Los personajes de Naruto pues le pertenecen a su creador, más yo adopte a mi pequeño Kitsune y me robe a Gaara-koi, los otros dos me llegaron de regalo (maldito Uchiha bastardo...¬¬)
Si señores he regresado!!! (se arrodilla) PERDON POR MI AUSENCIA T.T!!!!
Pero basta de rodeos, a leer niñas luego hablamos.
Naru: los saludos Lady-haha ^^
Lady: O/o.. Si gracias Naru-solcito-chan… ejem... Saludos a las chicas del club de Fans "VAMOS A JODER A SASU-BUNNY", Gracias por la paciencia y espero les guste el nuevo cap besos y nos vemos en el saludo final abajo…
Modoru anta Kioku (Regresar tú recuerdo)
By Angie
Oxoxoxoxoxoxox
Cuarto capitulo
Naruto abrió sus ojos intentando comprender donde se encontraba, es que le era tan difícil ubicarse últimamente. Frunció el seño más que confuso al intentar incorporarse y no poder hacerlo con normalidad. Entonces fue conciente que algo lo retenía pegado a la bendita cama.
Siendo él un hombre sumamente activo le pareció incomprensible no poder enderezarse. O sea ya sabia él que estuvo enfermo y apenas le habían dado el alta hacia un día pero no era para que su cuerpo se malacostumbrara a la inactividad, siendo el un hombre tan dinámico, no iba a permitir que unos meses en cama lo retuvieran mas de lo necesario.
Busco con su mirada el motivo de aquel estado, percatándose por fin del peso extra sobre su pecho, su atisbo se fijo en aquel bulto.
Se esforzó para encarar con más definición el problema, pero el grado de oscuridad que lo rodeaba no permitía el detalle de aquel bulto hasta que un pequeño murmullo llego a sus oídos.
"El bulto", hasta ahora oculto, giro y un espeso cabello rubio callo sobre su cara haciendo que le picara la nariz, casi al mismo instante sintió que algo se pegaba a su lado derecho giro sus ojos color cielo a ese lugar y una mata de cabello negro con olor a fresa se acomodo pegándose mas a su cuerpo.
Las observo detenidamente primero a una luego a la otra, y al final comprendió. Eran dos niñas, ahora podía notarlo con claridad. Pero curioso se pregunto que hacían sobre él.
Hurgó en su mente en busca de alguna razón o recuerdo, pero su esquiva y adormecida mente se negaba atrabajar como era debido a esa hora tan temprana, algo más que desesperado comenzó a respirar con difícil, pero se concentró en no alterarse más ya que cualquier movimiento podría despertar a esos pequeños ángeles.
Por un momento se tenso comprendiendo que su cerebro le negaba a dar mas información. Era más que obvio que ellas y él estaban… ¿Dónde demonios se encontraban? Observó el techo era de madera eso era claro, y no recordara que en ninguna de las habitaciones del hospital tuvieran ese tipo de techo, hasta que prestar atención su lado derecho y vio aquel placido rostro nívea, que dormía, los recuerdos de la ultima semana llegaron a él con fuerza.
Pestaño para asimilar la información….
Flash back….
Después de que se durmiera, frente a su pareja y sus hijas, despertó desorientado varias horas después. Lo primero que hizo al abrir los ojos es buscar la figura de ese chico de ojos negros, la hallo sobre el sofá como era de esperarse estaba dormido.
Justo en un rincón un futon, dos bultos uno a lado de otro, aquellas pequeñas dormían cumpliendo así su promesa. Aquella imagen agrando su pecho, su familia estaba allí, comprendió mientras se bajaba de la cama para cubrir a Sasuke, que al moverse había tirado la manta que lo abrigaba.
Mientras lo cubría pensó entonces el mar de dilemas a lo que estuvo sometido aquel chico y lo difícil que habría sido no solo para su él, sino para las niñas toda aquella situación.
Mientras no los perder de vista comprendió que necesitaba mucho esfuerzo para recobrar ese tiempo que le habían robado.
Él lo conseguiría, estaba seguro de eso, nunca fue un hombre que se quedara de brazos cruzados y esta no seria la excepción, durantes su vida dio tumbos y cayo infinidad de veces para luego ponerse de pie y volver al juego.
Volvió sobre sus pasos para recostarse con cuidado, no quería hacer más ruido. Así se quedo muy quieto observándolos a la distancia, hasta que le alba tiño de calidos colores la habitación para darle paso a un nuevo día.
Ya había amanecido y el aun no volvía a conciliar el sueño fue en ese precisó momento que oyó la puerta abrirse y vio una mata de cabello negra asomarse, sonrío sin poder evitarlo conocía a la perfección quien era. Su amigo Sai había llegado, lo reconoció, y eso era un avance muy importante. Al menos no había olvidado a esa persona y si sus cálculos no eran errados… y si ahí estaba Sai seguramente junto detrás de él estaría Gaara.
Un sonriente moreno lo saludo agitando su mano y entro presuroso. Como había previsto tras él apareció el Kasekage, con su porte habitual, tal vez con un dejo de preocupación que se filtraba en su mirada jade.
El paciente sonrió feliz de ver a sus amigos, venir de tan lejos solo para verlo era una clara muestra de que no estaba solo en aquel mundo despiadado.
