Hola chicossss!, aca hay un nuevo capitulo, lo dejo hasta aquí (pensaba hacerlo más largo, pero no me dio el ánimo), espero que lo disfruten, y disculpen haber demorado tanto en subir un capitulo tan corto, pero es que no he tenido mucho tiempo, espero poder continuar pronto con la historia (esta semana tengo todos los dias pruebas), bueno disfruten!!!
Severus despertó esa mañana en la pieza de Hermione, no sabía porque, pero no estaba en su forma animaga, sino que era un humano cualquiera en ese minuto. No entendía nada, lo único que sabía era lo que había pasado ayer y lo que se había enterado de Hermione. Muy preocupado alzo la cabeza (aún estaba hecho un ovillo en el suelo), no quería que la chica lo descubriera así. Casi salto al no encontrarla en la cama. Muy preocupado salió corriendo, pero cuando iba llegando a la puerta sintió que sonaba la cadena del baño. Maldita sea- se dijo Snape- ¿cómo no lo supuse antes?- cuando se acercó al baño se convirtió en gato, esperaría a su alumna de esa forma, así ella no se sentiría tan incómoda, aunque después de pensarlo unos segundos se dio cuenta que no valdría la pena, ya que ella lo había descubierto, y si no era así, muy pronto ataría cabos y se daría cuenta. El ruido de la puerta lo sobresaltó, se había quedado ensimismado en sus pensamientos. Pero el horror que sintió cuando ésta se abrió, fue inimaginable, en vez de salir la chica, estaba parado frente a él Peter Petegrew, en persona.
Creo Snape que no vale la pena que te presentes en tu forma animaga- dijo el hombrecillo- ahora sígueme que el Lord te espera.
Dicho esto se desapareció, eso llamó bastante la atención de Severus, ya que en Hogwarts uno no se podía desaparecer.
A duras penas logró seguir a Petegrew, y cuando llegó a la mansión Riddle, se dio cuenta que estaban todos los mortífagos encapuchados esperándolo, todos estaban juntos, formando un círculo gigante, cuando se acercó, y estuvo al lado de ellos, vio que el señor oscuro estaba en el centro, sentado junto a una tumba, dando la espalda a la parte en la que él se encontraba. Notó que todos tenían la vista puesta en la tumba, pero desde esa perspectiva el no podía ver nada. De pronto el señor oscuro se dio vuelta y miró directamente a los ojos de Snape, sus miradas estuvieron así un par de segundos, hasta que lo llamó, despacio Severus se acercó, y poco a poco fue obteniendo una mejor perspectiva de la tumba, pero cuando estuvo al frente de ella vio lo que el resto de sus compañeros veían. Ahí estaba una chica, pero no cualquiera, ahí estaba Hermione, el hombre perdió inmediatamente cualquier evidencia de que algún día hubiese tenido color. Al ver esto, el señor oscuro sonrío. Snape- dijo luego- hoy tu prueba de lealtad va a ser masacrar a esta chica.
Snape la miró, y vio algo en sus ojos, algo que le decía que la chica no sentía mucho miedo, la verdad es que eso le dolió aún un poco más, levantó la varita y se quedó así un par de segundos más, tenía una guerra interna en su cabeza, debía decidir algo pronto. Una parte de él decía que le hiciera a la chica lo que el tenebroso le pedía, en ese estado ninguno de los dos se salvaría si hacia lo contrario, en cambio, si obedecía, él al menos podría seguir siendo útil a la orden, en cambio si no hacía caso, ambos serían torturados, incluso hasta morir, al final el hombre decidió que no podía, no le quería hacer daño. Sin pensarlo más se dio vuelta y miró al Lord, el cual notó inmediatamente las intenciones de desobedecer de Snape.
Veo que la sangre sucia te ha conquistado ya- dijo casi escupiendo- creo entonces que el que merece ser castigado eres tú- Y dicho esto el hombre levantó su varita y gritó Cruccio.
