Los personajes de Naruto pues le pertenecen a su creador, más yo adopte a mi pequeño Kitsune y me robe a Gaara-koi, los otros dos me llegaron de regalo (maldito Uchiha bastardo...¬¬)

Lady: WAAA!!! He regresado…XD

Sasu: yo que pensé que habías muerto…¬¬

Lady: ya quisieras infame…¬¬

Sai: Ya cállate bastardo no ves que estoy intrigado

Gaara: si ya deja de armar escándalo y deja que lady-chan publique…¬¬

Lady: KYA! Gracias guapos ( beso a Sai-bello y Gaara-koi)

Sasu: Chupa medias…¬¬

Naru: porque discutes ahora teme…?

Lady: Naruto-solcito-chan!!! ( mega abrazo) que bueno que viniste *.*

Naru: si : vine a apoyar a mi Haha como de costumbre…^.^

Lady:WA!! Por eso te quiero…( beso y mas besos)

Sasu: ya déjalo vieja lo estas baboseando todo…¬¬

Lady: Teme envidioso y reprimido…¬¬

Naru: los saludos Lady-haha ^^

Lady: O/o.. Si.. Saludos a las chicas del club de Fans "VAMOS A JODER A SASU-BUNNY", Gracias pro al paciencia y espero les guste el nuevo cap besos y nos vemos en el saludo final abajo…

Modoru anta Kioku (Regresar tú recuerdo)

By Angie

Oxoxoxoxoxoxox

Tercera parte

Cuchicheos, balbuceos tenues, risitas cristalinas como si pequeñas campanillas de cristal vibraran en el ambiente. Eso fue lo que sintió Naruto un poco antes de despertar completamente, aun así decidió escuchar la conversación que tenían junto a él; al parecer bastante acalorada, debía señalar, aun con los ojos cerrados se puso atento.

-No espera así no es Nori-chan –dijo una vocecita dulce e infantil - si haces mucho ruido despertara.

-No seas tonta Naru-chan- regaño la otra voz pueril - No estoy haciendo nada malo, a demás sabes que me felicitaron en clases hoy- afirmo con cierta arrogancia.

-No es justo porque todo te sale bien a ti y a mí no – se quejo la primera, podía escuchar el gimoteo aun así, Naruto, se ordeno mantener su postura - a Naru-chan no la felicitaron.

-Vamos Naru-chan tu no puedes decir eso siendo la primera en todo lo que haces – remarco con más calma.

-Eso no es cierto yo escuche a Iruka - sensei hablando con Kakashi - sensei – puntualizo la tal Naru-chan.

-¿Y qué dijeron?

-Que Nori-chan es muy buena en todo lo que se propone como lo era Oto-san…

-Eso es porque quiero ser igual que tú Naru-One-chan tú te pareces mucho mas a Oto-san que yo – señalo sonriendo a su compañera - si no hubiera sido por tu plan ahora estaríamos aburridas junto con Nina-chan.

-¿De verdad?

-Hai... eres buena en estrategia y casi me alcanzas en fuerza así que no te quejes…

-¡Gracias Nori-chan te quiero mucho!

-Y yo a ti tonta One-chan…. Por algo somos hermanas.

-Jejeje muy cierto

La curiosidad estaba matando al sexto jefe de la aldea ya que esa conversación tan tierna entre dos niña, aparentemente hermanas, hacia que le aumentara aun más la ansiedad por abrir los ojos. Así pues no consiguió estar quieto por más tiempo.

Al abrir sus ojos se encontró de lleno con dos pequeños ángeles que lo observan atentamente, pestaño para ver si esos dulces rostros desaparecían. Pero no… hay seguían sonriéndole, radiantes como dos soles. Al ver que él se sentaba en la cama ellas se apresuraron a acercarse.

-Hola pequeñas – saludo el oji azul al incorporarse.

-..- ambas pequeñas se quedaron quietas como si estuvieran evaluando al despierto rubio.

-¿Acaso les comió la lengua el ratón?- quiso saber el Kitsune.

-Nop…- respondió la rubiecita de unos preciosos ojos negros.

-¿Díganme preciosas jovencitas como se llaman? – cuestionó curioso.

-¿No lo sabes? – pregunto la peli negro con incredulidad bastante palpable.

-No… por eso lo pregunto…

-No puede ser! –corearon las niñas.

-¿Pasa algo malo pequeñas?

-Nee Nori-chan lo que Chichi nos dijo es cierto - afirmó la Rubia.

-Si qué pena… - secundo la peli negra de grandes y expresivos ojos azules.

-¿Pequeñas de que hablan? – quiso saber el blondo. Pero las niñas hablaban entre ellas ignorando al mayor. – ¿Oigan pequeñas como llegaron aquí? – cuestionó el Usumaki a ver si esta vez le conversaban.

-Bueno… nosotras vinimos con nuestro papi pero él tenía asuntos que hablar con Oba-chan así que nos dejo con Nina-chan en una de las guarderías que hay aquí - respondió la niña de ojos negros

-Sí pero Naru-chan y yo no queríamos quedarnos allí, queríamos verte.

-¿A mí?