-¿Naru-chan te gusta preocuparnos verdad? - se quejo el moreno de inmediato recibió un coscorrón – Auch… eso dolió Kasekage-sama
-Habla más bajo entonces - contestó el pelirrojo señalando a las niñas, casi sonriendo ante la cara del ambu, entonces volvió su atención hacia su querido amigo – ¿Como te encuentras?
-Algo confuso…- confeso a regañadientes, no es que le molestara decir lo que sentía solo que esa afirmación le demostraba cabalmente que él no estaba a cien por cien y eso era lo que mas le fastidiaba.
-Nos preocupamos de verdad - insistió en decir Sai en un tono más bajo.
-Lamento eso es que… - se disculpo con sinceridad.
-Sabemos lo que paso Tsunade –sama nos ha mantenido informados de tu progreso – comento el pelirrojo.
-Valla… no tenia idea…
-Es normal que nos preocupemos por ti Naru-chan – el sonriente moreno se sentó en los pies de la cama, dejando así que el jefe de la arena tomara su lugar en la silla junto a la cama del enfermo.
-Porque soy el Hokage? – razono el rubio.
-Si- afirmo sin más el oji verde, pero agrego de inmediato – pero hay algo más importante que eso.
-Y que es eso si se puede saber?
-Naruto, tu… eres el padrino de nuestro hijo mayor y eso te hace un miembro de nuestra familia…
-Su hijo…mayor…?- la mirada zafiro fue de un rostro al otro esperando una explicación.
-No me digas que lo olvidaste también?- cuestiono un estupefacto Sai.
-Lo lamento es que… - intentó disculparse.
-No te esfuerces Naruto sabemos que ese Jutsu es poderoso – pidió el pelirrojo apretando la mano de su amigo.
-Espero poder liberarme de él pronto no solo por mi - confeso el rubio mientras observaba a sus familia.
-Si imagino que no ha sido fácil para ellos- secundo el pelirrojo.
-La verdad no se que hacer- expreso el frustrado sexto.
-Date tiempo – comento el oji negro – se que saldrás de esta también.
-Sai tiene razón – secundo el kasekage - siempre has podido solucionar todo y cada uno de los problemas que se te presentaron, por más difíciles que fueran, esta no será la excepción.
-Je… - sonrió como siempre esa sonrisa que daba ánimos y sus amigos supieron que daría lo mejor para superar esto también.
-Bueno Naruto vamos a descansar un rato el viaje fue largo – soltó el chico de la arena – Sai debe estar cansado y en su estado…
-Oye estoy bien- se defendió el ambu – no soy perfectamente capaz de…
-Eso ya lo se… - interrumpió Gaara antes que su pareja comenzara con su habitual ataque emocional, si Sai tenía ataques emocionales durante el periodo de gestación… eso era aterrador…
-Entonces tendrían que haber ido al Hotel antes de venir a verme – comento el rubio espectador de todo esa escena, comprendiendo que sus amigos formaban una pareja bien constituida.
-Estas loco tu eres mas importante – ladro el pelinegro.
-Gracias amigo
-De nada Naru-chan- Sai abrazo a su amigo.
-Cuándo descansemos volveremos a verte – intervino el oji verde separando a Sai de un casi asfixiado Hokage.
-Aquí estaré no creo que me den el alta hoy.
-No te quejes tanto que veo que tienes muy buenas enfermeras- señalo Sai mientras las arropaba un poco.
-Si de eso no me quejo… - aseguro el blondo.
-Duerme un poco – sugirió Gaara mientras ponía una mano en el hombro de su amigo.
-Lo intentare.
-Hasta luego…
Ambos se retiraron dejando a Naruto con sus cavilaciones. Mientras seguía en su tarea de velar el sueño de su pareja e hijas que en aquel momento aprecia ajenos a todo.
Se estremeció al sentir los embates de una sensación conocida, era un anuncio. Cerró los ojos para dejarse llevar por aquel llamado. Al volver a abrir los ojos se encontró en aquel húmedo lugar que reconoció como el hogar del demonio de nueve colas.
A paso firme se encamino hacia la jaula de altos barrotes, con la mirada detallo el lugar, vagamente recordó que se veía diferente desde la ultima vez que se habían reunido él y el Kyubi.
-¿Para que me has llamado?- cuestiono sin más.
-¿Esta mal llamarte para charlar?- cuestiono el demonio desde le otro lado de la reja.
-Nada bueno sale cada vez que nos encontramos tú y yo - afirmo el Hokage.
-Ingrato niñato si no fuera por mí ya estarías en el infierno - gruño el nueve colas.
-Y tú estarías allí a mi lado lamiendo mis sandalias - aseguro el blondo sin reparo.
-Grrr… chiquillo fastidioso debería dejar que te quedaras así… -magullo mas fuerte.
-¿Tu sabes como arreglar esto? - el poco interés en la charla se esfumo al comprender el porque del llamado.
-Ten en cuenta que lo hago por los cachorros… - remarco el animal.
-¿Te refieres a mis hijas?…
-¿Aun no te han dicho? – la sonrisa zorruna se instalo en aquel demonio.
-¿Que cosa?…
-Nada…
-Habla… - ordeno le Ninja de la hoja.
-No... – Contesto el zorro con tozudez - Por algo el conejito no te dijo nada… AUN…
-¿De que conejo hablas? – quiso saber el blondo cada vez mas furioso.
-De el menor de los Uchiha ¿acaso estas casado con otro?
-Escucha tú…
-Ya hemos tenido esta discusión hace tiempo – puntualizo el demonio - y te dije que yo le diría como quisiera…
-Pervertido…
-Ja…
-¿A que viene eso?
