Ahora sí que me excedi!!! Lo siento!!!! He estado compitiendo absolutamente todas las semanas, he estado de viaje, en fin… con la cabeza en cualquier parte. Pero tenía que subir un nuevo capitulo! Así que aquí lo tienen, no me maten por favor:P
6. Hogsmeade
Era un sábado bastante frío, tal vez el más frío que se había sentido hasta el momento ese año en Hogwarts, pero aun así los alumnos acudieron en masa a la primera visita en Hogsmeade.
.- ¿A qué hora te dijeron que vayamos a Las Tres Escobas? – le dijo Lily a Alanna cuando entraban a una tienda de ropa repleta de chicas.
.- Nos dijeron que vayamos a las cuatro. – Alanna puso bastante énfasis en la palabra "nos". – Falta media hora.
Lily estaba bastante seria, pero para sorpresa de Alanna no se había negado a ir a las Tres Escobas; parecía más bien ansiosa por ir, pero extrañamente también parecía nerviosa.
.- ¿Hay algo que quieras contarme, Lily? – le dijo Alanna mientras Lily observaba con interés una túnica. Lily la miró por un instante enrojeciendo levemente y volvió a mirar la túnica.
.- No, nada. ¿Por qué? – le dijo tratando de parecer casual.
.- Por nada. – le respondió Alanna mirándola con suspicacia.
Estuvieron un rato más mirando túnicas y después salieron con rumbo a Las Tres Escobas.
Apenas llegaron, divisaron a James y Sirius sentados en una mesa más o menos alejada de la puerta. Lily sintió que su corazón comenzaba a latir más rápido.
.- Hola chicos. – Alanna los saludó alegremente mientras se sentaba en una silla al lado de Sirius.
.- Hola chicas. – dijeron James y Sirius al unísono.
.- ¿Te sientas, Lily? – James jaló una silla para que Lily se sentara. Ella lo hizo sin mirar a James.
Se creó un silencio incómodo por un momento, hasta que Sirius decidió romper el hielo.
.- Nunca había visto nevar así.
.- Es cierto, está muy bonito afuera. A propósito, ¿Remus y Peter no vinieron? – dijo Alanna pasando la vista de James a Sirius.
.- Eh… Lunático no se sentía muy bien hoy. – dijo James mirando nerviosamente a Sirius. Se estaba acercando la luna llena. – Y Peter se quedó cuidándolo. – añadió con un tono algo sarcástico.
.- ¿Con qué lo amenazaron? – dijo Alanna sonriendo.
.- Es su castigo por lo que hizo con los Slytherin. – dijo Sirius.
.- ¿Castigo? Yo le daría un premio. – dijo Alanna. Todos rieron, pero Lily la miró seriamente.
Estuvieron conversando un momento (Lily casi no hablaba) mientras tomaban sus cervezas de mantequilla, hasta que James le hizo una señal a Sirius, que éste había estado esperando.
.- Acabo de recordar algo… - dijo Sirius mientras se paraba de su silla. – ¿Me acompañas, Alanna?
.- Eh…- Alanna entendía que ocurría. Obviamente, James y Sirius se habían puesto de acuerdo para dejar a Lily sola con James. Lily había palidecido un poco, pero no dijo nada. – Bien, te acompaño.
Alanna se paró y salió con Sirius del local. Afuera estaba granizando y hacía un frío terrible.
.- Bien… ¿a dónde iremos? – dijo Alanna tiritando. Sirius no respondió pero la miró sorprendido. – Ya sé que todo es un plan de ustedes, pero supongo que al menos también tendrás planeado a dónde ir, porque la verdad me estoy congelando.
.- Vayamos al bar Cabeza de Cerdo. Los demás lugares deben estar repletos. – Sirius jaló a Alanna y caminó rápidamente al bar, prácticamente arrastrando a Alanna.
.- Qué delicado… - le dijo Alanna cuando por fin entraron al bar, mientras se sacaba el gorro y los guantes.
.- Lo siento, pero yo también me estaba congelando. – le dijo algo agitado. - ¿Nos sentamos?
Se sentaron en una mesa al lado de una ventana y pidieron dos cervezas de mantequilla. Bebieron un momento sin hablar. Sirius se veía pensativo mientras miraba la ventana. Tenía el cabello negro cubierto de nieve. Alanna rió al darse cuenta de eso, se veía bastante gracioso.
.- ¿Qué es lo gracioso? – le dijo Sirius con seriedad.
.- Espera. – Alanna se inclinó sobre la mesa y le sacó la nieve que tenía en el cabello. Sirius sintió algo extraño en el estómago y de pronto sentía que la cara le quemaba. Tomó un trago bastante largo de cerveza y siguió mirando por la ventana.
.- Dime, ¿tú crees que funcione lo de esos dos? – dijo Sirius sin dejar de mirar la ventana.
.- No lo sé. Lily no me ha dicho nada.
.- ¿Cómo no? Si son tan amigas de seguro te ha dicho algo. – Sirius había volteado y ahora miraba a Alanna, aunque se dio cuenta de que no era capaz de mirarla de frente por más de tres segundos. "¿qué diablos me pasa….?", pensaba. Creía que se estaba volviendo loco.
.- Sí, pero nada bueno. Me pregunto qué estarán hablando. – Alanna tomó otro sobro de cerveza, pensando si había sido buena idea dejarlos solos.
Se había creado un silencio bastante incómodo entre James y Lily desde que salieron Sirius y Alanna.
Lily sabía perfectamente que todo era un plan para dejarlos solos, pero esa era la oportunidad que estaba esperando para hablar con James y decirle un par de cosas que quería decirle hacía tiempo.
.- ¿Quieres que pida algo de comer? – dijo James.
