Disclaimer: Digimon es propiedad de Akiyoshi Hongo y Toei Animation, no hago esto con fines lucrativos.


Síndrome navideño

Parte II

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Para: Takaishi Takeru

De: Yamato

Asunto: No sé coquetear

Hola,

No puedo creer que esté escribiendo esto y menos a ti, pero me acabo de dar cuenta de que soy un inepto coqueteando.

Así que aquí va mi historia:

Al final decidí seguir tu consejo y traté de coquetear un poco. La acompañé a comprar un regalo para una compañera de la universidad. Prácticamente recorrimos todo el centro, así que cuando por fin se decidió por uno, la invité a tomar un café, no en plan cita, solo para descansar un poco.

Ella aceptó y cuando llegamos abrí la puerta para ella, pero dejó pasar a una abuelita que venía detrás y luego dijo que pasara yo, que ella sostenía la puerta.

Luego, cuando quise descorrer la silla para ella, fue y se sentó en la otra.

Mientras tomábamos algo y hablábamos, traté de rozarle la mano sobre la mesa para ver cómo reaccionaba y terminé derramando su té sobre su vestido favorito.

Luego de que fuera al baño para limpiarse un poco y que la maldita mancha no saliera, decidimos irnos del local y le ofrecí pagar la cuenta. Dijo que era muy amable porque conocía su situación como estudiante, pero que no quería aprovecharse, así que pagó su parte.

Ya afuera hacía frío, así que pensé que si le tomaba casualmente la mano tal vez sería una mejor opción.

¡Y LO HICE!

¿He mencionado lo rápida que es Hikari?

Resulta que mientras yo decidía si hacerlo o no, ella se me adelantó sin que me diera cuenta y terminé tomando la mano de una extraña. Y esto te va a hacer gracias: ERA LA ABUELITA DE ANTES.

Que, de paso, me guiñó un ojo y dijo algo como: estoy comprometida, primor, pero te avisaré cuando mi marido se muera. Luego me lanzó un beso al aire y se marchó.

Para mi total mortificación, cuando me volteé me di cuenta de que Hikari había visto todo y bromeó diciendo que no sabía que me gustaran mayores.

Traté de negarlo y explicarle que fue un accidente, pero por supuesto, me puse a tartamudear como un imbécil.

Como estábamos lejos, tomamos el metro para acompañarla a su departamento. Insistí, aunque ella me dijo que podía irse sola. Seguro que quedé como un pesado. Y, como guinda del pastel, no se me ocurrió nada mejor que decirle que lo hacía por su hermano, porque Taichi no me perdonaría que le sucediera algo.

Ahí fue cuando asintió, pero todo se volvió más incómodo. No volvió a dirigirme la palabra durante todo el trayecto. En algún punto se desocupó un asiento y se lo cedí. Cuando se levantó para bajarse porque era nuestra parada, el tren dio un frenazo y ella chocó contra mí. La atrapé entre mis brazos y ella me miró muy avergonzada antes de disculparse por su torpeza y salir corriendo.

Caminamos hasta su edificio en silencio y cuando llegamos se me ocurrió usar como excusa el estúpido muérdago de la entrada, pero ya había una pareja ahí, una pareja muy metida en lo suyo que no nos dejaba pasar.

Les pedí que se separaran, cosa que tardaron en hacer, y cogí bruscamente a Hikari de la mano para llevarla hasta los ascensores.

Ella dijo que no hacía falta que subiera hasta su piso, pero la ignoré y presioné el botón de todos modos.

Cuando llegamos a su puerta, antes de que me despidiera le dije que necesitaba decirle algo. Se quedó mirándome con ojos curiosos y lo único que pude decir fue: Hikari, yo… no quiero ser tu amigo.

Su mirada se entristeció y me dijo que lo entendía. Realmente creí que lo entendía, pero parece ser que lo único que entendió es que estaba aburrido de ella y que prefería que no nos viéramos más.