-Nada, déjalo cuando te recuperes hablamos… - se burlo el nueve colas alterando aun mas a su contenedor
-Me llamaste para fastidiarme o para ayudar?
-Para lo segundo claro… - el zorro observo como su contenedor guardaba silencio - te llame para hablarte de el método para que regresen tus recuerdo y que conste que lo hago por los cachorros no por ti – insistió en remarcar.
-Dime como lo hago…- ladro el Hokage más que fastidiado con aquel ser demoniaco.
-¿Llego el mapache verdad?
-Sabes que Gaara ya no tiene a ese demonio…
-¿Recuerdas eso?
-Vagamente…
-Eso es bueno…
-Habla no estoy de humor para tus rodeos.
-Los años te han convertido en un aburrido criejo…
-Kyubi… - el tono usado por el oji azul hizo que el demonio se enfocara aun así comenzó la explicación.
-Lo que tienes que hacer es leer el pergamino que trajo el Kasekage, allí encontraras la solución – dijo el zorro - pero te advierto que si haces un mal movimiento en este juego perderás todo lo que has ganado hasta ahora.
-¿Que clase de ayuda es esa?
-Es lo que ahí niño así que no te quejes – el demonio callo por un momento prestando atención a algo, luego volvió su mirada a su portador - anda ve con ellos se están preocupando – comentó el nueve colas.
-Menuda ayuda – magulló el blondo mientras caminaba a fuera de aquel resiento.
-Oye Niñato… - llamo el demonio de repente.
-¿Ahora que? – respondió el rubio volteando de lado.
-Te aseguro que lo lograras – espeto sonriendo con soberbia.
-¿Porque dices eso?... – Naruto se volteo para enfrentar a su inquilino, mas que curioso de saber porque de tal afirmación - ¿En que te basas?..
-Te conozco mejor de lo que crees y si hay un Ninja entupido capaz de salir de este enredo ese eres tu - afirmó el animal mientras mostraba aquellos grandes colmillos
Naruto sonrío ante aquellas palabras, pero no tuvo tiempo de contestar ya que los brillantes y rojizos ojos del demonio comenzaron a desaparecer.
Las voces a su alrededor sonabas alteradas, pero el sollozó de dos personitas en particular sobresalieron.
-Porque le pasa eso a papi? – cuestiono una vocecita que reconoció como la de Naruko.
-Porque papi no abre los ojos? – gimoteo Noriko.
-Ya tranquilas niña dentro de poco vendrá Tsunade-sama y ella sabrá que hacer- Sasuke intentaba por todo los medios tranquilizar a pesar que su propia voz estaba teñida de preocupación.
El antiguo vengador había despertado luego de la primera noche larga y placentera, apesar de creer todo lo contrario al dormirse en un sillón y no en su mullida cama, aun así consiguió no solo descansar su cuerpo sino su mente y eso se lo debía al hecho de saber que su adorado dobe estaba reaccionando mejor de lo que se imaginaba hace una semana.
Las niñas usaron todas sus armas para que les permitieran quedarse, debía afirmar que eran muy convincentes cuando querían algo, dignas hijas de su atolondrado padre cabeza dura, porque consiguieron que la quinta las dejara dormir en aquella habitación.
Observo como las pequeñas hacia rato estaban despiertas, dado que ambas estaban sentadas frente a su padre y no en el futon. Las dos estaban murando entre ellas quien sabe que. Intento llegar hasta ellas para darle los buenos días, pero no llego a ponerse en pie cuando escucho un tono preocupado que comenzó a elevarse.
-Oto-san no esta bien, creo que deberíamos despertar a Chichi - comento Naruko.
-Creo que tienes razón Onee-chan- secundo Noriko.
-¿Que sucede niñas? – cuestionó presuroso el Uchiha.
-Es Oto-san – señalo la compungida rubia.
-Queríamos despertarlo pero no hubo manera- señalo la menor de las niñas.
Al acercarse Sasuke observo el rostro de su koibito acalorado, sus cabellos dorado estaba pegados a su húmeda frente. De inmediato toco el timbre de llamada, una enfermera acudió de con prontitud, sencillamente al contemplar al paciente no dudo en salir corriendo en busca de la quinta.
Las niñas no eran tontas, sabían que algo no estaba bien y reaccionaron como cualquier niña de su edad, comenzaron a lloriquear a pesar de los esfuerzos de su moreno padre.
-Shhh.. Tranquilas – Sasuke las abrazo - de vemos ir a casa y dejar que papi descanse, luego regresamos – empezó su razonamiento.
-NOo! – gritaron las dos, la negativa era algo que el mayor ya se esperaba.
-No les estoy preguntando – la voz que usaba el oji negro no tenía rango de duda ni vacilación, las niñas sabían que no convencerían a su progenitor, aun así hicieron una ultima prueba a ver si les daba mas tiempo con su oto-san.
-Pero Sasu-Chichi… - llamo la morenita con los ojos aguados agrego - la promesa…- puntualizo Noriko.
-Su padre entenderá… - afirmo el Uchiha intentando no dejarse llevar por el mar de emociones que le provocaba ver aquellas caritas.
-Pero se lo prometimos… - protesto nuevamente Naruko.
Antes de que el moreno dijera algo mas sintió una mano sujetar un lado de su remera, volteo y se encontró con unos ojos azules observándolos aun dominado por el sopor de la fiebre.