Snape cayó al suelo y comenzó a revolverse de dolor, se sentía bien, aún había posibilidades de que la chica no sintiera ese dolor. Luego de unos segundos de tortura, su mente se apagó.
Abrió los ojos y se encontraba tirado en algún lugar que le resultaba bastante conocido, pero no sabía bien donde estaba porque era demasiada la oscuridad, se levantó y se dio cuenta que estaba transformado en gato, después de un rato tratando de reconocer el lugar se dio cuenta. Estaba en la pieza de Hermione, miró encima de la mesita de noche y ahí estaba el vaso de Whisky de fuego que había tomado la noche anterior, luego, ágilmente saltó a la cama y ahí estaba ella, dormía profundamente, aún tenía sus heridas en el cuerpo, pero ya estaban bastante bien.
Maldita sea- se dijo- te quedaste dormido, idiota. Aunque menos mal que todo fue un sueño.
Dicho esto el hombre se acercó a ella- se ve tan pacífica- pensó- lástima que ya este pasando por todo esto, espero que nunca pierda esos rasgos que la hacen ver feliz y a la vez tan bella- Luego se arrepintió de haber pensado eso y sacudió la cabeza, decidió que lo mejor sería ir a su laboratorio, ya que tenía mucho trabajo que hacer. Antes de salir se acercó a la chica y hurgó en sus bolsillos, hasta que encontró lo que buscaba, su varita, la agitó en sus dedos y susurró un conjuro, la chica había quedado atrapada en la cama y no podría salir a menos que el lo estimara necesario.
Llegó hasta su habitación y se transformó en humano, dejó la varita sobre la mesa y fue hacía los calderos, debía idear urgentemente una poción que hiciera que la marca tenebrosa durara sólo un par de horas, a lo más unos días. Y eso por Hermione, ya que habían muchas posibilidades de que la chica se arrancara a las reuniones, y si en algún momento al Lord se le ocurría marcarla, ya tendría hecha la poción.
Sacó toda clase de libros, incluyendo el de su madre, en alguna parte encontraría lo que buscaba. Además de eso fue a buscar su varita, desde que era un gato, su varita se encontraba siempre en una mesita de su habitación, no la podía llevar en todo minuto, y eso le causaba un problema. No podría actuar inmediatamente, aunque la ocasión lo ameritara.
Oye Harry- dijo Ron de repente, cuando ambos venían caminando desde la sala de pociones, habían tenido su primera clase y en el horario figuraba Hermione, pero ella no había asistido- ¿sabes por qué Hermione no vino?.
La verdad Ron es que no tengo idea- dijo él chico un poco preocupado.
Preguntémosle a Ginny- dijo Ron- puede que ella sepa.
Siguieron los dos caminando hacía el gran salón, ya que era la hora del almuerzo, allí se encontraron con la pelirroja y Harry le preguntó- ¿Has visto a Hermione?
No- dijo la chica seria- les iba a preguntar lo mismo a ustedes.
Vamos a preguntarle a Mcgonagall- dijo Harry.
Así fue como los tres chicos se acercaron a la mesa alta, aún habían pocos profesores en la mesa, pero entre ellos se encontraba la directora, que al verlos levantó una ceja.
¿Vienen a preguntar por su amiga, la señorita Granger?- dijo ella adivinando la intención de los chicos. Nadie más que ella, Snape y el señor Malfoy sabía lo que le ocurría a la chica, por lo tanto guardaría el secreto hasta que fuera necesario.
Su amiga amaneció enferma- dijo ella- así que esperaría que ni se acercaran, ya que puede ser muy contagioso, ella decidió pasar el tiempo hasta que se mejore en su habitación, y les advierto, si alguno de ustedes se llegase a enfermar, lo expulso por no seguir mis órdenes.
Luego de eso los chicos volvieron a su mesa, estaban preocupados por su amiga, pero no querían ser expulsados, al final Ginny y Ron llegaron a la conclusión de que no la irían a visitar, y luego obligaron a Harry a prometer lo mismo, ya que el chico estaba un poco reacio a seguir las órdenes de Mcgonagall.
