No Ordinary Love


Capitulo 2:

Heero volvió a mirar al chico y con todo el esfuerzo del mundo consiguió liberarse del agarre de este, mientras caminaba hacia la habitación se volteo para verlo de nuevo. Ahí estaba, parado, mirándolo como si fuera un cachorro que estaba siendo abandonado por un dueño sin corazón.

Heero sintió como un nudo comenzaba a formarse en su garganta.

-Mire señor Yuy- comenzó hablando el oficial, -nosotros no solemos hacer este tipo de cosas. Es más, creo que jamás lo hemos hecho antes, pero si usted no se hace cargo de este chico lo más probable es que termine en manos de una asistente social.-

Un escalofrío recorrió el cuerpo de Heero al oír las dos últimas palabras que traían no muy gratos recuerdos a su mente, -¿eso es algo malo?- pregunto.

El oficial suspiro, -en la mayoría de los casos no. Pero este es especial. Este chico- hizo una pausa y señalo al muchacho que se encontraba en la habitación contigua. Lo único que los separaba era un enorme espejo, ellos podían observar lo que ocurría del otro lado sin ser vistos ni oídos. –Este chico no tiene documentos, no está en ninguna base de datos. Es más, ni siquiera habla nuestro idioma, lo más probable es que el estado lo tome como ilegal y lo envíe a un refugio para desamparados, para gente de la calle. Y alguien en su situación en la calle puede terminar muy mal...- concluyo el oficial.

Heero se quedo sin decir una palabra. Volvió a mirar al chico que ahora estaba sentado en una silla, su rostro reflejaba lo confundido e indefenso que se encontraba. Perdido en una tierra de extraños...la imagen del chico le trajo recuerdos a su mente, recuerdos de cuando apenas era un niño y su padre lo abandono sin siquiera mirar atrás, dejándolo solo, parado en el medio de la calle, lo único que pudo hacer fue observar como este se alejaba sintiéndose el ser mas desamparado del mundo.

Al ver que Heero no respondía, el oficial suspiro resignado, habían hecho lo que estaba en sus manos para evitar que otro chico extraviado terminara en esos refugios infernales a lo que el estado los enviaba. Lentamente se dirigió al cuarto de al lado cuando las palabras de Heero lo detuvieron.

-Está bien-

-¿Perdón?- pregunto el oficial sorprendido.

-Está bien- repitió Heero sin apartar la vista del chico, -me haré cargo de él.-

El oficial sonrió ante las palabras que acababa de oír. –Me alegra que aceptara.- dijo el oficial mientras se retiraba del cuarto, -usted no sabe lo que es estar solo y desamparado en este mundo sin que nadie lo ayude.-

-Se equivoca- murmuro para sí mismo Heero, -se perfectamente lo que es...-

Segundos después Heero salió de la pequeña habitación; el policía lo aguardaban con unos papeles que debía firmar, en donde constataba que él iba a hacerse responsable del trenzado hasta que averiguaran de donde provenía y pudieran contactarse con algún familiar o conocido de él.

Mientras Heero firmaba las actas desvió su mirada hacia donde estaba el chico. Ahora estaba sentado con ambas manos sobre sus piernas, pero ya no lo miraba, solo se dedicaba a observar el suelo; es más ni siquiera había intentado acercarse a él cuando salió de la habitación.

Heero termino con la última firma y le entrego los papeles al oficial.

-Estaremos en contacto con usted, Señor Yuy- le dijo amablemente, -ni bien encontremos algún dato sobre el muchacho usted será la primera persona a quien informaremos- el policía se acerco al oído de Heero y murmuro -¿sabe? Lo felicito, no mucha gente hace esto por un desconocido.- y con esto lo saludo con un pequeño gesto y se fue de la habitación, dejando a Heero y al trenzado solos.

Heero volteo y observo al trenzado dejando escapar un suspiro; no iba a ser fácil cuidar de alguien a quien no conocía y que no hablaba su idioma; sumado todo esto a que ya estaba muy, por no decir, demasiado, acostumbrado a la soledad de su apartamento. Camino unos pasos hasta quedar frente al chico. Este levanto la mirada al ver los pies de Heero frente a los de él.

Heero pudo ver la mirada perdida que el chico tenia y esbozando una pequeña sonrisa extendió su mano en forma de invitación. Al principio el trenzado no reacciono, atinando solo a mirarlo fijamente a los ojos; pero con el correr de los minutos el también respondió a la sonrisa y tímidamente tomo la mano de Heero para luego levantarse de la silla y seguirlo.