-Naru…- dijo el moreno volteando su cuerpo hacía su esposo – NO te preocupes por nada pronto vendrá Tsunade.
-Estoy bien – gruño el rubio intentando sentarse sin éxito.
-No te muevas dobe – ordeno Sasuke.
Ante aquella palabra seso toda resistencia por parte del sexto, quien observo sin explicar el porque de aquella reacción inconciente. Es que solo escuchar esa palabra imágenes borrosas inundaron su cerebro dejándolo mas agotado de lo que ya estaba.
-Naruto.. ¿Que tienes?
-Oto-san… ¿estas bien? – cuestionaron las niñas que se aproximaron corriendo.
-Si, si no se preocupen estoy bien… - aseguro desde su posición.
-No párese estas muy pálido… - reprocho el menor de los Uchiha.
-Solo deja que me acomode un poco - pidió el paciente.
Tanto las niñas y su koibito se quedaron callados y observándolo hasta que este se los volvió a mirar.
-Como te sientes? – volvió a preguntar el oji negro ya sentado junto a su pareja – mientras llevaba una mano sobre la húmeda frente.
-Bien… - volvió a insistir el rubio cerrando con placer sus ojos ante el contacto de aquella mano nívea y fresca.
-Pero papi estabas todo rojo y respirabas rapido.
-Si ni Naru-onee-chan ni yo pudimos despertarte.
-Bueno lo que paso es que tuve una charla con cierto inquilino - intento explicar Usumaki sin saber si sus niñas tenían conocimiento de aquel demonio en su interior.
-¿Kyubi-chan te llamo? – exclamaron las pequeñas mas que excitadas con la novedad.
-¿Ustedes saben de el?
-Si!!!
-Valla… - en verdad era asombroso que a pesar de tener aquel demonio ellas no le tuvieran miedo.
-¿Que te dijo ese zorro? – pregunto Sasuke interrumpiendo la charla de entre las niñas y su esposo.
-Bueno…- no quería hablar frente a las niñas de ese tema. Sasuke pareció entender de inmediato y dijo.
-Niñas sean buenas y vallan por agua fresca y una toalla para refrescar a su padre – señalo el baño.
-Hai- dijeron ellas y desaparecieron.
-Ahora dime que te dijo ese demonio y no te guardes nada sabre si me mientes.- advirtió.
Naruto solo se detuvo un instante a ver esos ojos negros para luego enfocarse en lo que tenía que decir -Jejejeje… bueno veras… - fue puntal y precisó al explicar la conversación entre su ocupante y él, lo antes posible ya que no quería que las niñas escucharan.
-¿Eso es todo?
-Si no dijo nada más…
-Mmm… - el azabache pareció evaluar profundamente esta nueva información.
-En que piensas?
-Creo que deberíamos hablar con Tsunade – dijo sin mas rodeos.
-si y con Gaara –remarco el rubio.
-El Kasekage ya llego?
-Si y también Sai – afirmo el sonriente oji azul.
-cuando los viste? – el seño se frunció al comprender que tal vez habían venido a ver a su koi y el ni cuenta se había dado.
-Esta madrugada ustedes dormían
-Mmm… - gruño al confirmar sus especulaciones.
Las niñas volvieron con la toalla sumergida en un recipiente que apenas podían cargar, de inmediato su padre fue a ayudarlas, coloco el cuenco con agua en la mesa de luz y escurrió al toalla y se la dio a las niñas que de inmediato se subieron a la cama y refrescaron la acalorada frente de su Oto-san.
-¿Estas mejor Papi?
-si gracias…
-De nada papi..
-son muy buenas enfermeras – atestiguó el rubio mientras cerraba los ojos dejándose mimar por ese par de angelitos.
El ambiente de caos con el que había intentado despertar, hacia tan solo unos momentos, pareció calmarse con solo algunas palabras por parte del rubio Hokage, la armonía pareció llenar el ambiente en aquella habitación.
Pero antes que las niñas volvieran a pedir que su moreno padre volviera a humedecer sus paños la puerta se abrió dando paso a un torbellino rubio seguido de cerca por varias personas.
-Naruto…
-Tranquila Oba-chan estoy bien – tranquilizó el sexto al ver lo agitada que estaba la médica - solo estuve con Kyubi – comento sin mas.
-Maldita sea…- comenzó a decir pero se detuvo al ver las caritas de sus nietas observándola con mucha intención.
-Buenos días Tsunade oba-chan – saludaron ellas sonriéndole desde el regazo de su padre.
-Buenos días niñas, Sasuke.
-Tsunade-sama- saludo el moreno con su habitual frialdad mal disimulada.
–Criejo me asustaste – ladro la médica mientras se aproximaba a su paciente favorito y tocaba la ya más fresca frente.
-Lo lamento – se disculpo simplemente el rubiecito mientras sonreía, al saberse tan querido.
-Ya deja de disculparte y dime que te dijo – ordeno la quinta volviendo a su postura de Ninja medica.
-Niñas podrían ir a buscarme algo de comer – dijo el sexto a sus pequeñas, quienes de inmediato bajaron de la cama.
-Hai!- gritaron las pequeñas listas para salir corriendo para cumplir con el pedido de su Oto-san.
-Las acompañare – Sasuke comenzó a levantarse pero una mano la detuve.
-Quédate – pidió el blondo.