Luego estuvieron conversando todo el almuerzo de otros temas más ligeros.
Aún no hemos ido a ver a Hagrid- dijo de pronto Harry acordándose de su gigante amigo.
Pues deberíamos ir hoy, para saber que tal está- dijo Ron.
Al final todos estuvieron de acuerdo que iría a verlo después de la última clase, que era defensa contra las artes oscuras para Harry y Ron. Ginny había insistido que a esa hora ya estaría oscureciendo, lo que significaba que el toque de queda empezaba. Pero los chicos no le habían hecho caso, total ellos tenían la capa para volverse invisible, así que al final ella había aceptado.
Llegó la tarde y los tres chicos se juntaron en la sala común. Harry miró a los otros dos y se tomó un bulto en el estómago con aire cómplice, los otros asintieron y se dirigieron a la salida, cuando iban a llegar al cuadro de la señora gorda se encontraron con Neville que venía entrando.- Hola chicos- les dijo- ¿Dónde van?.
Los tres se miraron, no sabían si debían confiar en el, al final Harry se decidió, Neville siempre había sido muy buena compañía. Era una persona de fiar. Además Hermione siempre le contaba cosas a Neville, lo que quería decir que si era de fiar.
Vamos a ver a Hagrid- le dijo.
Que la pasen bien- dijo Neville y entró- la verdad es que no le gustaba mucho ese hombre, le daba un poco de nervio estar cerca de él.
Salieron los tres chicos y en el pasillo se cubrieron con la capa, Ron iba atrás, Harry al medio y Ginny adelante. Se dirigieron con mucho cuidado al hall de entrada, no debían hacer movimientos muy bruscos, ya que, al ser tres bajo la capa había muchas posibilidades de que está se levantara un poco y dejase ver sus pies, y no querían ni ver la reacción que la gente pudiera tener cuando vieran unos pies seccionados caminando por ahí.
Salieron a los jardines y caminaron directamente a la casa de Hagrid. Cuando llegaron tocaron la puerta y se escucharon los ladridos de un perro. Luego de eso un hombre salió y se quedó mirando el jardín, todo estaba vacío. Decidió entrar, pero se acordó de un detalle.- Harry ¿eres tú?- dijo de pronto manoteando el aire.
Si- dijo el chico bajo la capa- déjanos entrar.
No puedo creer que se hayan acordado de mí, chicos- dijo el semi gigante corriéndose para que los chicos pudieran entrar.
Cuando Hagrid hubo cerrado la puerta los chicos se sacaron la capa y se abalanzaron sobre su amigo, luego él los invitó a tomar té, pero los chicos no aceptaron, argumentando que ya habían comido.
Se sentaron todos alrededor de la mesa, mientras Fang baboseaba la falda de Ginny. Hagrid sacó una tetera y tazas, luego se sentó al lado de los chicos y sirvió el té en las tazas, a pesar de que los chicos no querían.
Aquí falta Hermione- dijo él- ¿Dónde está?
No se- dijo Harry- le preguntamos a Mcgonagall y ella nos dijo que estaba enferma, pero no nos dio más explicaciones.
Sólo nos prohibió acercarnos a ella porque su enfermedad es muy contagiosa- siguió Ginny.
Y valla forma de prohibirlo- dijo Ron. Nos amenazó, nos dijo que si nos contagiábamos por haberle desobedecido, seríamos expulsados. Así que ni siquiera la podemos ir a visitar.
Que mal- dijo Hagrid- entonces cuando la vean mándenle mis saludos, aunque una buena forma de saber que le pasa y no arriesgarnos es escribiéndole una carta.
No creo que te la responda- dijo Harry- en todo el verano no supimos de ella, le escribimos todas las cartas que pudimos y no nos devolvió nada. Se olvidó completamente de nosotros y el mundo mágico, ni siquiera fue a pasar parte del verano en el cuartel general de la orden, la invitamos y nunca nos llegó la respuesta.
