No Ordinary Love
Capitulo 3
Heero seguía disfrutado del calor del cuerpo del otro chico. Realmente era una sensación que no creía que fuera tan agradable. Bajo la mirada para observar el rostro del chico que llevaba en brazos. El trenzado lo observo con la misma sonrisa de siempre y lentamente comenzó a pararse en puntas de pie, acercando su rostro al de Heero.
Sin saber porque Heero no se alejo, sino que quedo observándolo. Estaba fascinado por el extraño pero a la vez hermoso color de ojos del chico. A medida que este acercaba su rostro al de él Heero podía distinguir las diferentes vetas de color violeta que este tenía.
Heero no se dio cuenta que el trenzado acercaba mas y mas su rostro al de él hasta que sintió como el chico depositaba suavemente sus labios sobre los suyos.
En cualquier otra situación, Heero habría retirado su rostro rápidamente, o simplemente habría empujado al chico. Pero no lo hizo. Aun seguía mirándolo a los ojos cuando sus labios se tocaron, y después de que hicieran contacto también. Era como si esos ojos lo hipnotizaran por completo.
Por unos segundo ese fue un momento mágico. Los labios del chico eran suaves, muy suaves. Heero podía sentir el aroma del muchacho, le recordaba a la fresca brisa que hay del mar. Heero cerró los ojos dejándose llevar por el beso. De repente la puerta del elevador se abrió y Heero se sobresalto rompiendo el beso al ver a su vecina que quedaba boquiabierta ante tal escena.
Rápidamente Heero arrastro al chico fuera del elevador diciendo un 'buenos tardes' a su vecina al pasar. La mujer lo miro frunciendo el ceño y Heero alcanzo a oír que murmuraba algo sobre 'degenerados'.
Arrastrando al chico de la mano lo condujo hasta la puerta de su apartamento, la abrió y literalmente lo empujo dentro. Una vez que Heero tranco la puerta se dio vuelta y allí fue cuando se pregunto que debía hacer con el chico?
Necesitaba organizarse, necesitaba un minuto a solas para pensar en frío toda esta loca situación y decidir que iba a hacer con aquel muchacho. Miro hacia todas direcciones cuando la vio. Si, esa era su solución.
Tomo al trenzado del brazo y lo sentó en un sillón. El chico intento abrazar a Heero tal y como lo había hecho cuando subieron al elevador pero algo llamo su atención y se detuvo.
Voces. Eran voces e imágenes que salían de una caja negra. El chico miro fijamente el objeto de donde venían estos sonidos e imágenes mágicas. Heero noto que el chico fijaba la mirada sobre la pantalla de la televisión, dejo que pasaran unos minutos y lentamente camino, alejándose poco a poco del sillón en donde ahora el trenzado estaba sentado mirando atónito al televisor.
-bien- se dijo a si mismo y siguió caminando lentamente hacia su habitación. Una vez allí se sentó en el borde de la cama y comenzó a analizar detalladamente todo lo que había ocurrido ese día.
Primero: la policía le había informado que sus pertenencias habían aparecido; segundo: las había recuperado pero estas venían con un chico extranjero, que no habla su idioma y del que ahora, por alguna extraña razón estaba a su cargo, demás; y tercero: su vecina, la mujer más chismosa de todo el edificio lo había visto besándose en el elevador con ese chico. Un chico que no solo era desconocido para ella, sino para el también. Cuarto: En qué demonios había estado pensando al dejar que el chico lo besara?!
-Trowa!- dijo Heero levantando la cabeza rápidamente y miro su reloj –la junta, va a matarme si no vuelvo a la oficina.-
Heero se levanto rápidamente y salió de su habitación. Se sorprendió de ver al muchacho aun sentado frente al televisor. Eso le dio una idea. Camino despacio, muy despacio, tratando de no hacer ruido. Quizás si lograba salirse del apartamento sin que lo viera el chico podría llegar a tiempo a su oficina para la junta.
Paso caminando detrás del sillón donde estaba el muchacho. Increíble, minutos atrás lo tenía pegado a él y ahora por mirar televisión ni siquiera notaba su presencia. Con mucho cuidado Heero giro el picaporte de la puerta, la abrió y paso, cerrándola muy despacio. Lo había logrado. Se dirigió lo más rápido que pudo al elevador presionando varias veces el botón hasta que por fin la puerta se abrió y consiguió bajar. Una vez en la calle Marcus se acerco a él.
-Me tome la molestia de cerrarlo, señor.- le dijo entregándole las llaves del auto.
-Gracias- dijo Heero tomando las llaves y dirigiéndose a su auto. Abrió la portezuela y una vez dentro volvió a mirar su reloj. Tenía 10 minutos para llegar a su oficina. Con algo de suerte y poco tráfico lo lograría.
Mientras tanto en el penthouse un muchacho seguía sentado frente a la pantalla del televisor. Fascinado con las imágenes y los sonidos que de allí provenían.
(x) X (x)
-Raro.-
-Lo sé.-
-Y no habla nuestro idioma?-
-No.-
-Y como sabe tu nombre?-
-No lo sé Trowa. Debió verlo en mis documentos. Ahora por favor podríamos ir a la junta?-
Trowa asintió. Era una situación extraña. No solo el hecho de que un muchacho sin identificación apareciera de la nada y supiera el nombre de Heero, sino que este, Heero Yuy lo llevara a su apartamento sin conocerlo.
Mientras caminaban hacia la sala de juntas del lugar un joven rubio de ojos azules se les acerco.
-Todo listo- les dijo con una enorme sonrisa. Trowa se acerco a él y deposito un beso sobre los labios del rubio.
-Gracias amor- le dijo suavemente.
-De nada- le contesto Quatre sonriendo aun más. El rubio miro hacia el costado y vio que Heero ya había entrado en la sala de juntas.
-Tienes que ir-
-Lo sé, pero esta noche tengo que contarte algo.-
-Ese algo tiene que ver con el hecho de que Heero 'puntualidad' Yuy casi llega tarde?-
Trowa sonrió asintiendo con la cabeza.
-Más vale que sea bueno- le dijo Quatre a Trowa mientras entraba en la sala.
-Lo es- le respondió este mientras cerraba la puerta.
Tbc...