-Hai…- volvieron a responder a dúo.

-¿Porque?

-Bueno…

El silencio fue algo incomodo las pequeñas niñas de unos 5 o 6 años estaba allí observándolo. Parecían ser que eran gemelas o mellizas, no estaba completamente seguro a esas alturas, puesto vestían similar pero no iguales. Aunque ambas llevaban dos coletas altas amarradas con cintas naranjas sus flequillos eran diferentes.

Aun así las dos tenían un particular toque algo que lo llenaba de extraños sentimientos ¿cómo explicar lo con claridad?... es que estas niñas poseían un aura muy familiar.

El Kitsune sintió un inexplicable amor instantáneo por esas niñas, así que opto por cambiar de tema, nunca le había pasado algo así. En su interior sabia que ese sentimiento no era malo. A él siempre le agradaron los niños pero ese dúo en verdad hacia que se sintiera extrañamente pleno.

-¿Ustedes saben quién soy yo?

-Hai!- contestaron ellas a coro- El sexto Hokage Naruto-sama.

-Esto no es justo – se quejo el rubio mayor mientras las miraba con una seriedad fingida - ustedes saben quién soy y yo no sé sus nombres - comentó con diversión - A ver quién de ustedes me dice ¿cuáles son sus nombres?

-YO me llamo Naruko – afirmo la Rubia levantado la manito regordeta.

-Y yo Noriko – secundo la azabache imitando la misma acción de su hermana.

-Qué bonitos nombres… - sus ojos en verdad resplandecieron entonces el hombre cayo rendido ante esos angelitos - Que tal si se sientan aquí y me cuentan que están haciendo aquí ¿vale?

-Gracias…

-Y díganme ¿porque vinieron a ver al Hokage? ¿Acaso están en dificultades? – Las niñas asintieron con vehemencia luego de acomodarse como dos florecitas sobre la cama – Entonces díganme que es lo que necesitan señoritas…

-Bueno es que nuestro Oto-san está enfermo y nuestro otro papi está muy preocupado por él – comenzó a contar la niña llamada Naruko.

-NO come como es debido, no duerme bien, además en su estado no es muy recomendable ya se lo dijo la tía pero él no hace caso- prosiguió Noriko tan preocupada como su hermana.

-Pero el nos dijo que no podía dejar a nuestro Oto-san solito aquí, porque a él no le gusta nada los hospitales…

-Y entonces nosotras decidimos no darle problemas a nuestro Chichi porque él no tiene que preocuparse tanto - ambas niñas se pusieron cada vez más triste, entonces el blondo trato de sacarla de su tristeza.

-Valla así que su Oto-san está internado aquí – ellas asintieron - no se preocupen le diré a la mejor medico de todo el mundo que lo cure de inmediato.

-Eso dijo mi papi – comenzó a contar la pequeña oji negro – Dijo que la Oba-chan lo salaría, que ella era la mejor y que lo curaría muy rapidito.

-Pero hasta hora no pudo hacer nada… - Secundo la pequeña azabache.

-Oba-chan?- cuestionó incrédulo sexto. Era realmente extraño que esas niñas tuvieran tanta confianza con la quinta, sencillamente él creía que era el único a quien Tsunade toleraba que lo llamara así.

-Si Tsunade Oba-chan – contesto Noriko.

-Ella es muy buena con nosotras es nuestra Oba-chan y la queremos Nee Imouto-chan? – afirmo Naruko.

-Hai la queremos mucho!!!

-Valla… es una alegría que ella tenga más nietos – sonrió feliz el Kitsune – Bueno pero aun no me han dicho ¿cómo se llama su Oto-san?

-Naruto

La mente del Hokage quedo impactada, sencillamente no podía comprender muy bien que era lo que significaba que el padre de esas niñas tuviera su mismo nombre que él. Estaba completamente seguro que él era el único que tenía ese nombre en la aldea, al menos desde que el recordaba. Un punzante dolor comenzó a expandirse en su cerebro pero se forzó a resistir.

-Ves te dije que no nos creería – protesto la oji azul con angustia apenas reprimida.

Su hermana observo como aquella persona que ella consideraba el mejor hombre de la aldea, el comenzó a perderse en sus pensamientos mientras que su semblante comenzaba a desmejorarse considerablemente.

-Mira está muy pálido dejemos que piense solito nosotras no podemos estar aquí… - señalo la mayor de las dos niñas reprimiendo su propio dolor.

-No yo no me quiero ir quiero a mi Oto-san – protesto la azabache.

El gimoteo empezó leve pero irremediablemente contagio a la otra pequeña -Yo también quiero a mi Oto-san de vuelta.

Los sollozos sacaron de su mundo de dudas y cuestionamientos al blondo, observó aquellos rostros llorosos y completamente abatidos, el corazón le dolía al ver esas caritas afligidas. Las manos se movieron solas llegando hasta a ellas, automáticamente las niñas lo abrazaron y lloraron más fuerte.

-Ya tranquilas no lloren- pidió Naruto con su corazón oprimido, Naruto comprendió, que no podía soportar aquellas lagrimas era como si su propio corazón llorara era sumamente doloroso - Todo estará bien los prometo – afirmo con vehemencia.