Que raro- dijo Hagrid- algo le habrá pasado, problemas personales o algo por el estilo, chicos, no deberían preocuparse tanto, creo que pronto volverá a ser la misma Hermione de antes, la que todos conocimos.
Luego la conversación se volvió más trivial, ya que nadie sabía que más opinar del extraño comportamiento de la chica. Se hizo totalmente de noche y los chicos decidieron que era hora de volver al castillo, antes que alguien notara su ausencia. Riendo se despidieron de Hagrid y se cubrieron con la capa para hacerse invisible, y caminaron rumbo al castillo.
Cuando entraron tuvieron que hacer malabares para que la señora Norris no los pillara. Aunque ya se notaba que la edad estaba causando estragos en la gata, cuando ella estuvo segura de que en ese pasillo no había nada se dio vuelta y se fue por otro pasillo. Al ver esto, los tres chicos salieron de su escondite entre las armaduras, corrieron a la sala común, no estaban seguros si la gata había ido a buscar a Filch, pero no se querían arriesgar.
Llegaron hasta el cuadro y entraron, en el camino vieron que no hubiera nadie y se sacaron la capa. Se fijaron en la hora, ya era bastante tarde, por lo que se fueron a sus respectivas habitaciones.
Harry y Ron llegaron y cada uno se sentó en su cama.
¿Crees la excusa que Mcgonagall nos dio?- dijo el pelirrojo- porque la verdad es que yo creo que es lo primero que se le vino a la mente. Hay miles de formas de no contagiarse una enfermedad, hay mil hechizos.
La verdad es que no quiero calentar me más la cabeza imaginándome lo que le puede estar pasando a Hermione, mejor me acuesto, que mañana nos toca un día muy largo- dijo Harry- a todo esto¿te dije que mañana nos toca cuidado de criaturas mágicas?
No puede ser- dijo Ron- no pensé que sería tan pronto.
Deberíamos haber pensado en nuestro bien antes de pensar en las clases de nuestro amigo, nos vamos a volver locos- siguió Harry, luego miró a su amigo y se despidió, se acostó en su cama y cerró las cortinas que lo aislaban de los demás.
Hermione se dio vuelta, se sentía un tanto perdida, abrió los ojos y se dio cuenta donde estaba. No recordaba como había llegado ahí, sólo recordaba que le había contado a Draco su secreto, ya que él la había ido a ver a su pieza y se la encontró toda ensangrentada. No había tenido más remedio, pero le molestó que su amigo corriera donde el profesor Snape, más motivos para que el grasiento la espiara. Se acordaba de que su profesor le había aplicado pociones para que no le doliera y para que sus heridas sanaran más rápido, además después le hizo beber una poción, que por el olor reconoció como poción para dormir sin sueños.
La chica admitía que estaba profundamente agradecida por el hombre, ya que le había vuelto a proporcionar pociones para curar sus heridas. Abrió el cajón de su velador y de ahí saco un pequeño espejo. Se miró y notó que las heridas que ésta vez tenía estaban sanando más rápido que las anteriores, sabía que se debía a que ahora estaba usando una poción distinta, una especial para el tipo de maldiciones que había recibido. Dejó la botellita en el velador y sostuvo el espejo frente a ella, se dio cuenta de que si seguía recibiendo todas las maldiciones que hasta ahora recibía, su piel pronto lo mostraría. Pronto quedaría alguna marca, eso la hizo sentir un poco mal, no quería tener una herida de guerra por siempre, pero luego se dijo que ella ya había empezado con su tarea, y no desistiría hasta terminar (o en su defecto, perecer en el intento).
Sintió ganas de estirar las piernas, así que decidió levantarse, pero cuando estaba intentándolo, algo se lo impidió, una fuerza la obligo a volver a acostarse. Eso enojó mucho a la chica, inmediatamente supo que Snape era el culpable de ese encierro, inmediatamente supo que no habría forma de salir de ahí.