-¿Las niñas pueden solas verdad pequeñas? – Comentó la quinta mientras acompañaba las niñas al pasillo – Sakura podrías llevarlas a la cocina que les den un buen desayuno antes de regresar con el desayuno para Naruto.
-Como diga Tsunade-sama- observo a sus sobrinitas- andando niñas ya que cumplir la misión que nos han dado.
-Si tía!
Las tres desaparecieron por los pasillos, de inmediato voluptuosa rubia entro en la habitación- ya esta ahora habla criejo.
Naruto volvió a relatar todo siendo mas exacto y detallista no quería que se le escapara nada, si iba a recuperar su memoria lo haría con ayuda ya estaba viendo él que no podría solo con esto. ¿Y quien más que sus seres queridos para ayudarlo?
-Bueno tendremos que esperar que el Kasekage traiga le pergamino y los evalúe – murmuro la mujer mayor.
-No creo que en este momento podremos hacer nada mas - intervino el Uchiha.
-Porque?- cuestiono el sexto.
-Esta muy débil – remarco el oji negro - aun no recuperas toda tu fuerza que tal si por apresurarte no consigues nada más que empeorar las cosas – comento un alterado Uchiha
-Sasuke tiene razón - secundo la quinta - déjame que analice la situación y lea ese pergamino primero.
-Y que hago yo hasta entonces? – Espeto Naruto - pudrirme de aburrimiento en esta cama - protesto el oji azul.
-Baka! – Espeto la medica- lo que harás es recuperar fuerzas en tu casa ya veo que no podré mantenerte mas tiempo en este hospital.
-Mi casa?...- balbuceó el rubio- Y donde es eso?
-Con nosotros – señalo el moreno.
-Ho!... bueno…
-Bien acordado eso voy a preparar todo para los exámenes de rigor…
-Que?
-No pensaras que te dejare salir de aquí sin hacer unos exámenes excautivos verdad?- sonrío al rubia desde la puerta.
-Maldita oba-chan sabe que odio eso…
-Será mejor que las niñas no te oigan decir eso sino no podré traerlas cuando se enfermen – puntualizo un mas que divertido azabache.
-Pero Sasu-koi me van a picar con agujas… - gimoteo cual niño el oji azul.
-Dobe… sin poder contenerse el Uchiha se acerco y beso la mejilla de su amado dobe - no te preocupes yo estaré ahí...
-bueno si estas ahí no me molesta nada… - afirmo el blondo mientras atraía a su pareja para darle un beso en los labios.
Los siguientes días fueron de análisis para confirmar el estado de salud del Hokage, como había predicho la quinta, así pues después de una semana completa de tediosos estudios, y muchos besos de recompensa por portarse bien, fue por fin dado de alta y trasladado por su pareja e hijas hacia una mansión enorme que era su hogar.
-Vivimos aquí? – dijo Naruto cuando estuvieron parados en frente la puerta principal.
-Si papi no es linda?
-Grande - murmuro el rubio.
-Bueno dejemos de hablar y entremos de una vez.
-Hai!!!- corearon las niñas y se adelantaron a los adultos que venían mas lento dado que los pasos del debilitado Hokage no eran rápidos, A su lado ayudándolo su esposo caminaba con cierto temor de lo que debería afrontar de ahora en adelante.
-Lamento darte problemas- comento el blondo sacándolo de sus pensamientos.
-No digas tonterías y camina ya quiero llegar.
-Si señor – respondió Naru mientras sonreía como solo el podía hacerlo haciendo que Sasuke perdiera todo rastro de su falso disgusto.
Fue instalado en una de las habitaciones donde solo había una cama amplia, baño privado y un pequeño armario, las niñas desaparecieron a sus cuartos y Sasuke estaba apunto de salir cuando Naruto lo detuvo.
-Que sucede?- cuestiono el oji negro.
-Este es nuestro cuarto?
-No es un cuarto de invitados – explico Sasuke.
-Ha! – suspiro le blondo - menos mal… pensé que éramos muy aburridos para decorar.
-L a verdad es que nuestra habitación esta del otro lado del pasillo pero no creemos que sea bueno que veas ese cuarto aun…
-Ya veo… - por un momento guardo silencio para luego preguntar- y tu donde dormirás?
-Yo…- las mejillas níveas se tiñeron – en mi cuarto supongo.
-Me vas a dejar solo?
-Buen... no se si sea bueno o si sea adecuado
-De que hablas estamos casados no es así?
-Si…
-Entonces no le veo el problema- afirmo el sexto - prometo ser un buen niño.
Sasuke lo miro sabiendo que Naruto cumpliría su palabra, le problema era que el no quería que la cumpliera; sus deseos y necesidades estaban a flor de piel no sabia si resistiría la tentación durmiendo en la misma cama.
–No se si sea buena idea- comento el moreno.
-Por favor Sasu-koi – suplico el enfermo mirándolo con aquellos zafiros tan expresivos.
-Esta bien – suspiro derrotado – pero no creas que siempre harás lo que quieras- remarco.
-jejeje…
-Ahora voy a ver que hacen las niñas tu descansa.
-Esta bien – obediente se recostó.
Cuando oyó que la puerta se cerraba siguió atento los pasos que se alejaban, casi de inmediato se puso de pie y salio del cuarto, intentando percibir el chakra de su pareja y las niñas. En verdad se sorprendió al descubrir que sus pequeñas poseían un gran poder, a pesar de ser tan pequeñas.