En tantos años de guerras y batallas, Naruto, siempre fue débil ante las lágrimas de las personas afectadas pero como buen ninja intentaba ser objetivo. A pesar de eso estas dos personitas habían logrado que su mente no pensara con racionalidad sino que lo único que en ese momento lo único que quería era ver nuevamente esas sonrisas radiantes.

El tiempo pareció detenerse cuando una frase que le dijo Kiubi volvió a él. "cuida de mis cachorros"- gruño enojado antes de desaparecer.

Y la realidad volvió a golpear su mente, lo supo sin siquiera preguntar el porqué de la veracidad de aquel pensamiento. Pero estaba indiscutiblemente seguro que él era al padre de esas niñas, apretó el abrazo y realmente se sintió muy bien haciéndolo. Tenía dos hijas…

-Yo… - balbuceó haciendo que las niñas ya más calmadas lo observarán.

-¿Estás bien?- cuestionaron con preocupación al notar aquel color tan extraño en el rostro de su padre.

-Bueno me duele un poco la cabeza pero no es nada- intento calmarlas.

-Pero Sasu-chichi no dijo que no podías – se cubrió la boca, sabía que había hablado de mas.

-NOri-chan!- llamo la atención la mayor.

-Perdón… se me salió…

-Así que Su otro papá es Sasuke - ellas asintieron – Con razón son tan bonitas – comentó el sexto… - Realmente hermosas… - afirmo nuevamente Naru suspirando un poco intentando controlar el dolor a pesar de eso las niñas se percataron de su malestar pues fruncieron el seño – No se preocupen por nada me pondré bien pronto se los prometo.

-¿Tu... sabes? - pregunto una dudosa Naruko.

-Digamos que lo deduje…

-¿NO nos recordaste…?

-No - las niñas ocultaron su ojos con su flequillos, entonces el rubio mayor levanto su caritas y agrego - pero eso no impide en absoluto que las quiera aquí conmigo…

-OTO-SAN!!! – volvieron a llorar las niñas en sus brazos.

Oxoxoxoxoxox

Su cuerpo se movía por inercia, o terquedad, en este caso era lo mismo. No podía darse el lujo de debilidad mucho menos con la incertidumbre de no saber donde se encontraban ese par de… podría decir demonios, pero aquel apelativo no les quedaría para nada…

Sus hijas en verdad parecían dos ángeles, solo que tenían los malos hábitos de su otro padre, les fascinaba meterse en problemas, entonces se convertían en unos seres impredecibles y para colmo de males él no se podía enojar más de 10 segundos.

Esos genes Usumaki en verdad corrían por el cuerpo de sus niñas, era inevitable que tuvieran ese tipo de accionar. Además de que poseían su propia habilidad de pensamiento, por ende su mente era más desarrollada que la de los demás niños de su edad. Bueno eso era parte de su genética, Naruko y Noriko eran sobresalientes en todo lo que se proponían. Muy conveniente para los estudios, pero un mal presagio para quienes tenían la desgracia de cuidarlas.

Esas dos siempre se las arreglaban para desaparecer cuando menos se los esperaban y en verdad eran sumamente buenas en este juego de las escondidas… Sus adoradas hijas eran su orgullo y su punto débil, lo sabía a la perfección. Con esas sonrisas a flor de piel llenando su vida por completo. Eran iguales a Naruto en casi todo hasta en la tozudez…

Tuvo que detener su andar repentinamente cuando un fuerte mareo lo domino por completo a punto estuvo de caerse, pero unas manos cálidas lo detuvieron con firmeza devolviéndole el equilibrio.

-Te advertí que no podías andar como cabra loca por todos lados - gruño la quinta mientras ayudaba, al koi de su ninja favorito, a no caer – Si Naruto se entera que andas de loco, me dará lata toda la vida que me queda.

-Tsunade… yo no voy a dejar a mis hijas perdidas por ahí… - replicó el Uchiha lo más digno que pudo.

-Las están buscando todo un escuadrón – argumento la mujer mayor.

-Ellas son muy buenas para ocultarse, solo serán encontradas si ellas quieren - puntualizó el azabache intentando continuar su marcha.

-Lo sé, por eso mande a buscar al clan Hanyuo para que ayudaran.

-Pero No puedo perderlas…

-Escúchame Uchiha –corto la blonda - ¿crees que eso le hace bien a tu cuerpo?- cuestionó intentando que ese duro razonamiento ayudara a calmar a ese tonto - someterlo a tanto estrés en este momento es peligroso, y lo saber. Ahora bien… prefieres quedarte quieto por propia voluntad o te obligo…- no había un ápice de duda en la proclama y Sasuke sabía que la maldita anciana lo pondría a dormir y él necesitaba todos sus sentidos ahora, opto por la rendición momentánea.

-Está bien…- suspiro deteniendo su marcha y apoyando su cansada espalda contra la pared.

-Bien dicho – Tsunade observó a su alrededor y vio a Sakura corre hacia el lado opuesto así que la llamo a todo pulmón – Oye Sakura!- la mencionada volteo y corrió hacia su sensei lo más rápido que pudo.

