golpeaban la puerta de su despacho. Al principio no supo que hacer, pero cuando escuchó la voz que hablaba del otro lado, decidió abrir.

Era Draco, que peleaba con otra persona.

Cuando Severus abrió y los hizo pasar rápidamente centró su atención en el chico- sabes que eres uno de mis alumnos preferidos, pero ¿te has dado cuenta de la hora que es? Van a ser las 5 de la mañana.

Si se profesor, pero necesitaba- dijo el chico, para luego corregir la oración haciendo que Snape se fijara en la otra persona- necesitábamos hablar con usted.

Snape miró a la persona que acompañaba a Draco, no podía creer lo que sus ojos veían, la chica se encontraba en un estado deplorable, pero de lo que la había visto la otra vez. Pero ella ante la afirmación de Draco sólo negó con la cabeza y respondió- tú querías hablar con él y me obligaste.

Hermione, estoy preocupado por ti- dijo el chico.

Dejemos las telenovelas para otro momento- dijo el hombre intentando evitar lo que sentía en el estómago- dígame señorita Granger que le pasó.

Ella no le va a decir- dijo Draco- tendré que decirle yo.

Draco- chilló la chica- no te atrevas a acusarme, yo te conté confiando en ti.

Lo siento Herms- dijo el chico- Profesor, ella ha estado visitando a los mortífagos.

Draco- chilló ella nuevamente- calla ahora.

Es verdad eso- dijo el hombre- porque si es así te prohíbo que vuelvas donde ellos.

Usted ya no es mi profesor, además ya soy mayor de edad como para saber lo que hago- chilló ella nuevamente.

Explícame como ha sido eso- dijo el hombre.

La verdad es que ella lo hizo para ayudar en la guerra- siguió el joven al ver que su amiga no hablaría- quería ayudar en la causa de su amigo Harry, quería ser una espía para la orden, pero tenía que estar un tiempo a prueba con los mortífagos antes de empezar a pasar información, para que ellos confiaran en ella. Desde que se unió a recibido golpes, insultos y hasta han intentado abusar de ella, y ella ha hecho como que lo disfruta en honor al señor oscuro. Se ha salvado de las violaciones sólo por ser hija de muggle, pero si las cosas siguen así, pronto no quedara de ella nada. De a poco su jovialidad se ha ido apagando.

Yo estoy haciendo mi trabajo de la mejor forma- dijo la chica- soy una muy buena espía, para unirme a ellos les dije que lo hacía porque no quería que matara a mi familia, y pronto voy a poder contribuir un poco en esta guerra, no es mucho, pero con cada ladrillo se hace la muralla, y si lo miramos de otro modo¿cuantas posibilidades tengo de sobrevivir?, mejor haber muerto ayudando que sin haber hecho nada.

Señorita Granger- dijo Snape- acérquese.

¿Qué quiere de mí?- dijo la chica con desconfianza.

Quiero ver sus heridas- dijo él.

Ni lo sueñe que se va a acercar a mi- replicó ella.

Pero el hombre hizo oídos sordos a sus replicas, tomó a la chica y le rajó la polera, sabía que la mayor cantidad de heridas estarían en el abdomen, y si la cara era un desastre…

Cuando vio el estado del cuerpo de la chica se dio cuenta de la fuerza que ella estaba teniendo, la verdad es que él había llegado muchas veces así, y lo único que siempre quería era una buena poción y dormir diez días seguidos sin que nadie lo molestara, pero aquí estaba ella, con cara de seria, sólo su gesto cambió cuando él la tomo para ver sus heridas, una pequeña mueca de dolor se formó en sus labios, la chica se estaba convirtiendo en un monstruo insensible.

Estudió rápidamente cada marca, luego fue a buscar un poco de pociones. La chica ya no luchaba contra su profesor, sabía que eso la ayudaría a aliviar el dolor. El hombre le esparció el ungüento por cada marca y luego la obligó a ingerir una poción para dormir sin sueños. Agradeció a Draco por haber informado de esto y le entregó una Hermione dormida, para que la llevara a su habitación.

Escribió una breve nota comentando lo sucedido a Mcgonagall y luego se sentó en la silla a tomar un vaso de Whisky de fuego.

Esa chica sería un monstruo igual que él si seguía haciendo esa estupidez, la diferencia es que la chica lo hacia por amor, él lo había hecho por odio. Definitivamente el hombre no iba a dejar que la chica pasara por las mismas torturas que él, no quería que ella pasara por todo lo que el había hecho.

Yo la voy a proteger- se dijo a sí mismo- siempre estaré intentando que no sufra, que salga de ese círculo- suspiró mientras apuraba el resto del vaso de whisky- no quiero verla sufrir dijo finalmente.

Luego se convirtió en el gato y volvió a la habitación de Hermione, la cuidaría toda la noche y todo el día si era necesario, para que nadie la molestara, después se conseguiría la materia con algún compañero, además cuando Minerva leyera la carta, accedería al descanso de la chica. El sería su guardián durante el tiempo que ella lo necesitara. Luego de éste último pensamiento se acurrucó a su lado y se puso a pensar, no pegaría un ojo en toda la noche, ni hasta que la chica estuviera completamente curada.


Bueno hasta aqui llego hoy...

Yasmina33: Hola, gracias por tu review... y no te preocupes, la intención es lo que vale, además ya está aca el review... un beso y sigue disfrutando de la historia...

Sucubos: creo que aqui resolvi la duda, ya saben en lo que ha estado metida hermione, quizas lo hice muy rapido, pero bueno...eso no es lo mas importante de la historia... jejejeje... aun les queda mucho a los pobres de sevy y herm...

Drk Phoenix: celos??? naa sólo esta un poco molesto, pero celos, si le preguntaras a el te diria: que es eso, se cme?, MIENTRAS EN SU INTERIOR MALDECIRIA POR SER TAN NOTORIO... besos

tercy-S-Scloe: Tan obvia soy??? bueno creo que la excusa de hermione ha amenizado un poco el problema, pero sevie esta de un humor de perros por su culpa... bueno gracias por tu review... y a todos los que ecribieron... muchas gracias por leer mi historia

ReViEwS!!!!!!...