CAPÍTULO 3: SE ACABÓ LA FIESTA
La fantasmagórica figura se detuvo a examinar cuidadosamente a Gandalf y los demás compañeros que, a su vez, lo observaban ensimismados. Finalmente fue Hagrid quien rompió el silencio:
¿Quién eres tú? No recuerdo que este año se espere la llegada a Hogwarts de ningún nuevo fantasma, a pesar de que Nick Casi-Decapitado lleva tiempo pidiendo que le busquemos un nuevo compañero. Por otra parte, no consigo detectar las causas de tu muerte, y sin embargo, dada tu juventud, debió ser una muerte violenta…¿un envenenamiento quizás?
En realidad, mi padre murió hace un rato, por salvarme a mí cuando estaba a punto de caer derrotado a manos del Emperador. Y ahora ha recuperado el aspecto que tenía antes de pasar al Lado Oscuro, así que podría decirse que la muerte le sienta bien. Pero, ¿de qué fantasmas estás hablando? Mi padre no es ningún fantasma, él ahora está en comunión con la Fuerza, eso es todo.
Por favor, ¿puede alguien explicarnos quiénes son ustedes y qué está pasando aquí? – se impacientó Galadriel.
Por supuesto, señora, disculpe a mi joven hijo, ha tomado unas cervezas de más para celebrar la derrota del Lado Oscuro y no se expresa con claridad. Mi nombre es Anakin Skywalker, ex Darth-Vader, recientemente retirado del Lado Oscuro. Tú – dijo Anakin, dirigiéndose a Gandalf - ¿eres también un Jedi? La Fuerza es intensa en ti. Sin embargo, nunca vi un Jedi vestido con túnicas blancas y tampoco conocía sables láser de diseño similar al tuyo.
¿Te refieres a esto? – repuso Gandalf alzando su vara.- Desconozco qué es un sable láser, pero en cualquier caso mi vara nunca ha recibido ese nombre. Escucha, como le decíamos a tu, ejem, hijo, uno de nuestros amigos ha sido capturado y debemos salir de este bosque y encontrarlo. ¿Podéis ayudarnos?
Umm, como decía Luke, yo también siento un estremecimiento en la Fuerza, algo extraño está ocurriendo, lo presiento…os diremos cómo salir del bosque, pero antes debemos ir en presencia del maestro Yoda, el sabrá qué hacer. ¡Seguidme!
Y así, el grupo, encabezado por Anakin, penetró a través de un pequeño sendero y, al cabo de un rato, se encontró en un claro del bosque, donde presenciaron un curioso espectáculo: cientos de aquellas pequeñas criaturitas peludas portadoras de cocos gritaban y danzaban al ritmo de unos tambores, que se escuchaban mezclados con el sonido procedente de unos majestuosos fuegos artificiales que surcaban el cielo estrellado. Parecía que estaba teniendo lugar una celebración por todo lo alto. Pero, de repente, cesaron los fuegos artificiales, las estrellas se ocultaron, cesaron los bailes y los cánticos y se hizo el silencio…Los dos jedis se abrieron paso entre la multitud de sorprendidos ewoks, dirigiéndose con gesto decidido hacia dos nuevas figuras translúcidas que conversaban entre ellas.
¡Maestro Yoda! ¡Obi-Wan! Menos mal que os encontramos. ¿Qué está ocurriendo?
Hola, Anakin, Luke – saludó un anciano de larga barba blanca- ¿quiénes son vuestros compañeros?
Son viajeros de un planeta desconocido llamado Tierras Imperecederas, han perdido a un amigo y necesitan salir de este bosque para seguir su rastro. Este grandullón parece ser su guía, aunque no para de hablar de un extraño castillo con fantasmas, no creo que debamos confiar en él- explicó Luke.
¡Ya estamos otra vez! – bufó Hagrid
Tranquilo, amigo, enfurecerte no debes. La ira lleva al Lado Oscuro. Una explicación entre todos hallaremos si cooperar intentamos.
¿Y quién es esta rana parlante? ¿No será ese sabio maestro del que habláis cuyo consejo debemos seguir? ¡Antes escucharía a un elfo doméstico! – dijo Hagrid observando a Yoda con gesto de incredulidad.
Razonable tu duda es, mi gigantesco amigo, mas no debes juzgarme por mi tamaño, el tamaño no es lo que importa – repuso Yoda.
Ves, en eso estamos de acuerdo, yo acostumbraba a decírselo a mi sobrino Frodo, que parecía tener algún tipo de complejo respecto a ese tema. – afirmó Bilbo. – Lo cual me recuerda que se hace tarde, y Frodo sigue desaparecido, no es por meter prisa, pero…
Tienes razón Bilbo, debemos partir cuanto antes en busca de Frodo.- dijo Gandalf - Maestro Yoda, quisiéramos que nos mostrarais la salida de este bosque, y, si es posible, que nos expliquéis qué es todo eso del Lado Oscuro y de la Fuerza. ¿Acaso un nuevo poder oscuro ha resurgido? Porque pensábamos que había sido derrotado…
Y lo ha sido, en efecto, de hecho lo estábamos celebrando esta misma noche, hasta hace unos momentos, cuando habéis aparecido…vosotros – repuso Obi-Wan con gesto pensativo.
Ey, no sé exactamente qué entendéis por Señor Oscuro, Lado Oscuro o como queráis llamarlo, pero, en todo caso, el Mago Tenebroso ha vuelto y su poder es ahora más fuerte que nunca, así que no sé a cuento de qué tanta celebración, es más, deberíais estar todos de duelo…pero si no hace ni dos días del funeral de Dumbledore. ¡Qué poco respeto! - protestó Hagrid.
Ummm, de vuestra conversación, de tres fuerzas malignas diferentes deduzco que hablando estamos, dos de ellas al parecer extinguido se han, pero ese Mago Tenebroso del que hablas, algo puede tener que ver en estos extraños sucesos – razonó el maestro Yoda. Toda vuestra historia contad debéis, y el camino a seguir hallaremos. Pero antes, seguidme debéis hasta el lugar donde se encuentran el general Solo y sus amigos, ummm, muy útiles pueden sernos si contra nuevas fuerzas oscuras enfrentarnos debemos.
Y así, se dispusieron a seguir al maestro Yoda, sumido cada uno en sus propios pensamientos. ¿Qué había sido de Frodo?¿Quién era aquel ser diminuto de color verde que construía frases al revés del resto de los mortales (o inmortales, depende del caso)? ¿Estaban de celebración o de duelo? ¿Esperaba Hogwarts la llegada de tres nuevos fantasmas? ¿Dónde se encontraba el planeta Tierras Imperecederas? Y, lo más importante, ¿representaban el Señor Oscuro, el Lado Oscuro y el Mago Tenebroso una misma fuerza maligna?