Estaba acostada y totalmente resignada cuando escuchó que golpeaban la puerta- Adelante- dijo, sabiendo de quien se podría tratar (sólo los prefectos y los profesores tenían acceso a la casa de prefectos), pero se equivocó, no era el profesor Snape el que se encontraba frente a ella, sino, más bien, Draco la miraba desde una esquina de la habitación.
Herms- dijo él, pero ella lo cortó inmediatamente- no quiero saber de ti- casi le gritó.
Sabes porque lo hice- continuó el chico- no te quiero ver sufrir, además pienso que esa no es la forma en la que puedes ayudar a la orden y al mundo mágico, hay formas mejores, como por ejemplo apoyando a Potter.
¡Estoy cansada de seguir la sombra de Harry, preguntándome si mi apoyo moral hacía él servirá para salvar a muchas personas!- dijo la chica enojada- creí que ayudaba más actuando, quería incluir mi granito de arena.
Pero Herms- dijo el chico- entiéndeme, eres mi amiga, me preocupas.
No te quiero escuchar más, Malfoy- dijo la chica enojada- ¡sal ahora de mi habitación! Si no quieres que llame a algún profesor.
Draco hizo caso a la chica, sabía que estaba ultra ofendida, y no la culpaba, pero el debía hacer lo que había hecho. Se sentía bien consigo mismo, a pesar del enojo de Hermione, algún día se daría cuenta y lo perdonaría, pero ahora estaba dolida, y él también, no le gustaba la frialdad con la que lo había tratado, le molestaba que la chica lo hubiese vuelto a tratar de "Malfoy", algo que había dejado de usar hace mucho.
El profesor Snape decidió que ya había pasado mucho rato en el laboratorio, tenía que volver a la habitación de Hermione, o la chica empezaría a sospechar de "Black". Cada vez que recordaba el nombre que le habían puesto, sentía náuseas.
Corrió en su forma animaga hasta la puerta, la empujó y está se cerró cuando él hubo salido. Llegó hasta la casa de los prefectos y entró, pasó corriendo entre todos los que estaban ocupando la sala común en ese momento. Le llamó la atención Draco, que se veía triste, asumía que era por lo de la noche anterior, pero decidió que después hablarían. Subió la escalera a todo lo que sus piecitos daban y llegó a la pieza de la chica, saltó a su cama y la miró.
La chica lo tomó y le acarició la pancita- ¿dónde te habías metido?- le preguntó. Luego trató de salir de la cama nuevamente, pero no lo logró- maldito Snape- siseó entre dientes, al escuchar esto el gato tiritó, parece que estaba metido en un gran enredo con la chica, y sería mayor cuando se enterara de quien era en realidad Black.
La chica se volvió a acostar, pero algo la sobresaltó, había escuchado un ruido, miró hacía el lugar de donde provenía y vio a Dobby, con una bandeja llena de comida, de pronto recordó que tenía mucho hambre.
Lobby vino a entregar su almuerzo, señorita- dijo el elfo.
Gracias Dobby- dijo la chica bajando al gato de la cama, tomó la bandeja y la depositó sobre sus rodillas, comenzó a comer como nunca lo había hecho, Dobby al ver que la chica estaba contenta con la comida, se fue.
La verdad es que la chica estaba empezando a disfrutar de su encierro, hace tiempo que no descansaba tanto, además en cierto modo le gustaba la preocupación que Snape estaba teniendo por ella. Aunque sabía que en cualquier momento la llamarían a reunirse con el señor oscuro, ya que aún había un trámite en espera, la famosa marca tenebrosa, pero le habían dicho que aún no se la harían porque estaban mejorando el método para hacerla. Mientras tanto debía pensar como arrancar del famoso ex profesor de pociones, que al parecer la tenía muy vigilada.
Gracias por sus reviews, la verdad es que hoy no tengo tiempo para responderlos, asi que me comprometo a hacerlo en el proximo capitulos, cuidense...
ReViEwS!!!!!