-Mande Tsunade-sama

-Acompaña a Sasuke al cuarto de Naruto y por favor oblígalo a tomar reposo mientras yo voy a ver si ya aparecieron Hinata y Neji

-Como usted diga Sensei. – guió al callado azabache hasta el cuarto de su Koibito, mientras marchaban se puso a especular en las diferentes formas de reaccionar de su amigo.

Flash back….

Las palabras dudosas quedaron flotando en el aire, los ojos de todos se centraron en el portador del Sharingan.

-¿Como dijo?- cuestionó el alterado Uchiha, estaba completamente ido al escuchar las palabras de la joven que tenía a cargo a sus hijas, necesitaba desesperadamente que le dijeran que era mentira, una entupida broma.

-Lo siento mucho Uchiha-san – la pobre mujer en verdad temblaba de terror.

-¿Que sucedió? – quiso saber Sakura.

-Eso no importa ahora – rugió la quinta- Ordenen a todos buscar a mis nietas!- exigió como tueno en tormenta.

-Si Tsunade-sama!

Sasuke tardo un minuto más en reaccionar, su semblante se torno serio y sus ojos rojos implantaron terror a la pobre muchacha que aun permanecía quieta esperando su castigo. Más este nunca llego, ya que él azabache pasó de largo presuroso.

-¿Y tu a dónde vas?- exigió saber la rubia jefa.

-A buscar a mis hijas – gruño en respuesta el Uchiha y salió de la oficina.

-Sakura manda a buscar a Hinata o a Neji ellos podrían ayudar yo iré tras ese idiota – magullo la mujer voluptuosa saliendo de inmediato tras el mentado vengador.

-Hai – asintió la pelirosa poniéndose en marcha de inmediato.

Fin Del flash back…

Haruno observo con ojos de profesional a su impetuoso compañero de equipo y amigo, no parecía para nada ese hombre vehemente y arrogante, no es que dejara de serlo, pero no era secreto para nadie que ese par de criaturas eran la luz de sus ojos.

Ahora en cambio dedujo con sagacidad que las fuerzas del cuerpo de Sasuke se habían drenado y teniendo en cuenta lo trascurrido hasta ahora era normal, pobre su amigo. No le gustaba su semblante abatido, y ella en este instante solo podía intentar brindarle su apoyo moral; Tampoco podía negar que su vida se torno muy lúgubre en el preciso instante en que su adorado Kitsune fue traído inconsciente a la aldea…

-¿Naruto estará dormido?- cuestionó por fin con cierto temor filtrado en cada palabra, que obviamente su semblante trataba de ocultar a toda costa.

-No sé, tal vez… - contesto ella.

-Espero que si – murmuro entre dientes para luego suspirar – No quiero darle explicaciones de cómo fui tan irresponsable de perder a sus hijas…

-Vamos Sasuke-kun esta no es la primera vez que las niñas hacen travesuras- señalo la peli rosa.

-Sí pero siempre que se pierden es Naruto el que las encuentra fácilmente cuando decidían jugar a ese dichoso jueguito y yo…

-Y tu también.

-Pero no ahora – remarco con cansancio.

-Es normal que tus habilidades estén limitadas en tu estado actual.

-Condenado Dobe como me convenció para ponerme así... – gruño con falsa molestia.

-Hay no profa!- comento en tono de espanto la oji verde cubriendo sus oídos - nada de detalles lujuriosos – bromeo Haruno - que luego tendrás una hemorragia nasal y tendré que internarte…

-No es gracioso Sakura…

-Vamos Sasuke no sea gruñón que sabes a la perfección que eso a Naruto no le agradaría.

-Ese Usuronkachi espera que se alivié y ya verá lo que es bueno, meterme en tal compromiso y luego largarse "al país de no me acuerdo…"- gruño el portador del Sharingan.

-Bueno tal vez necesitaba vacaciones – comento la muchacha en tono conciliador.

-Muy humorista de su parte dejarme solo con todo el lio a cuestas…- replico con enfado, casi olvidando su propio cansancio.

-En eso tienes razón tal vez deberías a darle un par de golpes…- razono la joven.

-Claro que los daré con o sin prescripción médica- aseguro el ex vengador aprontando los puños en alto.

-jejej así se habla - rio la oji verde.

-…Tsk… ahora resulta que eres porrista profesional.- afirmó el azabache ya de mejor ánimo.

-Al menos ya no estás tan alterado y que crees? – Ella sonrió ampliamente mientras señalaba la puerta al fondo del pasillo - ya llegamos…

Sasuke observo la puerta y luego volteo a ver al sonriente rostro de su compañera, en verdad le agradecía el apoyo incondicional que le dio desde que llegara a la aldea hasta que se convertirse en la pareja de Naruto.

No era un secreto para él que Sakura estuvo perdidamente enamorada de Naru, provocó muchos celos enterarse que se le había declarado y todo. Más también sabía que ella había ayudado a su rubio a tomar la decisión de su vida con respecto a su vida amorosa. Se comporto como una hermana consejera, cuando fue necesario, y luego como una tía consentidora con sus hijas ni bien las tuvo en brazos.