De esta forma Heero lo guió fuera de la estación de policía y hacia su auto.

(x) X (x)

Heero observo de reojo mientras manejaba al chico que estaba sentado en el asiento del acompañante. Tenía el rostro casi pegado al vidrio de la ventanilla, los ojos completamente abiertos y ambas manos apoyadas sobre el vidrio mientras observaba maravillado todo lo que pasaba frente a sus ojos.

"Es como si nunca hubiera visto nada de lo que hay en la tierra" pensó.

"Bueno quizás era eso, un extraterrestre perdido en este planeta; eso explicaría perfectamente muchas cosas." Se dijo a sí mismo.

En ese momento Heero sintió como la mirada del trenzado se clavaba sobre él; volvió a observarlo de reojo, este lo miraba con una enorme sonrisa y en sus ojos había un extraño brillo, como si mirarlo a él fuera como estar observando las estrellas mismas.

Heero volvió la vista al frente para después volver a mirar al trenzado de reojo.

Este lo seguía contemplando de la misma forma.

Volvió la vista al frente de nuevo para después volver a mirar al trenzado de reojo; seguía contemplándolo de la misma forma.

Así estuvieron por varios minutos hasta que llegaron al edificio de apartamentos donde vivía. Heero estaciono el auto en la puerta e inmediatamente un hombre vestido con un uniforme azul se acerco y amablemente abrió la puerta del acompañante.

Pero la persona no descendió del auto; extrañado el conserje del edificio se inclino para ver a la persona que se encontraba dentro del auto.

-Marcus!- una vos lo sorprendió desde atrás, rápidamente se enderezo y vio al señor Heero Yuy dando la vuelta por la parte delantera del auto y rápidamente acercarse a él.

-Señor!- dijo sorprendido, -yo trataba...- Heero lo silencio levantando la mano.

-Está bien, gracias- le dijo; -necesito que vigiles el auto por unos minutos. Voy a dejarlo a...- Heero bajo la mirada observando al trenzado dentro del auto, no sabía su nombre! -él- continuó, -y vuelvo-.

-Si señor- dijo el hombre retirándose a su lugar en la puerta del edificio y asintiendo con la cabeza.

Heero se agacho y ofreció su mano al chico; este la tomo y salió del auto rápidamente para dejarse caer sobre su pecho y abrazarlo por la cintura tal y como lo había hecho la primera vez que lo había visto en la estación de policía.

Heero trastabillo pero alcanzo a extender su brazo y cerrar la puerta del coche. Como tenia al trenzado todo encima de él se le hacía imposible darse vuelta y caminar de frente hacia la puerta del edificio como cualquier persona normal; así que se vio obligado a caminar de espaldas, mientras el chico seguía abrazándolo sin intenciones de soltarlo.

-¿Disculpe señor- le hablo Marcus, -¿el muchacho se quedara con usted?- pregunto, -necesito saberlo por si usted no se encuentra y el desea ingresar al edificio- le aclaro al ver la expresión de Heero.

-ah...si...eso. Si, el se va a quedar conmigo- dijo sonriendo mientras atravesaba la puerta, por no saber qué otra cosa hacer. Durante todo el tiempo que había vivido allí nunca había llevado a nadie a su apartamento y ahora de la nada aparecía con un muchacho enroscado a él!

-Ahora solo falta llegar al elevador- murmuro. Caminando como pudo lo consiguió justo cuando la puerta de este se abría y varias personas salían de él.

A pesar de que no podía ver los rostros de las personas, ya que aun seguía caminando de espaldas gracias al trenzado, podía sentir las miradas inquisidoras que le dirigían. Entro al elevador lo más rápido que sus piernas le permitieron y presiono el botón de PH(1).

Las puertas se cerraron y el silencio se adueño del elevador. En ese momento Heero se dio cuenta de que tratando de caminar más rápido había pasado sus brazos alrededor del cuello del trenzado y ahora ambos estaban abrazados. La sensación de otro cuerpo contra el suyo le parecía agradable. Desde que había sido abandonado por su padre no había tenido demasiado contacto físico con otras personas. Los hogares adoptivos por los que había pasado cumplían a la perfección lo que las leyes llamaban 'necesidades básicas': alimento, vestimenta y educación. Pero las leyes no contemplaban al amor como una necesidad básica.

Y esa era la gran necesidad básica que Heero había tenido desde siempre.

tbc...


(1) PH: Es la abreviación de Penthouse.