Se dedico a investigar los alrededores no muy lejos de su cuarto ya que no creía que en sus condiciones pudiera volver muy rápido, y para ser sincero no ambicionaba discutir con el chico de ojos negros.
Entro en un cuarto que parecía una sala de estudio, pudo ver muchos pergaminos y otros objetos también hallo fotos de las niñas por doquier. Sonrío al verse en una de esas tantas fotos sosteniendo a dos pequeños bultitos. En ese instante deseo fervientemente recordar… Suspiro frustrado por no poder lograr ese anhelo, al menos no aun.
Salio al pasillo y siguió un poco mas hasta que entro en otro cuarto y se dio cuenta que era el cuarto de las niñas, en realidad era una habitación dividido en dos por un biombo labrado de una manera exquisita. Cada una aprecia tener su espacio privado y particular mas había un sitio en común.
Todo era ordenado y pulcro se notaba la dedicación que había en el cuidado de cada cosa. Lo que le llamo la atención fue un libro que parecía estar envuelto en un paño. Lo tomo y abrió la envoltura solo para ver con claridad que ese era del libro que Jiraiya le había regalado, sonrío al ver el lugar destacado que tenia en aquel cuarto.
Naruto se acerco a la ventana y distinguió aquel parque bien cuidado, siempre se imagino viviendo en una casa similar, rodeado por aquella familia que nunca tuvo. Una emoción muy conocida lo invadió haciendo que sus ojos se aguaran, llevo su mano al rostro intentando controlarse, peor fue en vano las lagrimas ya corrían libres por su rostro.
Suspiro profundo para clamarse si las niñas lo vieran así se preocuparían y el no quería eso. Salio del cuarto y siguió su búsqueda de recuerdos sus pasos lo llevaron hasta una puerta que supo era su antiguo cuarto ese que compartía con el padre de sus niñas, abrió la puerta y estaba apunto de introducirse en el cuando una voz lo detuvo.
-Sigues siendo un dobe sin remedio – Naru volteo para encontrarse con unos ojos casi rojos – No te dije que descansaras?
-He... Este – intentó encontrar aun excusa pero le fue inútil- perdona - dijo por fin…
-Si, yo se eres curioso pero si no le das tiempo a tu mente a que se ponga firme y recuperas tu chackra como podrás enfrentarte a el problema? – comento el moreno mientra lo escoltaba a nuevamente al cuarto de huéspedes
-Perdón…
-No te disculpes y has caso – gruño le Uchiha mientras lo guiaba nuevamente a la habitación de huéspedes.
-siempre fuiste así? – cuestiono el blondo mientras se sentaba en la cama.
-Así como?
-Tan lindo?- pregunto Naru mientras jalaba, al sorprendido muchacho, para cercarlo y besarlo. Cuando el beso termino mas por al necesidad de respirar que por que ellos quisieran las respiraciones de ambos eran agitadas.
-Disculpa, s e que prometí ser bueno pero…
-Ya cállate y bésame de nuevo…
Volvieron a unir sus labios, fue el rencuentro después de tantos meses de separación, no como los pequeños mimos que se daban en le hospital, este beso era con la necesidad de uno por el otro. Tan evidente como el mismo aire que intentaban tomar sin separarse. Siguieron las caricias, más cuando las manos viajaron por debajo de las prendas que los separaban. De pronto todo movimiento por parte del Hokage se detuvo al igual que los besos.
-Naru.. que tienes?= cuestiono un agitado Uchiha.
La calida mano del blondo estaba situada justo en el vientre de su koi mientras que los ojos azules se enfocaban en aquel rostro que de estar acalorado comenzó a tornarse mas y mas pálido, ya que había comprendido su error.
-Sasuke… ¿Qué tiempo tienes?
-De… De que hablas?
-Acaso piensas que soy tonto?- cuestiono el rubio sin quitar su mano de aquél sector abultado – estas en cinta verdad? Que tiempo tienes?
-Casi cinco meses…- confeso derrotado por aquel bulto en su bajo vientre.
-voy a ser padre?
-si…
-Sasuke!- casi de inmediato fue abrazado de una forma apasionada – gracias!
-Naru…- murmuro el Uchiha embargado por la emoción, ya que esas fueron las mismas palabras que había dicho ese dobe al confirmarle que había vuelto a quedar embarazado.
-Por Kami-sama vamos a ser padres!!!! – casi de un salto se puso de pie llevándose con el a su pareja quién se sujeto con fuerza de aquel robusto cuerpo – WAA!!! Que felicidad!!!! –Volvieron a besarse cuando se detuvieron, al romper el beso Sasuke sonrío mas tranquilo y libre de un peso extra que cargaba, no había sido el modo correcto pero al parecer la noticia no había afectado a su dobe.
-Ya deja de hacer eso que no estas bien – regaño el moreno.
-Estoy bien- afirmo el sexto- ¿y que tal tu como te siente?
-Estoy bien…
-¿De verdad? – la mirada de cielo lo escaneo en detalle frunció el seño - Dios mío debe haber sido un infierno para ti estos meses… perdona por preocuparte.
-ya no diga idioteces – lo detuvo Uchiha- no soy de porcelana y puedo resistir mas de lo que te gustaría admitir, además no estuve solo las niñas ayudaron mucho.
-Gracias por darme a mis niñas!- exclamó un emocionado Naruto volvió a acariciar la acalorada mejilla con infinita ternura.