-Gracias Sakura.- dijo sin fingir ni ocultar sus emociones ante su camarada.

-De nada para que estamos las amigas… - asevero la muchacha más que contenta con aquel gesto simple y sincero.

-En verdad creo – comento Sasuke – Que tu esposo debe ser muy tolerante para permitir que estés a nuestro disposición tanto tiempo – razono el azabache mientras reiniciaba la marcha.

-Sabes que él se preocupa por ustedes tanto o más que yo.- comento la muchacha- Sino no se ofrecería a cuidarlas, sabes que Lee es un buen chico.

-Si no me hagas acordar de cuando cuido a las niñas…- suspiro el oji negro.

-je pero si no les hizo nada- se justifico la aprendiz de médico, un gesto de recelo volvió a presentarse en aquel rostro varonil.

-Solo vinieron gritando Que debían "vivir el fuego de la juventud"…

-jajaja que lindas…

-Tks… - Sasuke no pudo evitar sonreír al recordar las caritas de sus hijas mientras repetían la famosa frasecita de Rock Lee.

-Bien ahora arréglate un poco no queras que tu esposo te vea desalineado – comento la muchacha arreglando la parte superior de el atuendo.

-Ya déjalo Sakura me veo horrible - replicó el Uchiha resoplando con resignación.

-Ja… ¿y dónde esta el orgullo Uchiha?- pico ella.

-Lo perdí cuando me case con ese Dobe - confeso sin más.

-Bueno vamos a ver que esta haciendo ese esposo tuyo.- dijo la muchacha conteniendo la risa ante aquellas palabras sinceras de su querido amigo.

Sakura que se adelanto unos pasos abrió la puerta e indico con un movimiento de cabeza que el azabache entrara primero, espero que este entrara para imitarlo pero choco contra la espalada tiesa del Uchiha, algo extrañada dijo.

-¿Sasuke-kun?- no hubo respuesta, mas que preocupada se puso frente al Uchiha que observaba directamente hacia donde su esposo reposaba. – ¿Que sucede?- volvió a cuestionar la muchacha, su mirada se volvió hacia el foco de atención del moreno y allí lo vio el motivo de su letargo.

Era el espectáculo más bello que ella podría haber imaginado, en aquel lecho de sabanas blancas se encontraba el sexto Hokage, como era de esperare, pero justo entre sus brazo una en cada lado, se encontraban las pequeñas que todos los ninjas buscaban. Los tres dormían profundamente…

-Sasuke estas bien?- cuestiono la pelirosa al notar que su amigo se cubria el rostro con ambas manos.

-Sí Solo...

-Comprendo… – afirmo la muchacha, conocía demasiado bien al chico así que opto por desaparecer y darle privacidad – voy a avisarle a todos que ya encontramos a las niñas - Sin más palabras salió por aquella puerta.

Sasuke no podía creerlo, sus revolucionadas emociones hicieron mella en el, en verdad no creía ser capaz de ocultar nada en ese momento, por suerte su compañera de equipo supo entenderlo y desapareció de inmediato.

Intento controlarse antes de quitar las manos que le cubrían el rostro. Aquellas lágrimas indiscretas que escaparon, sin que él tuviera control, fueron limpiadas con descuido mientras descubrió su rostro. Inspiro profundo y se acerco al lecho.

Observo a las personas culpables de su estado emocional actual, a pesar de todo no podía enojarse con ellos, que va!... los amaba demasiado.

-Que voy a hacer con ustedes? -cuestiono con cansancio mientras reposaba su frente en aquella mullida cama. Es que estaba tan cansado no solo física sino emocionalmente.

De repente sintió algo cálido que se posaba sobre su cabeza, que con movimientos lentos acariciaba cada hebra de oscuro color, elevó su rostro solo para notar aquella mirada zafiro fija en el.

-Hola..- saludo el sexto en un susurro -¿Te encuentra bien? – cuestiono preocupado, al percibir la debilidad de aquel rostro, él solo asintió sin decir una palabra.

Sasuke no supo que decir, se suponía que ese encuentro entre sus hijas y Naruto, no se realizaría al menos en unos día mas. Y eso no solo le iba a dar tiempo de aclarar ciertos temas con su Koibito sino con sus hijas.

Ahora ellas estaban allí en brazos de su padre; De repente la idea que las niñas hubieran hablado de mas se hizo fuerte. El Uchiha trago grueso, observo como las pequeñas se acurrucaban mas junto a su progenitor, inevitablemente frunció el seño.

-No te enojes con ellas…- volvió a su susurrar el blondo mientras se acomodaba un poco en aquel pequeño espacio – Solo están preocupadas por ti y por mí.

-Tú… tu sabes?- tartamudeo incrédulo. Quizás Kami-sama había hecho lo que nadie.

-Que son mis hijas? – Cuestiono mientras acomodaba un poco mejor a las niñas así poder enfrentar aquel semblante preocupado, el azabache asintió - si lo sé, y no creas que ellas me lo dijeron – una ceja renegrida se elevo en señal de escepticismo – Bueno si me dijeron algo pero deduje el resto, además – le pidió con un movimiento de su mano que se acercara - debo agradecerte – susurro cuando lo tuvo a unos centímetros.