Quise corregir mi error y justo entonces ella me cerró la puerta en las narices. La llamé una vez esa noche y no contestó, así que no he querido insistir.

Creo que te equivocabas. Tal vez se sintió acosada o algo, y simplemente no quiere lo mismo.


Para: Hermanito

De: Takeru

Asunto: La brotherzone

Querido hermanito,

Primero que todo, déjame decirte lo siguiente: JAJAJAJAJAJAJAJAJA. No puedo creer que le tomaras la mano a una viejita.

Lo siento, pero tenía que decirse.

Segundo, sabía que no eres bueno coqueteando porque toda tu vida las chicas literalmente se han lanzado a tus brazos (y la mayoría ha terminado en el suelo por tus malos reflejos), lo que te hace un poco torpe en esa área, pero no creí que lo estropearas tanto.

Tus técnicas están bien, un poco…anticuadas, pero bien. Solo me temo que no previmos algo importante: Hikari te tiene en la brotherzone. Y sip, tampoco creí que existiera hasta hoy.

Conociéndola, debe estar convencida de que todo lo que haces lo estás haciendo obligado por Taichi y porque la ves como su hermanita, no como a una chica. Y para peor, tú no hiciste más que recalcárselo.

Pero no te preocupes, tiene solución. Solo hay que pasar a la ofensiva. Tendrás que pedirle una cita.

No le digas que te gusta, sino que te gustaría pasar una tarde a solas con ella para conocerse mejor o algo por el estilo. Te aseguro que funcionará.

Y por amor a Dios, no vuelvas a mencionar a Taichi en la conversación.

Espero tus avances.

Con cariño,

Takeru.

PD: Si lo piensas, es justo que no se te dé bien coquetear. ¡No puedes ser guapo y además bueno en todo!


Para: Takaishi Takeru

De: Yamato

Asunto: ¡¿CUÁNTOS MICHAEL HAY EN EL MUNDO?!

Takeru,

Acabo de vivir el momento más bochornoso de toda mi vida por tu culpa. Decidí ir al departamento de Hikari para pedirle una cita en persona, todo para evitar más malos entendidos. Me abrió la puerta su compañera llamada Mina y me dijo que estaba en la cafetería de la esquina, así que fui, pero antes de entrar la vi a través del vidrio. No estaba sola, se reía con un chico como de su edad de cabello rubio rizado y ojos azules. Los dos se reían y él evidentemente le estaba coqueteando.

Me sentí tan mal que quise irme, pero en ese momento Hikari se volvió hacia la ventana y me vio. Me sonrió y agitó una mano para invitarme a entrar, así que no pude negarme.

Ahí fue cuando me presentó a Michael. En serio, ¿Michael? ¿Cuántos malditos Michael hay en Estados Unidos? ¿Recuerdas al estúpido amiguito de Mimi? ¡Cómo me enfurecía! Parecía tan perfecto como este Michael. Quizá sea cosa del nombre.

Como sea, ahí estaba yo como un pingüino de Madagascar con una sonrisa falsa pegada en la cara, diciendo palabras de cortesía que ahora ni siquiera recuerdo. Yo solo quería irme de ahí, pero Hikari no me dejaba y tampoco la iba a invitar a salir frente al otro sujeto.

Entonces vino lo peor. Pregunté de dónde se conocían y me dijo que era un compañero de clase de la universidad y que la había invitado a salir.

En eso el estúpido Michael me dijo: "Espero que no te moleste, Yamato. Hikari me ha hablado mucho de ti, dice que eres como su hermano mayor."

Sí, lo que tú me advertiste.

Obviamente dije que no tenía nada que ver conmigo y que más bien tendría que vérselas con Taichi, a quien pinté como el monstruo de las cavernas, pero Michael no pareció amilanarse. Se lo tomó todo con humor, como si yo estuviera bromeando. Estúpido rubiales.

Al final, antes de que por fin pudiera excusarme, Hikari me dijo que habían quedado juntos para Navidad. Que cenarían no sé dónde y bla bla bla.