-Naruto…- se abrazaron refugiándose el uno en el otro el tiempo aprecio detenerse hasta que las voces de las niñas los hicieron reaccionar – quédate aquí voy a ver que quieren.
-Claro que no tú te quedas descansado y voy yo – ordeno el Usumaki. Antes de que Sasuke pudiera protestar ya se había salido del cuarto dejando al Uchiha revolucionado.
-Ese es mi Dobe - murmuró mientra que sonriendo salió del cuarto tras de el supuesto enfermo.
Esa tarde fue muy divertida ya que las niñas le mostraron a su Oto-san parte de la casa, como los jardines y lugar de entrenamiento. También entre los cuatro cocinaron y comieron como en antaño todos juntos en familia.
Al llegar la noche fue todo un tema hacer dormir a las niñas en su cuarto ya que ellas no querían separarse de sus padre, pero como de costumbre Naruto les contó una historia y les prometió quedarse hasta que se durmieran.
Cuando lo consiguieron ambos salieron de allí rumbo al habitación de huéspedes, los dos se acostaron uno junto al otro deseándose, pero llenos de dudas y temores como para acercarse. Fue Naruto quien rompió el incomodo silencio que los había rodeado.
-Sasuke… - llamo por lo bajo.
-Mm? – respondió simplemente ya que no creía ser capas de poder decir nada mas.
-¿Puedo abrazarte? – pregunto por fin el oji azul, casi de inmediato el moreno se pego a su amado dobe – gracias – susurro el blondo mientras metía las manos entre la pijama y comenzaba a acariciar ese pequeño sector donde dormía su retoño.
El aroma que emanaba del cabello azabache inundo los sentidos del Hokage excitándolo, como polos opuesto de un imán se unieron aun mas, una de las manos trigueñas bajo a la ingle rozando los bajos del oji negro que ha estas alturas estaba mas que excitado. Un jadeo emanó de la fina boca cuando la calida palma envolvió su palpitante miembro.
Mientras que la osada extremidad comenzaba con las caricias, los ardientes labios del Usumaki comenzaron a besar la sensible piel del cuello y mandíbula de su pareja.
Sasuke estaba demasiado avivado de aquel contacto como para detener o decir cualquier propuesta solo se dejo llevar por aquella maravillosa sensación que añoraba.
Abruptamente, el azabache, se dio vuelta para enfrentar a su koibito, metiendo el también la mano en aquel llamativo pijama encontrando así su premio, que esperaban mas que ansioso por aquellas caricias.
-Sasuke- gimió le blondo al sentir que su hombría era capturada.
-Naru… no creo resistir mucho - advirtió.
-lo se…
-Fue… mucho ttiempo…
-Sasu..- gruño el rubio al sentir que estaba por estallar
-Ah…Naru… yo… - Sasuke no era de suplicar pero su necesidad era demasiada como para pensar en eso ahora.
-Quiero hacerlo- confeso entre beso y beso - pero el bebe…- el blondo comento su temor sin detener sus masajes…
-Esta bien….- afirmo el moreno mientras que seguía le ritmo mas acelerado con su mano.
Todo termino en un segundo, donde sus mentes solo se dejaron ir mientras que sus ropas se humedecían con sus esencias. Volvieron a besarse mas profundamente, fue el moreno quien se separo.
-Debemos cambiarnos
-Ufa… - se quejo el rubio abrazando a su pareja, ocultando su rostro en la cavidad entre el cuello y le hombro – mejor nos quedamos así...- murmuro quedo.
-Anda no protestes y ve al baño voy por otro par de pijamas…
-Oye Sasu-koi no quieres bañarte conmigo…
-tu eras el que no quisiste hacerlo antes... – se quejo – ahora quieres?
-Ya!- exclamó el blondo separándose de el alterado azabache - es una broma tontito anda ve por las pijamas - de un salto dejo a su koi y se metió en el baño mientras que aun reía por la cara que había puesto su amante.
-Estupido dobe - gruño el uchiha mientras caminaba por los oscuros pasillos.
Naruto se baño rápido, su corazón aun palpitaba con aquella necesidad, sabia que ese chico era importante y anhelaba poder tomarlo pero sus temores por causa del bebe eran muchos y a pesar de que ya tenían dos hijas el no recordaba la forma de proceder fue por eso que prefirió no consumar sus necesidades, primero hablaría con su Oba-chan.
Fresco y más que ansioso por volver a abrazar a su koi salio del baño envuelto en una pequeña toalla, se sentó en la cama y espero a que Sasuke volviera.
Como sasuke tardaba se recostó sobre la cama y se cubrió con la sabana estaba apunto de dormirse cuando la puerta se volvió a abrir dando paso a un aseado y cambiado moreno.
Usumaki noto que su koi estaba aun enfadado por su bromita así que solo se limito a tomar la pijama y ponérsela, se recostó nuevamente esperando que su amante lo imitara pero eso no pasó.
-Aun estas enfadado?- quiso saber.
-No… - gruño su koi desde algún lado del cuarto, no podía verlo dado que estaba todo oscuro.
-Entonces porque no te acuestas?
-…
-Sasuke…- llamo le rubio – anda no estés enojado, no creo que le haga bien al bebe. Casi de inmediato, y luego de un suspiro profundo, se sintió como el colchón se hundía ante le peso del moreno. – ¿Sasu-koi… me perdonas? – Mientras hablaba el Hokage puso una de sus manos en aquel cuerpo y acaricio la espalda con mucha delicadeza - anda se bueno con un enfermo…
-Tsk… en verdad no tienes remedio – gruño el Uchiha dándose la vuelta.