-A mi?

-Si – afirmo el Sexto para luego besar la comisura de la boca de aquel hombre de mirada profunda - son hermosas nuestras hijas muchas gracias Sasuke-kun.

-Dobe… - murmuro el Uchiha con los dientes apretados para no gritar, nunca pensó que el solo hecho que el blondo lo llamara con respeto y cortesía le dolería tanto. Para ser sincero esperaba que milagrosamente le dijera. "nuestras hijas son divinas Teme" o algo parecido… ese estúpido apelativo que solo él se atrevía a decirle… pero no… aun seguía allí tan cerca y tan lejos a la vez… dolía demasiado.

-Vamos no es para tanto…- acaricio el rostro y seco esa lagrima solitaria mientras elevaba el rostro – Se que es molesto que no recuerde pero te prometo esforzarme ya verás que te recordaré – prometió y esta vez se acerco y le dio un cálido beso en los labios.

Oxoxoxoxox

Del otro lado de la puerta un grupo de personas esperaba.

-Creo que deberíamos darle más tiempo- sugirió una sonrojada Hinata, cerrando los ojos.

-Estoy de acuerdo – secundo su esposo también sonrojado desactivando su técnica.

-Pero…

-Sakura no seas curiosa creo que tendremos que esperar un rato para que esos dos hablen - comento Tsunade sonriendo.

-De qué?

-De muchas cosas ahora…- Todos asintieron - vallamos a tomar algo esto de preocuparse da mucha sed…- la quinta inicio al retirada acompañada de su asistente inseparable, seguida por los demás ninjas, un poco rezagadas venían Hinata y Sakura.

-Tú crees que Naruto-kun se recupere pronto?- Cuestiono la oji claro.

-Eso dependerá del tratamiento que vaya a darle Tsunade-sama Y también del empeño de el en querer recordar

-Entonces será más rápido de lo que esperamos

-Supongo que así es ese Baka que tenemos pro Hokage- las dos rieron cómplices por aquel comentario.

-Lee-kun volverá pronto verdad? –Quiso saber Hina una vez que pudo controlando la risa.

-Si se fue a Tsuna por una misión de custodia.

-Así que Sai-kun y Gaara-sama vendrán?

-Seguramente – la peli rosa no aguanto la curiosidad – Y cuéntame ¿que viste?

-He?

-Vamos dime se besaron? Yo se que fue algo así sino no te hubieras puesto toda roja…

-Bueno… este…

-No seas mala dime, dime…- insistió la lo oji verde

-Yo solo vi a Naruto-kun dándole un beso en la mejilla a Sasuke-kun

-Solo eso… - suspiro frustrada - Que lentos!!!- se quejo la peli rosa mientras seguían caminando hacia la oficina de la Hokage.

Oxoxoxoxoxox

El beso que comenzó suave y tierno como un consuelo hacia esa persona que veía sufrir, se convirtió en una necesidad, inexplicablemente, Naruto sintió un claro inmenso deseo dominando sus sentidos.

El primer contacto fue como una gota de roció para alguien que tenía demasiada sed, precisaba seguir probando, pero el beso tuvo que ser roto por la falta de oxigeno. Entonces su mirada se enfoco en aquel ser de agotado rostro que ahora lucia un claro sonrojo en sus pálidas mejillas.

-Yo…- intento decir pero unos finos dedos se posaron en sus enrojecidos labios.

-NO lo digas… - suplicó el azabache – No te disculpes… solo… date tiempo...

¿Que mas podía decir? Se dijo Sasuke a su mismo. No quería que su dobe se esforzara demasiado, no por nada había pasado angustiantes semanas esperando que despertara. Que tal si todo ese esfuerzo hacia que colapsara. En verdad no estaba dispuesto a sufrir por la incertidumbre. Aquel beso fue solo un nuevo lazo reafirmando su propia necesidad de estar juntos, y si tenía que volver a conquistarlo lo haría, no por nada él era Uchiha Sasuke.

-Me esforzare en recordarte – aseguro Usumaki – Por Ti, por ellas, recordare todo…- certifico con decisión y no había manera de que rompiera aquella promesa, nuevamente Naruto sintió la necesidad de proteger a esa persona.

Nuevamente sus miradas se cruzaron perdiéndose una en la otra. El sexto Hokage sintió la necesidad de volver aprobar aquellos labios, algo enrojecida por su beso anterior, pero unas risitas contenidas hicieron que la tensión se rompiera. Ambos adultos observaron a sus pequeñas niñas quienes intentaban vanamente no llamar la atención fingiendo que dormían.

-Así que están despiertas – gruño el moreno en un tono osco cruzando los brazos sobre su pectoral - No crean que se salvarán de su castigo anuncio rotundo.

El rubio iba a decir algo a favor de las niñas pero una mirada severa del azabache le advirtió que ni abriera la boca, y por instinto supo que no tenía que articular palabra. Algo muy dentro de él que se podría decir conciencia o prudencia le advirtió que ese chico podía ser muy dulce cuando quería, pero a su vez se veía que tenía un carácter de los mil demonios. No pudo evitar sonreír interiormente ante aquel pensamiento a él siempre le gustaron los retos y por lo que veía Sasuke-kun era uno de los más difíciles que podría enfrentar.