.- No. Quiero que me escuches. – le dijo Lily con una frialdad que le puso los pelos de punta a James. – La única razón por la que no me he ido es porque quiero decirte unas cuantas cosas: Estoy harta de ti, de que me persigas, que me acoses y no me dejes tranquila. No te quiero a menos de 10 metros de distancia, ¿me has entendido?
James la miraba como si no la conociera. Algo dentro de él se había encogido y congelado al mismo tiempo. Era una sensación que nunca había experimentado; las palabras de Lily le habían caído como un baldazo de agua fría.
.- Lily, entiende algo tú. Me gustas, y no voy a dejar de seguirte porque simplemente no puedo. Desde ese día que te vi…
.- ¡Claro! ¡Desde el día que me viste en King´s Cross me persigues! – varias personas se habían volteado, ya que ahora Lily estaba de pie hablando bastante fuerte y con la voz a punto de quebrársele. - ¡Si nunca hubiera cambiado mi apariencia seguiría siendo invisible para ti! ¡Seguiría siendo ridícula! ¡Seguiría siendo un ratón de biblioteca! ¡Y definitivamente James Potter merece algo mejor que eso! – Lily lloraba amargamente cuando salió corriendo por la puerta de la taberna, dejando a un James más petrificado que si le hubieran lanzado un petrificus totallus.
James entendió todo. Entendió que Lily había escuchado todo lo que él le había dicho a Sirius sobre ella y que por eso lo odiaba.
En ese momento se sentía una basura. Quería salir a perseguirla, pero sus piernas no respondían. Y lo peor fue que se dio cuenta de que realmente quería a esa chica.
.- Me preocupa ese par. – dijo Sirius. – James puede ser muy imbécil cuando tiene a Lily enfrente.
.- También cuando no la tiene… - dijo Alanna para sí misma. Sirius rió.
.- Cornamenta no es malo. Dice que está enamorado y por eso actúa así. – Sirius seguía mirando por la ventana.
.- No estoy segura de que esté enamorado. – dijo Alanna despreocupadamente mientras daba un sorbo a su cerveza.
.- ¿Por qué lo dices? – dijo Sirius volteando a ver a Alanna, que de pronto parecía muy pensativa.
.- Porque si lo estuviera no la torturaría como lo hace. El no sabe qué siente por Lily.
.- Entonces, ¿cómo sabes si estás enamorado de alguien? – preguntó Sirius sonando más interesado de lo que hubiera querido.
.- Bien… - comenzó a explicar Alanna. – Cuando estás cerca de esa persona el corazón comienza a latirte mucho más rápido.
"Qué extraño… tengo las pulsaciones aceleradas hace bastante rato", pensaba Sirius.
.- Cuando estás con esa persona sientes que eres la persona más feliz del mundo. – Alanna continuaba su explicación con una expresión soñadora en el rostro.
"Y me siento bastante feliz sin ninguna razón en especial…"
.- La extrañas cuando no la ves.
"Bien, últimamente he querido pasar tiempo con Alanna pero…"
.- Y cuando estás cerca tienes ganas de besarla y abrazarla.
"Diablos".
Sirius se había quedado mirando a Alanna embobado. No podía ser. No podía estar enamorado. ¿El?, ¿Sirius Black?… ¿enamorado? Imposible.
.- ¿Estás bien, Sirius? – la voz de Alanna lo sacó de sus pensamientos. Era tan linda… tan dulce… tan….diablos.
.- Eh… sí. Yo… tengo que ir al baño, ya vengo. – Sirius saltó de su silla cuando se descubrió mirándola embobado otra vez.
Se mojó la cara con agua helada cuando llegó al baño.
.- No puede estar pasándome esto. – se decía a si mismo. – Demonios… me enamoré de Alanna. – aceptó finalmente con un dejo de cansancio en la voz. Después se sintió estúpido por no haberse dado cuenta antes. Era demasiado obvio. Siempre quería estar con ella. Era la única chica con la que se llevaba bien, y con la que podía mantener una conversación civilizada. Además era linda. Cada vez que la miraba de lejos no podía quitarle los ojos de encima, y cada vez que la miraba a los ojos no le podía sostener la mirada.
.- ¡SIRIUS! – Alanna estaba tocando la puerta del baño con brusquedad. - ¡SIRIUS SAL AHORA!
.- ¿Qué pasa? – dijo Sirius con suavidad después de abrir la puerta y ver a Alanna parada ahí con el rostro lleno de preocupación.
.- Lily ha salido corriendo de Las Tres Escobas. La acabo de ver.
Sirius salió del baño y tomó a Alanna del brazo para (otra vez) "arrastrarla" afuera de la taberna, mientras pensaba en qué estupidez pudo haber dicho James.
.- ¿Lily? – Alanna fue por detrás de Lily en medio de la tormenta de nieve y le tocó el hombro. Lily se volteó y la abrazó mientras lloraba amargamente. Alanna se limitó a tranquilizarla un rato.
Sirius divisó a James parado algunos metros por detrás, más cerca de Las Tres Escobas. Estaba mirando a Lily casi sin pestañear. Sirius decidió ir a averiguar qué había pasado.
.- ¿Qué hiciste? – le dijo Sirius seriamente. Cuando se percató de la expresión en el rostro de James, se asustó. Estaba pálido y con una tristeza que nunca había visto en él.
.- Enamorarme de la única chica que me detesta. – dijo en un susurro. – Y lo peor es que hasta hace unos meses era la mujer de la que nunca hubiera soñado enamorarme…
Bueno como les había dicho, las cosas se están complicando un poquito ;) Espero que les haya gustado y dejen reviews! (no me manden howlers!!! Jajaja) Ah y gracias a mi amiga paola (tocaya d mi corazon!!) porque al fin me dejo review y su opinión es muy importante para mi:D