Yo desconecté y salí de ahí. Ni siquiera sé muy bien cómo.


Para: Hermanito

De: Takeru

Asunto: RE: ¡¿CUÁNTOS MICHAEL HAY EN EL MUNDO?!

Vaya, vaya, parece que alguien está celoso. Esto avanza rápido, ¿eh?

Pero te tengo buenas noticias.

Uno, Michael es rubio y tiene ojos azules.

Dos, tú eres rubio y tienes ojos azules.

Tres, Hikari claramente tiene un tipo.

Así que no todo está perdido, hermanito.

Por cierto, uno esperaría un poco más de solidaridad entre gente de los mismos rasgos, ¿sabes? El pobre Michael no tiene la culpa de que tú tengas atrofiada la parte del cerebro que te permite coquetear. Es más, no entiendo cómo te es tan difícil. Eres guapo, vocalista de una exitosa banda de rock, tienes ese estilo tsundere que les gusta a las chicas… simplemente debes recordar que eres un chico y no el hermano de Hikari.


Para: Takaishi Takeru

De: Yamato

Asunto: Ese rubiales y yo no nos parecemos

Tienes razón, aparentemente Hikari tiene un tipo: tú. El chico rubio de ojos azules que es amable, ingenioso y gracioso. Todo lo que yo no soy.

Te digo que estás equivocado, no creo que tenga oportunidad.


Para: Hermanito

De: Takeru

Asunto: RE: Ese rubiales y yo no nos parecemos

Algunas veces eres más obtuso que el ángulo.

¿De verdad estás celoso de mí? Sabes de sobra que entre Hikari y yo nunca pasó nada. Creo que solo buscas más y más excusas para no intentarlo.

Si quieres conseguir algo, tendrás que arriesgarte y adelantarte a ese tal Michael.

No dejes que pasen la Navidad juntos.


Para: Takaishi Takeru

De: Yamato

Asunto: RE:RE: Ese rubiales y yo no nos parecemos

¿Cómo pretendes que haga eso? ¿Quieres que secuestre a Hikari-chan o lo mate a él?


Para: Hermanito

De: Takaishi Takeru

Asunto: RE:RE:RE: Ese rubiales y yo no nos parecemos

Yo estaba pensando más bien en que hablaras con ella antes de su cita, pero oye, no voy a cuestionar tus métodos. Si necesitas ayuda para enterrar un cadáver, soy tu chico.


Hikari: Hola, ¿estás por ahí?

Takeru: ¡Pero si es mi mejor amiga! Pensé que ya me habías olvidado y cambiado por un gringo llamado Michael.

Hikari: ¿Michael?

Takeru: ¿No se llaman así todos los gringos?

Hikari: Es extraño. Hace poco conocí a un chico llamado Michael y… estoy pensando en salir con él.

Takeru: ¿De verdad? Que sorpresa…

Hikari: ¿Por qué lo dices?

Takeru: No lo sé. No creí que estuvieras pensando en citas.

Hikari: No se trata de que esté pensando en citas. Él me invitó y es lindo y agradable.

Takeru: No me digas.

Hikari: Estás actuando raro. Pero en todo caso no te escribía para hablarte sobre él, sino de Yamato.

Takeru: ¿Pasó algo con Yamato?

Hikari: No exactamente… o al menos no lo creo. Pero está raro.

Takeru: Tendrás que ser más específica. Mi hermano es un poquito raro.

Hikari: Quiero decir raro conmigo.

Takeru: Sigo igual. Dime más.

Hikari: Tengo la sensación de que Taichi o tú lo están obligando a cuidarme… y bueno, parece un poco harto.

Takeru: ¿Por qué piensas eso? Me refiero a lo segundo.

Hikari: Porque al principio no parecía importarle mucho, pero últimamente se comporta extraño.

Takeru: Parece que tendré que regalarte un diccionario. Define extraño.