Las pequeñas aun sin despegarse de su Oto-san observaron a su otro padre y en verdad tenían que asumir su responsabilidad por la preocupación que les causaron a todos, suspiraron con resignación.

-Gomen nasai– dijeron las dos a coro mientras se retiraban de su refugio, o sea el regazo de Naru, para enfrentando así a su otro chichi.

-No solo a mí deben pedirle disculpas sino a todos los que dejaron de hacer cosas para ayudar a buscarlas – se hizo un silencio que fue nuevamente reto por el azabache - y muy especialmente deben pedirle perdón a la señorita Nina-san.

-Si padre…

-Y estarán sin ramen una semana – sentencio el azabache, el castigo era severo el mismo lo sabía, y sin importar que por dentro se moría por consolarla, era consciente que no era bueno dejar que esas criaturas hicieran lo que quisieran así pues se guardo sus ansias de abrazarlas para otro momento y mantuvo su postura firme.

Las niñas empezaron a llorar en silencio pero no dijeron nada mas, el pobre Naruto no podía verlas así, además como que les iban a sacar el ramen? Eso era cruel… carraspeo un poco para llamar la atención de los otros.

-Puedo opinar…- cuestionó en un tono conciliador, las orbes negras se posaron en el rostro del Hokage al igual que al carita llorosa de las pequeñas quienes se habían vuelto a sentado en su regazo – Me gustaría decir que ellas estaban muy preocupadas por ti.

-Por mi?

-Si – sin poder evitarlo acaricio las caritas secando sus lagrimas mientras seguía hablando - me dijeron que estas muy preocupado por mi bienestar, que no comes, no duermes y temen por tu salud… - sonrió con dulzura dándole ánimos silenciosos a las pequeñas - entonces vinieron a verme y a pedirme que me cure pronto así tú no estás tan intranquilo - esta vez los ojos zafiro se fijaron en el semblante de su esposo – Que te sucede? Estas enfermo? Si es así deberías descansar mas y…

-No creo que sea el momento de hablar de eso- corto el azabache.

-Porque?

-Tu salud es primero..- insistió en decir.

-Quiero saber Sasuke-kun

El silencio fue inmenso, por un lado esta Sasuke dolido por esa manera formar de llamarlo y su conflicto personal de no dañar más a su esposo y por el otro el Sexto Hokage decidido a averiguar qué es lo que tenía ese chico que le había dado una familia.

Las niñas testigo silenciosas de aquella situación decidieron entrar en escena dado el extenso silencio que se formo entre los adultos de su familia.

-Nee Oto-san – llamo la rubia jalando de la pijama de su progenitor.

-Dime – respondió el blondo.

-A Sasu-chichi no le gusta que lo llames así – afirmo al chibi de negro cabello mientras se ponía de pie sobre la cama imitando a su hermana mayor.

-A no?- desvió su atención hacia el mencionado este parecía perdido en su propio mundo entonces volvió su atención a sus hijas.

-Nop - corearon las pequeñas paradas frente a su padre, sonrieron se acercaron a su oído y comenzaron a hablar.

Sasuke se dio cuenta que las niñas en su afán de ayudarlo, podían dañar la salud mental de su otro padre por lo que intentó detenerlas -Niñas – llamo pero una mano cálida lo sujetó evitando que las interrumpieran – pero te podría hacer mal…

-No te preocupes Sasu-koi- apretó su agarre y miro a las niñas- Así está bien? – Las niñas sonrieron mientras asentían – ellas quieren ayudar.

-Pero si tú no te cuidas volverás a enfermar…

-No… no pasara..

-Porque? – Sasuke intento controlar su propio temperamento pero ese baka que tenía por esposo no ayudaba para nada.

-Porque yo lo digo…

Ambos se enfrentaron con la mirada desafiándose como era su costumbre, la cristalina risa de las niñas los saco nuevamente de su lucha silenciosa.

-Oto-san es como dijo Sasu-chichi- comento Noriko.

-Hai… - secundo Naruko sonriendo ampliamente.

-Y que dijo el de mi? – quiso saber el sexto.

-Nada de lo que debas enterarte - intervino el moreno cubriendo la boca de sus hijas- Ya te dije que no debes forzarte así baka.

-Mmmm… - gruño el rubio cruzo los brazos sobre su pecho, él quería saber más, pero tampoco podía preocupar a ese chico que estaba ahí intentando cuidarlo - está bien no preguntare nada pero ya me acordare y veras…

-Dobe…- murmuro el azabache complacido con esa actitud tan particular.

-Sasu-chichi ya no está enojado?- cuestiono la rubia sentándose frente a su moreno padre.

-Podemos abrazar a Sasu-chichi?- pregunto la Morena observándolo con aquellos vivaces ojos azul cielo.

-Vengan aquí – sonriéndoles abrió los brazos, era inevitable que las mimara como ya había dicho ellas eran su debilidad al igual que su terco padre.