-jejeje..- rió el rubio mientras se pegaba a aquel cuerpo, el sopor del cansancio comenzó invadir y Naruto se dejo llevar sintiéndose seguro y muy a gusto con aquel chico entre sus brazos, involuntariamente atrajo a su esposo un poco mas pegándolo a su pecho susurrando apenas – mi… teme..
Los ojos cerrados de Sasu se abrieron como platos al escuchar aquellas dos palabras, por un segundo pensó que había sido creadas por su mente, pero estando el tan pegado a Naruto como no escuchar aquellas palabras.
Emocionado y feliz se acurruco para dormir, pero sintió movimientos en los pasillos, intentó ponerse de pie pero los brazos de su tonto esposo lo sujetaban, estaba apunto de darle un zape para que lo soltara cuando la puerta se abrió y dos cabecita se asomaron.
-¿Que sucede niñas?- cuestiono el Uchiha desde su posición.
-Papi…- murmuraron las niñas acercándose al lecho.
-si pequeñas ¿que tienen?
-Podemos dormir aquí con ustedes?- cuestionaron.
-….
-Onegai…
-suban niñas - murmuro Naruto, moviéndose para hacerles lugar impidiendo que Sasuke protestara.
Las pequeñas no dudaron en subir a la cama y acomodarse, Sasuke no pudo hacer otra cosa que sonreír. Adoraba a su familia.
Fin del flash back…
-Valla – murmuro el rubio para si… por fin recordaba todo.
Si ahora evocaba que entre sueños había autorizado a sus hijas a dormir en su cama, también tuvo presente de aquel pequeño placer que sintió al acariciar aquella piel nívea. La noticia de su nuevo hijo había dado el impulso que necesitaba el blondo para volver a ser quien era.
Comprendía ahora que no estaba solo y nunca lo estuvo, su familia valía el esfuerzo que estaba dispuesto a hacer. Así pues comenzó con un entrenamiento especial para poder enfrentar este nuevo reto.
Después de dejar a su familia durmiendo, comenzó con simple entrenamiento, no iba a esforzarse demasiado por el momento solo necesitaba estar en forma para intentar hacer ese jutsu que lo ayudaría.
Luego de dos horas de entrenamiento básico, y viendo que tenía la respuesta que quería de su cuerpo, salto los tejados y se dirigió a el campo de entrenamiento que usaba de niño. Estaba apunto de llegar cuando sintió una presencia muy familiar, sonrío complacido.
-Gaara-chan buenos días- saludo
-Te tardaste - gruño el pelirrojo.
-Y donde esta Sai-kun?
-Aun duerme…
-A si por lo del bebe – recordó Usumaki.
-Hai… - los ojos del Kasekage se pusieron serios – estas listo?
-Bien a lo que te trajo… - desafío el Hokage poniéndose en guardia.
-Creo que me divertiré- gruño el pelirrojo al imitar a su amigo.
-Jeje jeje – rió el rubio - eso lo veremos… - dijo ya lanzándose al ataque.
En la siguientes dos horas ambos batallaron como en antaño, sin importar nada de lo que había a su alrededor, exhaustos ambos se sentaron en el césped.
-Valla has mejorado mucho- aseguro e l blondo.
-Y tú sigue igual de impredecible - confirmo el oji verde.
-ja… si estuviera en forma no me ganas
-Ja y quién dice? – replico Gaara entusiasmado.
-Quieres probar? – volvió a desafiar Usumaki listo en su posición.
-Yo creo que Naru-chan debería volver a su casa- dijo una vos interrumpiéndolos
-Sai-kun desde cuando estas ahí?
-un rato - saludo el anbu – de verdad es tarde seguramente ese Uchiha estará preocupado
-UPS!… me regañaran… - dijo el sonriente rubio y salio corriendo rumbo a su casa.
-Ese chico tonto no cambia más… - comento el chico de la arena observando la figura de su amigo desaparecer sobre los tejados.
-Si no, no seria nuestro Naru-chan…- afirmo el moreno mientras se acercaba a su pareja.
-Desayunaste?- cuestionó el pelirrojo observando a su pareja con ojos críticos.
-No… - confeso sin mas.
-Mal hecho debes comer… - regaño mientras lo abrazaba.
-Puaj…- exclamo con cara de asco que provoco una mueca, que podría categorizar se casi como una sonrisa, en el rostro del Kasekage.
-Bueno que tal si intentamos con un zumo de fruta y unas tostadas? - comento en tono mas casual mientras comenzaban la marcha.
-Podría ser…
Anda vamos…
Oxoxoxoxoxoxoxoxoxox
Nota del autor:
Angie: Por los clavos de cristo en verdad me tarde en actualizar, pero las musas siempre se niegan a trabajar y luego Salí de vacaciones, así que ahora que hemos vuelto a algo de mi rutina pues aquí estoy yo ansiosa por saber que les pareció este cap, que es un poquito más largo para compensar mi larga ausencia.
Que opinan de ese mini lemon, y que tal? como tomo Naru su paternidad? ( por mi parte estuve muy emocionada con eso XD) que me dicen de Gaara-koi cuidando a su Sai-bello? WAAA!!! Amo escribir sobre ellos XD
Bien espero sus opiniones y agradezco la paciencia.
Mil besos…
Lady Sesshoumaru ( volviendo al ruedo XD) Se despide