Hikari: Es como si su mente estuviera en otra parte. Actúa un poco torpe. El otro día derramó mi té en mi vestido y hoy casi choca con una puerta.

Takeru: Ya empiezo a entender por dónde vas.

Hikari: Creo que está aburrido de cuidarme como un cachorro y no sabe cómo decírmelo.

Takeru: Tu capacidad deductiva me impresiona, Hika-chan.

Hikari: No te burles de mí.

Hikari: Un momento… tú sabes algo, ¿verdad?

Takeru: No puedo responder a eso.

Hikari: Entonces es un sí.

Takeru: No.

Hikari: ¿Es un no?

Takeru: Es mi hermano de quien hablas. Lo que yo hablo con él es privado, así como tampoco le diré a él lo que estamos hablando.

Hikari: Parece justo. Pero no sé qué hacer. He trato de relevarlo de su "función de hermano mayor" y él insiste en acompañarme. No quiero que se aburra por mi culpa o por las amenazas de Taichi.

Takeru: ¿Por qué asumes que Taichi lo amenazó?

Hikari: Porque es mi hermano. Sabes lo sobre protector que es. Y no he descartado que tú tengas algo que ver.

Takeru: Guau. Tu falta de confianza en mí me lastima, Hikari.

Hikari: No me distraerás.

Takeru: Damn. Sabes demasiado sobre mí. Algún día tendré que matarte.

Hikari: Claro, claro. Como si pudieras conmigo, Takaishi. Soy una Yagami, ¿recuerdas?

Takeru: ¿Ahora estamos coqueteando como Taichi y Yamato cuando eran adolescentes?

Hikari: No seas bobo. No coqueteaban.

Takeru: Ya, pero a veces sí que lo parecía.

Hikari: Sí, eso sí es verdad.

Hikari: Entonces, respeto que no puedas decirme lo que Yamato te haya contado, pero… ¿podrías aconsejarme?

Takeru: Lo único que te puedo decir es que Yamato sí está pasando por algo, pero no está aburrido de ti ni de cuidarte. Y tampoco lo hace solo por nuestras amenazas.

Hikari: ¿De modo que reconoces que lo están obligando a cuidarme?

Takeru: ¿Qué haré contigo, Yagami? A ti no se te puede ocultar nada, ¿qué caso tiene negarlo?

Hikari: Pues dejen de hacerlo.

Takeru: Ya te dije que no lo hace porque lo obligamos…

Takeru: Digo, porque se lo pedimos amablemente.

Hikari: Vale.

Takeru: Yo que tú me olvidaría del tema y trataría de estar más atenta.

Hikari: ¿Más atenta? ¿Atenta a qué exactamente?

Takeru: Lo siento, es todo lo que puedo decir.

Hikari: Takeru, no vayas a…

Takeru ya no está en línea.


Hikari: Takeru, ¿estás?

Takeru: No. Soy un robot que ocupa el lugar de tu amigo.

Hikari: JA JA JA, muy gracioso.

Takeru: No puedes culparme. Son las cuatro de la mañana de un sábado.

Hikari: Lo siento, aquí son las seis de la tarde, pero necesito tu ayuda.

Takeru: ¿Qué ocurre? ¿Estás bien?

Hikari: Sí, todo bien. Quiero decir, tuve un día normal en la universidad y cuando llegué a mi departamento me encontré un paquete.

Takeru: ¿Qué tiene eso de raro? ¿Era una bomba?

Hikari: ¡TAKERU!

Takeru: Vale. ¿Qué tenía la caja?

Hikari: Era de Yamato. Tenía una nota. Espera… te mandaré una foto, no puedo transcribirla.

Hikari ha enviado una imagen.

"Hikari, por favor reúnete conmigo en el Palace a las nueve de la noche. Hay algo importante que necesito decirte.

PD: No es obligación que lo uses, pero te pido que aceptes este vestido como un regalo de Navidad anticipado por el otro que te arruiné"

Takeru: Ok.

Hikari: ¿Solo ok?