-KYA!!- gritaron las niñas con euforia apenas contenida y se lanzaron contra su otro progenitor.

La escena tan tierna que se plasmaba enante su mirada atenta hizo que en la mente de Naruto se agolparon unas imágenes borrosas que punzaban y oprimían dolorosamente su cerebro.

Era como si su cerebro fueran engranajes viejos y gastados que pretendían volver a funcionar trabajosamente. Cerró sus ojos con ímpetu y allí veía a personas llamándolo, una era de complexión delgada otras dos pequeñas que lo llamaban luego corrían por los pasillos de una casa enorme mientras él las buscaba…

Su corazón se acelero al intentar ver más allá de su capacidad, haciendo que su respiración se agitaba. Sintió un sudor frio recorrer su espalda.

-to..- oía que lo llamaban - NARUTO… - escucho mas fuerte - DOBE!

Abrió los ojos de golpe al sentir unas pequeñas manos sobre su sudado rostro enfoco con dificultad, allí estaban su hijas observándolo con preocupación.

- Papi… - llamaron las niñas - ¿estás bien?

-Creo que debo descansar un poco – comentó a duras penas.

-Iré por Tsunade – Sasuke intento ponerse de pie pero su retenido - Que haces necesitas a un medico

-Solo quédate aquí conmigo…- pidió el enfermo, Uchiha volvió a tomar asiento no muy convencido – prometo descansar si no te vas…

-NO sé porque te hago caso…

-Oto-san podemos arroparte?

-Claro… - afirmo mientras les regalaba una pequeña sonrisa a pesar del dolor que sentía no quería alterar a las niñas y mucho menso al padre de estas, sabía que a este último no podía engañarlo.

De inmediato las niñas pusieron manos a la obra acomodaron la almohada y recostaron a su rubio padre, luego acomodaron las mantas y lo cubrieron. Al terminar volvieron a pararse cerca de la cama junto a la cabecera.

-Listo papi se buen chico y duerme.

-Que buenas enfermeras tengo – bromeo el hokage mientras cerraba los ojos.

-jijiji – rieron ellas complacidas con aquel elogio.

-Niñas les puedo pedir un favor…

-hai!

-Cuiden pro favor de Sasu-koi por mí mientras duermo un poco…

-Claro Papi- afirmo Noriko-chan.

-Nosotras lo cuidamos por ti – afirmo Naruko.

-Espero verlas aquí cuando despierte vale?

-Hai…

-Ya descansa aquí estaremos – afirmo el oji negro mientras acariciaba las hebras doradas…

-gracias…

No paso más de 5 minutos y la respiración del enfermo se torno más pausada, se había dormido… Sasuke hizo una mueca soberbia al ver aquel semblante tan relajado, tomo las manos de las niñas y las saco del cuarto, una vez en el pasillo las pequeñas protestaron.

-Pero papi - dijo el angelito rubio - Oto-san nos pidió estar aquí cuando despertara.

-Se sentirá solito si no estamos cuando despierte – secundo el angelito de cabello azulado.

-Tranquila niñas solo iremos a ver a Su Oba-chan luego regresaremos – las niñas asintieron complacidas - Adema s deben pedir disculpas a Nina-san – puntualizo en tono serio.

-Si papi…

Caminaron por un momento en silencio hasta que naruko pregunto…- Nee papi

-Dime

-Le dirás a Oto-san de nuestro hermanito?

-NO – negó rotundo – y ustedes tampoco se lo dirán- advirtió.

-Porque?- corearon las pequeñas.

-Porque no creo que sea el momento adecuado

-Pero Oto-san se pondrá feliz por eso… él quería mucho un hermanito para Naruko –One-chan y Noriko-chan- puntualizo la menor de las niñas.

-Pero como ya les dije no podemos forzar la mente de su padre, porque apenas ha despertado…

-Naruko cuidara de Naruto-Oto-san para que se cure pronto!

-Noriko-chan también cuidara a Oto-san!!

-Me parece perfecto!- afirmo el portador de Sharingan, sintiéndose más tranquilo.

Por muchas razones ahora veía la recuperación de su esposo mucho más cerca que antes.

Oxoxoxoxoxoxoxoxo

Nota del autor:

Lo se estuvo feo…T.T pero se me acaba de secar la neurona, espero no me maten pro el cap... Aunque pensándolo bien hay varias sorpresas en este, capitulo…

1-Naru tiene dos hijas preciosísimas con el Teme!!! (Mis nietas adoradas *o*)

2-Sasuke-baka esta embarazado de nuevo!!!! XD

Si no las sorprendí con esos dos puntos ya no se XD, bueno me pondré a escribir el ultimo cap...(Espero sea pronto pero no prometo nada T.T…)

Ahora espero ansiosa sus opiniones.

Mil besos a las chicas que dejaron su review ( hijadelaluna, Lube, Ai-chan, Luna, Tsunade25, Saori, midori, Hitomi_miri, Tilly reyes, Ranme-chan, Sakuris)

Sencillamente gracias por su apoyo!!! LAS QUIERO PEQUES!!!!

Lady Sesshoumaru ( se despide)