Takeru: ¿Qué tal es el vestido?

Hikari: Hermoso. Es un suéter rosado que me llega hasta arriba de las rodillas. Ni yo misma podría haber elegido uno mejor. Incluso es de mi talla. No sé cómo supo, pero acertó.

Takeru: Bueno, tampoco es tan difícil. Tienes un estilo rosa y mi hermano sabe bastante de moda para no ser gay.

Hikari: Ya. ¿Y sobre lo otro?

Takeru: ¿La cita?

Hikari: ¿Es una cita?

Takeru: ¿Tú crees que lo sea?

Hikari: No tengo idea. Por eso te estoy hablando. Es tu hermano, tú lo conoces mejor. ¿Qué crees que quiera decirme?

Takeru: No lo sé, Hikari. No leo las mentes. Puede que sea mi hermano, pero es más cerrado que una caja fuerte.

Hikari: Vale. ¿Crees que quiera decirme que se aburrió de cuidarme y que debería arreglármelas sola?

Takeru: ¿En serio crees que te citó a un restorán y te envió un vestido de regalo para decirte eso?

Hikari: Bueno, tal vez el vestido es para, ya sabes, suavizar el golpe.

Takeru: No sé qué pasa exactamente por la mente de mi hermano, pero te aseguro que no haría eso que estás diciendo.

Hikari: Vale. ¿Entonces debería ir?

Takeru: ¿Quieres ir?

Hikari: ¡Lo estás haciendo más difícil!

Takeru: Bueno, es que tú tuviste un crush con mi hermano. Solo me aseguro de saber en qué posición estás.

Hikari: ¿Qué? Nunca tuve un crush con Yamato.

Takeru: Claro que sí. Pero soy demasiado bueno como para habértelo dicho en ese entonces…

Hikari: Bueno, tú tuviste un crush con Sora-san.

Takeru: Eso no tiene nada que ver.

Hikari: Tampoco mi no crush con Yamato-san.

Takeru: Hikari, por amor a Dios, solo ve y averigua qué quiere decirte, ¿vale? Luego me cuentas y si es malo lo matamos juntos.

Hikari: Es que hay un problema…

Takeru: ¿Cuál?

Hikari: Que creo que podría tener un crush con Yamato. AHORA, no antes.

Takeru: Bueno, eso no es malo.

Hikari: ¿Cómo exactamente no lo es?

Takeru: Tú podrías gustarle también.

Hikari: Ya. La hermanita de su mejor amigo. Seguro que me ve como la chica más sexy de la historia.

Takeru: Pero sí eres un poco sexy.

Hikari: ¡TAKERU!

Takeru: Ni siquiera sabes cuáles son los gustos de mi hermano.

Hikari: ¿Y me los dirás?

Takeru: No estoy seguro de que ni él lo sepa, la verdad.

Hikari: ¿Pero crees que podría ser? ¿Yo podría gustarle?

Takeru: No quiero ilusionarte, pero sí. En mi mente siempre los he shippeado.

Hikari: Eso es raro. No tengo tiempo para preguntar, hablamos después.

Takeru: Hablamos.

Takeru: ¿Y? ¿Qué tal salió la cita con Hikari? Me estás matando de la curiosidad.

Yamato: Si Hikari no te lo ha contado ya, te imaginarás que mis ganas de contártelo son tantas como las de ella.

Takeru: Anda, no puede ser tan malo.

Yamato: Pfff, pues mal.

Takeru: No seas tacaño con los detalles. Vamos, dame algo.

Takeru: ¿Yamato? ¿Sigues ahí?

Yamato: Me vio besando a otra chica.

Takeru: Auch.

Yamato: Ya, seguro que soy el único al que le pasan estas cosas.

Takeru: ¡Por supuesto que no eres el único!

Yamato: ¿Ah, si? ¿A quién más le pasa? Menciona a uno.

Takeru: A los tipos de las películas y series jajajaja.

Yamato: Ni siquiera puedo responder a eso. Es lo que me gano por seguirte la corriente. Nunca aprendo.

Takeru: ¿Entonces me contarás qué pasó?

Yamato: Que ya te conté.

Takeru: O sea que invitaste a Hikari a salir, con un regalo muy lindo, por cierto, y… ¿te besaste con la primera chica que viste en el restorán porque no pensaste que te vería?

Yamato: Eso no fue lo que pasó.

Yamato: Momento, ¿cómo sabes lo del regalo? ¿estás jugando al doble agente?

Takeru: ¡Pues cuéntame! Y olvida lo del regalo.

Yamato: No te debo nada.

Takeru: ¿Quieres mi ayuda o no?

Yamato está escribiendo…

Takeru: Llevas tres minutos escribiendo. Es un sí o un no.

Yamato ya no está escribiendo.

Takeru: Vale, di lo que quieras, yo aquí te espero.

Yamato: ¿Recuerdas a Alicia?

Takeru: ¿Esa fan medio psicópata que te seguía a todos lados, por la que tuviste que cambiarte de departamento? Sip.

Yamato: Bueno, me encontré con ella en el restorán. Obviamente traté de quitármela de encima, pero ya sabes lo insistente que es. Cuando menos lo esperé, se me arrojó encima. La empujé, pero justo Hikari había entrado y nos vio. Se acercó, dijo que no quería arruinarme el plan y se fue.

Takeru: Vale.

Yamato: ¿Qué tan malo crees que sea?

Takeru: Hikari no es especialmente rencorosa.

Yamato: Eso no me aclara nada.

Takeru: Que no creo que esté enfadada.

Yamato: ¿Cómo no va a estarlo? La cito, le doy un regalo y se encuentra con semejante cuadro.

Takeru: Vale, sí. Es feo. Pero tiene arreglo. Yo creo que, si la llamas y se lo explicas, entenderá.

Yamato: ¿Y querrá algo conmigo luego de haber quedado como un mujeriego?

Takeru: No creo que te vea así.

Yamato: Da igual. Ya la llamé un par de veces y no me contesta.

Takeru: Lo sé, a mí tampoco.

Yamato: Lo supuse. Por eso viniste a buscar el chisme conmigo.

Takeru: ¡Oye! Con ustedes no se trata del chisme, es porque les quiero.

Yamato: Ya, claro.

Takeru: Una pregunta. ¿Por qué la invitaste al Palace? Estuve leyendo que es muy popular y varios famosos suelen cenar allí.

Yamato: Exacto. Pensé que, con tanto famoso por ahí, pasaría desapercibido.

Takeru: Tonterías, tú NUNCA pasas desapercibido y lo sabes. Las cámaras te aman.

Yamato: ¿Entonces dónde debería invitarla? ¿Al espacio exterior?

Takeru: De hecho, tengo una idea que tal vez funcione. Podrían hablar sin que nadie los interrumpa.

Yamato: ¿Dónde?

Takeru ha enviado una fotografía.

Yamato: ESTÁS DE BROMA.

Takeru: Nop, tú déjamelo a mí. Yo arreglaré todo.

Yamato: No estoy seguro.

Takeru: Dame una oportunidad, ¿quieres?

Yamato: Ya te di una. Te escuché. Y mira cómo salió.

Takeru: Oye, oye, oye. Que yo no tengo la culpa de que seas un imán de fanáticas locas. ¿Cómo iba a adivinar que aparecería la chica esa y que tus reflejos serían tan lentos para evitarla?

Yamato: Algo de razón tienes.

Takeru: ¿Entonces?

Yamato: Una sola oportunidad. No habrá más.

Takeru: Genial.


Nota: Solo quisiera aclarar que si aparecen los nombres de los personajes no es porque esté narrado como obra de teatro, sino que son conversaciones a través de mensajería instantánea. Mi idea inicial era que fuera todo a través de correos, pero los mensajes directos le dan una agilidad a la historia que no se consigue con los correos y terminé cayendo en ello.